Debo hacer una advertencia de lo rápido que estoy haciendo este fic, realmente me encuentro inspirada y no he parado, eso si que es, hasta cierto punto algo perturbarte, pero en lo que a mi concierne, cuando quiero dar a conocer una historia no me detengo, y no lo voy a hacer ahora, no hasta haber puesto todo de mi en darla a conocer. Así soy yo, no me detengo en las cosas que me pongo como objetivo.
Y mostrarles a los demás esta historia es mi primer objetivo como escritora de fanfic, ya que será la primera que termine, y no será lo único.
Un Regalo para Frida
Capítulo Nueve: Manny vs Frida
-¿Frida?...- comenzó a frenar su carrera al notarla distinta.
-¡Muere!- se coloco la guitarra en frente y toco no más de dos notas que cortaron el aire como filosas cuchillas a gran velocidad.
-¡Frida!- el ataque era tan rápido que en menos de dos segundos terminaría cortado por la mitad, apenas si pudo esquivarlas- Frida, ¿Qué te pasa?, soy yo, Manny, tu mejor amigo- trataba de hacerla entrar en razón, pero no pasaba de la primera explicación cuando esta ya le mandaba de nuevo mas notas para acabar con el de una vez por todas- Frida, ¡Detente!, soy yo, ¿Qué acaso no me recuerdas?-
La mirada de Frida se perdió por un tiempo, pero luego regreso en si atacándolo nuevamente.
-¡Frida!-escapó justo a tiempo del ataque de la peli azul.
A la distancia los Rivera seguían luchando en medio de una batalla épica para poder acabar con Sartana, y los tres voltearon a ver la pelea que se estaba suscitando en las faldas del volcán.
-¡Manny!-gritaron al verlo escapar a penas de otro de los ataques de Frida.
-Frida, recuerda,-escapo de otro ataque-tu no tienes por que pelear conmigo-salto para evitar una ser cortado por las notas que le seguía mandando-Recuérdame, a mi, a Gran Papi, a tus hermanas, a Zoe, a los churros…-trataba de hacerla entrar en razón soltando palabras clave para que lograra recuperar su sentido común, pero lo único que le estaba provocando era frustración al tratar de matarlo y no poder conseguirlo.
-¡Quédate quieto!- le ordeno vagamente mientras trataba de dar un acertado golpe por fin.
-¡Frida!-escapó de nuevo, no quería tener que pelear con ella y mucho menos atacarla, no se sentía capaz de poder enfrentar esa situación, nunca se atrevería a lastimarla. En eso mismo estaba pensando cuando esta le dedicó un ataque sorpresivo del que no le pareció que se libraría y termino lanzándole una de sus garras que le dio directamente en la cara y la mando hacia la pared golpeándose estrepitosamente.
-Augh…-se deslizo por la pared hasta caer al piso un poco lastimada.
-¡Frida!-reaccionó rápido al darse cuenta de lo que había cometido, reaccionó automáticamente para poderse salvar y termino atacándola a ella - Perdón, lo siento, no fue mi intención-se acerco para ayudarle a levantarse cuando esta se recupero y desde el suelo aun estando de rodillas comenzó a tocar la guitarra de nuevo atacándolo ahora con mas furia, desde su interior le parecía tan raro que este no se quisiera defender que incluso se atrevió a darle el beneficio de la duda, pero con esa pequeña actuación en la que si se lastimo no lo dudo dos veces y ahora si iría en serio.
-Hey…- cayo al piso al haber tenido que soportar las cortadas que recibió de las ondas de ataque que produjo con su guitarra las cuales no pudo evitar recibir por parte de ella, el no poder darle fin a ese malentendido estaba empezando a hartarle, si no hacía algo al respecto no sobreviviría y no podía darse el lujo de perder y dejar a Ciudad Milagro en las manos de Sartana para que ella si fuera la que la destruyera.
-Date por vencido Tigre, no puedes contra mi poder- se aproximo hacia el unos cuantos pasos mientras este aún se estaba recuperando mientras se ponía de pie, pues había quedado de rodillas igual que ella cuando la atacó.
-La Frida que yo conocía no es en nada como la que estoy viendo ahora- le remarco su fuerza y poder extraordinarios.
-Tal vez no la conocías tan bien como creías- le contesto con tono de queja mientras se disponía a tocar nuevamente para atacarlo aun con mas intensidad.
-Creo que en eso tienes razón- le informo sacándola de balance ¿Qué le quería decir con eso?
-¿A que te refieres?- se calmó un poco pero término irritándose más.
-Ni tú no yo conocemos quienes somos en realidad…-dicho esto los ojos de Manny se volvieron negrura total al igual que se pusieron cuando lanzo el tráiler que se abalanzó sobre Frida en la calle donde supuestamente había muerto.
-¿Qué…?-no puedo reaccionar cuando lo perdió de vista y lo sintió detrás de ella, no tuvo tiempo suficiente para poder darse cuenta cuando este ya le había dado un golpe que la mandó de nuevo a volar, se estrelló en el piso y comenzó a rodar, no podía ser bueno, ahora los dos estaban poseídos por fuerzas extrañas y desconocidas para ambos y no se tentaron el corazón al momento de atacar al otro, creían estar poseídos pero no era otra cosa mas que ellos mismos cegados ante las emociones.
-¡Tu no eres Frida!-le grito mientras estaba a punto de atravesarla con una de sus garras mientras esta se defendía parándolo con su guitarra la cual parecía no recibir daño alguno.
-¡Yo soy Frida, tu no eres Manny!- le respondió con igual tono de voz mientras seguían atacando y deteniendo los ataques del otro.
Sartana estaba viendo como se suscitaba la batalla, se complació bastante cuando Manny por fin se decidió a pelear contra ella, tal vez en el peor de los casos los dos se destruirían mutuamente y eso sería perfecto, no le dolería perderla a ella pues una vez exterminado El Tigre podría hacerse cargo ella misma de lo demás, y sus calaveras bandidos estaban haciendo un gran trabajo acabando con la cuidad.
-¡Tu no puedes ser Frida!, hasta donde todos recordamos ella nunca ha sido capaz de enfrentarse a Sartana, por lo menos no sola, y nunca, fuera la situación que fuera se uniría a ella, ¡preferiría que dejara de existir el heavy metal que estar de su lado!- le insistía, no sabía de donde le provenían las palabras que le estaba diciendo pero se las estaba dirigiendo, con todo y la carga emocional que conllevaba.
-¡¿Y crees que yo acepte por que quería?!-lo atacaba nuevamente mientras tocaba una triste y desesperada canción- ¡¡Yo no quería hacerlo!!-le confesó en medio de su frustración por no poder acabar las cosas rápido.
-¿Que…?- se quedó estático al escucharla, no se lo esperaba si ya estaban hasta ese punto donde se iban a matar el uno con el otro.
Sartana y los demás podían escuchar las voces y las quejas que esos dos se lanzaban en medio de la conversación que tenían mientras peleaban, le esqueleto se quedo muda al escucharla, sabía que el sortilegio era inestable, pero no esperaba que se rompiera, por lo menos no tan pronto y estando tan lejos que no le diera tiempo de reformularlo, así que temerosa de que se fuera a romper se dirigió hacia el volcán para poder someter a Frida ante sus órdenes únicas nuevamente.
-¡Hice todo lo que estuvo a mi alcance!-lo derribó con más notas que tocaba – ¡Traté de zafarme lo más que pude!-lo ataco sin importarle que aun no estuviera de pie -¡Nunca deje de creer!- las palabras de Frida ya no eran de odio, ahora eran de puro y constante dolor, estaba sufriendo por dentro, y a pesar de que el hechizo perdía poder de sometimiento sus poderes místicos no desaparecían por que solo ella tenía la capacidad de querer ver destruida su guitarra o no, ya que esta era la que la fuente principal de su poder invocada de su propia energía y esencia –Y aun así no fue suficiente…- se detuvo por un momento al verlo en el suelo atónito al no poder creer lo que estaba diciendo, le dolía demasiado que se resistía a creer que ella misma sería la que acabaría con el. Justo antes de que este se pudiera levantar y entender en lo absoluto lo que estaba ocurriendo fue embestido por la guitarra de Frida y lo mando directamente a la cima del volcán. El negro profundo de sus ojos se marcho para regresar a la normalidad que con sus propias fuerzas y palabras intentara regresar a su amiga a la normalidad. Estaba a punto de tocar la lava hirviendo cuando se pudo salvar con sus garras retractiles, las cuales envió a buscar terreno estable donde sujetarse para poder columpiarse y volver a tierra firme.
Frida dio un gran salto y llegó al otro extremo de la orilla del volcán para estar frente a frente ante Manny, sería el último golpe, lanzarían a su rival a la lava para que encontrara por fin su final dando término a la batalla que no se había detenido desde que empezó. Aun después de todo lo que seguía sucediendo y que la lluvia se paro por un breve momento se volvió a soltar sobre todo, y ambos mirándose fijamente sintieron como la humedad escurría por su cuerpo.
-No tienes por que hacerlo, si peleas contra el podrás detenerlo y regresar a la normalidad-trató de convencerla de que se detuviera antes de que fuera demasiado tarde pues no estaba dispuesto a lanzarla al volcán, todo lo contrario de ella quien seguía en su sopor de condena y sometimiento.
-No me detendré hasta verte acabado como me fue ordenado-dijo por último a la vez que dos lágrimas caían su sus ojos por sus mejillas, estaba obligada a obedecer, y lo quisiera o no terminaría obedeciendo por más que tratara de detenerlo.
Manny la comprendió en lo absoluto, estaba a punto de sacrificarse por ella para darle la victoria, solo así podría llegar a controlar sus poderes totalmente fuera de las órdenes de quien la había hechizado.
Sartana acababa de llegar a la cima en medio de la lluvia cuando los vio estar a punto de terminar; como no le pareció que no estuviera libre de su mandato no la detuvo y vio a los dos alzar el vuelo para dar el golpe final.
Dispuesto a dar todo por ella ni siquiera hizo el intento por atacarla, en cambio ella si estaba al borde de si y lo mataría enviándolo al hirviente mar de abajo…
Para los dos, en ese momento, el tiempo avanzaba como en cámara lenta, podían ver claramente al otro, lo que estaba experimentando por medio de la ventana de su alma que eran sus ojos. Frida tenía las manos atadas y el, tenia el más puro y decidido sentimiento de resignación al venirle llegar la muerte en medio del acto de sacrificio que estaba a punto de cometer para poder liberara a Frida del sometimiento en el que se encontraba…
Entonces, tan solo mirando sus ojos lo pudo ver…
Si me da tiempo hoy mismo, dentro de unas cuantas horas publico el capitulo diez.
Disfruten los últimos capítulos de mi primer fic de El Tigre y que no será el único, por que prometo volver con más historias.
Comenten todo lo que quieran, para mi es realmente un gusto saber que les gusta mi trabajo.
Saludos y besos
Vixen
