CAPÍTULO 6

En la actualidad

POV GINGA

Mi esposa y Nanoha estaban bailando en la pista de la discoteca. Cinque no era persona que le gustase bailar, pero le pedí que por favor acompañase a esa cobriza chica para poder hablar tranquilamente con Fate. Seguramente después tendría que compensarla en la cama, aunque eso también era una recompensa para mí. Sonreí antes de fijar mi vista en mi mejor amiga, quien estaba mirando su bebida.

- Parece una buena chica. –dije de manera casual y ella subió su vista para mirarme– No me mires así. ¿Cuándo pensabas decírmelo? –se encogió de hombros como si la hubiese regañado– Fate, no te estoy reclamando. –dije suave y con una sonrisa.

- Lo sé. Simplemente… no sé, Ginga. Ni siquiera sé cómo ha pasado. –dijo nerviosa.

- ¿Cómo te ha conquistado? No te habrá adulado y llenado de frases clichés, ¿verdad? –negó y yo suspiré aliviada.

- Ella sólo es amable. Me cuida. Me siento bien, me siento cómoda a su lado… –se quedó callada unos instantes– Tengo miedo. –dijo cabizbaja y con voz triste. Cerré los ojos por un momento.

- Fate… –puse mi mano en su brazo– Sé que es difícil, pero no puedes renunciar al amor porque alguien antes ya te hirió. Phil y Curren están en el pasado y fueron unos imbéciles, pero, afortunadamente, ya no están en tu vida.

- Curren está en Japón. –susurró y me congelé.

- ¿Qué?

- Está en Uminari. No sé cómo lo ha conseguido, pero me ha encontrado. Ha volado desde Nueva York. Casi me da un ataque al corazón cuando la vi frente a mi puerta. –me tensé– Menos mal que estaba Nanoha y ella me ayudó. Me quedé helada.

- Mañana me voy contigo a Uminari, Fate. –dije firmemente– Necesito verla y decirle varias cosas. Se va a arrepentir de lo que hizo y de haber venido.

- Ginga, no… –la interrumpí.

- No, Fate. Pienso ir. –tomé un sorbo de mi bebida para tratar de calmarme– Esa imbécil… ¿cómo se atreve?

- No debí haberte contado… –la fulminé con mi mirada y ella se hizo pequeñita en su asiento.

- Iré a por una bebida más fuerte. Lo necesito. –me levanté y fui a la barra.

POV FATE

Vi a Ginga alejarse. Suspiré. Tenía que dejar mi pasado atrás, pero era tan difícil. Destruyeron mi amor propio y destruyeron mi alegría. ¿Cómo podía recuperar eso? Era imposible. Las dos personas a las que había amado, solo me habían visto como un trozo de carne. Eso era para todos. No era atractiva, solo era una mujer del montón. ¿Qué es lo que veían en mí para querer llevarme a la cama? No lograba entenderlo ni verlo. Cerré los ojos. Phil fue mi primer amor. Se suponía que era un amor puro e inocente.

Hace 18 años

Después de haber estado jugando un rato con los chicos, abandoné la casa y salí al porche. Estaba oscureciendo. Tomé una profunda bocanada de aire antes de cerrar los ojos para disfrutar de esa brisa que corría. Sentí que ponían algo en mis hombros.

- Hace frío. No quiero que te resfríes, Fate. –sonreí.

- Gracias, Phil. –agarré su chaqueta y me la puse mejor.

- De nada. –miramos hacia el frente– ¿Qué haces aquí fuera tan solita?

- Necesitaba tomar un poco el aire.

- Pensaste en ella, ¿no es así? –agaché la cabeza y asentí levemente– Es normal, Fate. La querías mucho y es duro aceptar que alguien se ha ido para siempre. –aguanté las lágrimas que querían salir– Cuando quieras hablar, aquí estaré, Fate. No estás sola. Estoy aquí contigo. –lo miré y temblé ante su intensa mirada azul.

- ¡Phil! –lo llamó su prima– ¡Phil, ven!

- ¡Ya voy! –me miró– Enseguida vuelvo, ¿vale? –asentí– No te muevas de aquí. –me dio un beso en la comisura de los labios y mi corazón se aceleró.

- Cuando quieras me lo das en los labios. –dije con ironía, pero él lo tomó en serio y me besó, dejándome de piedra.

- Me gustas mucho, Fate. No sabía cómo decírtelo ya. No te dabas cuenta de que coqueteaba contigo. Al principio pensé que me evitabas, pero después me di cuenta de que eres densa. –me dio un golpecito en la frente y me quejé– Ahora vuelvo y seguimos hablando. –asentí mientras lo veía marchar. Me sonrojé. Me había robado mi primer beso.

En la actualidad

Su declaración fue muy dulce. Era cierto que no me había dado cuenta de su flirteo. Pasábamos mucho tiempo juntos y teníamos diversión. Nos hacíamos bromas y reíamos. Poco a poco, me fui enamorando de él sin darme cuenta. Su sonrisa, su mirada y su forma de ser conmigo. Desde ese día en el que me besó, comenzamos una relación. Todo era muy bonito y apasionado. Éramos unos chicos en plena adolescencia. Fuimos nuestra primera vez. Todo era bonito, excepto sus celos. No quería que nadie se acercara a mí. Se ponía celoso sin darle motivos. Ese fue el primer cambio. El segundo llegó dos años después cuando comenzó a trabajar para una empresa en otra ciudad cercana. Hizo buenos amigos y de vez en cuando salía con ellos. A mí no me importaba porque confiaba en él y lo amaba con locura. Pero llegó un día en el que todo cambió…

Hace dieciséis años

Después de haber hecho el amor, nuevamente sin ser placentero para mí porque él sólo pensaba en su satisfacción, salimos a pasear. Últimamente me agobiaba estar a solas con él en su casa porque él sólo quería sexo. Estaba más ansioso de lo normal. Nos sentamos en una terraza y pedimos unos cafés. Él no dejaba de enviar mensajes con su teléfono. Suspiré discretamente.

- ¿Cómo te va en el trabajo? –le pregunté.

- Muy bien. Mis compañeros son agradables y me han ayudado a adaptarme muy bien. Hay una compañera que me recuerda a ti. Se llama Viktoria. No sé, hay algo en ella que me atrae. –dijo y me quedé de piedra.

- ¿Perdón? –murmuré y se echó a reír.

- Sólo bromeaba, Fate.

En la actualidad

Después de aquel día, mi inseguridad apareció y ya nunca más se fue. Él pasaba más tiempo con sus compañeros que conmigo. Comenzó a quedar con ellos los fines de semana para ir a discotecas, pero nunca me preguntó si yo quería ir. Más de una vez pasó el fin de semana completo con ellos y no sabía nada de él hasta que regresaba. Confié en él hasta que vi unas fotos en redes sociales de él con una rubia chica en la que parecían estar a punto de besarse. Una noche quedamos para ver una película en su casa. Mientras él se duchaba, recibió un mensaje. La pantalla se iluminó y lo leí sin querer. "Phil, te espero mañana en mi casa para repetir. Te espero más concretamente en mi cama y desnuda. Besos, fiera". Quedé totalmente estática y descompuesta. Aquella noche rompimos tras confesarme que se había acostado con la chica y que fue un accidente porque estaba demasiado bebido. Estuvimos un mes separados. Me pidió perdón cada día hasta que lo perdoné porque lo echaba mucho de menos. A partir de ahí, nuestra relación fue de idas y venidas porque yo acababa cansándome de su actitud, aunque siempre lo acababa perdonando porque lo amaba más que a mí misma. Me pidió compromiso unos días antes de mi veintiocho cumpleaños, en la parte trasera de su auto. No sé ni por qué le dije que sí. Quizás porque seguía enamorada o quizás por costumbre. A pesar de dormir juntos, jamás me abrazó como hizo Nanoha. Nunca. Dejamos de hacer el amor y era solo sexo, y cada vez con menor frecuencia. Para mí no era placentero, y no importaba si yo había tenido un mal día o estaba decaída, si él quería sexo, lo tenía. Sabía perfectamente qué tenía que hacer para que yo acabara cediendo. Siempre fue un experto en el chantaje emocional. También comenzó a acompañarme a todas las salidas que yo hacía con mis amigas. No me dejaba sola y siempre "marcaba su territorio". Cerré los ojos y negué. Me estaba comenzando a doler el pecho. No quería seguir recordando. No quería seguir sintiéndome estúpida. Necesitaba dejar el pasado atrás y vivir.

POV NANOHA

Miré hacia donde estaban las chicas sentadas y me di cuenta de que el rostro de Ginga había cambiado drásticamente. Había pasado de estar sonriente y animada, a estar tensa y parecía algo malhumorada.

- Ne, Cinque-san, ¿está tu esposa bien con que bailemos? –pregunté al ver a la peli morada levantarse. Quizás le molestó.

- ¿Qué? ¡Claro que sí! ¿Por qué lo preguntas? –señalé con la cabeza hacia su dirección– Pero, ¿qué ha pasado? –dejó de bailar– ¿Te importa que vayamos a ver? –negué– Iré a la barra a hablar con ella. –asentí y yo fui a la mesa con Fate, quien estaba ausente.

POV GINGA

- Hola preciosa, ¿buscas compañía? Alguien como tú no debería estar sola. –escuché decir a alguien que se ponía a mi lado.

- ¿No has visto el anillo que lleva? –sonreí al escuchar esa voz– ¡Vaya, mira! –mostró su anillo– ¡Pero si es igualito a éste! –el chico se marchó de inmediato– Cariño, ¿algún día dejarás de romper corazones? –ambas reímos y la abracé.

- No tengo la culpa de que te casaras con una mujer tan atractiva como yo. –le di un beso– Eres afortunada por tenerme.

- Ya lo creo que sí. –bajó sus manos a mis caderas y me apretó contra ella– Soy feliz de que me eligieras a mí. –sonreí– ¿Quieres hablar ahora y decirme qué ha pasado o cuando lleguemos a casa? –suspiré, tomé su mano y nos sentamos en el taburete para contarle lo ocurrido.

POV NANOHA

Me senté junto a Fate, pero ella estaba totalmente ida. No se dio cuenta de que me senté a su lado. Le hablé, pero no me escuchó. No sabía qué hacer. Fate aún seguía siendo un misterio para mí y a veces no sabía qué hacer. Quería ayudarla, pero no sabía cómo. A veces su mirada se volvía ausente y dolorosa como en estos momentos. Tenía muchas heridas sin cicatrizar. ¿Cómo hacerla entender que ella era una persona muy especial y maravillosa y que no era su culpa que no supieran valorarla y amarla como se merece? Tomé una servilleta e hice un pequeño dibujo. No sabía dibujar, pero esperaba que le gustara y la hiciera sonreír. Cuando lo terminé, lo coloqué delante de ella antes de tomar su mano para hacerla reaccionar. Me miró y se sonrojó, apenada.

- Nanoha… –murmuró– Lo siento, yo no…

- ¿Está todo bien, Fate-chan? –asintió– Estoy sedienta.

- Iré a pedirte algo de beber, Nanoha.

- No, Fate-chan. ¿Te importa compartir la tuya conmigo? –se sonrojó y negó.

Bajó su vista para ofrecerme su bebida y vio el dibujo. Observé su reacción.

POV FATE

Abrí los ojos en sorpresa antes de sonreír. Tomé la servilleta entre mis manos y lo miré detenidamente. ¿Qué se suponía que era? ¿Un gato? ¿Un perro? ¿Una bola con ojos? Se me escapó una leve risilla porque realmente no sabía muy bien qué era. Leí lo que decía. Definitivamente era un gato negro. Pero ella estaba muy equivocada. Yo no era perfecta y nunca lo sería. Una lágrima se escapó.

- ¿Fate-chan? –me llamó preocupada y yo negué.

- Gracias. –susurré.

- Gracias a ti. Siempre a ti, cariño. –limpió mis lágrimas– Te amo, Fate. –me estremecí– Cuenta conmigo para lo que necesites. Estoy y siempre estaré aquí. Lo juro. –me apoyé en su hombro y ella besó mi cabeza– Estoy muy enamorada de ti. –mi corazón se aceleró tanto que sentí una pequeña punzada. Respiré profundamente para tratar de calmarlo.

- Nanoha… No me encuentro muy bien, ¿podríamos volver?

- ¿Qué te ocurre? ¿Quieres que vayamos al hospital? –negué– ¿Seguro? –asentí– Está bien, iré a avisar a Ginga-san y Cinque-san. No te muevas de aquí. –volví a asentir.

POV GINGA

- Me engañó. La engañó a ella. A ella, Cinque. A ella que no tiene maldad y que siempre se ha preocupado por todos. Ella que siempre ha cuidado más de los demás que de ella misma. No puedo dejar esto así. Me dijo que la amaba y que la cuidaría.

Flashback

- Me han dicho que querías conocerme.

- Sí, quería conocer a la persona que está haciendo feliz a mi mejor amiga. –le dije– Quería conocer a la persona que me la quiere robar, que en ese caso te hago saber que no lo tendrás fácil.

- Hm.

- Fate ha sufrido mucho.

- Lo sé. Créeme que lo sé. Mi misión es hacerla feliz. Es lo único que me importa. Ella es maravillosa y muy especial. –su respuesta me agradó.

- Cuídala, Curren-san. De momento lo estás haciendo bien.

- Lo haré. La amo.

Fin Flashback

- Cariño, sé que quieres cuidar y proteger a Fate, pero estas no son las formas. Si quieres ir para estar con ella, ve, pero no vayas para eso. Eso no es lo que necesita Fate. –exhalé.

- Lo sé, pero…

- Amor…

- Está bien. Me controlaré.

- Chicas, perdón por la interrupción. –nos habló la cobriza novia de mi mejor amiga– Fate no se encuentra muy bien y quiere volver.

- ¿Qué ocurre? –me levanté de un golpe y me dirigí a la rubia– Fate, ¿te encuentras bien?

- Ginga… –habló a duras penas– Creo que necesito ir al hospital… –susurró mientras ponía su mano a la altura del corazón.

- ¡Fate-chan!¡Fate! –gritamos las tres al ver cómo se desmayaba tras ponerse en pie.


Notas de autor: Si alguien quiere ver el dibujo, en mi perfil de Wattpad (Miko1986) pueden verlo xD Es una bola negra con dos orejas, dos ojos y un rabo. En el mensaje que escribe Nanoha, dice "Eres prrrfecta, Fate-chan"


SilenzeAutumn: Sí, Nanoha pasó la primera prueba. La chica está dando todo de sí para ser ese "Para siempre" de Fate. Veremos si lo consigue o no. Fate aún está demasiado asustada de que la usen igual que lo hicieron en su pasado... Como Nanoha dice, tiene heridas sin cicatrizar. Tendremos que tener fe en que Nanoha consiga curar esas heridas y demostrarle que no todos son iguales...

AvatarAle: De momento no se encontrarán con Phil, pero quizás más adelante... Hay asuntos que aún tienen que solucionar...

En cuanto a la edad, veamos. Fate comenzó a salir con Phil cuando tenía 16 años. Phil era dos años mayor que ella. Estuvieron 16 años juntos, por lo que cuando lo dejaron, Fate tenía 32. Estuvo 1 año soltera. Al año siguiente apareció Curren y 6 meses después conoció a Nanoha. Por lo que Fate tiene 34 años. Fate conoció a Nanoha justo después de que Curren la dejara. Y Nanoha podríamos decir que tiene la misma edad que Fate más o menos :)