~~

-Acepto.

Todo era tan hermoso, como si esto hubiera sido planeado y decorado para esta ocasión. La bella cascada rodeada por grandes árboles y flores cubriendo todo el alrededor, sin lugar a dudas no había mejor vista que esta excepto la de mi muy apuesto novio.

Lo vi tan guapo frente a mí, sus profundos ojos azules viéndome con gran sorpresa. Sonreí al verlo de esa manera, sé que probablemente para él fue una tortura el haberlo hecho esperar, pero no podía tomar una decisión de tal magnitud a la ligera. Yo sé que a pesar de todo él se alegra de que no le haya respondido sin miramientos, porque así se da cuenta de que yo me di el tiempo de meditar sobre cuál sería nuestro futuro.

Estos últimos días han sido complicados y más por todo lo que se avecina, pero tengo la ilusión de resolver todo para que podamos ser felices.

Corrí hacia Sting para lanzarme a sus brazos y rodearlo con todo mi amor, me apretó hacia su pecho y me acarició la espalda. Esparcí besos en su cara demostrándole mi felicidad de poder estar a su lado.

-No tienes idea lo feliz que me hace escucharte decir eso... Me dejas sin palabras rubia.

No me soltó, ninguno de los dos queríamos separarnos porque este momento es único, en este pequeño espacio solo somos él y yo, todo lo demás deja de existir por compartir esto.

Me separe lo suficiente como para verlo frente a frente y le hablé.

-Sting fue difícil para mí tomar esta decisión, no porque no quisiera ser tu esposa a pesar del poco tiempo que llevamos amándonos sino... Por el hecho de que se vienen grandes peligros y me aterra la idea de perderte, pero Mavis me hizo darme cuenta que la vida pocas veces da segundas oportunidades, así que me arriesgo a todo por ti. Solo quiero ser tuya y vivir el momento, así sea un día o mil años, siempre te elegiré a ti.

Una lagrima se escapó de uno de mis ojos y vi como Sting la retiraba con su pulgar, me acarició la cara y me besó. Compartir este momento mágico con él no tiene comparación, me siento tonta por no haberlo conocido antes, espero que en esta y otras vidas siempre seamos él y yo.

Ya no necesitaba palabras de aliento para sobrellevar lo que se viene, tengo a Sting y sé que él siempre estará conmigo para apoyarme cuando lo necesite, él es lo único que necesito para vivir.

-Quizá esto suene raro, pero... Me gustaría que nos casemos aquí y ahora. - Vi un brillo muy singular en esos azules ojos, él también lo ansiaba.

-Por ti me casaría en cualquier lugar con tal de que sea contigo, pero rubia... No tenemos anillos.

-No te preocupes, no necesitamos nada de eso para demostrar que estamos juntos. Aún así se me ocurrió una idea de que podriamos usar como tal. Ten, es lo más valioso que tengo y quiero que ahora tu lo tengas como muestra de nuestro matrimonio.

Le entregué un anillo el cual antes había sido de mi madre, puse todo mi amor en volverlo mío para que Sting lo tuviera por siempre. Ya antes le había puesto la inscripción "S & L".

-Sé que no es nuevo, era de mi madre pero ahora forma parte de nuestra unión.

-En ese caso, quiero acompañar el anillo de compromiso que te di con mi arete, puedes usarlo como anillo y yo sé que se verá mejor en tu dedo.

Se quitó el arete y me lo puso como anillo, yo le puse mi anillo en su dedo. Nos tomamos de las manos mientras admirábamos como nos lucía el anillo del otro. Siento tan cálido este amor.

-Los declaro marido y mujer, Sting puedes besar a Lucy.

La voz de Mavis que no sabia que estaba aquí llegó a nuestros oídos, antes de que pudiera decirle algo Sting ya estaba besándome.

Cuando nos separamos me di cuenta de que Mavis ya no estaba, la iba a regañar por haber estado espiándonos aunque por otro lado, me alegra tanto que haya estado aquí viendo este mágico momento, anunciando que Sting y yo ahora estamos casados.