Higurashi no Naku Koro ni Kai: P&F

Introducción

Este documento es para resolver las teorías y dudas planteadas en el anterior: Higurashi no Naku Koro ni: P&F. Nuevamente, no es un crossover con Higurashi.

Este documento será dividido en Arcos, tal como Higurashi Kai, salvo el primer capítulo que no corresponde a ningún arco, pero podría decirse que es un epílogo al Arco del Asesinato por Maldición de la historia anterior. Los nombres de los arcos serán dados en inglés y español ya que Phineas y Ferb es una serie americana.

Antes de empezar a leer este, deben haber leído Higurashi no Naku Koro Ni: P&F, porque si no, no entenderán mucho. Dicho esto, comencemos.

Arco de la Masacre

(Massacre Chapter)

Parte IX

- ¿Qué tal si el único pez para ti es tu razón de que me dejes pasar? Si los pierdo, lo atraparé y lo torturaré como nunca has visto. Lo echaré vivo dentro de una sartén llena de aceite y lo veré retorcerse de dolor… y luego me lo comeré…

Esa retorcida amenaza no inmutó ni siquiera a Bufford.

- Lástima que ni siquiera sepas donde está… es más… no creo que lo sepas. ¡Maldita loca!

- ¡Apártate del camino! ¡Voy en serio! ¡Sé que se llama Biff y sabes lo que le pasará!

- Al igual que con Biff… ahora tengo un compromiso con mis amigos…

La Dra. Victoria arrugó el ceño y apuntó con el arma. Baljeet e Isabella oyeron el disparo y el sonido de un cuerpo al caer.

- ¡Baljeet! – gritó Bufford antes de dar su último suspiro y morir.

- ¡Bufford! ¡Noo! – dijo Baljeet. En eso cruzó por su mente una idea - ¡Isabella! ¡Ve por aquí!

- Baljeet… no lo hagas…

- Alguien tiene que vengarse por la muerte de Bufford… y debe proteger a Phineas y a Ferb. Si la distraemos, lograremos escapar.

Isabella entendió el punto y apreció la valentía de Baljeet y se marchó.

En ese momento, Baljeet sacó de su bolsillo uno de sus peores secretos. Un A-, menos puntos que una A+ (Nota perfecta). Suspiró y mirando a las estrellas, viendo que ya era de noche dijo:

- Al menos… esto la detendrá…

En ese momento la Dra. Victoria alcanzaba a Baljeet.

- ¡Apártate de mi camino si no quieres salir herido!

- ¿Sabes lo que es esto? ¡Esta es una A-! ¡Esto es una verdadera maldición!

- No sabes lo que es una maldición real… ¡La leyenda de Oyashiro-sama! ¡Y yo, Victoria Fletcher, la resucitaré muy pronto!

- ¡Jajaja! – dijo Baljeet riéndose – No mereces llamarte 'Fletcher' ¿Así que eras la responsable de todo esto? Lamento decirte que así no lograrás crear una leyenda…

- ¿Qué estás diciendo? Yo paso la maldición… esta que está por despertar… es mi maldición. En ese momento… trascenderé de la humanidad… y me convertiré en Dios. Hasta en el mismísimo Oyashiro-sama… - respondió la Dra. Victoria con una voz siniestra.

- ¡Jajajaja! – dijo Baljeet – Digo que es imposible. La nueva leyenda de Danville… ya existe… y tiene nombres y apellidos…

Isabella escuchó el disparo y el sonido del cuerpo al caer. Aún así, siguió con Perry, hasta que se encontró con Phineas y Ferb.

- ¿Chicos, donde estamos? – preguntó Isabella.

- Estamos a unas cuadras del centro de la Ciudad. Si llegamos al centro, nos salvaremos.

En ese momento, apareció la Dra. Victoria, Addyson y Gretchen con un arma y bandas respectivamente.

- ¡Escapemos! – dijo Phineas.

Fue muy tarde. Gretchen lanzó las bandas y atraparon por los pies a Phineas y a Ferb. Isabella no quiso huir y abandonarlos y cayó en la trampa de la Dra. Victoria. Ella sacó una banda y la lanzó, atrapando a Isabella. Perry no podía huir y dejar a sus dueños, por lo que fue atrapado por la Dra. Victoria con una segunda banda.

En eso, la Dra. Victoria tomó un celular y marcó a un número.

- Situación controlada. Sigamos el plan como se ideó desde el principio.

Tras llamar, se acercó a una camioneta, la abrió y subió cargando a todos sus prisioneros y se dirigió a Maple Drive de nuevo.

- Lo siento… chicos… - dijo Perry – Lamento no haber podido tener la fuerza para luchar lo suficiente…

- No te preocupes Perry… - dijo Phineas – Sabemos que eres el mejor… la mejor mascota que hemos tenido en años…

- Y ustedes… - respondió Perry – Son los mejores dueños que tuve. Me siento orgulloso de ser su mascota.

- Phineas… Isabella… perdóneme – dijo Ferb – No sabía que sería así… no sabía que ella haría esto…

- No te preocupes, Ferb… tú no tienes la culpa. A pesar de todo… sigues siendo mi hermano.

- ¡Déjense de tanto romanticismo allá atrás! - dijo la Dra. Victoria – Les tenía pena, porque eran niños… pero viendo que son tan emotivos… no tendré reparos en deleitarme con lo que les voy a hacer…

- No le hagas caso – dijo Ferb – No siempre fui el mejor hermano. Lamento que por mi culpa estemos pasando todo esto…

- ¡Es que no tienes la culpa Ferb! - dijo Isabella – Los tres éramos felices. La culpa la tiene únicamente la Dra. Victoria. Tu eres inocente… y no olvides que nosotros lo creemos así.

- Chicos – dijo Perry – Me impresiona como son… son absolutamente geniales.

- Gracias Phineas, gracias Isabella – respondió Ferb – Gracias Perry…