V. NOTICIAS DESDE FRANCIA
Al paso de los días, las clases continuaron con normalidad. Una tarde, algo calurosa para ser otoño, muchos estudiantes se refugiaban en la frescura que les proporcionaba el interior del castillo. En el gran comedor, el ambiente parecía tranquilo. Solo los de quinto año se notaban tensos, pero esa actitud era frecuente en los últimos días debido a los TIMOS. Colin Creevy trataba de hacerle la plática a Ginny, pero ella parecía más concentrada en la lectura de sus apuntes que interesada en saber como jugar un deporte muggle.
En otro lado de la mesa, Harry y Ron comentaban cómo debería ser la táctica para el partido de la temporada, que sería contra Ravenclaw.
- ... toma en cuenta que Cho no está jugando nada bien. Podrías aprovechar para sonreírle, guiñarle un ojo y distraerla mientras tu atrapas la snitch...- Ron soltó una carcajada
- Yo no haría eso! - dijo Harry molesto - además sabes que ya no me gusta..
- Si no estoy diciendo que tenga que gustarte!! Es solo para ganar el partido!! - Dijo Ron, doblándose de la risa. Harry le dió un codazo, para que dejara de hacer esos comentarios.
Las lechuzas con el correo comenzaron a llegar, y Hermione recibió su habitual ejemplar del profeta. La chica emitió un grito que atrajo la atención de Harry y de Ron
- Que sucede? - preguntó Ron. Hermione levantando una mano en señal de silencio, sin despegar los ojos del diario, lo puso sobre la mesa y comenzó a leer ávidamente. Los muchachos la miraban con curiosidad, pero sin interrumpirla. Cuando terminó de leer, y sin decir una palabra, Hermione le pasó el periódico a Harry y a Ron. En los titulares se podía leer: "Francia está de luto" y se mostraba una fotografía con un edificio con algunas partes destruidas, mientras unos magos ayudaban a algunos heridos. "Detalles en la página 36"
Harry hojeó rápidamente el periódico hasta llegar a dicha página, y se puso a leer con impaciencia.
"Los días de terror han vuelto. Como hace dieciséis años, de nuevo llegan a nuestros oídos hechos lamentables que indican que hemos dejado épocas de paz. En esta ocasión el lugar de estos actos fue en Francia. Aline Teyssier, Ministro de Magia de Francia, declaró:
'Ayer por la tarde sucedió un hecho que ha puesto en luto a la comunidad mágica Francesa y del mundo. En el poblado de Alliôn, un grupo de mortífagos atacó por sorpresa un local en el que se realizaba una celebración anual, en la que se encontraban presentes varias familias de magos de la región. Asesinaron a la mayor parte de los adultos, se llevaron varios niños y robaron una serie de objetos que todavía no han sido completamente identificados. Uno de los sobrevivientes de la masacre pudo identificar a la mortífago Bellatrix Lestrange, una de las principales colaboradoras de ustedes-saben-quien. Solicitamos al Ministerio de Magia inglés, y en especial al ministro Cornelius Fudge, su colaboración para frenar estos actos violentos. El-que-no-debe-ser-nombrado ha vuelto, y debemos unir fuerzas para detenerlo'"
Harry quedó anonadado por la noticia. Hacía mucho que no tenían noticias de Voldemort, pero lo extraño fue que atacaran en Francia. Qué era lo que buscaban, como para haber asesinado a tantas personas?
- Que crees que se pudieron haber llevado? - Dijo Ron
- No lo sé - contestó Hermione - pero si tuvieron la molestia de ir más allá de Londres, no puede ser para nada bueno. Se llevaron a los niños!! Que más pretenden? - exclamó la chica, con la voz temblorosa
- Tal vez... - dijo Harry
- Tal vez que?
- Los niños tienen un poder no desarrollado y no canalizado. Muchos de ellos aún no el alcance de su propio poder. Recuerdan lo que nos dijo el profesor Poliav?
- Las antigüos hechizos! - casi grito Hermione - es terrible!!
Ron meneó la cabeza, con pesadumbre
- pobres enanos... ojalá los encuentren antes de que sea tarde. Sin embargo, no creo que haya sido solo por ellos no? - sus amigos lo miraron
- Bueno, aqui también hay niños, y aunque es difícil que se los lleven no es imposible. Lo que buscaban es lo que debe importar.
Los tres chicos quedaron en silencio. Hasta dónde llegaría esta guerra, que evidentemente ya no respetaba fronteras? Cada uno pensó lo mismo... Otra profecía, acaso?? Nuevamente Voldemort buscaba un arma.
Harry fue quien rompió el silencio
- He pensado en lo que me han pedido... y creo que después de todo, no es mala idea retomar el ED.
Ron y Hermione lo miraron
- Haces bien - aprobó la chica - necesitamos más de práctica para defendernos.
- Y cuando empezaríamos
- Hermione, aún conservas el galeón con el que nos comunicábamos?
Hermione sonrió mientras sacaba el galeón de su mochila
- Confiaba en que tarde o temprano retomaríamos las clases
No muchos de los miembros del ED revisaban su galeón periódicamente. Luna y Neville fueron los primeros en enterarse cuando sería la siguiente reunión. Cuando Neville vió el aviso, no lo podía creer. Entró corriendo a la sala común, donde se encontraban Harry, Hermione, Ron y Ginny.
- Es cierto?? - preguntó con ansiedad - Nos volveremos a reunir??
- Si, Harry ha accedido nuevamente - contestó Ron - podrías avisarles a los demás, si es que los ves?
- Por supuesto!! - exclamó el chico, sonriendo - No te arrepentirás, Harry.
Cuando se fué el chico, Ginny volteó a verlos, visiblemente molesta
- El ED se va a reunir de nuevo? Por qué no me habían dicho?
- Nosotros no le dijimos a Neville - replicó Ron - el es de los pocos que revisa seguido su galeón falso
Ginny bajo la vista, apenada.
- yo... pensé que no volverías a querer reunirnos, Harry.
- Las circunstancias han cambiado
- A que te refieres
Hermione le contó lo que ella y los dos chicos habían platicado en el comedor
- Papá va a tener mucho trabajo – dijo ella con un suspiro- espero que los niños se encuentren bien. Cuando y dónde será la primera reunión?
- En la sala de los menesteres, por supuesto. El día, aún no lo definimos. Pero podría ser después del juego contra Ravenclaw
- Esto es más importante que el juego!!!- exclamó enojada la pelirroja - Harry, no puedes guiarte por simplezas!!
- Además - intervino Hermione - sería conveniente que le comunicaras a Dumbledore sobre nuestros planes
- Para qué? - preguntó Harry - no lo creo necesario
- Harry, la ocasión anterior nos escondíamos de Umbridge, pero ahora no es así. E incluso tal vez el pueda darnos algunas lecciones extra, no lo crees?
- Muy bien. Le preguntaré - contestó Harry. Hacía mucho que no platicaba con Dumbledore, ni como maestro ni como amigo. La última vez que estuvieron juntos, la platica no sucedió en buenos términos, por lo menos el chico no había dicho cosas agradables. Ciertamente le pesaba el alejamiento, pero a la vez no sabía como acercarse a su mentor.
Al día siguiente, una vez que terminaron las clases del día, Harry se dirigió a la oficina del director. "Cual será la contraseña esta vez?" Se preguntó el chico. Sin embargo, no fue necesario esperar mucho tiempo cuando las escaleras se pusieron en movimiento para dar paso a Dumbledore
- Profesor, tiene un minuto?
- Ah, Harry! Que grata sorpresa encontrarte. Iba rumbo a visitar al profesor Poliav, pero tengo unos minutos antes de nuestra reunión. Pasa a mi oficina, por favor.
La oficina de Dumbledore no había cambiado desde la ultima vez en la que el chico estuvo ahí. El estómago se le contrajo cuando recordó la escena. Fue instantes después de la muerte de su padrino. Aún le dolía pensar en eso. Dumbledore se dirigió a su escritorio, y con un gesto, invitó a Harry a sentarse
- Dime, Harry, en que puedo ayudarte?
- Profesor, Hermione, Ron y yo hemos leído el Profeta...
- Veo que ya se enteraron de la tragedia sucedida en Francia
- Que es lo que buscaban, profesor?
- No lo sabemos, desafortunadamente. No hay sobrevivientes del ataque
- No los hay? pero en el periodico dijeron que...
- No, Harry. Los heridos murieron en L'hôpital du Sainte-Marie, el hospital de heridas mágicas más cercano a Alliôn.
- Y saben algo de los niños?
- Me temo que no. Se han avisado a las autoridades muggles, y ellos también están buscándolos. Pero parece que se esfumaron de la faz de la tierra.
- Profesor, nosotros pensamos que los niños pudieron haber sido llevados para quitarles la magia que aún no desarrollan.
Dumbledore lo miró atentamente.
- Es una teoría que también me ha pasado por la cabeza. Estoy complacido de ver que han empezado a pensar como aurores. Y sobre todo, que aún trabajan en equipo.
- Profesor, acerca del trabajo en equipo... me gustaría tener su aprobación para reunir al grupo que formamos el año pasado. El de la práctica de Defensa contra las Artes Obscuras...
- El Ejército de Dumbledore? – Harry sonrió al escuchar a su anciano profesor mencionar el nombre – Me han halagado con el nombre. Tienes mi permiso, Harry. Aunque sospecho que si no lo diera, aún así se hubieran reunido. Después de todo, el grupo fue creado de manera ilegal – dijo Dumbledore, con una sonrisa en los labios y una mirada perspicaz.
Harry esbozó una sonrisa. Efectivamente, en un caso extremo, se reunirían nuevamente de forma clandestina. Por lo menos el no se quedaría de brazos cruzados. Y sabía que Ron, Hermione y Ginny tampoco.
- Hay algo más que debo solicitarle, profesor. Los miembros del grupo han realizado grandes avances. Sin embargo se que podrían mejorar aún más. Y por eso me atrevo a solicitarle, si no hay inconveniente de su parte, si en algún momento puede asistir para darnos algunos consejos, por favor.
El anciano profesor sonrió complacido
- Ya lo veremos más adelante - contestó - Me halaga su invitación. Por ahora, me temo que voy a llegar tarde a mi reunión con el profesor Poliav.
- Una cosa más, profesor. No tomará mucho.
- Claro, Harry. Dime.
- Yo... – Harry no sabía como empezar. Había dicho tantas cosas hirientes a su protector... Y ahora ahí estaba, sentado frente a él, mirándolo tranquilamente detrás de sus gafas de media luna. El chico bajó la mirada, observando sus propios dedos entrelazados. Había tanto que tenía que decir... tantas cosas que se había guardado durante el verano y que por fin podía externar. El canto de Fawkes llenó la oficina, interrumpiendo el momentaneo silencio que se había sucitado. Por fin, encontró las palabras que apropiadas – quiero ofrecerle mis disculpas. Siento haberle dicho todas esas cosas, la vez anterior que estuve aqui, cuando... cuando Sirius murió – al igual que había sucedido con Ron y con Hermione, una vez que había empezado a hablar, le fue más sencillo continuar. – No fue contra usted, sabe? Pero me enfurece que Voldemort me haya quitado a mi familia: a mis padres, luego a mi padrino. Aún ahora me cuesta asimilar que más allá del colegio no hay quien me espere, que me envíe una lechuza de vez en cuando
Muy a su pesar, un nudo se formó en su garganta. Esas ideas en contadas ocasiones le cruzaban la mente, pero no las había externado: en varias, muchas ocasiones se sentía solo.
- Es lamentable el deceso de Sirius - las palabras de Dumbledore fueron expresadas con clara empatía - Era un hombre que en cualquier otra circunstancia, hubiera sido muy feliz. Un mago destacado, un amigo confiable, y por lo que tu pudiste ver, un padrino amoroso. Se que te pesa su ausencia. A todos nos pesa. Pero no estás solo, Harry. Desafortunadamente para ti, no tienes una familia con lazos sanguineos que los unan, excepto por tu tía Petunia, pero no lo tomaremos en cuenta – Harry sonrió – Sin embargo, la familia Weasley te ve como un miembro más de ellos...
- Si, Ron me lo ha dicho
- ... y también tienes muy buenos amigos. Remus Lupin siempre te ha tenido un afecto especial. Al igual que Sirius, te considera como un sobrino, dado que eres hijo de su mejor amigo. No tengo que recordarte que también cuentas conmigo. Además de ser tu director, también puedo ser tu amigo.
Harry no esperaba tales palabras. Frenó sus emociones y solo musitó "Gracias". El que Dumbledore le hubiera dicho esas palabras demostraba que no había rencores. No estaba solo, después de todo. Y esas palabras le habían reconfortado más de lo que el director pudiera suponer.
Neville y Luna fueron quienes divulgaron la noticia a los antigüos miembros del ED acerca la nueva reunión del grupo. Hubieron quienes recibieron la noticia con entusiasmo. Hubieron quienes, como Hermione, sabían que solo sería cuestión de tiempo realizar la reunión, y hubieron otros quienes incrédulos, mostraron dudas en reunirse nuevamente. Cho Chang fue una de estas últimas. Después de lo sucedido con Marietta, y el poco contacto que tenía con Harry en los últimos días, demostraron la indecisión para adherirse nuevamente al grupo. Quienes se desligaron del grupo fueron Marietta, por razones obvias, y dos de sus compañeros de Ravenclaw: Terry Boot y Anthony Goldstein. Tomando en cuenta que varios ya habían dejado el colegio, el numero de participantes era menor. Sin embargo, a partir de ese momento, los falsos galeones comenzaron a ser revisados de nuevo.
Por recomendación de Hermione, quienes no regresaron al grupo, tuvieron que entregar sus galeones. No pudieron ser recuperados todos, ya que Marietta había perdido el suyo (o al menos eso dijo Cho). Lee Jordan, Angelina y Alicia se los hicieron llegar vía lechuza, y los gemelos los guardaban como un trofeo.
Para mayor seguridad, Hermione decidió realizar un nuevo hechizo a los comunicadores existentes, para que solo entre los miembros activos del grupo se pudiera saber el día y la hora de cada reunión.
Mientras tanto, Harry pasaba tiempo en la biblioteca, leyendo algunos libros de hechizos de defensa. La gran mayoría mencionaba hechizos que los miembros del ED ya sabían realizar, aunque encontró algunos muy interesantes aunque con un grado de complejidad mayor a los que sabían realizar. El chico confiaba que el mismo sería capaz de aprender a utilizarlos para poder enseñarlos a sus compañeros.
Al estar ocupado en la búsqueda de información y con el primer partido a la vuelta de la esquina, Harry y Grace se veían menos que en días anteriores. En uno de sus paseos alrededor del lago, Harry extendió la invitación a Grace.
- Hemos estado pensando en volver a reunirnos - comentó despreocupado
- Reunirse? Quienes?
- El grupo de defensa contra las artes obscuras. Y me preguntaba si quieres asistir
El rostro de la chica se iluminó al escuchar tales palabras
- De verdad? Me encantaría!! - exclamó sonriente - Gracias, Harry!
Grace lo abrazó brevemente de manera espontánea. Estas demostraciones de afecto imprevistas siempre tomaban desprevenido a Harry, quien no correspondió al abrazo. Ella lo soltó, al parecer sin notarlo, y continuaron su camino.
- Por qué decidiste convocarlos otra vez?
- Es necesario - una sombra de pesar cruzó su rostro - Voldemort ya no trabaja oculto. Después de haberse descubierto ante Dumbledore y los aurores del ministerio, ya no le importa esconderse. Y es evidente que se está preparando para la guerra. Nosotros también tenemos que prepararnos, no podemos quedarnos atrás.
- Es por el ataque en Francia? - dijo la chica con tristeza - Mi mamá me escribió hace unos días, y en su carta mencionó algo sobre ese asunto - Harry la miró extrañado, así que Grace explicó - el periódico muggle mencionaba que fue un atentado, que detonaron una bomba. Obviamente no le dije que en El Profeta confirmaron que fue un ataque de los mortífagos. Mis papás en ocasiones son sobreprotectores y no quiero que se preocupen, por lo menos si aún no hay motivos para ello.
Harry pensó que los motivos sobraban, que en cualquier momento y lugar Voldemort podría iniciar su destrucción. Pero concordó con Grace: no había por qué preocupar a sus padres. Menos aún tratandose de muggles, sin capacidad mágica de defenderse.
- Yo nací en una ciudad a unas horas de distancia del lugar que fue atacado, sabes? - comentó Grace - Mis papás trabajaban en Francia, pero regresamos a Inglaterra cuando yo era muy pequeña. Ellos me han contado que los pueblos de la región son muy tranquilos, la gente muy amable. Y me afecta saber que esas personas, sin más, hayan sido destruidas por la maldad de un solo hombre. – Harry miró a la chica. Sus grandes ojos miel reflejaban la tristeza de sus palabras.
- Es lamentable lo que ocurre - continuó - y los niños... ellos deberían ser ajenos a esto. Fueron familias enteras, Harry!
Harry no contesto, no era necesario. Voldemort seguía destruyendo familias a su paso. Los hijos de todos a los que Voldemort y sus mortífagos habían asesinado, crecerían como él propio chico, sin conocer el amor de un padre y de una madre. Con la mejor de las suertes, algún familiar le daría a alguno el cariño de hogar que les había sido arrebatado. Otros crecerían como Voldemort, en un orfanato. Y otros podrían ser acogidos por mortífagos, quienes les envenenarían el alma. La rabia de saber la falta de cariño que tantos sentirían, esa misma falta de cariño familiar que el tan bien conocía, era el combustible, el impulso de querer prepararse, de ser el mejor mago, de ser aquel que derrotaría a Voldemort, como lo había dicho la profecía, esa de la que solo Dumbledore y él sabían el contenido, aunque los demás lo sospecharan.
- Harry? - preguntó Grace, sacando a Harry de sus pensamientos.
- Perdón, decías algo?
- Te preguntaba cuando será la reunión
- El próximo domingo.
- Dónde nos veremos?
- Esperame en el Gran Comedor, yo te llevaré al lugar donde practicamos. El lugar es... un secreto
Harry no le dijo el lugar de la reunión porque podia ser dificil para ella encontrar la sala de los menesteres.
- Te veré ahí - Grace dió por terminada la conversación - Me tengo que ir. Snape nos ha dejado montones de tarea. Pociones me gusta, pero Snape no. Si los profesores fueran como Poliav o Lupin el colegio sería diferente, no crees? - Harry dudaba que eso pudiera darse, así que solo sonrió ante las ingenuas palabras de su amiga - Que te vaya muy bien en el partido del sábado, Harry. Te estaré animando desde las gradas.
Grace se despidió y se alejó hacia el castillo. Harry, por su parte continuó pensando en lo que Voldemort había ocasionado. El chico se sentó bajo la sombra de un árbol a la orilla del lago. Cuanta verdad había en las palabras de su amiga... Todo por la maldad y el ansia de poder de un solo hombre.
Como le sucedía tantas veces, de improviso la imágen de Sirius peleando contra Bellatrix, y cayendo a través del arco se presentó vividamente ante él. Por Sirius, por sus padres, por Cedric... Y por todos aquellos que Voldemort o sus mortífagos habían asesinado, debía prepararse.
"No es necesario que yo elimine a tus amigos, Potter. Tu mismo lo harás" Esas palabras pronunciadas por Voldemort en el sueño que había tenido al principio del año, lo atemorizaban. No por él, sino por los que estaban a su lado. Aún cuando sabía que necesitaría de magos y brujas bien preparados que estuvieran dispuestos a defender a quienes hiciera falta, a hacer frente a los mortífagos si era necesario, él mismo sería capaz de permitir un deceso más?
