Higurashi no Naku Koro ni Kai: P&F
Introducción
Este documento es para resolver las teorías y dudas planteadas en el anterior: Higurashi no Naku Koro ni: P&F. Nuevamente, no es un crossover con Higurashi.
Este documento será dividido en Arcos, tal como Higurashi Kai, salvo el primer capítulo que no corresponde a ningún arco, pero podría decirse que es un epílogo al Arco del Asesinato por Maldición de la historia anterior. Los nombres de los arcos serán dados en inglés y español ya que Phineas y Ferb es una serie americana.
Antes de empezar a leer este, deben haber leído Higurashi no Naku Koro Ni: P&F, porque si no, no entenderán mucho. Dicho esto, comencemos.
Arco de la Música de Acompañamiento de Festival
(Accompanying Festival Music Chapter)
Parte XIX
Perry y los demás pasaron por los cuerpos paralizados de Victoria y Monograma. Seguían vivos, pero el rayo de Perry los detendría por un momento.
- Ahora debemos ir al Panel de Control de Cartago y detener todo esto.
- ¿Pero por donde saldremos? – dijo Ferb – Esos robots siguen ahí…
- Creo que sé por dónde entrar… - dijo Carl.
- Pero estás… herido…
- No importa… debemos interrumpir todo esto.
Carl, llevó a Perry y a los demás por el acceso secreto que había cerca de un estante de libros. Entrando por el cual ubicaron una larga escalera, que los llevó a la base del Agente P.
- Increíble… - dijo Phineas - ¿Perry, esto es tuyo?
- Si lo es… lamento nunca habértelo dicho… pero era un Agente Secreto.
Los chicos miraron sorprendidos la guarida secreta de su mascota, la que no hacía gran cosa. Veían toda clase de implementos para ornitorrinco distribuidos a lo largo del lugar, una enorme consola apagada y un pasadizo a las alcantarillas de la ciudad.
- Wow… - dijo Baljeet – Estamos pasando por las alcantarillas…
- No están tan sucias – dijo Perry – La Agencia la suele limpiar por los Agentes…
Trasladémonos un momento a la Dra. Victoria y Monograma, los cuales pasando cierto tiempo salieron de su parálisis.
- ¿Dónde están? – se preguntó Monograma.
- ¡Han escapado! ¡Phinedroids y Ferbots! ¡Mátenlos! ¡No tengan piedad! Sólo dejen a Phineas y a Ferb… ¡Ataquen ahora! – gritó la Dra. Victoria - ¡No tengan piedad! ¡Ese maldito Perry!
- Orden recibida… preparándose para realizar ejecución… - respondieron los robots.
Volvamos a Phineas y a Ferb. Phineas, Ferb, Candace, Isabella, Baljeet, Bufford, Django, Carl y Perry estaban subiendo por las escaleras que daban a una salida de las alcantarillas. Por alguna razón, Baljeet decidió salir último.
- Debo darle el paso al bravucón – respondió cuando se le interrogó.
La salida era un buzón algo viejo, ubicado a una cuadra de la casa de Phineas y Ferb. Ya habían salido casi todos… tan sólo faltaba que Baljeet saliera.
- Muy bien hecho chicos – dijo Perry – Tan sólo falta que
No pudo continuar. Se oyó el impacto de un haz de láser y el sonido de la sangre salir.
(Nota del Autor: Escuchen la canción 'akaikutsu nise' de Umineko mientras leen esto)
Perry y los demás volvieron el rostro y vieron que Baljeet había sido atravesado por el láser, dejando un tremendo agujero donde tenía el pecho…
- ¡Bu…ford! – dijo Baljeet antes de caer hacia las alcantarillas como su última morada.
- ¡Baljeet! ¡Nooo! – gritó el bravucón.
- ¿Qué ha pasado? – preguntó Phineas.
- Alguien ha… - respondió Django, pero el haz láser atravesando su frente no lo dejó terminar. Cayó al suelo en un mar de sangre.
- ¡Corran! – gritó Perry - ¡Corran! ¡Corran!
En eso todos sintieron miedo y decidieron correr. Bufford era algo grande, así que tuvo problemas al seguir el ritmo de los demás.
- Chicos… yo… - dijo el bravucón, antes que otro haz de láser le atravesara el pecho y se lo destrozara, haciéndolo caer en un mar de sangre.
- ¡Aaahahh! – gritó Candace - ¡Corran todos! Debemos salir de los suburbios…
Candace y los demás siguieron corriendo. Fue entonces cuando Phineas vió que el haz láser de aproximaba a Isabella.
- ¡No dejaré que me la quites! – dijo el chico lanzando una llave inglesa contra el haz láser, con suerte que lo desvió de Isabella, pero este rectificó curso y atravesó el cuerpo de Django, matándolo instantáneamente.
- ¡Noooo! ¡Django! ¡No fue mi intención! – dijo Phineas queriendo llorar.
- ¡Esto no es culpa de nadie Phineas! ¡Sigamos huyendo! – le respondió Isabella.
Candace vio que todo era inútil… pero no quería morir… no al menos antes de decirle algo a Jeremy. Sacó su celular y marcó a casa de Jeremy.
- ¿Quién es? – dijo un aterrorizado Jeremy - ¿Quién habla?
- Jeremy… - dijo Candace – Tengo que decirte algo…
- ¿Candace, están todos bien?
- Si esta llamada se corta de repente… quiere decir que me han asesinado…
- ¡No digas esas cosas! ¡Yo te protegeré!
-¡Escúchame Jeremy! Te tengo que dar un consejo…
- Candace…
- Debes huir de esta ciudad inmediatamente… inclusive con Susy…
- ¿Pero qué estás diciendo?
- Aquí está… una mujer que está matando a todos los que tienen que ver con Phineas y Ferb. No sé porqué… pero si una mujer vestida con un mandil de laboratorio se aparece ante ti, sólo huye… - Candace tomó aire - ¡Están haciéndonos demasiado daño! ¡Todo lo que le hizo a sus amigos! Y no puedo defenderlos… a mis propios hermanos…
- Ven a mi casa pronto… te salvaré…
- Eso ya es imposible… - dijo Candace – Si voy… condenaré a muerte a tu hermana y a ti. Sólo me queda decirte una cosa… Jeremy… no me olvides.
- ¡Claro que no te olvidaré!
- Siempre te he amado – dijo Candace – Aunque parezca un poco "loca" y pesada con mis hermanos… todo lo hice por amor. Todo lo que hice es por amor a ellos y a ti. Jeremy… recuérdalo siempre… te amo… y adiós.
De repente Jeremy oyó el sonido de un celular y un cuerpo al caer.
- ¿Candace? ¿Estás bien? ¡Candace! ¡Respóndeme! ¡Candace! ¿Candace? ¿Estás bien? ¡Candace! ¡No me hagas esto…! ¡Yo también te amo! ¡Candace! ¡Candaacee!
Ya era muy tarde, el celular de Candace estaba en el suelo salpicado de sangre y la chica con una tremenda abertura en el pecho debido al impacto del haz láser. Todo había terminado.
- ¡Basta ya! – decía Phineas cansándose – No puedo seguir corriendo…
Perry se dio cuenta de que no todos tenían su entrenamiento de Agente y se cansarían pronto. Especialmente Isabella y Carl.
- Deben sacar fuerzas de donde sea… - dijo Perry – Si no… moriremos todos… tenemos que hacerlo por tus amigos… los que cayeron defendiéndote… por tu hermana…
- Sólo hay una salida, Agente P – respondió Carl.
- Si lo sé… tenemos que ir a la raíz del problema… tenemos que ir a la Terminal del Proyecto Cartago de una vez… y terminar esta masacre…
- ¿Y qué será de mis amigos? – lloraba Phineas - ¡Estoy solo! ¡Solo!
- Eso es mentira – dijo Isabella – Tienes a Ferb… me tienes a mí… tienes a Perry.
- Gracias… eso es reconfortante…
- No te preocupes Phineas… - dijo Perry – Si esto funciona… todos regresarán y esto no estará en tu memoria… volverás a ser un alegre chico como siempre lo fuiste…
- ¿Y Ferb?
- No te preocupes… si esto funciona… repararemos todo el daño que le hicieron…
Parte XV
El escape llevó finalmente Phineas, Ferb, Isabella, Perry y Carl a un edificio en el centro de la ciudad. Perry puso su pata en el lector biométrico de la puerta y esta se abrió.
- Deben ir a por Jeremy… - dijo Perry – Es peligroso que entren aquí.
- ¿Eso no es peligroso?
- Debemos salvarlo… antes que esa demente lo mate…
- ¿Y a dónde iremos?
- Ocúltense en mi base… es un sitio al menos donde Victoria no podrá entrar.
Phineas, Ferb e Isabella vieron a un lado del edificio, tres bicicletas. Decidieron tomarlas y regresar a los suburbios. Finalmente llegaron a la casa de Jeremy.
Fue entonces cuando Isabella dio un grito de terror. En la puerta de la casa de Jeremy estaba escrito con un líquido rojo: "0746321 - 405"
Phineas temió lo peor y decidió golpear la puerta.
- ¡Jeremy! ¡Susy! ¡Jeremy! ¡Contesten!
Ferb por su parte usó un destornillador para quitar la cerradura y abrir la puerta.
Lo que vieron al abrir la puerta fue algo indescriptible… algo que sus mentes no podían entender en lo absoluto.
Aquello eran Jeremy y Susy colgados de una soga cada uno. Dicha soga estaba amarrada en la parte alta del techo. Podía verse en sus caras las horribles contorsiones de la agonía por haberse colgado. A la vez, de sus cabezas un agujero se veía en sus frentes… como si el haz láser que mató al resto de sus amigos los hubiera atravesado también.
- ¡Ya basta! – lloró Isabella - ¡Ya basta!
En eso sonó el teléfono… Phineas decidió atender. Ferb estaba literalmente con los ojos en blanco ante la macabra escena.
- ¿Diga?
- ¡Felicitaciones! ¡Jajajajajaja! – respondieron en el otro lado.
- ¿Quién eres tú? ¿Victoria?
- Veo que se te dan muy bien los nombres y las voces… ¿Han visto ya mi obsequio?
- No te perdonaremos que hayas matado a todos nuestros amigos. ¡Maldita asesina!
- Mira quien dice eso… el chico que siempre andaba contento. Era hora que conocieras algo más que la pura felicidad… ¡Jajajajjajaja! ¡Jajajajajajaja!
- ¿Tú les hiciste eso a Jeremy y a su hermana? ¿Y qué hay de ese número: 0746321 - 405?
- Todo a su debido tiempo... Phineas Flynn… y ahora… debes esperar mi el final que les tengo preparados… todo lo explicaremos muy pronto.
Trasladémonos al Edificio donde Perry y Carl entraron. Subieron por un ascensor hasta que en el 4 piso encontraron las terminales de Control del Proyecto Cartago.
- Agente P… veo que ingresaste sin permiso a un Edificio del Gobierno.
Perry volteó y vio que quien le decía eso era el Mayor Monograma.
- Todo está listo para la confrontación Agente P. Ahora sabrás lo que significa ese "0746321 - 405" que tus dueños deben estar viendo en casa de Jeremy.
- Si le has hecho algo a Phineas y Ferb te juro que no tendré piedad contigo…
- Bueno… entonces entra por aquí – le dijo Monograma señalándole una habitación con el rótulo "405 – Henry Flynn".
El Agente P intentó entrar, pero la puerta tenía una contraseña. Monograma escribió en la pantalla el 0746321 y entró. El Agente P le siguió. Al entrar a la habitación quedó sobrecogido al ver a un hombre conectado a varios aparatos de soporte de vida. Había una historia médica y un folder sobre una mesa ubicada al lado de los equipos.
- Creo que por el apellido ya sabes quién es… el Padre de Phineas Flynn. Sé que alguna vez creíste que sería Heinz Doofenshmirtz. Pero no es así. Este fue uno de nuestros mejores científicos… tristemente un día lo encontramos tendido en el suelo – el Mayor Monograma tomó la historia médica – Infarto Lacunar… que sencillamente produjo que sus arterias se colapsaran y su cerebro se llenara de sangre. Lo tenemos vivo artificialmente… sabe Dios porqué… ya que no tiene posibilidades de salvarse.
- ¿Acaso estás intentando decirme esto para que tu psicopática amiga se lo revele a Phineas por video? ¡No se te ocurra! – le respondió Perry – No sabrás lo que seré capaz…
- ¡Esto no es por tus dueños! – dijo Monograma – Esto es para que tú lo sepas. Y sientas algo de culpa por lo que voy a hacer a continuación…
- ¿Qué harás? ¿Desconectarlo? Adelante… no quiero que Phineas pierda su energía…
- Eso no Agente P – dijo Monograma – Finalmente llega la hora de que saldemos cuentas…
Por otro lado en casa de Jeremy sonó el timbre de repente. Ferb quiso abrir la puerta.
- ¡No lo hagas Ferb! – dijo Isabella – Es una trampa…
- Pues claro que es una trampa – dijo la Dra. Victoria apareciendo de repente – Al fin… Phineas, Ferb… Isabella. Ha llegado la hora de confrontarnos y de la verdad.
Phineas miró con dureza a la Dra. Victoria. Quería confrontarse… para que todo eso acabe.
