Se supone que este sería el final ahora que ya encontré mi USB extraviado, pero decidí hacerle algunos cambios para hacerla más de emoción.
Me tardé mucho, lo sé, pero ahora que ya llegaron las vacaciones me puedo meter de lleno a escribir. Estuve un tanto ocupada y ni hablar de mis nervios que ahora estoy como un ovillo de incertidumbre, quiero conocer mis resultados… Me estoy consumiendo a mi misma por la angustia.
Bueno, mejor no sigo hablan… escribiendo y mejor disfruten…
Un Regalo para Frida
Capítulo Doce: Dulce Sacrificio
-¿qué clase de pregunta?- se animo a cuestionarle, entonces El Tigre le soltó lo que lo haría perder el control de si mismo al no saber que responder.
-¿Qué eres? ¿Un héroe o un villano?- Manny calló al no saber que decir, el mismo no lo sabía, y por lo tanto no podía responderle.
-Solo te estoy preguntando que eres, ¿acaso no puedes responder?- se molesto el Tigre al verlo dudar y estando completamente confundido al estarse tardando tanto en responderle, sin embargo la razón de que se lo preguntara era por que ni siquiera el podía responderse.
-Yo…- miro hacía otro lado esquivando la mirada profunda del otro –No estoy seguro…- bajo la cabeza decepcionado por no haber respondido la pregunta que en el ayer respondía con tanta facilidad diciendo que era un héroe, pero conociéndose a si mismo sabía que en realidad no pertenecía a los villanos y que por sus acciones y maneras de pensar y actuar en algunas ocasiones no le agradaba ser nada heroico, y esta confusión en el se había incrementado ahora que tenía diez y seis años y, estando consiente de que debía tomar una decisión en su vida, no quería acabar mal al no saber que escoger…
Admirando lo tenso que estaba comprendió que aun si le hubiera preguntado a el tampoco tendría la respuesta y termino dejándolo por la paz, aunque muy en su interior sabía que tenía una fuerza maligna que a veces escapaba y que no en todas las ocasiones podría retener, aún si no lo quisiera…
-Entonces…- llamo su atención nuevamente sacándolo de sus confusos razonamientos –Tu tampoco lo sabes…- suspiro cambiando la expresión que había tenido en un principio de dureza y seriedad por una más tolerante y flexible, incluso con más simpatía.
-¿Qué?-se le acerco Manny aun sin entender por que había dicho eso.
-Escucha Manny –le dijo caminando hacia atrás desconcertando al chico –Esa es una pregunta que aun esta pendiente para nosotros dos…- sonrió despidiéndose mientras que la oscuridad en la que se encontraba su cabeza comenzó a escurrirse por los lados como si fuera líquido.
Manny no tuvo tiempo de reaccionar cuando todo esto paso, de repente dejo de sentir el sitio que sus pies estaban pisando, o por lo menos lo que parecía ser piso, pero resulto no serlo. Impresionado trató de no caer pero le fue imposible mientras que veía a su otro yo alejarse flotando por el aire mientras lo veía caer y este apenas si se movía.
-Tan solo sálvala- le pidió por último antes de desaparecer- y salva a Ciudad Milagro, después de todo ustedes dos si son dignos de ser el portal…-
No había entendido el mensaje completamente y en lo que caía un halo verde de poder que salía de su cuerpo lo convirtió en el Tigre, no sabía por que ahora lo comprendía todo, no debía rendirse fuera la circunstancia que fuera debía pelear, y luchar por lo que más quería hasta su último aliento. Cerro sus puños y se concentro en sentir en cada fibra de su ser todo el poder que tenía, era tan grandioso… y tan fuerte que lo hacía sentirse capaz se cualquier cosa.
-Entonces esto es lo que sentía desde hace tiempo… -hablaba bajo aun perdido por estar sintiendo esa fuerza recorrer su columna como si fuera una descarga eléctrica, pero pasaba tan lentamente que lo estaba dopando con su sutileza… -Mi poder siempre ha estado ahí…- continuó dejándose caer a lo que parecía ser un sitio cálido donde veía cientos de imágenes a su alrededor como si fueran pantallas de televisión donde pasaban los momentos mas gratos y felices que pudo haber tenido en toda su vida.
-¡Hey Manny!-
-Eso nunca Manny-
-¿Estas loco?-
-Hazlo, nadie se va a enterar…-
-Te ves bien…-
-No puedes decirle a nadie Manny, es un secreto, si lo descubre la policía estaré en problemas, solo fue un accidente, pero mi padre me mataría si se enterara-
-Sabes que nunca te delataría Frida…-
-No puedes irte Manny, ¿Qué hay de mis necesidades?...-
-Lo siento mi amor, pero Frida es más importante…-
Los recuerdo que estaba viendo pasar ante sus ojos mientras caía de espaldas le estaban llegando en lo más profundo, y cada que volteaba a mirar otro se encontraba con Frida estando a su lado para bien o para mal, pero juntos, siempre juntos. Nunca antes había pasado tanto tiempo lejos de ella, nunca se había imaginado tener que sobrevivir sin la compañía de su amiga de toda la vida, y no creía que eso pasaría nunca, pero desde el día anterior, como se pusieron las cosas sus vidas corrían tanto riesgo que no podría dejar de pelear para tratar de estar junto a ella y no solo salir bien librado el, si no toda la humanidad, Sartana no se detendría solo en Ciudad Milagro…
Y cuando Manny sintió que ya estaba llegando al fondo de ese abismo repentinamente abrió los ojos levantándose rápidamente con la respiración agitada de haber vivido todo eso en su subconsciente.
Se irguió extrañado y miro sus manos como si se tratara de descubrir a si mismo, su vista estaba borrosa y de hecho el estaba algo mareado, pero era solo el y nadie más. La separación de sus dos identidades en el interior de su ser lo hizo recordar como había sido su vida cuando no era mas que un simple niño de escuela cuya mejor amiga, Frida, no se alejaba de su lado pasara lo que pasara. Frida era la única que conocía los secretos más profundos que podía tener y que incluso era incapaz de decírselos a sus familia, era una mano amiga y a veces salvadora cuando menos se lo esperaba, también era su hombro para llorar y ese alguien a su lado que lo escuchaba siempre que sentía no poder más, solo para terminar obteniendo de ella el aliento que tanto necesitaba, aún cuando ninguno de los dos dijera palabra alguna por el momento en el que se encontraran, pues con solo ver su sonrisa se sentía completamente reconfortado y con ánimos de poder continuar.
Estaba pensando en ella, tratando de regresar en si y recordar lo último que estaba haciendo antes de caer inconsciente y al escuchar algo no muy lejos, entre los livianos rayos de un amanecer próximo, se dio cuenta de que la batalla aun no había terminado…
-¡Ríndete!- al reconocer esa voz y recordar haber escuchado esa frase antes abrió los ojos de par en par en medio de su shock, la sangre comenzó a avanzar rápidamente por sus venas acompañada del tambor de su corazón agitado y rápido en su trabajo al poner esa terrible escena en su mente.
-Sartana…-
-¡Haag!-grito al caer al piso una chica de cabellos azules al no haber podido esquivar uno de los acordes de Sartana, el cual era una nota alta y la había dañado como millones de agujas pasando por su piel abriéndola levemente, aun así sin dejar ver mucha sangre no dejaba de dolerle su poca profundidad y de hecho algunas gotas rojas pequeñas se empezaban a escurrir.
-Te lo dije Frida-se acerco el esqueleto al ver a su rival tratando de levantarse en el piso con aires de ganadora por su victoria próxima, y no dejaría de estregárselo en la cara ahora que estaba así de débil - Si me hubieras hecho caso no tendría por que pasar esto...-
Manny sabía lo que vendría, la terrible realidad de las trampas de Sartana, pero ahora estaba ahí para poder detenerlo…
-Te dije que nunca traicionaría a Manny- se levanto tambaleante, casi quebrándose, y sujetándose debajo de su corazón con una mano debido al dolor que le provocaba una herida interior grave que le había causado –Yo no puedo traicionar a la persona mas importante para mi… - recupero el equilibrio para no caer poniendo un pie adelante son pesadez - no puedo dejar de querer a Manny...-
-Frida…- contemplo como estaba en las últimas de sus fuerzas pero aun así no se dejaba vencer mientras corría al punto donde estaban, era algo lejos, y el estaba algo débil aún.
–Yo... lo amo- confeso mientras que una leve brisa mecía su cabello como si estuviera acreditando sus palabras de sobremanera con lujo de sinceridad y profundo afecto.
Para Sartana no le parecía importar mucho, pero la verdad era que estaba feliz de saber el profundo e integro amor que había entre esos dos, eso lo haría más doloroso para ambos al ver sufrir al otro, sería excelente que Manny despertara de su inconsciencia y se encontrara con la terrible noticia de que Frida ya no esta más en este mundo, pensaba la esqueleto al creer que el todavía yacía en el piso. Y sin perder más tiempo se dispuso a terminar con ella de la manera más cobarde con la que podría acabar a alguien, pues si no hubiera sido por ese pequeño descuido en el que pudo llegar hasta Frida esa nota aguda sería la hora en que no podría superarla…
La única razón de por que Frida había perdido la concentración se debía a su angustia al estar preocupada por Manny, y ese turbulento sentimiento la saco mucho de balance aún cuando debía poner toda la atención posible a lo que hacía, pero termino cometiendo el error de bajar la guardia un poco, siendo esta la pauta para que Sartana tomara ventaja.
-Tonta- le hablo Sartana justo antes de volver a lanzarle otra nota, pero esta vez era una grave y termino golpeándola con tanta brutalidad que la mando a rodar un poco lejos.
Necia al no querer rendirse se puso de pie nuevamente, pero ahora con más dificultad, ya no tenía la fuerzas que tenía al inicio cuando se dirigió a pelear con ella, pero el coraje y la voluntad la hacían levantarse, solo para recibir de nuevo otro ataque y caer y de nuevo volver a levantarse.
Por su parte Sartana no sabía por que razón Frida no dejaba de pelear, estaba consiente de que al estar peleando por Manny nunca se dejaría vencer, no hasta haber dado todo de ella, pero verla seguir soportando los tremendos ataques que estaba recibiendo era tan trágico que sintió pena por ella al grado de querer parar su dolor lo más rápido que pudiera regresando al plan que tenía en un inicio, pero no sin antes tratar de hacer que perdiera sus últimas esperanzas y aceptara completamente la muerte como el desenlace de ese encuentro…
-Es absurdo seguir poniéndote de pie si vas a volver a caer, pídeme clemencia y morirás tan rápidamente que ni siquiera lo sentirás venir-le ofreció rendirse con la oportunidad de acabar lo que había empezado mal.
Al escucharle en medio del dolor que estaba aguantándose no pudo dejar de pensar en esa posibilidad ya que si Manny no había sobrevivido de todos los destrozos que causaron mientras peleaban debía ser lo mejor, pero su corazón le dictaba no hacerlo por más que ansiara perder la vida en ese mismo instante y acabar con su sufrimiento, y Sartana se percató de que nunca aceptaría la derrota.
-Tus sentimientos son bastante puros y sinceros niña-le hablo poniendo una expresión decaída justo antes de sacar una sonrisa ingenua e inesperada haciéndola ponerse en alerta cuando desde el sitio de donde estaba mantenía una postura tan fuerte como la que estaba teniendo -Es una lastima que no se los puedas volver a decir en persona-…
Frida alcanzó a percibir como su corazón se detuvo por un segundo en lo que una sombra gigantesca la cubrió desde sus espaldas. Los Rivera no pudieron controlar al monstruo durante tanto tiempo y termino acatando las órdenes de Sartana yendo hacía donde le había indicado por medio de una imperceptible señal de que acabara con la chica de una vez por todas en su lugar, por lo que al girar Frida se quedo petrificada viendo su inminente final, solo que esta vez sería mucho más diferente…
-¡Muere!- grito la esqueleto desbosando una enorme sonrisa que se convirtió en carcajada al creerse victoriosa – ¡Muere por fin y de una buena vez por todas! Ja ja ja ja ja … ¿Pero que…- al querer ver como Frida había acabado bajo el golpe letal de su criatura se percató de que el Tigre había llegado en el momento justo para salvar a su amiga y estaba sujetando el puño que estuvo a punto de aplastarla con todas las fuerzas que tenía.
-Manny…- admiro la fortaleza y dedicación de su amigo, siempre llegaba en el momento indicado para salvar su vida o la de ambos, ya que sin Frida la vida de Manny no tendría sentido…
-¿Es… es cierto?…- le pregunto débilmente debido al esfuerzo que estaba realizando por evitar que el puño cayera, ya que la criatura no dejaba de hacer presión con el objetivo de acabar con ellos.
-¿Cómo?- lo miro directamente a los ojos, no creía que fuera el momento indicado como para estar aclarando sus asuntos personales, pero era precisamente ese lugar y ese instante donde por fin terminarían las dudas y las interrogaciones que hacían a si mismos al pensar que tal vez el otro solo peleaba por no dejar a su amigo con toda la responsabilidad.
-Yo… creí que aceptaste el poder de Sartana por que seguías sintiendo celos de mi…- hablo con su voz apagada y con gotas de sudor que empezaban a escurrir por su frente por el impresionante acto que estaba haciendo sosteniendo con sus brazos y su espalda el puño que aún permanecía sobre ellos.
-Manny…-
-No sabía que Sartana te había obligado a hacerlo…- se disculpó- perdóname… -
-No hay razón para que debas pedir disculpas- le dijo dulcemente y con el llanto en la salida de sus ojos.
-No te acerques- la interrumpió cuando ya se había levantado completamente del piso justo antes de que llegara hacía el –Primero responde…- la hizo estremecer un poco de lo que ya estaba por toda la conmoción… -¿Tu… nunca vas a dejar de amarme?-la miro con tanta ternura en medio de su letargo de agotamiento, cansado por estar soportando tener que sostener esa carga aún sobre el, y no era precisamente solo el puño.
-Manny…- El no dudaba de ella, solo quería poder oírlo una vez más para encontrar la fortaleza que necesitaba para ser capaz de salvarlos a ambos…
-Necesito… escucharlo de nuevo…- se explico aún con un enorme sufrimiento por casi no poder seguir contrariando la fuerza del monstruo. Frida se le quedó viendo por un momento breve, le cruzo por la cabeza la idea de que tal vez el estaba desconfiando de ella, pero entendió todo con solo verlo directamente a los ojos para saber sus intenciones.
-Te amo…- contesto yendo a abrazarlo aún cuando el le hubiera dicho que se mantuviera lejos.
Sin darle mucha importancia soltó una de sus manos para poder corresponder al abrazo que ella le dio y así poder susurrarle al oído como ella lo hubiere hecho antes sus verdaderos deseos…
-Yo también te amo, siempre te he amado- Se aferro a ella sujetando su cuello en ese medio abrazo que apenas le podía dar.
-Manny…- dejó caer dos gruesas lágrimas que empaparon la ropa del chico con su salada humedad.
-Debes prometerme… que nunca más te iras de mi lado, pase lo que pase, nunca te vayas a ir… -le dijo con su voz entrecortada.
-Lo prometo…-sollozó aferrándose un poco más a el mientras apretaba más su abrazo.
-No podría soportar perderte… y lo sabes…- cerro los ojos como tratando de encontrar algo muy dentro de su ser.
-Yo… tampoco podría sobrevivir sin ti…- le aseguró mientras los dos terminaban de abrazarse para mirarse directamente el uno al otro.
Debieron pasar años para que la vida los pusiera en regla con los sentimientos del otro, ya que a pesar de las sospechas que tenían con respecto del comportamiento que tenían nunca se atrevieron a preguntar por ello. Ahora estaban completamente seguros de que su amor era correspondido, y que no importara lo que pasara no dejarían de amarse.
Las piernas le temblaban, estaba demasiado débil como para poder seguir resistiendo, pero si estaba con la persona que más amaba en este mundo no le importaba desprenderse de este mundo de manera material…
-¡Manny!-gritaron sus padres y su abuelo al ver que el chico se derrumbaba y el puño de aquella criatura caía pesada y abruptamente sobre los dos…
-No…- admiraron como en el suelo se había hecho un gran agujero lleno de grietas y como el polvo se había levantado -¡¡¡NOOO!!!-…
Estaban sintiendo una intensa desesperación e impotencia al ver que su hijo había sido sometido y derrotado al fin por Sartana, y se negaron a creerlo. Pero en el momento en que sentían que sus corazones se consumían por el odio y el dolor del puño salió una extraña y potente energía verde rodeada de una especie de humo azul brillante, era como si se tratara del alma de los dos gritando a todas voces que aún no se habían rendido.
El halo se comenzó a hacer más grande en cuestión de décimas de segundo, y con una leve explosión de luz en que se dirigió al cielo abriendo las nubes que había a su paso para inundar todo su infinita oscuridad con su poder la propia bestia cayo al suelo enceguecido después de que el halo acrecentara, esa clase de poder era misteriosamente fuerte, incluso más fuerte que Sartana.
¿Qué estaba pasando?, esa pregunta la tenían todos los espectadores al ver de manera tan peculiar como se estaba dando ese suceso inexplicable, ¿de verdad estaban muertos? No, no podía ser cierto, ya habían librado tantas veces la muerte que en más de una ocasión como para que se dijera que los Rivera tenían la suerte de su lado, pero esta vez era algo escandalosamente preocupante…
-¡Miren!- señaló Puma Loco al ver algo salir desde el epicentro del halo de energía, eran nada más y nada menos que Manny y Frida tomados de ambas manos mientras flotaban hacía arriba conducidos por la luz.
Tenían los ojos cerrados, pero no se veían lastimados, todo lo contrario, se veían bien, Manny no tenía heridas y su traje estaba ileso, al igual que Frida, quien portaba su guitarra en la espalda como siempre lo hacía, no parecía haber nada malo, ¿pero entonces por que están flotando hasta el cielo?
Sartana no entendía nada de lo que estaba ocurriendo, y francamente estaba más concentrada en saber si se trataba de sus almas que en estar pendiente de su ejército, quien también se detuvo para poder admirar aquella escena tan impactante… ¿Qué podía significar?
Incluso los habitantes y villanos que estaban en la cima de las montañas cercanas concentraron toda su atención a aquellos jóvenes sobrevolando la ciudad de esa forma.
Cerca de topar con las nubes Manny y Frida abrieron los ojos lentamente para poder visualizar que había pasado, ni ellos mismos lo podían explicar, pero sentían el poder correr por sus venas mientras la sangre les hervía, el cinturón de Manny y la cuerda prohibida eran más poderosos de lo que se podían imaginar, y esta era la evidencia necesaria que necesitaban para demostrarlo, su fuerza de voluntad era inquebrantable cuando se trataba de proteger a quien más amaban, hasta llegar al punto de dar la vida por el otro y sacrificarse por el bien de sacar adelante a su compañero, esto había activado el poder oculto de ambos objetos místicos, abriendo una puerta entre la más pura y fuerte de las energía a las que podían acceder para poder proteger y salvar lo que más querían…
Estaban tan cerca que podían sentir la respiración del otro en su cuello, sabían que era la única oportunidad que tenían para poder al fin derrotar a Sartana, el propio universo estaba en contra de que ella ganara, y los utilizó a los dos como el portal para acabarla. Los puso a prueba, confrontándose a si mismos cuando Sartana poseyó el cuerpo de Frida y pudo liberarse gracias a Manny, y a Manny cuando dividió su ser en sus dos identidades y gracias a Frida pudo conocer el camino que de verdad podía seguir para sobrevivir… era hora de terminar lo que habían empezado.
Soltándose de las manos la energía que los había rodeado los fue convirtiendo lentamente en luz mientras le entregaban su cuerpo terrenal al poder para usar su alma como vía de la inminente destrucción de Sartana, lo único que debían hacer era confiar, confiar y esperar que estuvieran haciendo lo correcto, ambos habían demostrado ser dignos de llevar consigo un objeto místico, no había razones para quitarle el poder a Frida ahora que lo había conseguido por accidente al quitárselo a Sartana a la primera oportunidad, pero no con fines de conseguir poder, sino con el objetivo de detener su causa maléfica.
-No puede ser, es como si La Bandida Azul hubiera regresado…-
-¿Qué? ¿De que estas hablando papi?-
-¿Granpapi?- Tanto Rodolfo como María veían a Puma Loco extrañados, no se les hacía familiar ese nombre.
-No lo entenderían ahora, pero si se fijaran bien notarían el gran parecido, hasta el mismo color de cabello. Debí suponerlo desde un principio-
Estaban a punto de volver a preguntar por eso cuando algo los interrumpió.
-El canto del Fin- habló una voz singularmente conocida, pero definitivamente más madura.
-D`Jango, ¿Qué estas haciendo aquí?- lo reconoció White Pantera.
-¿Yo?... bueno, digamos que no podía faltar al funeral de mi abuela, aunque ya estemos muertos…-
-¿Funeral?- se miraron los unos a los otros.
-En el mundo de los muertos solo vimos esto una vez, solo quienes de verdad compartan un sentimiento puro y sincero hasta el último aliento serán capaces de traer a la Tierra El canto del Fin desde el infinito-
-¿Qué?- eso no tenía mucho sentido.
-Amistad, fraternidad, todo se había dado, en diferentes puntos del planeta claro, pero no en este siglo por lo menos, me sorprende su juventud y el sentimiento que están representado ahora-
-¿Sentimiento?-
-¿Van a seguir repitiendo todo lo que les diga?-
-Lo siento- dijeron a coro.
-Esta bien, deben estar orgullosos, después de todo no todos ofrecen en sacrificio su vida para un bien común como lo es salvar Cuidad Milagro…-
-¡¡¿Qué?!!-
-¡Manny!-
-No puede ser… mi`jo…-
-Mi muchacho…-
-Manny…-
ahora si, el siguiente ya es el final, no se que tan largo pero espero que ya sea el final, como epilogue/end
Bueno
Hasta el próximo capítulo, fue un placer escribir sobre el Tigre, me gusta mucho la pareja que hace con Frida
Besos y abrazos
Vixen
