N/A: Ninguno de los personajes mencionados me pertenecen son propiedade J.K.Rowling
Capítulo IX: Cuentas Claras
Era temprano en la noche y aún Ginny y Tom se encontraban sentados debajo del farol. Ginny pensaba en todo lo que le había sucedido hasta esa noche, no sabía como romper el hielo, finalmente se decidió a hacer una pregunta simple y un tanto tonta.
¿Te encuentras bien?-
Lo estaré... – Tom la miraba a los ojos- ¿Y tu?
Algo confundida...
Es por él ¿no?- Ginny no respondió- Ginn soy yo al que debes disculpar, no debí besarte... tenía la necesidad de hacerlo...
Soy una idiota- Ginny lo interrumpió- Debí aclararte desde un principio mis sentimientos... Eres una gran persona y una gran amigo y me gustaría que sigas siéndolo...
Tom le sonrió moviendo la cabeza a un lado y al otro.
Ginny, no hace falta que vuelvas a repetírmelo- Si bien sus sentimientos hacia Ginny había traspasado la línea de la amistad aún no eran tan intensos igualmente las palabras de Ginny lo lastimaban- Ahora si que te parece si empezamos de nuevo...- Tom le extendió la mano derecha la cual Ginny apretó con una gran sonrisa- Cuentas claras...
Conserva la amistad- concluyo Ginny
Y dime que es lo que tanto te preocupa...
Ginny por un lado se sentía más aliviada por que Tom había sido tan comprensible, como siempre, se alegraba de volver a tenerlo como amigo pues en los últimos días él había sido de gran contención y distracción. Pero ahora tenía la necesidad de hablar con alguien, de sacar la bestia que tenía dentro, de desahogarse de todo lo que tenía atravesado en la garganta.
Es Harry... No veo la hora que venga a hablarme... pero no hace más que enviarme flores o bombones, como si ellos hablaran por él- Ginny se puso de pie- He llenado mi baúl con paquetes y paquetes... las cartas se las devolví... algunas... ¡Por las barbas de Merlín¡Como si llenar mi habitación con flores, bombones, que ya están podridos- aclaro- fuese la solución a todo lo que nos esta pasando!
Cálmate- Tom trataba de apaciguarla con su sonrisa
No es chistoso- Ginny frunció las cejas- Dime que tengo razón... Las tarjetas que envía, las cartas, son siempre las mismas... Que seremos felices si me caso con él, que tendremos una casa hermosa y enorme, con la mejor habitación para el bebe... Que esto y lo otro...
¿Y que es lo que quieres?
¡Que me lo diga él¡Que deje de enviarme palabras escritas!- contesto Ginny después de mirarlo con la mejor cara de incrédula
Harry es joven, ambos son jóvenes... – Tom sonreía moviendo la cabeza de lado a la do como acostumbraba hacerlo- Creo que no sabe como pedirte perdón...
Pero es tan solo venir y decir: Ginny me perdonas...- ironizó la pelirroja.
¿Y qué le responderías?
Ginny volvió a recordar los momentos donde fue feliz junto a Harry, desde aquel primer beso en la Sala Común de Gryffindor frente a un montón de gente, los furtivos momentos que le siguieron a ese dentro y fuera del castillo. Los años de espera e incertidumbre, luego de que decidió aceptar su ruptura durante el funeral de Dumbledore, mientras ella esperaba ansiosa y nerviosa las cartas de Harry con noticias y llenas de promesas y con esperanzas de que la guerra llegará a su fin. Y la guerra culminó, la paz volvía a reinar en la comunidad mágica, Ginny recobraba la ilusión de volver estar a junto a Harry, en total armonía y felices; pero Harry había decido tomarse un tiempo. Tiempo en el cual ella se sintió perdida y abandonada, fue un tiempo corto pero para ella había sido toda una eternidad y finalmente Harry la descubrió de nuevo y Ginny volvía a aceptarlo, hasta esa mañana en su departamento; y los siguientes días hasta esa noche donde Harry se comportaba una vez más como un chiquilín que defendía sus caramelos. Debía aceptar que parte de ese comportamiento, sus intentos por buscar su perdón, sus sonrisas, sus palabras, sus largas charlas, en fin todo era lo que tanto le gustaba y adoraba del gran Harry Potter y lo que también debía aceptar que era el único hombre a quien amaba desde sus diez años.
Sí- respondió finalmente, una vez más Ginny lloraba pero su llanto esta vez se mezclaba con la felicidad que alberga en su corazón y su vientre- Aunque a estas alturas no creo que quiera hablarme..
Ya pequeña- Tom la abrazó, acurrucándola en su hombro- Vamos te llevaré a tu casa... – Rodeándola con sus brazos ambos se desaparecieron.
Ron y Harry se sentaron en una de las mesas del Caldero Chorreante. Harry estaba enfurecido, mientras Ron fue en busca de dos cervezas de manteca., el se sentó en una de las mesas cercanas a la ventana. ¿Cómo podía ser que Ginny, su Ginny, estuviera con ese tipo? Como podía ser que ella lo haya olvidado, no eso no era posible... ¿o sí? Y que había de su bebe, claro que eso lo tenía más preocupado, pues no quería perderse el crecimiento de la panza de Ginny, ni mucho menos de los primeros días de vida de su hijo o hija.¿Pero qué habría significado el beso de Ginny con aquel tipo? Pero era obvio, la había perdido. Había perdido a la única mujer a la cual amo en toda su vida, la única razón de sobrevivir a la batalla contra Lord Voldemort. Ahora más que nunca había descubierto la gran mujer que hubiese tenido a su lado si no se hubiera comportado con total inmadurez.
Nunca te vi tan celoso- rió Ron
No es gracioso- le espeto Harry- Fui un tonto Ron...
¿Qué dices?
Estoy seguro que ahora la perdí... los perdí...- se lamento Harry
Yo no estaría tan seguro- Ron le ofreció una de las cervezas de manteca
¿De que hablas?-
Toma bebe algo...
Un momento... que me quisiste decir...
Ay... Ay.. amigo das consejos que ni tu mismo sabes seguir...- Ron bebía tan serenamente que Harry tuvo el impulso de maldecirlo- No creo que Ginny se olvide de ti tan fácilmente...
Ronald por favor ve al gran- suspiro Harry
Tranquilo... solo quiero decir que Ginny te ama... Te amo desde el primer día que nos vimos en el Andén Nueve y tres cuartos y te ama desde entonces... No hubo día o momento que no me hicieran preguntas sobre el Niño que vivo en vacaciones de verano- Ron sonrió como si recordara algo muy feliz- Si es cierto que a veces era algo molesta... pero finalmente termine aceptando que mi hermanita menor gustaba de mi mejor amigo y también que se hayan puesto de novios...
¿Eso no te molestaba?- pregunto con curiosidad Harry
Un poco sí... pero eres el mejor y único partido para ella... Además eres al único al que ella quiere...
Pero me devolvió todas las cartas y...
Harry, Harry... Enviar flores y bombones... llenar la madriguera de paquetes no siempre es la mejor manera de pedir perdón...
Pero a veces es tan difícil...
Si lo sé...- Ron se quedo en silencio unos segundos- Pero a veces es cuestión de conversar...
Pero ella no quiere hablar conmigo...
¿Y como lo sabes?-
Harry no supo que contestar, su amigo tenía razón, Ginny en ningún momento había mostrado la intención de negarse a hablarle, quizás había esquivado alguna que otra ocasión pero acaso él no tuvo nada que ver en algo para que el momento no hubiese sido el indicado. Aquella aventura había sido el mayor error de su vida y ahora le estaba costando la que más apreciaba en la vida, su hijo y la mujer que amaba. Definitivamente buscaría a Ginny para aclarar todo de una vez como gente adulta y madura.
Creo que lo intentaré- contesto finalmente Harry
Así me gusta amigo- Ron levanto su botella y ambos brindaron.
