Los personajes pertenecen a Kishimoto-sama.
Este es el final. He de admitir que no me ha salido todo lo bien que quería, en fin... las musas me abandonaron por el camino.
Disfrutad la lectura y gracias a todos por haber leído.
¿Sufre más aquél que espera siempre que aquél que nunca esperó a nadie?
Pablo Neruda
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Epílogo
Los años pasaron con rapidez. Nueve años entre días corrientes y horas iguales a las anteriores. Pero pasaron.
Hinata había regresado aquel día en el que se despidieron dispuesta a cumplir su parte, mantenerse con vida. Y sabía que solo había una forma de hacerlo. No podía exponerse a que le impusieran el sello, sería demasiado arriesgado. Así que se presentó ante el consejo y su padre y pidió que le permitiesen demostrar que podía liderar el clan. Pidió luchar con su hermana Hanabi por el puesto. Si ella perdía podían imponerle el sello como querían, pero si ganaba recuperaba su puesto de heredera. No temió ningún momento por su hermana era una ninja muy capaz que jamás relegarían al Bouke, aunque perdiese la batalla.
El consejo fue reacio en un principio pero Hiashi intervino recordando que aquel puesto pertenecía por nacimiento a Hinata y que tenía derecho a reclamarlo.
Venció. Y lo hizo con la siempre imagen de Sasuke presente. En el momento de asestar el último golpe a su hermana, había susurrado las siguientes palabras.
"Ahora es tu turno de vencer a las pesadillas"
Cruzó la enorme puerta de Konoha junto a Kiba y Shino. La misión había sido agotadora. Dos semanas en las que apenas habían podido dormir.
_ Me hago viejo para esto_ protestó medio en broma Kiba _ debo irme a casa.
Los tres se despidieron y caminaron cada uno en una dirección. Hinata iba andando con paso calmado pero no pudo evitar pensar que había algo diferente en la aldea. Suspiró sonriendo para sus adentros. El cansancio le estaba jugando malas pasadas.
Llegó al complejo Hyuuga en poco tiempo. Entró saludando a los sirvientes y llegó al salón principal. No le sorprendió ver allí a los compañeros de su primo.
_ Buenos días_ les dijo.
_ Hola Hinata-chan_ saludó Tenten riendo.
_ ¿Estáis esperando a Neji?
_ Así es_ respondió Lee_ se nos ha encomendado una misión importantísima.
Hinata se fijó en la cara de resignación de la chica y sonrió.
_ Realmente es una lata de misión_ suspiró_ somos los encargados de vigilar el complejo Uchiha por unas semanas.
_ ¿El complejo Uchiha?_ preguntó la Hyuuga desconcertada.
_ ¡Oh!_ dijo Tenten_ ¡Claro! Tú acabas de regresar de una misión y no te has enterado.
_ ¿Enterarme de qué?_ no sabía por qué pero había comenzado a ponerse nerviosa, ¿por qué su primo y sus amigos debían vigilar los terrenos del clan Uchiha?
_ Uchiha Sasuke ha vuelto a la aldea_ oyó la familiar voz de su primo a sus espalda y se giró para verle_ Bienvenida a casa Hinata.
Se quedó en blanco, abriendo sus ojos con fuerza. Sacudió la cabeza.
_ Gracias Neji_ logró decir_ pero…¿Cuándo…?
_ Hace dos días_ se adelantó su primo de nuevo _ nosotros debemos irnos ya.
_ Claro_ sonrió la heredera_ que tengáis un buen día.
Los tres se despidieron de la chica dejándola en medio de aquel gran salón asimilando las palabras. No pudo evitar sonreír. Finalmente él había vuelto.
Se giró para subir a su cuarto y cambiarse, pero se encontró con su padre que la miraba con su expresión de siempre.
_ Bienvenida_ le dijo.
_ Gracias padre_ sonrió. Su relación había mejorado desde que él había intentando ayudarla a huir. Si bien aún no eran una hija y un padre corrientes, al menos los desprecios y las miradas de vergüenza habían cesado.
_ ¿No irás a verle?_ preguntó cogiéndola por sorpresa.
_ ¿Padre?_ cuestionó_ no sé…no sé a que te refieres.
_ Claro que lo sabes_ dijo caminando hacia ella _ hace nueve años cuando volviste, algo había cambiado en tu mirada. Había determinación en ella. Y aunque me duela decirlo_ suspiró_ algo me indica que el último Uchiha tiene algo que ver.
Hinata observó a su padre que la miraba fijamente con su habitual pose serena que parecía imperturbable a cualquier cosa.
_ Él tiene que ver mucho con que hoy en día siga con vida _ respondió con sinceridad _ y supongo que él ha vuelto para comprobarlo.
Hiashi asintió.
_ Pues ve a verle.
_ Padre, no te ofendas, pero nueve años más tarde no creo que nada de lo que sucedió aquel día tenga ninguna importancia.
_ Te equivocas_ Hinata permaneció atenta con el semblante serio_ Uchiha Sasuke está aquí nueve años más tarde. Sus amigos habían intentado traerlo antes muchas veces. Pero él ha vuelto ahora, después de lo que compartisteis aquel día, así que sí que es importante, al menos para él. La pregunta es, ¿lo fue para ti?
_ Lo fue_ respondió sin dudarlo un segundo.
_ Entonces ya sabes lo que debes hacer_ Hinata sonrió al escucharlo_ no te engañes, el Uchiha me gusta menos que poco pero si como tú dices, le debo tu vida; se lo agradeceré durante el resto de mi existencia.
La chica miró a su padre con ojos de sorpresa y admiración.
_ Iré a verle padre_ hizo una pausa_ sé que ese día nació algo entre nosotros, al menos yo lo noté. Necesito que él lo sepa, y también_ suspiró cerrando los ojos_ que sepa que yo continuo sintiendo ese "algo".
_ Ve, entonces.
El complejo Uchiha. Oscuro, antiguo, viejo y sombrío. Rodeado de ninjas que, por orden de la Hokage, vigilaban al único habitante del lugar.
Miró a los lados y descartó entrar por la puerta. Sería muy violento el momento de llamar y que todos los shinobis del exterior vieran lo que sucedía; debía encontrar una ventana abierta. Suspiró.
Saltó por los tejados de los alrededores hasta que vio lo que deseaba. Saludó a un ninja que tenía cerca, simulando naturalidad en sus acciones, y se introdujo en el lugar. Había sido fácil.
La casa estaba prácticamente vacía solo adornada por los muebles necesarios, Sasuke seguramente aún estaría adaptándose al lugar. Sintió pasos acercándose y miró en la dirección del sonido, él solo tardó segundos en aparecer. No se sorprendió de verla allí, sólo fijó sus ojos en ella, de nuevo en silencio como hacía nueve años.
_ Has tardado_ dijo Hinata sonriendo.
_ Sigues viva_ apuntó él. Ella no pudo más que soltar una risita, con aquellas simples palabras parecía que la tensión había desaparecido. Hinata lo vio acercarse decidido a ella y se le paró el corazón. Sasuke alzó la mano y sin apenas aparentar delicadeza apartó el flequillo de la Hyuuga para ver su frente. Sonrió con superioridad _ y sin marcar. Bien hecho Hyuuga.
_ Siempre cumplo mi palabra_ sentenció ella _ y me alegro de que tú también lo hicieras.
_ Yo no prometí nada_ comentó separándose y dejándose caer sentado en el único sofá que decoraba la estancia.
_ Por supuesto_ sonrió para sus adentros, el Uchiha no había cambiado nada en todos aquellos años.
Hinata caminó por el sitio, observando con atención. Aquella casa era tan triste que le dolió que Sasuke tuviese que vivir allí. Pasó su mano sobre un mueble, que todavía lucía una interesante capa de polvo.
_ ¿Y bien?_ Preguntó el hombre llamando su atención_ ¿quién es el afortunado que comparte la vida con la heredera Hyuuga?
Hinata se sonrió. ¿Estaba Uchiha Sasuke intentando averiguar si estaba casada? Eso era realmente divertido.
_ No sé a que te refieres Sasuke-kun _ a pesar de que ya tenían 30 años cada uno, le pareció divertido usar el sufijo.
_ Hmpf_ protestó_ tu marido. ¿Quién es?
Hinata no pudo evitar reírse.
_ No sé que gracia tiene esto Hyuuga_ protestó_ supongo que como heredera habrás contraído matrimonio con alguien importante.
_ No estoy casada Sasuke_ dijo casi impidiendo que él acabase la frase_ no iba a casarme si…
_ ¿Si que?_ preguntó impaciente.
_ Si no podía dejar de pensar en otro hombre_ sentenció ella. No apartó sus blancos ojos de los de Sasuke en ningún momento. El silencio de nuevo se hizo presente entre ellos, porque de nuevo no había necesidad de declaraciones llenas de palabras de amor. Aquella frase dicha con certeza y determinación había sido suficiente para ambos.
Sasuke cambió su mirada hacia una ventana mientras Hinata sentía que se le quitaba un enorme peso de los hombros al haber dicho aquello. Sabía que Sasuke había entendido que aquel hombre era él mismo, no le importó que no respondiera, no le importaba si quiera que él no sintiese lo mismo, simplemente decírselo había sido liberador. Como un secreto que guardado durante años era de repente gritado a voces.
_ No quiero volver a estar solo_ escuchó al hombre hablar_ nunca más.
Hinata caminó hacia él y le cogió una mano. Volvieron a mirarse durante un par de segundos.
_ Quédate conmigo_ dijo Sasuke sin apartar la mirada.
Hinata no necesitó escuchar nada más. No necesitó un "te amo", ni un "por favor". No necesitó una declaración, ni un anillo. Aquellas dos palabras pronunciadas en forma de orden habían sido para ella la mayor confesión de amor que existía.
_ Me quedaré a tu lado_ se acercó más a él, y le abrazó susurrándole al oído _ para siempre.
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_ Jamás aceptaremos eso.
La chica de largo pelo azulino no cambió su semblante. Miró fijamente al hombre que hablaba, el portavoz del consejo del Souke y habló.
_ No lo entienden_ comunicó firme_ no estoy pidiendo su aprobación. Lo haré de todas formas con o sin ella.
_ No puedes hacerlo. La heredera Hyuuga debe escuchar al consejo.
_ Le he escuchado perfectamente_ explicó sin perder la compostura_ pero la decisión la he tomado yo.
_ Hiashi-sama_ el hombre se dirigió al líder viendo que era incapaz de hacer entrar a la mujer en razón_ ¿ha escuchado la locura que desea cometer su hija? ¡es una aberración!
Padre e hija intercambiaron miradas. El resto de los presentes en la sala permanecieron en silencio esperando escuchar la sentencia del líder, todos con la absoluta certeza de que no cedería ante semejante locura. Todos pensando que una vez más, lograrían llevar a Hinata por su cauce.
_ Hija_ Hinata no bajó la mirada ni palideció, escuchó atenta y solemne_ el consejo ha hablado_ pudo ver como los ancianos sonreían celebrando la victoria prematuramente_ ahora yo te pregunto, ¿aceptas sus indicaciones?
_ No_ respondió tajante. Hiashi sonrió para sus adentros.
_ Entonces, ¿Deseas decir algo más?
_ Si_ continuó mirando al líder_ padre, me casaré con Uchiha Sasuke, lo acepten o no.
Hiashi se sintió orgulloso de ella. Sabía que tendría que lidiar con que el único Uchiha pasase a formar parte de su familia, pero era un justo precio a pagar por ver como Hinata se había hecho fuerte y ya no cedía ante el consejo. Sería una buena líder.
_ En ese caso_ sentenció el líder_ tienes mi aprobación.
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_ ¿¡Qué te casas!?_ gritaron dos voces al unísono.
El tercer miembro que se encontraba en aquel salón, que casualmente era el de su casa, cerró los ojos con mezcla de resignación y desespero. ¿Cuántas veces pensaba su mejor amigo y el Inuzuka repetir aquella pregunta?
_ Pero… boda…_ escuchó balbucear a Naruto _ si tan solo llevas seis meses aquí…¡yo tardé años en convencer a Sakura!
_ Con Hinata…_ añadió Kiba que volviendo su estado de incredulidad gritó_ ¿por qué Hinata querría estar contigo? ¡maldita sea!
La paciencia de Sasuke llegó a su límite en ese momento, apretó su puño pensando en a cual de los dos golpearía primero, pero entonces sintió una pequeña, cálida y delicada mano que agarraba la suya que estaba cerrada y tensa. Miró a su derecha y la vio sonreír. Traía una pequeña bandeja con té y pastas. Poco a poco relajó la mano e Hinata lo soltó sin dejar de sonreírle, sirviendo la improvisada merienda.
_ Gracias Hinata_ sonrió Naruto atacando la merienda.
La mujer se agachó poniendo un plato de leche al perro de su amigo al mismo tiempo que le propiciaba una caricia cariñosa.
_ Es increíble_ hablo el rubio con la boca llena, provocando un sonido de queja de Sasuke y una ligera risa de Hinata_ vengo para decirte que tenemos una misión, y me sueltas la noticia de que te casas. ¡Ni siquiera sabía que estabais juntos!
_ Nadie lo sabía_ añadió la chica.
_ No tengo que hablar sobre mi vida privada con nadie_ sentenció el Uchiha.
_ ¡¡Soy tu mejor amigo teme!! Eso me da derecho a saber esas cosas_ protestó.
_ Ya decía yo que últimamente olías peor_ dijo Kiba mirando a Hinata.
_ Oye perro, te recuerdo que estás en mi casa_ añadió Sasuke.
_ No discutáis_ pidió la peliazulada_ disculpadnos por haber mantenido esto en secreto, pero hasta hace poco Sasuke estaba en continua vigilancia y que de repente mantuviese una relación conmigo habría resultado algo raro y sospechoso.
Kiba y Naruto miraron a su amiga, que no había cambiado nada de su dulce carácter en todos aquellos años. Asintieron.
_ ¿Y tu clan?_ preguntó el Inuzuka preocupado por su mejor amiga.
_ No harán nada_ sonrió.
Ninguno preguntó nada más. Comieron entre las alegres risas de Naruto y el miembro del clan Inuzuka. Sasuke miraba de reojo a Hinata que lucía sonriente y tranquila, viendo en ella la mujer con la que pasaría el resto de su vida, y preguntándose aún como había llegado ella a ser tan importante para él sin apenas conocerse.
_ Teme_ dijo Naruto llamando su atención_ tenemos una misión. Ahora. La vieja nos matará por ir tarde.
_ Yo también debo irme_ comentó Kiba_ tengo que ayudar a mi hermana.
Sasuke desapareció para recoger las cosas que necesitaría para la misión. Hinata le siguió para entregarle algunas cremas que había hecho por si se hería.
_ Llévalas_ le sonrió_ no va ningún ninja médico con vosotros, serán útiles.
Estaba algo preocupada, aquella era la primera misión que Sasuke tenía desde su vuelta a la aldea.
Él cogió lo que ella le ofrecía guardándolo en una mochila.
_ Cuando vuelva hablaremos con la Hokage para la boda_ comentó el de forma fría.
_ Cuídate.
Él asintió y ambos salieron de los distritos Uchiha.
Hinata caminó un trecho con Kiba.
_ Vaya, si hace años me dicen que acabarías enamorada del Uchiha pensaría que estaba hablando con un total desequilibrado mental.
Su amiga rió, pero el Inuzuka notó que algo iba mal.
_ ¿Sucede algo Hinata?_ preguntó parándose y mirándola.
Ella fijó sus ojos blancos en los de su mejor amigo desde la infancia y suspiró.
_ ¿Y si no puedo hacerle feliz?_ soltó de golpe sorprendiendo a Kiba_ ¿y si no logro que salga de la oscuridad?
El castaño se quedó un rato en silencio, no sabiendo exactamente que decir. Vio como su fiel amigo canino lamía la mano de la Hyuuga intentando reconfortarla.
_ Lo harás_ respondió de forma convincente apoyando sus manos sobre los hombros de la chica, obligándola a mirarle a los ojos_ pero si eso es lo que te asusta, sólo permanece a su lado Hinata. Atraviesa esa oscuridad y permanece allí, junto a él. Conviértete en su luz.
La heredera abrió los ojos sorprendida y asintió sonriendo levemente.
_ Gracias Kiba_ el mencionado rió a carcajada limpia.
_ Haces que me vuelva filosófico Hinata-chan_ dijo reemprendiendo el camino y pasando su brazo sobre los hombros de su amiga_ por un momento pensé que Shino me había poseído y hablaba por mí.
Hinata rió y continuó su camino. De repente tenía una pequeña idea de cómo empezar con buen pie su nueva vida junto a Sasuke.
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Miró de nuevo al rubio que caminaba a su lado. Sonreía. Sonreía demasiado y eso no presagiaba nada bueno. También estaba el detalle de que su casa quedaba en la dirección contraria. ¿Qué demonios hacía entonces caminando con él?
_ Dobe ¿a dónde se supone que vas?
_ Te acompaño a casa_ su sonrisa se ensanchó más y Sasuke no pudo evitar que un escalofrío recorriera su espalda. La misión había durado tres semanas y él solo quería llegar a casa y descansar. Además tenía que solucionar el tema de su inminente boda con Hinata. Konoha estallaría de la sorpresa. Suspiró con resignación.
_ ¿Y puedo saber por qué?
_ Lo sabrás_ y de nuevo sonrió todavía más. Cómo si fuese posible.
Miró hacia todos los lados una vez más y se recolocó la ropa de forma nerviosa. ¿De quién había sido aquella alocada idea? Ah si, suya. Soltó aire.
_ Todo irá bien_ notó la voz calmada de su amiga al tiempo que apoyaba su mano sobre su hombro_ ha sido una gran idea, de verdad.
_ Gracias Sakura_ sonrió_ estoy…algo nerviosa.
_ Es normal_ ambas intercambiaron miradas cómplices_ ahí están.
Sintieron la presencia e Hinata fue directa a la puerta. La abrió antes de que Sasuke lo hiciese.
Lo primero que Sasuke sintió al acercarse a la enorme mansión en la que vivía fueron varias presencias en su interior. Miró a Naruto que simplemente continuaba con aquella bobalicona sonrisa en su cara, no había sorpresa. O sea, lo sabía. Lo segundo que notó fue la puerta abrirse antes de que él la tocase. Lo tercero y último, fue ella. Ella estaba ante él, dedicándole una de esas dulces sonrisas, abriéndole la puerta de su hogar.
_ Bienvenido a casa Sasuke_ le dijo. Él sólo observó que lucía distinta. Llevaba una sencilla yukata de un tono lila claro y apagado, sujeta con un obi del mismo color en una tonalidad más oscura y fuerte. Su cabello estaba recogido a lo alto de su cabeza pero de forma natural y mostraba en su cara un ligero maquillaje apenas perceptible.
_ Entra en casa idiota_ dijo Naruto empujándole y pasando primero_ Hola Hinata.
_ Naruto_ sonrió ella_ Sakura te espera dentro para cambiarte.
El rubio asintió y entró directamente.
Sasuke intercambió sus miradas entre ambos ninjas y entró también. El enorme recibidor de la mansión estaba completamente diferente. Tardó unos segundos en darse cuenta de que los muebles eran los mismos, aunque alguien los había cambiado de disposición y había pintado el lugar de unos tonos más claros.
_ Espero que no te moleste_ oyó a Hinata tras de sí y se giró para encararla.
_ ¿Qué está sucediendo aquí?_ preguntó secamente.
Hinata cogió aire y soltó las palabras que había preparado.
_ ¿Recuerdas lo que me dijiste antes de irte?_ miró a Sasuke que no respondió, Hinata sabía que ni siquiera estaba haciendo memoria_ dijiste que al volver hablaríamos con la Hokage para la boda_ tomó aire de nuevo_ no será necesario.
_¿Hmmm?
_ Sé que no te gusta ser el centro de atención ni que la gente te observe y juzgue_ Sasuke escuchaba atento_ si fijábamos la fecha de la ceremonia esto se convertiría en un evento social en toda Konoha, la gente no cesaría de hablar del tema y aguantar las exigencias de mi clan con respecto a como debiera ser sería insoportable, por ello_ hizo una pausa y agarrando fuerte la tela de su ropa soltó_ por ello he preparado la boda para hoy.
Ambos quedaron en silencio. Se miraban fijamente e Hinata empezaba a pensar que aquella había sido la peor idea de su vida. Tenía que decir algo.
_ Yo…yo solo he invitado a Sakura y Naruto porque son tus amigos. La Hokage también ha venido para oficiar la ceremonia y mis amigos Kiba y Shino…
La chica se asustó al ver que él giraba y entraba en el salón de la mansión que al igual que la anterior estancia lucía diferente. Más luminoso, agradable y hogareño.
Hinata había convertido en esas tres semanas el lugar de sus pesadillas en un sitio que ahora podía calificar como hogar. Se giró para verla.
_ ¿Dónde están todos?_ preguntó.
_ Sakura está ayudando a Naruto a ponerse algo más adecuado. La Hokage y mis amigos están en el jardín_ apartó la mirada_ les diré que pueden irse si es lo que tú…
Vio a Hinata darse la vuelta camino de la puerta que daba al jardín. En su ropa, a la espalda llevaba bordado el símbolo Uchiha, no pudo evitar la sorpresa.
_ Espera_ ordenó. La mujer se paró sin girarse_ ¿Dónde están mis ropas?
Hinata se sobresaltó y volteó sorprendida.
_ No puedo casarme con esto puesto_ comentó haciendo referencia a su vestuario ninja. Sucio y gastado por la reciente misión. Vio como a la chica se le iluminaba el rostro y frotaba disimuladamente un ojo del que amenazaba por salir una lágrima.
_ Ven_ oyó escaleras arriba_ yo te ayudo Teme.
Miró en esa dirección y encontró a Naruto ya cambiado y riendo.
_ Tú lo sabías_ le dijo yendo hacia él.
_ Por supuesto_ y ambos entraron a la habitación principal.
La ceremonia fue sencilla, cómo todo. No había miles de invitados ni protocolos fríos e interminables. Solo estaban ellos y las personas que más querían. La boda había sido como todo entre ellos, natural, sincero y sin necesidad de demostrar nada. Solo se necesitaban el uno al otro.
Todos estaban ahora tomando té y algunos aperitivos preparados para la ocasión en el nuevo y reformado salón. Sasuke ya había visto al cambiarse que la habitación también había sido remodelada. Y aunque no había preguntado e Hinata tampoco había dicho nada, sabía porque había hecho aquello: había transformado un lugar muerto en un hogar, en un lugar donde las pesadillas de ambos ya no tendrían cabida.
Miró a su reciente esposa que charlaba con Kiba y Sakura. Había escuchado como les contaba que su padre sabía que iba a casarse esa tarde y que lo hacía así porque quería una boda hermosa que recordar no un ritual impuesto por su clan.
_ ¿Agobiado Uchiha?_ oyó la voz de la Hokage tras él _ espero que la cuides, es una buena mujer.
_ Hmpf_ fue todo lo que respondió. Vio a la fuerte mujer sonreír y acercarse a su oído.
_ Sé que tras esa fachada de hombre frío e imperturbable_ hizo una pausa_ hay alguien que está total y completamente enamorado de Hyuuga Hinata.
Miró a Tsunade sin saber a que venía aquello y la rubia resopló resignadamente.
_ Demuéstraselo_ hizo una pausa de nuevo y ambos miraron en dirección a Hinata que sintiéndose observada giró la cabeza y les dedicó una cálida sonrisa a ambos_ ella lo sabe. Conoce perfectamente tus sentimientos, me atrevería a decir que incluso mejor que tú mismo. Pero al igual que tú, es una persona que ha estado falta de cariño durante casi toda su vida. Tú has crecido sin familia y ella ha sido repudiada en numerosas ocasiones por la suya, pero ahora ambos comenzáis una nueva vida, juntos. Ahora ambos, sois la familia del otro. No dejes que esa indiferencia que te caracteriza te impida disfrutar de ella. Déjala ser tu columna y conviértete tú en la de Hinata.
Sasuke jamás lo admitiría, pero aquellas palabras de la ya anciana Hokage le habían llegado muy hondo, porque él sabía que aquella vez que Hinata le había entregado su banda años atrás se había adentrado muy dentro de él, y sabía que vivir sin su presencia ya no era una opción.
La observó despedirse de los pocos invitados y regresar al salón principal de la mansión donde él descansaba sobre el sofá. Hinata lo miró sin saber muy bien que decir. Estaban casados, era su noche de bodas. Para mantenerse ocupada se dispuso a recoger lo que habían utilizado, platos, copas y bandejas. Sasuke observaba, por enésima vez, la nueva apariencia de la casa; más luminosa, agradable y llena de vida. Era el reflejo en forma de arquitectura de Hinata. La miró al pensar en ella, se movía grácilmente todavía vestida con aquel sencillo kimono, algo más despeinada y sonriente. Y sin saber como, un certero pensamiento cruzó su mente, quería verla así, junto a él, siempre.
La chica se sintió observada y girándose preguntó.
_ ¿Sucede algo?_ no obtuvo respuesta. Sasuke la miraba fijamente como si quisiese atravesarla con los ojos. Esos ojos que por primera vez no eran fríos ni desoladores, pero a ella le estaban hablando alto y claro. Esos ojos le decían gracias. Sonrió.
_ Ven_ le dijo Sasuke. Ella apoyó la bandeja que portaba en sus manos y obedeció.
Se acercó de forma pausada hacia donde el pelinegro estaba sentado y se paró ante él sin hacer ningún movimiento. Sentía que aquel momento era especial y no quería estropearlo con palabras o gestos.
Sasuke se puso en pie y sin darle tiempo a reaccionar tiró de ella agarrándola del brazo, de forma firme e incluso un poco brusca y la atrajo hacia él.
La besó con urgencia, necesidad y hambre.
Si alguien hubiese visto esa escena desde fuera hubiese pensado que era un beso tosco y desagradable. Pero para Hinata fue la mayor muestra de amor de su vida. Sasuke le decía tanto con aquel gesto…
Le decía que la amaba, que la necesitaba, que se quedase a su lado. Le decía que él estaba allí, le pedía perdón por los años que no había estado, por los errores que podría cometer en el futuro, por no saber expresar su amor de otra forma.
Hinata pasó sus brazos alrededor del cuello de Sasuke y correspondió al beso, adaptando el ritmo a uno más calmado y suave. Disfrutaron el momento unos segundos más y finalmente rompieron el contacto. La mujer le sonrió y, para sorpresa de ella, el correspondió el gesto de la misma forma.
_ Hinata_ dijo él_ yo…
_ Lo sé_ le acarició la mejilla al momento de interrumpirlo_ no tienes que decir nada.
_ Quiero hacerlo_ su voz sonó firme y decidida, dos simples palabras no iban a vencer a Uchiha Sasuke. Miró a los ojos blancos que tenía delante y de repente todo fue más sencillo_ te amo.
Hinata sonrió y sintió como sus ojos se llenaban de agua, suspirando fuertemente para aguantar la emoción, lo abrazó y alzándose sobre la punta de sus pies le susurró al oído.
_Te amo Uchiha Sasuke_ hizó una pequeña pausa_ hasta el día de mi muerte.
Hinata sintió como los brazos de su marido la apretaban más contra su cuerpo. No podía verle la cara en esa posición, pero de algo estaba segura, Sasuke estaba llorando.
Unos minutos más tarde sintió que el agarre del pelinegro se aflojaba y se separaron. Hinata lo miró a los ojos viendo los inevitables rasgos de haber llorado, le sonrió y paseó su mano sobre la mejilla del hombre. Ella comprendía que aquellas lágrimas habían sido la liberación de Sasuke, la forma de deshacerse de todo sufrimiento que albergaba su interior. Aquellas lágrimas probablemente llevaban años pugnando por salir.
Llegaron a la habitación besándose. Después del momento que habían compartido minutos antes, ninguno había dicho nada. Ella solo había sonreído y él reclamado sus labios de nuevo, con vehemencia y ansia. Y así habían llegado a la habitación que a partir de ese día compartirían. Las ropas de ambos habían ido desapareciendo por el camino, algunas en el salón y otras por las escaleras, ahora solo quedaba la ropa interior y sus manos se investigaban con avidez, acariciando y besando cada parte del cuerpo del otro. Aquello era algo más que sexo, aquello era su declaración de amor hecha realidad. Aquello eran los actos de las palabras que no habían pronunciado nueve años antes al despedirse en la cueva.
Se tumbaron sobre la enorme cama matrimonial, quedando Sasuke sobre Hinata. Ya no quedaba ninguna prenda. Solo estaban ellos y el amor que se profesaban.
Al tiempo que ella le sonreía y dibujaba con sus labios un silencioso "te quiero", él la penetró. Así comenzó un baile de cuerpos, entre sudor, gemidos y suspiros. Hinata alcanzó el orgasmo primero y después la siguió Sasuke, dejándose caer sobre el todavía tembloroso cuerpo de su esposa. Ella acarició su pelo al tiempo que, sin moverse demasiado, cogía una sábana para cubrirlos.
Se despertó al darle los rayos del sol cuando amanecía. Parpadeó y gruñó molesto. Al moverse para levantarse notó algo de peso en su pecho, de repente la lucidez le hizo recordar la noche anterior. Por eso la persiana estaba abierta, con todo lo sucedido se había olvidado de cerrarla. Bueno, sonrió de medio lado, había valido la pena.
Dirigió su mirada hacia abajo, observando a la mujer que dormía plácidamente en su pecho, ajena a la claridad que se colaba por el cristal. Respiraba de forma acompasada y él podía notar su cálido aliento en su pecho desnudo. Tenía el pelo revuelto y, al igual que él, estaba desnuda. Pensó que quería ver esa imagen cada vez que se despertara durante el resto de su vida, notar su relajada respiración y su pelo cosquilleándole. Le acarició la cabeza suavemente e intentó levantarse de nuevo, para cerrar la ventana y evitar que la luz de la mañana la despertase como había hecho con él. Deseaba seguir viéndola dormir.
_ ¿Sasuke?_ preguntó ella entre las brumas del sueño. Alzó los ojos para observar como los negros de él la miraban fijamente _ ¿Qué hora es?
_ Temprano_ respondió el sin dejar de acariciarle el pelo_ anoche se nos olvidó cerrar la persiana.
Ella enrojeció por el tono de voz y la sonrisa irónica que se dibujaron en la boca de Sasuke al hacer la última afirmación. Aún así se decidió a moverse para levantarse a cerrar la persiana y continuar durmiendo ambos, pero el brazo de Sasuke la retuvo, impidiéndoselo. Le miró interrogándole.
_ Déjala así y vuelve a dormir, no parece que la claridad te moleste demasiado_ le dijo.
_ No, puedo dormir igual pero ¿y tú?_ preguntó ella.
Sasuke tardó unos segundos en contestar. Volvió a acariciar el pelo de Hinata de forma relajada.
_ Quiero verte dormir de nuevo.
Hinata sonrió y asintiendo se acomodó de nuevo sobre su pecho. Cerró los ojos dispuesta a dejarse llevar por Morfeo de nuevo sintiendo los dedos de Sasuke entre su larga melena.
_ ¿Sabes una cosa?_ dijo ella en esa postura. Él permaneció en silencio_ durmiendo entre tus brazos estoy segura de que mis pesadillas jamás volverán_ su tono era bajo y acompasado, lo que indicaba que de nuevo estaba cayendo dormida _ ¿sabes cuando supe que te amaba?
Como respuesta Sasuke dejó de juguetear con un mechón de su pelo, y ella continuó.
_ Lo supe cuando después de nuestro primer encuentro viniste a la aldea a decirme que luchase, que no me rindiese. Ese día, por un momento estuve dispuesta a irme, a escaparme contigo.
Sasuke notó que las inhalaciones y exhalaciones de aire de Hinata se volvían más lentas y acompasadas. Sin moverse, la observó dormir de nuevo.
_ Yo lo supe cuando vi en tus ojos lo mismo que en los míos: miedo y dolor. Y me di cuenta de que amarte ya era algo irreversible cuando supe que tú podías ver a través de mí, que con solo una mirada podías comprenderme_ hizo una pausa y acarició su mejilla, la vio sonreír ante lo que había dicho ya que a pesar de creerla dormida, no lo estaba y no le importó que lo hubiese oído_ solo tú eres capaz de amar sin necesidad de palabras vacías.
Fic terminado :)
Próximo proyecto: NejiHina. Ya formulándose en mi cabeza.
¡Hasta pronto!
