Los Teen Titans y su historia no me pertenecen

3

Visita Importante

Después de no haber podido dormir toda la noche, Raven estaba exhausta, se cansaba fácilmente en los entrenamientos y en las persecuciones

--¿Por qué no dormiste?—le preguntó Chico Bestia

--¿Eh? ¿A qué te refieres?—preguntó la chica somnolienta en el sillón de la sala de estar

--Anoche me levanté por un vaso con agua y te vi sentada en la puerta de tu habitación, parecía que tenías miedo—la chica lo miró desafiante

--Simplemente no pude dormir

--De acuerdo—el chico verde se enfrascó en sus videojuegos

--¡--

Los ojos le pesaban, ya había cabeceado unas cuantas veces, trataba de concentrarse en su libro, sin embargo cayó dormida

--Vaya si que estaba cansada—apuntó Robin cuando la vio sobre el hombro de Chico Bestia completamente dormida

--Yo también creo eso—el chico verde se levantó con cuidado de no despertarla, y la depositó lentamente en el sofá

--¿No crees que sería mejor llevarla a su habitación?—preguntó Cyborg

--Mejor dejémosla aquí, no sea que se vaya a despertar y luego no quiera dormir

--¡--

La noche había caído, Chico Bestia se dirigió al sofá, Raven seguía plácidamente dormida

--Descansa—susurro él, le dio un beso en la mejilla y se dirigió a su habitación

--¡--

--Raven, Raven—era un susurro apenas perceptible, ella cerraba los ojos con más fuerza, no quería despertar, estaba muy cómoda—Raven, Raven

--No—dijo ella fastidiada

--Venimos por ti—la chica abrió los ojos de golpe, ahí estaban de nuevo, toda la torre estaba a oscuras

--Aléjense de mí—comenzó a volar por toda la habitación

--Raven—dijo una de las almas--¿De verdad lo vas a hacer de esta manera?—la siguieron

--No voy a ir—con su telequinesia prendió todos los interruptores de luz, las almas gritaron, pero al contrario de la otra vez no desparecieron, se colocaron en la única esquina oscura del pasillo

--Raven, no lo hagas de la manera difícil, creme no te va a gustar—el alma le tendió la mano, el pecho de la chica palpitaba fuertemente

--Están mal si piensan que voy a ir—pegada a la pared caminó hacía su habitación, observaba como las almas la fulminaban con la mirada, cuando llegó a la puerta de su habitación las almas desaparecieron, dejó escapar un suspiro de alivio, abrió la puerta, estaba de espaldas y lo primero que hizo fue prender la luz, al no escuchar gritos de agonía se relajó, cerro la puerta y se volvio

--Raven, Raven, ¿Por qué lo haces tan difícil?—ahí sentado en su cama se encontraba un hombre de cabellos negros y extremadamente largos, unos ojos azules penetrantes, vestido completamente de negro, unas botas, unos pantalones y una camisa, que estaba un poco abierta enseñando su pecho bien esculpido

--¿Quién eres tú?—preguntó la chica asustada

--¿Por qué preguntas eso? Bien sabes quien soy—un dios egocéntrico, pensó Raven, odio eso. En seguida adoptó un semblante frío

--¿Qué es lo que quieres?—él sonrió divertido

--Que me pagues el favor que te hice, te presté a dos de mis almas, el mundo de la magia…

--Sé perfectamente las reglas—la chica se acercó a su librero--¿Qué es lo que puedo hacer por ti?—no contestó, Raven se volvio, tenía una sonrisa diabólica, una sonrisa que hizo estremecer a la chica

--¿Qué pasa?

--Nada, dime ¿Qué es lo que puedo hacer por ti?

--Sabes eres la primera persona que, al hacerle un favor, no me habla con respeto ni me besa los pies

--Eso quisieras, yo no me inclino ante nadie—repentinamente él apareció a menos de diez centímetros de ella, acorralándola contra la pared

--La verdad es que no lo quiero, no de ti—olfateo su cabello—Eso es lo que me gusta de ti—logró quitárselo de encima con un poco de telequinesia

--¿Qué es lo que se te ofrece, Hades?—la miró sorprendido

--Incluso te atreves a decir mi nombre, vaya me sorprendes—ambos se miraron penetrantemente—Quiero que bajes, tal y como mis almas te lo dijeron

--No lo haré, si quieres un favor pídelo de una vez—la tomó bruscamente por la muñeca

--Tú no bajaste cuando me pediste mis almas, yo subí por ti—le dolía la mano—Si bajas estaremos a mano

--¿Ya no te deberé ningún favor?

--Eso quisieras—Raven lo pensó durante unos segundos

--Hecho—safo su mano--¿Cuál es el favor?—Hades sonrió pícaramente

--Es una sorpresa—Raven odiaba respuestas así, y más proviniendo del dios de la muerte

--Sólo espera, necesito arreglar unas cuantas cosas—salió de su habitación, tomó una pluma y un papel, y comenzó a escribir

--¿Qué haces?—Hades apareció detrás de ella

--¿Qué haces tú aquí? Te pueden ver

--Ah por favor, tus amigos duermen más que un muerto—no le había gustado ese chiste, dejó la nota en la mesa y se dirigieron a su habitación, la chica sacó un cofrecito de debajo de su cama y de ahí sacó un collar

--De acuerdo, creo que estoy lista

--¿Crees?

--¿A quien le agrada ir al Inframundo?—la acercó hacía él

--No te preocupes, te gustará—Raven podía sentir su aliento en su boca

--Aléjate de mí—fue en ese instante que la besó, al principio se intentó safarse, no podía, Hades la tenía fuertemente agarrada de la cintura, una nube negra los envolvió, antes de desaparecer del mundo de los humanos, ¿Para siempre?

--¡--¡--¡--¡--¡--

Lo sé está muy corto, pero a partir de este capítulo la historia comienza a ser más interesante, lo juro

Manfariel