III. TERRUCE POLIAV

La primer clase de Defensa contra las artes obscuras fue el siguiente miércoles. Hasta entonces, nadie había visto al profesor asignado. Ese día, los alumnos del sexto grado llegaron más temprano que de costumbre al salón de clases, expectantes, incluso los de Slytherin. La asignatura había sido impartida por cinco profesores, cada uno de los cuales le había impreso su estilo propio a la decoración del aula. En esta ocasión unos largos pergaminos con símbolos extraños colgaban espaciados en las paredes desnudas. Hermione, gracias a su conocimiento en runas antiguas, podía interpretar algunos de los símbolos, pero la mayoría eran desconocidos incluso para ella.

- Sabes algo de este profesor? Será tan guapo como Lockhart? - preguntó Parvati Patil acercándose al pupitre de Hermione

– ojalá que no sea como Ojoloco Moody – dijo Lavender Brown – sabía de artes obscuras, pero daba miedo

- Será porque quien nos dio clases era un mortífago disfrazado? – comento sarcásticamente Ron

Las chicas rieron al parecer sin darse cuenta del tono de voz con el que el pelirrojo habìa contestado.

- Vamos, Hermione – insistió Parvati - Tu sabes donde investigar. Dinos lo que has encontrado

- Nada – contestó con aire de frustración - He buscado en algunos libros y referencias de magos en los almanaques del Ministerio, y aún no he encontrado nada. Pero por su apellido, podría decir que es de Europa Septentrional u Oriental...

- De Europa Oriental, efectivamente - contestó una voz a espaldas de las chicas, quienes dieron un brinco. - Me da gusto saber que tienen curiosidad por investigar, cualidad que en este curso les será de utilidad.

El recién llegado había entrado sin hacer ruido y sin que los alumnos se percataran de su presencia. Parvati se dirigió rápidamente a su pupitre, visiblemente apenada. Las mejillas de Hermione se tiñeron de rojo, mientras trataba de hundir su cabeza en su mochila, simulando que buscaba algo. Ron a duras penas aguantó la risa que les producía la situación, mientras que a Harry le arrancó una sonrisa, la primera desde hacía tiempo.

- Mi nombre es Terruce Poliav - dijo con voz firme y clara, dirigiéndose al resto de la clase - y como su compañera, la señorita...

- Granger, Hermione Granger - musitó una apenada Hermione

- Gracias. Como la señorita Granger pudo (o en este caso, no pudo) averiguar, mi nombre no está referenciado en ninguno de los almanaques del Ministerio de Magia. He desempeñado diversas funciones en otros países, pero la docencia es un campo nuevo para mi, así que cualquier comentario constructivo para mejorar la clase, es bienvenido.

Draco Malfoy hizo un ruido burlón, que solo pudo ser escuchado por los que se encontraban sentados cerca de él.

Lavender Brown levantó la mano

- Si, señorita...

- Lavender Brown, profesor. Nos puede decir que es lo que ha hecho en sus empleos anteriores? - Poliav sonrió

- Creo que hay tópicos más interesantes que la historia de mi vida, señorita Brown - Lavender emitió una risita tonta – Lo importante es que el profesor Dumbledore me solicitó impartir la asignatura por este periodo, y en todo caso, tal vez el siguiente. Por el momento les voy a pedir que saquen sus libros de Histora y Tácticas de Defensa.

Un murmullo recorrió el salón. Así era como había empezado el curso anterior. Poliav, con su misma sonrisa, dijo:

- Se que en cursos anteriores sólo contemplaron la teoría de la defensa contra las artes obscuras. Toda teoría es buena, como veremos, pero también es importante la práctica, así que no desesperen. A su debido tiempo comenzaremos con la práctica. Los fundamentos son la base de la diversión, es lo que digo. Así que para comenzar, por favor lean el primer tema del capítulo uno.

A la mayoría de los alumnos no les pareció buena idea comenzar el curso leyendo, aún con la explicación dada. Sin embargo, el tema poseía cierto grado de interés. Mientras leían, Poliav se paseó entre los pasillos, observándolos.

Terruce Poliav era joven, más que sus profesores anteriores. Tal vez alrededor de 30 años. Su mirada era dura, fría y determinada. Cuando sonreía, lo hacía de manera enigmática, que no permitía precisar si se burlaba o era por empatía. Alto, de piel ligeramente bronceada, delgado aunque atlético, portaba lentes detrás de los cuales se escondían unos grandes ojos café, enmarcados por una ligera sombra de ojeras. Su cabello, de largo medio y descuidado, le daba un aire rebelde. Su vestimenta no era extravagante ni lujosa, pero imprimía un porte serio y maduro, atuendo resaltado por su larga túnica completamente negra. A pesar de seriedad, era atractivo, como le había comentado Lavender a Parvati, entre cuchicheos.

Ese primer día, Poliav sólo les dejó como tarea, terminar de leer el capítulo que habían comenzado a leer en clase. Por tal motivo, y al igual que los dias anteriores, después de comer los a instancias de Hermione, tanto ella como Ron y Harry se dirigieron a la biblioteca, donde volvieron a toparse con Ginny y Grace. Las dos chicas, además de otros alumnos de quinto, se encontraban en una mesa llena de libros. Se notaba que los profesores ya habían comenzado a cargarlos de tarea para prepararlos para los TIMOS.
Grace sujetaba su largo cabello, para mantenerlo apartado del libro que estaba leyendo. En cierto momento levantó la mirada y se topó con la de Harry, brindándole al chico una cálida sonrisa. Éste levantó la mano y la bajó rápidamente, para después seguir a Ron y a Hermione a una mesa desocupada. Grace sonrió divertida y volvió a concentrarse en el libro que tenía abierto. Harry se reprendió en silencio por la falta de seguridad de su parte. Que tenía de extraordinario que Grace lo saludara? Nada, puesto que era amistosa, tanto como Ginny.

Harry abrió su libro de texto, y se puso a leer. Sin embargo, sus pensamientos eran totalmente ajenos al tema que estaba leyendo. Recordó como hacía algunos años, Ginny le hablaba con timidez, todo lo contrario a como era ahora: abierta y espontánea. Ginny lo trataba de la misma forma que trataba a Ron. Y pensó que de las chicas que conocía en Hogwarts, sólo se sentía en plena confianza con Ginny y con Hermione. Ni con Cho Chang pudo sentirse así... pero Grace... había algo en ella que le inspiraba confianza, aún prácticamente sin conocerla. Levantó la vista y la miró por unos momentos. Poco a poco, y sin que el propio chico lo notara, empezaba a salir de su aislamiento.

La primer semana de clases pasó sin nada espectacular. Aún cuando tenían menos materias que el curso anterior, las clases eran muy pesadas. Ron, en particular, estuvo irritable debido a las clases extras de pociones que tenía que tomar, y Draco Malfoy no perdía oportunidad de recalcarlo cada vez que podía.

- En cuanto tenga oportunidad, le lanzaré un maleficio – comentaba el chico, fúrico. Sin embargo, Malfoy hacía los comentarios cuando Snape se encontraba presente o por los alrededores.

Terruce Poliav no cambió el método de las clases durante esa semana. Los chicos se sentían confundidos y frustrados. Hasta el momento solo habían leído sus libros de texto, hacían resúmenes y demás, pero no veían cuando empezar con las clases prácticas. Hermione, sin embargo, al contrario de lo que había hecho el curso anterior con Umbridge, parecía fascinada con la lectura de su libro. Lo que es más, de la biblioteca sacaba grandes libros para completar sus resúmenes, que resultaban más extensos de lo que les solicitaba Poliav.

El primer fin de semana llego rápidamente. El viernes después de clases se reunieron en el campo de quidditch con Katie, tal y como lo habían acordado. La nueva capitana había mencionado que no iba a ser fácil encontrar a dos golpeadores tan buenos como Fred y George... Además, también necesitaban otros dos cazadores que pudieran integrarse al equipo existente.

Cuando llegaron al campo, la cantidad de postulantes no era mucha. Entre ellos se encontraban Ginny, Colin y Dennis Creevy, y algunos otros. Harry sabia que Ginny era muy buena volando, pero no sabia que tan buena podría ser como golpeadora. Se preguntó que posición pretendía jugar Dennis, ya que, por lo que él recordaba, no era muy bueno volando.

- Atención todos - gritó Katie - los candidatos que vengan para el puesto de golpeadores acerquense. Los cazadores pueden esperar en las gradas.

Los grupos se separaron. Al lado del campo Katie reunió a la primera parte.

- Escuchen con atención. Harry y Ron nos lanzarán las bludger mientras yo trato de anotar. Los golpeadores irán pasando por parejas. Los primeros en pasar son Marianne Valensi y Hugh Owens.

Marianne era una chica muy seria, alta y morena de quinto año. Hugh, de séptimo, por su parte era un chico alto, delgado, piel clara, facciones atractivas, cabello obscuro, y un porte que hacia que mas de una chica se derritiera. De hecho, su grupito de admiradoras se encontraba en las gradas, animándolo. Hugh era hijo de padre mago y madre muggle. Era muy callado, pero varios estudiantes, la mayoría de ellos hombres, decían que era un pesado.

Ron lanzo un gruñido.

-No se que hace el idiota de Hugh aqui... Es un inepto!!

La razón por la que Ron detestaba a Hugh, era porque en algun momento el invitó a Ginny a salir, y aun cuando ella lo rechazo, esto llego a oídos de Ron, y para él era un motivo más que suficiente.

- Preparados?? Lancen las bludgers!! - Gritó Katie

Los chicos lanzaron las bludgers contra la capitana. Marianne, quien volaba muy bien, se dirigió rápidamente para golpear la bludger que se dirigía hacia Katie. Logró aventarla hacia el otro lado, con muy poca fuerza... Hugh se lanzó en picada para defender a Katie. Desvió la bludger muy bien, pero se distrajo y no vió la bludger que había desviado Marianne. La bludger pasó rozándole un brazo, sin darle aunque ocasionando que perdiera un poco el equilibrio y se ladeara en su escoba. Se escuchó un grito proveniente de las gradas, realizado por su grupo de admiradoras. Harry, aún estando lejos de los aros, pudo escuchar las risas burlonas de Ron.

- Weasley, si quieres reírte a gusto, puedes irte a los vestidores. No es un show cómico lo que estamos haciendo aqui! - lo regañó Katie. Ella, muy metida en su rol de capitana, no permitiría que el equipo fuera menos de lo que había sido en años anteriores. Angelina se lo recalcó muchas veces, que el siguiente capitán tendría un gran peso en su cabeza. - Hugh, Marianne, gracias por presentarse. Seguiremos probando a los otros candidatos. Si es necesario realizar otra prueba, les avisaremos.

Mariane descendió lentamente, cabizbaja. No había realizado su mejor actuación y lo sabía. Al dirigirse a los vestidores, alguien le dijo:

- Volaste muy bien, Marianne. Eres una jugadora muy buena!! Ánimo!!

Hugh, por su parte, no necesitaba palabras de ánimo extras. Al pasar cerca de las gradas, sus admiradoras lo vitorearon como si hubiera llevado al equipo a la victoria.
Ginny quiso probar sus habilidades tanto como golpeadora como cazadora. En ambas posiciones se destacaba. Era asombroso ver cómo golpeaba la bludger con tanta fuerza. Su estilo de juego era muy similar al de Fred y George.

- Ginny! La bludger no te ha hecho nada, no la maltrates así!! - Gritó Ron

- La bludger no, pero si no te callas, el maltratado vas a ser tu!! - contestó ella, alegremente, provocando risas entre los presentes.

Como cazadora también era muy buena, se acoplaba perfectamente con Katie, gracias a que el año anterior ya habìa estado en el equipo. Otros que también participaron en la selección y dieron buen desempeño como cazadores fueron Annie Norway, una chica pequeña y muy ágil, Elizabeth Towers, ambas de tercer año, y Alexis Davenport, de séptimo. Como golpeadores Robert Walsh y Carlos Martínez, un chico de padres magos españoles radicados en Londres hicieron buena mancuerna. Quien dió su mejor esfuerzo, aunque no con muchos resultados, fue Colin Creevy, aunque fue mucho mejor que su hermano Dennis. El chico se mantuvo en la escoba durante casi diez minutos (según Ron fue el mayor tiempo que se había mantenido en el aire) concentrandose tanto en ello que dejaba pasar la quaffle libremente.

Al final del día, después de deliberar entre los miembros oficiales del equipo, decidieron que aunque Ginny era muy buena como golpeadora, se desenvolvía mejor como cazadora. La otra cazadora fue Annie Norway, cuando la chica fue notificada, diò un grito y un saltito de alegrìa. Como golpeadores, Hugh y Marianne. El único voto en contra de Hugh fue, evidentemente, de Ron. En cuanto a Marianne, decidieron ponerla en periodo de prueba, si en los primeros entrenamientos no mejoraba su juego, elegirían a Robert o a Carlos. Tenían poco tiempo para entrenar. Ellos participaban en el primer juego de la temporada, o sea casi en un mes.