La fecha de la boda de Ginny y Harry estaba cerca por lo que Ginny se pasaba la mayor parte de su tiempo libre en la Madriguera ya que había mucho que hacer. Entre ella, Hermione, su madre y Fleur, quien aún insistía en aprender la cocina inglesa, empezaban a preparar las tartas, pasteles y pudines, que llevaban mas tiempo de preparación, además de alimentar las gallinas para tenerlas preparadas para el plato principal, terminar de coser los manteles, armar los centros de mesas entre muchas otras cosas.
-Son hegmosos... - exclamo Fleur al recibir un ramo de su último hijo- Saluda a la tía Ginny, Juniog -Hola tita Ginny.
-Solo yo le digo Tita a mi Tita Ginny- Ethan entró de golpe en la cocina blandiendo una espada de madera hacia su primo
-Tranquilos muchachos Tita Ginny los quiere a ambos... - Ginny saco dos tabletas de chocolate de Honeydukes y las repartió entre sus sobrinos
-¡Yo también quiero!- Marie la segunda hija de Fleur apareció desde la sala con una muñeca de trapo en su mano
- Pequeñuelos tenemos algo mejor- Fred y George se había aparecido con montones de bolsas.
-¡Oh no! Niños no toquen ninguna bolsa.
-Tranquila Fleur no trajimos nada peligros- acoto George mientras repartía con su gemelo las bolsas de golosinas.
-¿Cómo van esos bebes?- Fred le dio la bolsa a Frederick el quinto hijo de Fleur y se acerco a su hermana
-Por ahora esta tranquilo... - Ginny acariciaba su panza.
-¡Mira George! Ginny ya tiene panza -¿Tan gorda me veo?- se preocupo Ginny
-Clago que no- le espeto Fleur- Es común que en tus cuatgo lunas se empiece a notag... más de lo común... bueno en mis casos fue recién a las cinco...
-¿Y bien como se porta el padre?- pregunto Fred quien jugaba con Julie
-Hasta ahora de maravilla- respondió Harry entrando en la cocina- ¿Cómo va la tienda?
-De maravilla- respondió Fred imitando a Harry- Finalmente logramos abrir una sucursal en Hogsmeade, es increíble la cantidad de alumnos de Hogwarts que nos visitan.
-¡Por Merlín¿Por qué hay tanta gente en mi cocina?- pregunto Molly con un delantal muy sucio- ¡Todos al patio ahora!- grito con sus manos en la cadera y señalando la salida con el dedo índice derecho.
-Hola Mama- saludo alegre Fred- Nosotros también te extrañábamos
- Y estamos encantadisimos de volver a verte- ironizó su gemelo.
- ¿Quién quiere más golosinas?- pregunto Fred luego de darle un largo y sonoro beso a su madre
-¡Yo!- gritaron varios de sus sobrinos, todos los niños siguieron a Fred hacia el jardín.
Harry se sentó junto a George observando como las cuatro brujas se las arreglaban para preparar una boda en tan solo unas semanas, era conciente que sin la magia que estaban utilizando los preparativos podrían haber llevado meses quizás años, pero su Ginny se veía hermosa con el delantal. La estaba mirando cuando Ginny quedo de perfil, no podía creer lo que sus ojos le mostraban Ginny tenía una muy pequeña pancita, su bebe se hacia notar. Se levanto, se acerco a ella y sin decirle nada la alzo y la beso.
-¿Qué haces Harry?-
-Es que tienes panza- respondió Harry dejando a Ginny nuevamente con los pies en el piso.
-¿Tan gorda me veo?- pregunto preocupada.- Es la segunda vez que me lo dicen en el día...
-¡Ginny!- protesto su madre- Creo que Harry se refiere a que ya se nota tu pancita... No es cierto, querido... Además es normal que engordes con tu embarazo... todas las mujeres lo hacen...
-Por supuesto Molly- Harry se aparto de Ginny para que todos pudieran observarla, Fred se acerco hasta que su nariz quedara pegada al vientre de Ginny.
-Sabes hermanita... yo creo que si estas gorda- le dijo con una gran sonrisa.
- Yo solo engogde cinco kilos con cada embagazo- acoto Fleur mientrás supervisaba que la mezcla se revolviera sola
- Tú tienes algo especial en la sangre, querida- le sonrió Molly- Ginny, hija no te preocupes, recuperaras tu figura... Mirame a mí que tuve siete hijos...
Ginny se quedo absorta en sus pensamientos no entendia si era por el bebé o que pero ahora si le importaba cuidar más su imagen, sobre todo recuperarla luego del embarazo, sus seis hermanos y ella misma habian dejado huellas en el cuerpo de su madre. ¿Le pasaría lo mismo a ella¿Y que había de Harry¿La seguiría viendo igual?...
- Tranquila Ginny- Hermione le susurró al oído- Tengo un par de pociones que te servirán...
Esa noche cuando la joven pareja ya se encontraba en su acogedora cama, Harry había notado que su mujer se había ido a acostar con un camisión enorme y estaba tapada hasta el cuello, eso no era muy normal. Lo común era que Ginny durmiera solo en ropa interior, intento sacarle las sabanas pero Ginny las sujeto fuertemente.
- ¿Qué te sucede?- pregunto entre risas Harry
- No quiero que me mires- le respondió ella tapandose hasta los ojos- ¡Me veo horrible!
- Eras una tontita- se inclino para besarla en la frente- Evanesco - dijo apuntando con su varita hacia Ginny y no solo las sábanas desaparecieron haciendo que la muchacha se sonrojara y tratara de cubrirse inutilmente con sus manos.- Gin... te ves hermosa... más hermosa que aquella vez que nos besamos por primera vez y tu llevabas transpiración y un equipo de Quidditch encima o de la otra luego de la batalla final donde tenías un horrible aspecto y la túnica rasgada... Ya deja de portarte como una adolescente inmadura- la beso en los labios mientrás se colocaba encima de ella.
- ¿Enserio me ves bonita?- pregunto sin perder el contacto ocular.
- No solo te veo bonita, te veo hermosa, mujer- comenzó a besarla en el cuello.
- Espera... ¿y que tal si engordo luego del embarazo?
- Seguiras siendo la bruja mas hermosa del mundo y te seguiré amando como el primer día... Y además habrá alguien para llamarte mama- siguio besandola y ella dejo llevarse por los encantos de su mago favorito sin saber que acotar.
A la mañana siguiente Harry miraba como Ginny preparaba el desayuno en bikini y solo con una falda, se alegraba mucho de que al parecer las preocupaciones de Ginny habían desaparecido. No entendía como Ginny se venía justamente ahora que estaban en su mejor estado se venía a preocupar por su figura, esas particularidades eran algo que la hacian diferente de las otras chicas con las que estuvo. Ginny no tenía drama en pasar una tarde en Honydukes mientras que las otras solían excusarse en que estaban a dieta o que la figura no se mantenía sola. Ginny era diferente, era única y tenía algo que la hacia especial, no importaba que era solo que lo amaba y amaba a esa mujer que le sonria en ese momento. Invoco a su cámara y le tomo una foto tal como estaba, estaba por prepar la cámara para que les tomara una foto juntos cuando el tiembre sono.
- ¿Quién será?-
- No lo sé Harry ire a vestirme tu abre la puerta
Harry obedeció pero antes de abrir miró por la ventana, parados en la puerta habia una pareja con un niño en brazos, parecía muggles pero su olfato le hacía desconfiar por lo que saco su varita.
- ¿Harry que haces con tu varita?- pregunto preocuopada Ginny, ya con un vesitdo- Dejame ver- Ginny miro por la venta- Son solo una pareja de muggles además traen a un niño...Guarda eso y vistete... Yo abrire
Ginny espero a que Harry guardara su varita y subiera a cambiarse para abrir la puerta.
- Buen día- salugo alegre Ginny
- Buen día- respondio la mujer- Somos los Fawcetts, vivimos al lado vinimos a traerles un obsequio- el hombre extendió una maceta con una hermosa planta, que Ginny no recordaba haber visto por la venta.
- Gracias- respondio abriendo más la puerta- Este... ¿No quieren pasar a tomar un cafecito?
- Si no es mucha molestio- dijo el hombre- Soy Ted, ella es Jean y el pequeño es Jim.
Ginny dejo la planta sobre una mesas del recibidor, los condujo a la sala, los Fawcetts tomaron asiento en el sillo de dos plazas mientras Ginny iba a la cocina a prepara cafe y sacar de la alacena lagunas galletas horneadas que guardaba. Al regresar y servir los cafés un incómodo sonido inundo la escena.
- Y bien... Hace mucho que se mudaron...
- Perdonen, no me prensente... Soy Ginny Weasley- se excuso al notar que no habia dado su nombre- Hace un par de semanas... ¿Uds. viven al lado? Creíamos que la casa estaba vacía...
- No llevamos mucho tiempo en casa- respondió Jean- ¿Vives sola?
- Mami quiero ir al baño- interrumpió el pequeño.
- Disculpa...
- No se preocupe... por el pasillo la primer puerta a la izquierda...- respondió Ginny
- ¡Mama¡Papa!- el niño venía corriendo- ¡Son magos!- Ginny casi vuelca su taza- ¡Mami no miento! Tienen fotografías que se mueven... y además el espejo me hablo como el de...
- Te dije que no era buena idea- Harry había aparecido y con su varita en alto pero sorpresivamente Ted Fawcett había sacado una varita de sa chaqueta y ahora apuntaba a Harry- ¡Le ordeno que baje su varita en nombre de la ley, soy un auror, identifiquese!
- ¡Harry! Esto es una locura- se encalizo Ginny
- ¿Harry¿Harry Potter?- pregunto Jane- ¡No puedo crerlo! Ya Ted baja eso, nadie quiere lastimar a nadie, mucho menos enfretar al gran Harry Potter
- ¿Tu eres Harry Potter?- pregunto el niño acercandose a Harry y alzando su mirada en busca de la cicatriz
- Harry baja la varita de una vez- dijo Ginny acercadose a su futuro marido- Los Fawcetts son una familia de magos, tal como nosotros, además creo que si fuesen mortifagos ya nos hubieran atacado.
Harry medito unos segundos, bajo su varita y se sento a conversar. Descubrieron que Ted Fawcett era un miembro del departamente de misterios, Harry no se convencio hasta que no le mostro su credencial, también que Jean no trabajaba se quedaba en casa al cuidado de sus cinco hijos varones y esperaba su quinto bebe, iba por sus cinco lunas y sería una esperada niña. La casa de los Fawcetts era silenciosa y parecia deshabitada tan solo por un simple hechizo, fue otra cosa que convenció a Harry, pues no habia manera natural que una casa con tantos varones fuera realmente silenciosa. Ginny se quedo muy conforme con la presencia de Jane le trasmitio muchos consejos para su futura maternidad y le advirtió sobre sus vecinos de enfrente sobre todo por la mujer, era muy parecida a una arpía segun Jane.
Harry se sentía un poco incomodo con Ted pues este no dejaba de hacerle preguntas como ¿Como se llamaria su bebe¿Que seria¿Si habian empezada las clases pre- parto? Existían clases pre-parto, se habia preguntado Harry a si mismo, era algo que debia agendar, a la vez que se custionaba que aún faltaba para el parto, no habia de que preocuparse ¿O sí?
- ¡Al fin solos!- suspiro alegre Harry dejandose caer en el sillon.
- Son agradables¿no crees amor?- pregunto Ginny acurrucandose a su lado- ¡Oh! Harry... - Ginny se enderezó colacando su mano en su vientre.
- ¿Qué sucede?- pregunto alarmado Harry
- Se mueve, el bebé... se esta moviendo... mira sintelo- Ginny tomo la mano derecha de Harry y se la llevo a su vientre- ¿Lo sientes¿Puedes sentirlo?
- Si... creo que si...- respondió debilmente Harry ya que en realidad no podía sentir nada- Tal vez sí... - entonces apoyo su oreja sobre la panza de Ginny y esucho unos extraños sonidos- Suena raro...
- Ese es mi estómago cariño- sonrió Ginny- No te preocupes, ya lo podrás sentir, además ya se quedo quietecito...
- ¿Tienes hambre?-
- Quremos frutillas con helado de vainilla- sonrió Ginny
Era uno de estos momentos en los que Harry agradecía ser mago, no era porque eran las tres de la mañana, eran las tres de la tarde tranquilamente podria haberse aparecido cerca de cualquier supermercado muggle para comprar las frutillas y el helado, pero realmente no tenía muchas ganas de perderselas ni que a Ginny se le pasara el antojo, como otras veces. Así que se limito a aparecer dos grandes copas de frutillas con helado de vainilla, le dio una a su pelirroja favorita y ambos se quedaron comiendose un rico postre.
