La boda de mi mejor amigo - FanFic
Cap. 6.- 1 Día (-Fiesta de despedida para dos-)
Le era extraño estar así, más bien le era extraño no verla y extrañarla. ¿Desde cuándo ella se había vuelto indispensable para su vida? Debía de ser desde el primer momento en que la conoció o quizás fue cuando le dijo que le gustaban las personas como ella, o tal vez… sonrió por unos instantes, debía de ser desde siempre.
Era tarde, ya todo había pasado; y así como había pasado, sus pensamientos yacían más claros que el día anterior.
- ¡Lo hiciste! - Le dijo el Kyuubi de pronto sacándolo de su ensoñación. - Con tu… mejor amiga. - A completó burlón y risueño, opacando rápidamente la sonrisa del rubio.
- ¿Qué quieres que te diga? - Contestó el ojiazul con una voz queda. - ¿Qué me arrepiento? - Hubo un momento de silencio, en el cual el Kyuubi se había quedado callado y él suspiró. - Pues no.
- ¿Entonces? - Contradijo muy confundido su confidente.
- No me arrepiento, porque me di cuenta de que no siento nada por Sakura como creí hacerlo. - Respondió tranquilo mientras dejaba a un lado algunos pergaminos que sellaba y se encaminaba hacia la gran ventana de su oficina. - Gracias a ello me di cuenta de que en realidad amo a Hinata.
- Fue muy tarde para que te dieras cuenta. ¿No? - Contraatacó el Kyuubi en su interior. - ¿En pleno acto? ¡Si que eres un imbécil!
- Tú que sabes, estaba muy confundido.
- Se mucho más que tú, créeme. - Dijo burlón con voz sonora y ronca, que dejó de inmediato en silencio al rubio.
Era cierto, ¿Para qué lo negaba? No solo había sido un imbécil, sino también un tonto, un estúpido… la peor de todas las escorias que pudieran existir en el mundo, pero… ¿Quién no lo haría en su lugar? El ojiazul suspiró pesadamente, le dolía la decisión que había tomado la noche anterior.
No quería mentirle a Hinata, pero tenía miedo de perderla. Entonces…
¿Qué era lo correcto?
…
Las nubes pasaron lentamente, anunciando que con su pasar cada minuto moría en los brazos del tiempo. Cada vez estaba más cerca de casarse, solo faltaba un día o lo que quedaba de él.
La tarde-noche llegó. La gran fiesta de despedida para dos se celebraba en la mansión Hyuga; todos y cada uno de los invitados de los novios no dejaron de asistir, ¿Quién rayos se perdería la despedida de solteros del séptimo Hokage y la heredera del gran clan Hyuga? Nadie estaba dispuesto a hacerlo.
El rubio estaba muy feliz al lado de su prometida, quien forzaba su sonrisa para no llamar la atención de los presentes… pero su corazón dolía intensamente por la persona que tenía a un lado.
Hinata no sabía cómo describir el comportamiento de su prometido. ¿Acaso era un cínico? ¿Por qué no quería deshacer el compromiso que tenía con ella después de la noche anterior? Suspiró una vez más para fortalecer a su alma. Hinata Hyuga no era una tonta, sabía lo que tenía que hacer, solo buscaba el momento adecuado para actuar.
- ¿Hinata? - Llamó una vez más el rubio, sacando a la ojiperla de sus pensamientos.
- ¿S-Sí?
- ¿Pasa algo? Te noto distante.
- ¿Eh? ¡Ha! N-No… n-no me pasa nada N-Naruto-kun. - Respondió rápidamente la ojiperla y tan pronto como pudo le regaló una de sus cálidas sonrisas, pero aquella sonrisa no era la misma de siempre, esa sonrisa estaba opacada por algún sufrimiento que quemaba fuertemente en su interior.
- ¿Naruto-kun? - Pensó el rubio detenidamente. - ¿Desde cuándo Hinata volvió a ponerme el sufijo "kun"? - Pensó. - Hinata…
- D-Discúlpame Naruto-kun, me duele la cabeza y… p-prefiero recostarme un m-momento en mi habitación. - No dejó que él hablara más, ¿Para qué? Si sólo hacía que su corazón doliera cada vez más.
- Pero Hinata… ¡Hinata! - Llamó no entendiendo su reacción, pero ella ya se había alejado. - Que extraño. - Se dijo a sí mismo al ver que ella no le había hecho caso. - Ahora que lo pienso… Hinata no ha cruzado más que esas palabras conmigo. - Se dijo muy extrañado.
…
Sakura había visto a Hinata alejarse del rubio para después subir rápidamente las escaleras que conducían a su habitación, le había parecido ver una lágrima rodar por su mejilla pero realmente no le importaba a lo que se debiera. Lo había pensado muy bien la noche anterior al dormir entre los brazos del rubio, ella pelearía hasta las últimas consecuencias por su amor; aun así dañara a Hinata a su paso, o aunque Naruto dijera que no la amara, pues ella creía fervientemente que él podría estar equivocado.
No tardó en seguirla y subir las escaleras sin que los presentes se dieran cuenta, tenía que hablar con Hinata y ponerla al tanto de la situación que abarcaba a ambas.
- ¡Hinata! - Llamó desesperadamente al abrir la puerta de la habitación de la ojiperla sin pedir permiso.
Hinata estaba de rodillas ante su cama, tratando de sacar una caja blanca que estaba por debajo.
- ¿Si… Sakura-san? - Preguntó sin voltearse.
- Quiero que sepas que anoche Naruto y yo…
- Lo se. - Cortó la Hyuga inesperadamente.
- ¿Cómo? - Preguntó Sakura muy confundida.
- S-Si. - Dijo parándose y depositando aquella caja sobre su cama. - S-Se lo que pasó a-anoche… e-entre ustedes. - A completó para sorpresa de Sakura.
- ¡¿Quién te lo dijo?! - Exclamó alarmada mientras trataba de entender cómo es que Hinata Hyuga sabía lo que ella y su prometido habían hecho a pocos días de su boda.
- Nadie. - Respondió sonriente mientras por dentro estaba que se moría. Sus parpados se tocaron suavemente entre sí, dejando escapar algunas lágrimas de sus ojos perlas. - Yo… los vi.
- P-Pero… ¡¿Cómo?! - Sakura no entendía, aquella información le había caído como un balde de agua fría. Estaba confundida y muchas cosas se aglomeraron en su mente, dejándola expectante.
- T-Te dejo el camino libre S-Sakura-san. - Era lo más doloroso que había dicho en su vida, pero sabía qué hacía lo correcto. Él se lo merecía. - Ámalo m-mucho y sean f-felices. - Y aunque sonreía, de sus ojos no dejaron de caer algunas cuántas lágrimas cortesías de su corazón herido.
- Hinata… - Susurró Sakura débilmente, ¿En qué momento se había convertido en una perra? - Y-Yo… yo no…
- C-Creo que este vestido te iría mejor a ti q-que a mí. - Ante una pelirrosa noqueada por tanta información, Hinata le entregó aquella caja en sus manos. - R-Recuerda que debes e-estar hermosa y llegar t-temprano a la ceremonia… n-no lo hagas e-esperar, p-pero sobre todo… ámalo p-por siempre. - Sonrió una vez más al estar feliz por él y seguidamente hizo unos sellos con sus manos. - N-Nos vemos… S-Sakura-san. - Y pronto se perdió en una gran nube de humo y desapareció ante la de ojos jades.
Sakura se quedó contemplando el lugar en donde había desaparecido la ojiperla… ¿Qué pasaría de ahora en adelante? ¿Por qué no le había dicho a Hinata lo que Naruto le había confesado la noche anterior? Acaso… ¡Egoísta! Solo buscaba su felicidad y lo había conseguido… era eso lo que quería, ¿No?
- ¿Por qué?… - Se dijo así misma. - ¿Por qué? Si ella no se lo merecía. - Lloró impotentemente ante el acto tan vil que había protagonizado, pero también se consolaba. Ella al igual que Hinata, también lo amaba… ella amaba a Naruto Uzumaki como jamás se lo había imaginado.
…
Naruto contempló aquellas miradas furiosas que les dirigían Ten-ten e Ino, no les había tomado importancia desde que se percató de ello, pero a cada minuto esas miradas le empezaban a inquietarle.
- Ten-ten, Ino. - Se acercó a ellas tan pronto como pudo para saludarlas. - Las noto distantes, ¿Pasa algo?
- ¡ESTÚPIDO! - Gritó Ten-ten al no contenerse e insertarle de lleno una cachetada que hizo que todos los presentes se dieran cuenta de aquel suceso.
- ¡P-Pero qué diablos te pasa! - Contradijo el rubio muy confundido mientras se sobaba la mejilla izquierda.
- ¡¿Por qué sigues con esto, Naruto?! - De pronto dijo Ino agresivamente.
- ¿A qué te refieres? - Exigió saber.
- ¡A la boda!
- No entiendo.
- Sabemos lo que hiciste anoche con Sakura, Naruto. - Interrumpió Ten-ten entre dientes muy encolerizada.
- ¡¿Q-Que?! - Soltó aturdido y la imagen de su prometida apareció en su mente. - Hinata…
- Ella también lo sabe. - Dijo Ino.
- P-Pero…
- ¡Entiende Naruto, ella lo sabe todo! - Contradijo Ten-ten muy enojada.
- N-No… No…. ¡No! - Exclamó desesperado una y otra vez mientras su corazón se hacía pequeño. - ¡N-No puede ser! - Se dijo sintiendo como su alma abandonaba su cuerpo. Volteó hacia las escaleras y comprendió la tristeza de los ojos de Hinata al mirarlo, supo la razón de aquella distancia que existía entre ambos ese día. Apretó fuertemente los dientes y una rabia insana se apoderó de sí mismo.
¡¿Qué diablos había hecho?!
¡¿Cómo demonios pudo estar tan tranquilo mientras que ella se moría por dentro?!
Si, ella moría por dentro porque él bien sabía del amor que Hinata le llegaba a profesar, ¿Y todo para qué? ¿Para que él lo pisoteara en una sola noche por su estúpida confusión?
- ¡Maldición! - Se dijo rabioso de sí mismo, mientras sus nudillos empezaban a volverse blancos por la fuerza que ejercía en sus propias manos.
- ¡¿Qué rayos esperas Baka?! ¡Ve por tu hembra y explícale todo! - La voz del Kyuubi rugió en su interior.
Salió corriendo tras las escaleras que conducían hacia la habitación de la persona que él más amaba… su prometida.
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La boda de mi mejor amigo - Fic
Cap. 7 - Arrepentimiento.
- ¿Qué fue eso? - La voz de Hiashi dejó congeladas tanto a Ino como a Ten-ten, quienes veían las acciones del rubio.
- ¿H-Hiashi-sama? - Tartamudeó la castaña al voltearse para confirmar que no había escuchado otra voz que no fuera el del padre de Hinata… Hiashi Hyuga.
…
- ¡HINATA!
Sintió su cuerpo flaquear al entrar en aquella habitación y darse cuenta de que solo estaba la pelirrosa mirando con nostalgia aquel vestido de novias que pertenecía a su prometida.
- ¡Hinata! ¡¿Dónde está Hinata?! - Exclamó desesperado al entrar y buscarla por todas partes.
- La quiere… - Se dijo tristemente la ojijade al verle en ese estado.
- ¡Maldita sea! ¡¿Dónde diablos está Hinata?! - Gritó al dirigirse a la que alguna vez fue su compañera de equipo y su gran amor. - ¡¿Dónde está?! - Exigió desesperado al tomarla de los hombros.
- Yo… yo quiero que…
- ¡Responde de una maldita vez, Sakura! - Pidió impaciente porque ella no respondía. - ¡Dime dónde diablos está Hinata!
- Ella… ella nos dejó el camino libre. - Lloró sin apartar la vista de su amigo. - Ella… se fue.
El rubio sintió su mundo derrumbarse ante tales palabras.
- Hinata… ¿H-Hinata… se… fue? - Repitió muy aturdido mientras la soltaba lentamente.
…
- ¡Q-Qué milagro verlo por aquí, Hiashi-Sama! - Decía nerviosamente la castaña. - Pensé que aún seguía en el país de la Ola y…
- No trates de cambiar el tema, Ten-ten. - Habló otra persona al lado del patriarca Hyuga. - Hiashi-sama les acaba de preguntar qué fue lo que pasó con Naruto. - Aclaró Neji con su voz autoritaria. - ¿Por qué lo abofeteaste, Ten-ten?
- V-Veras… - Ino tocó el hombro de la castaña para que le otorgara la palabra y luego le dirigió una mirada seria al castaño y al padre de Hinata.
- Lo sentimos mucho, pero no podemos hablar de eso. - dijo astutamente mientras les hacía una reverencia.
- ¿Por qué? - Se limitó a preguntar el Hyuga más joven.
- Eso es algo que tanto Naruto como Hinata decidirán si está bien que lo sepan o no - Respondió tranquilamente la rubia. - Nosotras no debemos meternos en asuntos personales.
- ¿Acaso pasa algo con mi hija?
- Lo siento Hiashi-sama. - Ino se inclinó de nuevo ante él y luego se retiró de ahí, siendo seguida por Ten-ten quien rápidamente también se inclinó y siguió a la rubia.
- Averigua que es lo que está pasando. - Ordenó el Hyuga a su sobrino cuando las vio partir.
- Como usted ordene, Hiashi-Sama. - Contestó el ojiperla retirándose de su lado, para dejarlo solo.
…
- ¡¿Qué estupideces estás diciendo?! - Dijo muy molesto el rubio cuando cayó en cuenta de lo que había escuchado. - ¡¿QUÉ DIABLOS ESTAS DICIENDO?! - Gritó más furioso.
- ¡LO QUE ESCUCHASTE! - Respondió de igual forma.
Por un momento Sakura quería pensar en que Naruto le correspondería, que la abrazaría y le diría que todo estaría bien, y luego le pedirían disculpas a Hinata, a su familia y a todos los invitados… pero no era así.
El rubio lloró impotente y se desmoronó sentado sobre la cama de Hinata… ¿Por qué ella se había ido? ¿Por qué no le había dado la oportunidad de explicarle las cosas? ¿Por qué…?
- Ella lo entendió… Naruto. - Habló Sakura más calmada. Quería intentarlo aunque fuese lo último que hiciera… aunque sonara egoísta de su parte. Sabía perfectamente que él no le correspondía como hacía algunos años atrás. - Ella te dejó libre, para que nosotros…
- ¿Nosotros? - Interrumpió abruptamente el rubio mientras la miraba muy enojado. - No Sakura, aquí no hay un nosotros. - Respondió conteniendo las ganas de gritarle y pronto se paró de donde estaba para salir de ahí.
- ¡Pero anoche…!
- ¡Anoche fue un error, maldita sea! - Interrumpió volteándose hacia ella muy furioso. - ¡Tú sabes muy bien que yo no quería!
- ¡Pero no te rehusaste! - Exclamó desesperada, pues sus palabras la estaban dañando.
- Es cierto. - Admitió quedándose en silencio por unos minutos. - Y no sabes cuánto me arrepiento el haberme confundido contigo. - Explicó sabiendo que él tenía mucho más o igual culpa que ella.
No aguantó más estar con ella dentro de aquel cuarto y rápidamente se dirigió hacia la puerta dispuesto a salir de ahí.
- ¡Naruto! ¡Naruto! - Llamó la de ojos jades. - ¡Naruto! ¡Dónde vas! ¡Qué vas a hacer!
- Iré a encontrar a mi prometida. A la persona que verdaderamente amo.
Aquellas palabras destrozaron por completo a Sakura, quedándose sola con su amor no correspondido y con sus injustas acciones.
- Naruto… - Susurró tristemente su nombre, aquel nombre que empezaba a quemar su garganta hasta formarle un nudo.
Lo había perdido.
Entonces… ¿Por qué se aferraba todavía? Miró hacia la ventana en busca de alguna respuesta… la fría brisa del viento se coló por entre las ramas de los árboles hasta llegar a ella.
- Aún no es tarde… - Murmuró muy decidida, quitándose las lágrimas que había derramado.
Se acercó hacia la ventana y pronto saltó de ella. La noche apenas comenzaba.
El kimono que Hinata usaría para su boda quedó esparcido sobre la cama de su habitación… como si esperara por su dueña.
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La boda de mi mejor amigo - Fic
Cap. 8 - Un nuevo comienzo
- ¡Ten-ten! - La castaña detuvo su caminar al escuchar su nombre. Poco a poco se fue volteando para encarar a quien la llamaba y sin saber que hacer sonrió nerviosamente.
- Neji… ¿Qué se te ofrece? - Preguntó evasiva, mientras lo veía acercarse a ella.
- Quiero que me expliques porque has golpeado a Naruto y porque Hinata-sama no se encuentra por ningún lado - Dijo sin rodeos, intimidando a la castaña.
- Yo…
- Ten-ten, sé que algo está pasando y lo más apropiado es que me lo digas. - Interrumpió él.
- Neji… yo no puedo decírtelo…
- ¿Acaso no confías en mí? ¿Acaso no soy tu amigo? ¿Qué tan complicado es cómo para no decírmelo?
- Neji, por favor no sigas… - Pidió la castaña indefensa. Por supuesto que confiaba en Neji, y hasta podría decirse que le tenía una gran estima, pero…
- Es una lástima que no confíes en mí. - Dijo ofendido, y sin más se dispuso a irse.
- ¡Neji! - Llamó la castaña tomándolo por el brazo para que no se fuera. - Te diré. - Contestó derrotada. - Pero júrame que esto quedará entre nosotros y que no le dirás nada al padre de Hinata. - Pidió desesperada, Neji la miró inexpresivamente y pronto asintió con la cabeza. - Bien, aquí no. Acompáñame.
…
Después de contarle todo lo que sabía, Ten-ten se encontraba llena de miedo e incertidumbre. No sabía que hacer, la reacción de Neji la había dejado aturdida y confundida. Más que quitarle un peso de encima, le había sumado uno más a su desconcierto.
Neji había escuchado atentamente su relato sin ninguna expresión aparente, tampoco le había dicho nada, y eso en cierta manera era lo que más le desconcertaba… ¿Cómo estaría? No sabía realmente lo que Neji había sentido al escuchar del engaño protagonizado por el rubio hacia la persona que él más quería, respetaba y protegía… realmente temía ante lo que seguramente estaría a punto de estallar.
…
- Lo siento Hiashi-sama. - Dijo Neji seriamente haciendo una reverencia hacia su tío.
- Pensé que esa muchachita era tu amiga. - Comentó el Hyuga mayor.
- Yo también lo pensé. - Respondió secamente su sobrino. - Si es todo lo que puedo hacer por usted… me gustaría retirarme. - Neji titubeó por unos segundos, pero Hiashi había asentido con la cabeza. - Con su permiso. - Salió de ahí desvaneciéndose en el aire en una capa de humo mientras Hiashi veía donde Neji había desaparecido y pronto frunció su ceño.
- Se que algo me estás ocultando Neji… y lo voy a averiguar. - Se dijo así mismo el Hyuga y se encaminó hacia donde seguramente su sobrino se dirigía.
…
El kimono que llevaba no ayudaba en mucho en su huida de Konoha y la noche cada vez se hacía más obscura y espesa, el aire llegaba a sofocarla… ¿O quizás era el viento burlándose de ella?
No, era su propia alma quien no la dejaba tranquila.
Dejarlo todo para que él fuera feliz, dejar a sus amigos y familiares sin una explicación aparente de su parte… esa era su decisión. Quizás una decisión errónea, pero al fin y al cabo era suya y la segunda que hacía por amor.
Irse de allí, alejarse del lugar en donde su amor había sido traicionado y arrebatado a escasos días de su boda, era lo que su corazón dictaba.
Bien pudo quedarse, seguir con la farsa de un amor no correspondido, ¿Pero de qué serviría? A final de cuentas tanto Naruto como ella serían infelices por el resto de sus vidas. Pudo quedarse, pudo romper el compromiso y obligarse a presenciar como el rubio era feliz al lado de Sakura, pero su frágil alma no lo soportaría.
Iniciar una nueva vida desde cero, un nuevo comienzo era lo mejor que pudo pensar.
Todos saldrían ganando, hasta ella misma si le iba bien en el transcurso del tiempo.
Saltando de rama en rama, se detuvo por unos instantes a descansar. Ya estaba lejos de la villa y sabía de antemano que había una aldea próxima a 10 kilómetros. Bajó hasta el suelo y empezó a caminar despacio, necesitaba pensar más…
…
- ¡No te atrevas Naruto, tú eres el Hokage! - Exclamó Ino exasperada por la decisión tan precipitada que el rubio había tomado.
- ¡Tú no eres quién para decirme qué debo y qué no debo hacer! - Respondió con el mismo tono de voz el rubio.
- Pero la aldea quedaría desprotegida y…
- ¡Maldita sea Ino! ¡Debo encontrarla! - Exclamó desesperado.
Una furiosa ráfaga de aire llenó la oficina del Hokage y un puño fue a estrellarse en el rostro de Naruto haciéndolo tirar en el piso y un hilo de sangre empezó a salir de su boca.
- ¡Neji! - Exclamó Ino absorta y pronto la puerta se abrió dejando ver a una castaña que llegaba jadeante.
Naruto aún no comprendía lo que pasaba, solo se limpió la sangre con su mano derecha sin dejar de ver al furioso Hyuga que se encontraba en su oficina.
- ¡Neji cálmate por favor! - Pidió la castaña, pero Neji no hizo caso y fue hacia Naruto dando grandes zancadas, lo tomó fuertemente del cuello y lo obligó a pararse.
- ¡Ahora mismo me dirás por que le hiciste eso a Hinata! - Gruñó entre dientes mientras su ceño no dejaba de fruncirse y su cuerpo temblaba por una rabia contenida.
- No espero a que me entiendas… - Murmuró quedamente el rubio mientras su mirada se ensombrecía.
…
- No debe de estar tan lejos. - Pensó Sakura saltando de rama en rama por el bosque que colindaba a varias aldeas. - Yo… destruí tu compromiso y condené a Naruto… no podría vivir así. - Se decía a sí misma apresurando más el paso.
…
- ¡ERES UN MALDITO BASTARDO! - Gritó Neji listo para zarparle otro golpe de lleno en la cara al rubio.
- ¡Neji no! - Exclamó Ten-ten horrorizada viendo aquella escena. Ino gimió asustada y cerró sus ojos.
- ¡Grr! - Soltó su puño hacia la pared de la oficina, haciendo un gran agujero en ella. Naruto no se había inmutado, sabía perfectamente que merecía ese golpe y más por su tonta estupidez. Neji lo soltó del cuello jadeando, tranquilizándose porque las cosas no se salieran de control… después de todo, Naruto era el Hokage de Konoha.
Ten-ten soltó un suspiro, agradeciendo al cielo porque su amigo aún tuviera un poco de cordura, pues no quería verlo condenado en la cárcel de Konoha por atentar contra el Hokage. Ino abrió los ojos poco a poco y se tranquilizó al ver que no había pasado nada.
- Neji…
- No digas nada. - Cortó el Hyuga a su superior. - Si en verdad la amas… - Volteó hacia otra parte para no verlo a los ojos. - Ve por ella. - Concluyó.
- Gracias. - Fue lo único que escuchó del ojiazul, para después oír como la ventana corrediza de su oficina se deslizaba.
- ¡Naruto, no te atrevas! - Exclamó Ino pero ya era demasiado tarde, el ojiazul ya se había ido.
- Neji, ¿Estas bien? - Preguntó Ten-ten acercándose a él.
- Si… - Contestó mirando hacia el suelo con una mirada vacía. - Solo espero no haberme equivocado y que la encuentre… además espero que Hiashi-sama no se entere. - Confesó.
…
Hiashi Hyuga se encontraba escuchando detrás de la puerta de la oficina del Hokage, había escuchado lo sucedido, las razones del rubio, su confusión y hasta el engaño protagonizado por él hacia su hija… también escuchó su arrepentimiento, y aunque eso no garantizaba nada, en el fondo de sí mismo sabía que Naruto estaba siendo honesto.
Cerró sus ojos e inhaló profundamente. Su sobrino había actuado bien, tal cual lo haría él mismo. Neji le había demostrado una vez más de que era digno de llevar el apellido Hyuga.
Sin más, dio media vuelta y se fue de ahí. No tenía caso intervenir.
…
Naruto activó su modo senin para ir tras su prometida, y con ayuda y chakra del Kyuubi pudo apresurar el paso. No había tiempo que perder, pronto amanecería y no quería darse el lujo de perder a la persona que él más amaba.
Continuará
Gracias por leer, seguir y darle su apoyo a este fic, lamento no haber actualizado después de mucho tiempo. Solo me falta decir que este fic lo escribí hace años, solo ajusté algunas faltas de ortografía y detalles mínimos, ya que el fic está tal cual lo escribí en ese entonces.
¡Muchas gracias por el apoyo y los comentarios que me dejan, los quiero mucho! Trataré de no tardar con la conti ;'D
