Higurashi no Naku Koro ni Kai: P&F

Introducción

Este documento es para resolver las teorías y dudas planteadas en el anterior: Higurashi no Naku Koro ni: P&F. Nuevamente, no es un crossover con Higurashi.

Este documento será dividido en Arcos, tal como Higurashi Kai, salvo el primer capítulo que no corresponde a ningún arco, pero podría decirse que es un epílogo al Arco del Asesinato por Maldición de la historia anterior. Los nombres de los arcos serán dados en inglés y español ya que Phineas y Ferb es una serie americana.

Antes de empezar a leer este, deben haber leído Higurashi no Naku Koro Ni: P&F, porque si no, no entenderán mucho. Dicho esto, comencemos.

Arco de la Música de Acompañamiento de Festival

(Accompanying Festival Music Chapter)

Parte IV

(Chelsea, Londres, 1978)

Habían pasado ya 8 años desde el ingreso a ese infernal orfanato. Ahora Victoria estaba con el Dr. Campbell como su hija adoptiva. La chica no quería recordar nada sobre lo que pasó ese día del castigo. Ver a su amiga Eva siendo casi devorada por los pollos era algo que la asustaba.

El Dr. Campbell era un Biólogo Molecular, algo muy valorado en esas épocas cuando el progreso científico de la Microbiología despegaba para llegar a lo que tenemos hoy. El Dr. Campbell inculcó a Victoria el aprecio por la ciencia.

Pero ella tenía esas pesadillas. Aún recordaba lo que pasó con ella en el orfanato. Su amiga Eva… fue literalmente devorada por los pollos cuando vertieron alpiste sobre todo su cuerpo, inclusive cerca de sus pestañas… lo que hizo que los pollos le coman uno de los ojos.

A ella sencillamente la obligaron a ver, pero nunca olvidaría esas escenas… ni la promesa a ese Mayor… si la castigaba por ser mala, se lo demostraría y con creces.

De todos modos, como ya había pasado tanto tiempo, Victoria ya era casi una adulta. Marcada por lo que le pasó y también por la formación que recibió de su padre adoptivo. Producto de esto, ella había desarrollado una forma de pensamiento muy particular.

- Victoria – decía el Dr. Campbell – No olvides que desconocemos los misterios de las bacterias y los microorganismos… los cuales campan por todo el mundo sin siquiera ser detectados.

- Así es – respondía ella – El hombre desconoce las implicaciones secretas que puede tener los microorganismos en su cuerpo… y en su cerebro, centro de la razón.

- No olvides que esas leyendas que cuenta en los Estados Unidos. Donde una tribu masacró a las otras… la leyenda del Lago de los Demonios Flotadores… se explican sin dioses ni espíritus… sino con virus y parásitos que dominan la mente del hombre y lo someten a sus peores deseos e instintos.

El Dr. Campbell tenía una teoría muy particular, en la que pensaba que los acontecimientos ocurridos en el pasado de Danville, del cual había oído porque su faena de científico lo llevo a pisar ese lugar, eran producto de una infección extraña parecida a la Toxoplasmosis o a los priones. Lo cual tenía consecuencias inmediatas… como que unos simples organismos podían sojuzgar al hombre y a su voluntad. Algo controvertido… para esa época.

(Chelsea, Londres, 1981)

Habían pasado 3 largos años. El Dr. Campbell expondría ante la Academia Nacional de las Ciencias, su teoría sobre los parásitos y los virus como responsables de lo que pasó en Danville. Sus investigaciones en materia biológica lo habían llevado a conclusiones interesantes y muy controversiales: Los hombres podían ser controlados mediante bacterias, virus y parásitos. Las consecuencias de estos descubrimientos no tendrían precedentes. Victoria estaba emocionada porque asistiría a la apertura de una página en la historia de la religión, la filosofía y la biología… o eso creyó.

Finalmente llegó el día. El Dr. Campbell llegó al Auditorio de la Academia Nacional de las Ciencias que rebosada de un distinguido público, personas notables, científicos del más alto nivel, profesores y alumnos destacados. El Dr. Campbell tomó aire y empezó su disertación con respecto a los efectos de los parásitos y demás en la mente y comportamiento humano.

Fue una ponencia larga y magistral… sin embargo…

- ¡Esto es estúpido! – dijo uno de los jurados - ¡Creer que un organismo tan poco evolucionado pueda controlar al hombre! ¿Por quiénes nos toma?

- Las consecuencias serán terribles – dijo otro jurado - ¿Ha visto esto desde un punto de vista filosófico siquiera? ¡Son conclusiones muy aventuradas, Dr. Campbell!

Victoria no podía sino ver con impotencia cómo todo lo que había hecho su padre adoptivo en esos 3 años, era destruido en esos miserables 40 minutos que duró todo.

- La sociedad como tal está en peligro… ¡No permitiremos que conclusiones apresuradas dañen el prestigio de esta Academia! ¡Fuera! ¡Fuera Dr. Campbell!

Y el resto de asistentes le coreó lo mismo. En ese momento Victoria sintió un dolor como aquél cuando sus amigas fueron torturadas en su delante en el orfanato.

Al ver a su padre adoptivo en tan mal estado, ella decidió dejarlo solo y fue hacia la Universidad… el Imperial College de Londres, donde llegó por sus altas calificaciones. La chica llegó y estuvo sentada en una banca cerca del patio. Fue entonces cuando un chico se le acercó.

- ¿Te sucede algo Victoria? – dijo ese chico acercándosele.

- Ay, Lawrence… sabes que estoy mal. A mi padre le ha ido tan mal en lo de la Academia de Ciencias… ¡Esos tontos no estaban preparados para el descubrimiento! Sólo tú me entiendes…

Lawrence Fletcher. Ese era su nombre. Estaba estudiando Historia en la Universidad y de algún modo se conoció con Victoria, porque compartían clases con respecto a técnicas de datación. En esos momentos… ellos eran enamorados.

- ¿Puedo hacer algo por ti? – dijo Lawrence - ¿Deseas algo?

- Necesito completar lo que mi a padre se le negó. Tengo que pedirte un gran favor…

- Dímelo querida – dijo él – Sabes que te amo…

- Cuando acabemos la Universidad… prométeme que te embarcarás a una misión hacia Danville y explorarás el misterio del Lago de los Demonios Flotadores del que siempre hablaba mi padre. ¡Promételo!

- Victoria por ti iría hasta la Luna. Vámonos los dos… en el Nuevo Continente nos oirán más.

- No Lawrence – dijo ella – Tengo que demostrarle a todos que seré una Doctora, igual que mi padre… para probarles que están mal. Restauraré su honor perdido…