Capitulo XXII: Falsa Alarma

Aquella fría mañana del lunes, Harry se había tomado el día para poder acompañar a su mujer a la consulta con Megan Cold, la especialista que estaba tratando el embarazo de ella, ambos se quedaron sorprendidos al ver a una pareja amiga saliendo del consultorio.

- ¿Qué hacen aquí?- pregunto asombrado Harry

- Hola Harry- saludo tranquila Tonks- Ginny

- ¿Cómo están?- saludo Ginny

- ¿Se lo dices vos o yo?- pregunto Tonks

- ¡Seremos padres!- dijo finalmente Remus con una sonrisa.

- ¡Felicidades!- Ginny dio un cálido abrazo a la futura mama

- Vaya Remus ya era hora- dijo Harry dándole un fuerte abrazo

- Vamos Remus debo volver al trabajo... Adiós Harry, Ginny-

- Un momento- los freno Harry- ¿Qué será?

- Un niño- sonrió Tonks-

- Se llamará James, espero que eso no te moleste Harry

- No, claro que no- al menos eso creía, debía estar feliz por aquel hombre que la había pasado tan mal en su vida como él, pero algo dentro de él se sentía incómodo.

- Pasen de una vez- les sonrió Megan parada en el marco de su consultorio- ¿Cómo han estado?

- Muy bien ¿y tú?

- Todo tranquilo... con nuevos casos como verán... ¿Y su bebe?

- Aún sigue en su lugar- bromeo Harry- Ya no veo la hora de que salga

- Ya falta menos- les sonrió Megan- ¿Ginny has hablado con tu jefa?

- ¿De que tenías que hablar con Mafalda?- interrogo Harry a su esposa

- Megan prefiere que deje de trabajar...

- Es que se acerca la fecha del parto- continuo Megan- Será mejor que Ginny haga la mayor cantidad de reposo, que este más tranquila, me entiendes

- Ah... ¿Y que te dijo Mafalda?

- Arregle para trabajar solo mediodía hasta el primero de noviembre- explico Ginny

- Pero amor no oiste a Megan- Harry miro a Megan- Tienes que hacer reposo, estar tranquila... podrías dejar de trabajar, ya te lo explique, podremos vivir con mis ahorros...

- Harry te dije miles de veces que no estoy inválida, estoy embarazada- dijió algo fastidiada Ginny.

- Harry- Megan lo miró con una sonrisa- No esta mal que Ginny trabaje mediodía siempre y cuando haga tareas pasivas..

Megan hizo un par de preguntas más a Ginny de rutina, la peso, la midió mientras tomaba nota en unos pergaminos que tenia abrochados a un sujetapapeles. Le dio de beber a Ginny la poción de agua para poder ver al bebe en el ecógrafo.

- Esta muy cómodo... – dijo Megan señalando el visor donde se podían notar los ya formados piecitos y manitas del bebe, el cual estaba al parecer sentado- ¡Cuánto cabello!

- ¿Eso es normal?- se alarmo Harry

- Claro – sonrió Megan.

El viernes en la mañana Harry desayunaba mientras abría una de las tarjetas que Ginny le había ofrecido, las letras celestes iban apareciendo de a una, el mensaje estaba combinado con diferentes caricaturas de bebes jugando con osos y cubos, en las esquinas estaba decorada con globos que aparecían de arriba hacia abajo.

- ¡Es un brujito! Suena demasiado cursi...

- ¿Y que quisieras que ponga?- contesto molesta.

- Tal vez algo más varonil como Macho, dijo la partera- Harry tuvo que dejar de reír al notar la mirada fría de su esposa- Que tal... ¡Es un mago!

- Continúa leyendo quieres, luego le harás las modificaciones que desees- Ginny se sentó frente a él

- Lo invitamos a participar del Baby Shower de Ginny Weasley, fecha: sábado 21 de septiembre a las 16 hs. En la Mansión Potter, calle Eternidad Nº 7- leyo Harry en voz alta, si bien aceptaba que Ginny había hecho un hermoso trabajo con el decorativo, no podía negar que la redacción sonaba demasiado cursi, sin embargo el Baby´s Shower no era más que una fiesta para mujeres así que no estaba tan mal.

- ¿Y?

- Me gusta- le sonrió

- Perfecto, esta tarde las enviaré por Hedwing¿sabes que vas a hacer el sábado?

- Supongo que iré a lo de Ron, tendré que ayudarlo con mis sobrino y con los niños de Ted- se levanto, se cubrió con su capa, beso a su esposa y se fue al trabajo.

Una vez perdió de vista a su esposo Ginny tomo su varita e hizo un hechizo multiplicador y así obtener la cantidad necesaria para sus invitadas, que a decir verdad no eran mucho, solo sus cuñadas y algunas amigas; además de las amigas de Jane pero eso era trabajo de su vecina. Llamo a Hedwing para mandar las cartas, la lechuza estaba más que encantada de hacer las entregas, luego se ducho para ir a comprar algunas cosas para las fiesta del sábado.

Cuando el señor Potter volvió a su hogar encontró a su bella mujer descansado en el dormitorio, tras ponerse ropa más cómoda bajo a la cocina a ver que podía comer. En dos horas más se encontraba durmiendo al lado de su esposa.

- ¡Aay!-

- ¿Qué paso?- Harry se despertó con un sobresalto cuando Ginny lo golpeo fuertemente en el pecho- ¿Qué sucede?

- ¡El bebe!- dijo Ginny agarrandose la panza- ¡Me duele Harry!

- No te muevas... Iré a llamar a Megan- a pesar que eran las cinco de la mañana al padre no se le ocurrió otra mejor idea- Tranquila mi amor... respira... eso..

- ¡No¡No te vayas!- Ginny lo sujeto por el brazo cuando Harry intento levantarse.

- Tranquila Ginny... iré por ayuda... ya vuelvo no te preocupes- Harry la beso en la frente.

Tomo su capa que estaba en el suelo y corrió escaleras abajo con la varita encendida y en alto, arrojo cenizas de polvo flu a la chimenea, apareciendo unas llamas verdes esmeralda, se arrodillo e introdujo su cabeza en el fuego.

- ¡Al número siete de Queens Placet!- gritó, sintió que su cabeza giraba por un tubo, vio pasar otras solitarias chimeneas, hasta que dio con el ya habitual living de la casa de Megan- ¡Megan¡Megan!

- La señorita Megan esta durmiendo, señor- respondió un elfina domestica vestido verde flúo y unos pantaloncitos, llevaba un sombrero de dormir- A menos que sea una emergencia en relación con sus pacientes no debo despertarla

- Podría llamarla por favor... ¡Es una emergencia!- se desesperó

- Entonces si es una emergencia... Aguarde aquí señor, por favor- la elfina desapareció.

- No, si me iré a fumar pipa- dijo de manera irónica y preguntándose por que demonios la elfina no se apuraba.

- ¡Ah! Harry eres tú- Megan apareció con su bata de un color verde chillón y unas divertidas pantuflas en forma de perro- ¿Le pasa algo a Ginny?

- Si... el bebe... dice que le duele no se que le pasa- dijo muy rápidamente Harry

- Tranquilo Harry, muévete iré allí- Harry se corrió- Penny rápido mi maletín

Harry aguardo la llegada de Megan y su elfina que llevaba sobre la cabeza un gran maletín negro.

- ¡Harry¿Eres tú?- era Ginny desde el dormitorio- ¡Hay!- Ginny se doblo del dolor.

- ¡Rápido!- dijo Megan

Los tres subieron las escaleras y entraron al dormitorio. Harry se sentó al lado de Ginny, quien no dejaba de llorar y abrazar su panza.

- Tranquila mi amor- Harry acariciaba la cabeza de Ginny.

- Harry, si me permites- Megan se acerco a Ginny con un estetoscopio en la mano- Por favor..

- Sí, sí... – dijo algo avergonzado.

- Tranquila Ginny- Megan le esculto tanto el pecho como la panza- Todo en orden... Seguramente el bebe se movió para acomodarse y te habrá producido alguna contracción...

- ¿Es normal eso?- pregunto Harry nervioso

- Si... cada día se acerca más la fecha del parto y el bebe se esta acomodando para nacer- sonrió Megan- Te dejare esta poción para movimientos prematuros- Megan saco una botellita con un líquido violeta- Toma dos gotas mezcladas con jugo si te vuelve a pasar y también alguna ahora para poder dormir... Bien eso es todo

- Gracias Megan- agradeció Harry- Y disculpa la molestia

- No es molestia Harry, saben que pueden llamarme en cualquier momento- respondió la bruja con una cálida sonrisa- Y Ginny es importante que hagas reposo... Adiós

- Lo haré Megan... Adiós

Harry acompaño a Megan y la elfina hasta la chimenea, luego subió al dormitorio llevando una copa de jugo de uva, encontró a Ginny estaba parada frente la ventana mirando la noche

- ¿Qué haces de pie?- Harry dejo la copa sobre la mesa de luz.

- Solo quería ver la luna- se excuso Ginny- Y además mañana es el Baby Shower, no quiero suspenderlo...

- No, no lo haremos- había preocupación en los ojos de la pelirroja cuando el morocho la miro, entendía muy bien lo que significaba el Baby Shower para ella, hacía tiempo que lo venía planeado y organizando, nada debía salir mal - No te preocupes, tendrás tu fiesta y yo estaré aquí por si pasa algo...

- ¿En serio?- Harry asintió con la cabeza- ¡Gracias! Te amo- Ginny se arrojo en sus brazos.

- Ahora a la cama, no hagas que me arrepienta- le dio de beber el jugo, la ayudo a recostarse, abrazándola y acurrucándola se quedaron dormidos.

La señora Potter dormía cuando el señor Potter despertó, quizás era mejor dejarla descansar para que recobrara fuerzas para esa tarde; decidió el mimo hacer el desayuno los años con los Dursley tenían sus resultados. Preparo tostadas con manteca, tocino y una taza enorme de chocolate caliente; la subió hasta el dormitorio y la señora Potter ya estaba de pie y vestida.

- ¿Qué haces así?- pregunto enojado

- Debo limpiar y ordenar la casa- se volvió para mirarse al espejo- Merlín me veo terrible...

Harry suspiró, era imposible que se su mujer se viera horrible, estaba radiante desde que se había enterado del embarazo, dejo la bandeja flotando en el aire y se acerco a la pelirroja para conducirla a la cama nuevamente.

- Vamos a la cama- Ginny lo miro incrédula- No te preocupes, limpiaré y ordenaré la casa- comenzó a desvestirla- Las tareas del hogar no serán tanto de mi agrado pero no las hago nada mal...

- Pero...

- Shh sin pero- la ayudo a meterse en la cama- Yo me ocuparé, tu tan solo preocupa de cuidar al pequeño Potter, ahora vamos a desayunar y luego descansarás veras que todo saldrá bien...

- Esta bien... ¿me darás de comer?

Harry le dio de comer una tostada, una vez que termino de desayunar, se llevo la bandeja y dejo a su mujer descansar, mientras el limpiaba y preparaba todo para la tarde.

Estaba limpiando la cocina cuando sonó el timbre, era Jane su vecina, quien se había ofrecido a darle una mano, pero él se rehusó no podía permitir que Jane hiciera algún esfuerzo así que tan solo la hizo prometerle que iría después de comer para adornar el patio. Al rato apareció Molly estaba preocupada por Ginny, se quedo para ayudar a terminar de limpiar y a cocinar.

Una vez que terminaron de limpiar y ordenar, Harry le escribió una carta a Ron para explicarle el porque dejaba en sus manos, en las de Ted y en la de los gemelos el cuidado de los niños, cosa que hizo que tuviera a sus dos mejores amigos en minutos en la sala de su casa con sus dos sobrinos.

- ¿dónde esta Ginny?- pregunto Ron, realmente estaba preocupado- ¿Qué le sucedió?

- Tranquilo, amigo, ya esta bien, esta arriba con tu madre- dijo Harry entrando a la sala- Hola Hermione, Ethan...

- Dino- Ethan corrió a abrazarlo- Papa dice que no podemos quedarnos... pero ¿podemos?

- Hijo, la tía Ginny no se siente bien, así que volverás a casa con tu padre y hermana- le dijo su madre

- Pero yo quiero ver a mi hermana- protesto Ron

- Aquí estoy hermanito- contesto Ginny que bajaba las escaleras acompañada de su madre- Estoy bien, nada de que preocuparse solo unas contracciones...

- ¿Seguro que estas bien?-

- Si Hermione-

- Deberías estar en la cama- la regaño Harry

- Yo le dije lo mismo- corroboró Molly- Pero tú sabés lo cabeza dura que es mi niña...

- Amor, solo me levante por el barullo y porque tengo hambre...

- Tengo todo listo- contesto Molly- Mientrás Harry les escribía yo me ocupe de cocinar algo para almorzar y por supuesto que hay comida para todos

- ¡Sí, que sí!- sonrió el niño corriendo a la cocina.

Durante el almuerzo que no fue más que carne al horno con papas, tarta de calabza y sopa de cebollas, Harry y Ginny le pidieron a Hermione y Ron que fueran los padrinos de su primer hijo a lo que por supuesto no pudieron negarse.

Al terminar Ron y sus hijos volvieron a su casa, mientras que Hermione, Molly y Jane, que había llegado para la sobremesa y el café, comenzaban a organizar el patio; Harry por su parte llevo a Ginny a recostarse un rato.

Cuando Ginny llego al patio este estaba casi decorado, un gran cartel que decía "Bienvenidos pequeña Fawcet y pequeño Potter" brilla con letras rosas y celestes respectivamente, un gran número de globos celestes y rosas flotaban a unos cuantos metros, las guirnaldas iban de un árbol a otro girando y mientras lo hacían desprendía una lluvia de papelitos a cortos intervalos. A la derecha del patio había una gran mesa rectangular de dos colores, rosa y celeste, para los regalos, a la izquierda había otra gran mesa con bocadillos, aperitivos y gaseosas, unas siete mesas redondas estaban acomodadas en semicírculo para las invitadas y para las anfitrionas.

- ¡Me encanta!- dijo Ginny con alegría- ¡Es hermoso¡Gracias chicas!

- ¿Y yo que?- reprocho Harry saliendo desde la cocina- Yo también aporte mi granito de arena.

- No te enojes- Ginny se volvió para abrazarlo- Luego te recompensaré- le susurro- En serio chicas gracias

- No es nada Ginn, me alegra que te guste- le sonrió Hermione

- La verdad que hicimos un gran trabajo- dijo Jane- Bueno será mejor que vaya arreglarme antes que empiecen a llegar las chicas.

Jane se retiro acompañada de Hermione, Molly fue a terminar de cocinar unas galletas, Harry y Ginny se sentaron en el banco debajo del haya, él no podía dejar de ver lo hermosa que estaba su mujer con el vestido azul que le había regalado por su cumpleaños y ella no podía dejar de sonreír, todo saldría bien.

Las invitadas no tardaron en llegar, Hermione se ocupo de sentar a cada una en su correspondiente mesa hasta que llego Molly y la mando a sentarse, mientras Harry se ocupaba de servir algunos bocadillos y las bebidas, Ginny y Jane simplemente saludaban y recibían los regalos y las felicitaciones.

Hermione se había encargado de la organización de los juegos. El primero fue el de adivinar el tamaño de la barriga de las futuras mamás, las invitadas debía intuir con un rollo de papel higienico la medida de la panza, la que más cerca estuvo fue Molly que recibió un pequeño obsequio además de la oportunidad de aconsejar a las madres por cada cuatro cuadrados de papel, la que no desaprovecho; luego jugaron a una competencia de comida de bebe donde las jugadoras debían adivinar la "comida" la ganadora fue Luna, por último jugaron a una especie de bingo pues se repartieron fichas con palabras desordenadas que tanto las madres como las invitadas debían adivinar, gano Jane que con tantos niños ya sabía bastante.

La fiesta no duro mucho más que dos horas Harry y Ginny estaban solos en el patio, Harry había insistido para que sus amigas se fueran a descansar mientras él con un movimiento de su varita se encargaba de limpiar el patio. Miró a Ginny estaba sentada bajo la luz de la luna se veía radiante, así que no dudo en tomar la cámara y sacarle una foto.

- ¿Cómo la has pasado?- le pregunto a Ginny al mismo tiempo que se sentaba a su lado

- De maravilla, me divertí mucho- sonrió mirándolo

- ¿Cómo se porto el pequeño Potter?-

- Bastante bien, espero que no ocasione más problemas, el lunes debo ir a trabajar y

- Nada de eso- la corto Harry- No me mires así, tienes que descansar, ya le avise a Mafalda y a tu madre

- ¿Cuándo?

- Esta mañana, tu madre vendrá a cuidarte mientras yo no éste, ahora entremos que esta haciendo frío- El morocho se llevo a descansar a su mujer.

Harry había esperado alguna peleíta con Ginny pero al parecer ella también reconocía que debía cuidar al bebé, así que se quedo tranquilo ante la respuesta en silencio de la pelirroja. Se dejo perderse en sus pensamientos, en tan solo un mes y medio y serían padres, una gran responsabilidad que deberían afrontar una vida nueva la que habían creado juntos producto del gran amor que se tenían. Un amor que supo afrontar los peores momentos de sus vidas, las fuertes discusiones, un amor que salió a flote gracias al granito de arena que había puesto cada uno de ellos. Un amor que de ser dos pasaría a ser tres en tan solo unas semanas mas.


Witchmaju