Pues para empezar muchísimas gracias a todos los que habéis seguido mi fic, a los que habéis comentado….A TODOS!!!!!!!
Bueno
esto se acaba, aquí se resuelve todo el lió y leeréis
el desenlace. Este capi es mas largo que los demás, ya que
como es el último….
Nunca me cansare en serio de daros
las gracias de corazón , por haber leído mi fic. Sin
más rodeos espero que os guste. UN BESO MUY MUY
GRANDE!!!!!!!!!
Capitulo15
Ya había pasado un mes, desde todo lo ocurrido. La princesa Chichí, apenas salía de su habitación, solo para almorzar y en contadas ocasiones, cenar. Todavía estaba muy apenada por las palabras de Goku, pero que le iba a hacer, si el no la amaba, no podía obligarlo a que le amase. Aun que ella, seguía enamorada de él, con todo su ser.
Sin
embargo, Goku, seguía de escolta de la Princesa, acompañándola
a todos lados, cuando esta decidía salir, (en este caso, solo
salir de su habitación al comedor) como era su obligación.
Entre ellos todo había cambiado mucho. Su relación
de "amistad" se había enfriado (sobretodo por parte de la
Princesa) notablemente, los dos apenas se miraban o cruzaban palabra
alguna. La tensión que había entre los muchachos era
tan fuerte, que podía cortarse con un cuchillo.
El amanecer llegó, dando paso a una mañana soleada, con un gran cielo azul y despejado, lleno de luz y alegría….pero…. no para todo el mundo, aquel día era especialmente un "día feliz". Para Chichí, era uno de los días más tristes de su vida, aun que, término finalmente por resignarse.
El castillo entero, era un verdadero caos lleno de
gente. Cientos de sirvientes y doncellas, adornaban y decoraban el
palacio con miles de flores y lazos blancos, por todas partes. Todo
debía de quedar precioso y perfecto, sin olvidar, que había
que terminar cuanto antes, para que palacio y los alrededores del
castillo, estuvieran presentables, antes del medio día, cuando
tendría lugar, la "gran boda de los Príncipes".
Era
el evento mas importante y sonado de todo el reino y reinos vecinos,
desde hacia mas de veinte años. La ceremonia tendría
lugar en la capilla, la cual ya estaba lista y perfectamente
adornada, desde el día anterior. Pero el ágape, sería
en el salón real, con baile incluido.
Aun era una hora muy temprana de la mañana, y ya estaban en palacio, los cocineros y camareros expertos, que servirían a los invitados, preparándolo todo. Los músicos, que amenizarían la celebración, llegaron poco después, comenzando a ensayar las piezas musicales que iban a tocar.
El escándalo era tal, que la Princesa Chichí, no pudo pegar ojo en toda la noche. Se levantó de la cama, todavía con el camisón puesto, y abrió la puerta de su habitación muy despacio. Salio sin hacer ruido y con mucho cuidado de que nadie la viera, para observar que era todo aquello que estaban preparando para su boda.
Detrás de una columna, que había arriba de las grandes escaleras principales, estaba escondida la Princesa, visualizando todo lo que pasaba en el gran recibidor. Los sirvientes iban y venían sin cesár, con flores y cestas. Toda la estancia estaba llena de gente. Pero, lo más sorprendente, fue ver una escultura de hielo a tamaño natural, del Príncipe Yancha y ella, vestidos con sus trajes nupciales.
-Ufff que
poco sentido del gusto.-Dijo Chichí, poniendo cara de asco, al
ver la escultura.
- ¡Vaya su majestad, que bien que ya este
despierta!.-Dijo una sirvienta que estaba a espaldas de Chichí,
dándole un tremendo susto a esta.
-¡¡Ahhh!!.-Dijo
la Princesa dando un respingo, y colocándose a continuación,
la mano en el pecho.
-Vamos, venga, solo tenemos seis horas antes
de que empiece la ceremonia…¡¡ tenemos que darnos prisa
y empezar a prepararla ya, o el tiempo se nos echara encima!!.-Dijo
la sirvienta histérica.
Tres horas después, Goku estaba en la cocina desayunando. Inexplicablemente, el chico no devoraba su plato, como era lo habitual, ni había repetido varias veces el desayuno. Miraba hacia abajo, mientras jugueteaba con la cuchara, teniendo la mirada fija y perdida, en algún punto.
-¿Qué te pasa muchacho?, hoy estas muy
raro, no tienes mas de cinco platos en la mesa ni estas pidiendo ya
el sexto jajaja….. ¿Acaso te indigestaste con algo?- Dijo un
guardia que desayunaba con el.
- No, es solo…..que no tengo
hambre.- Dijo Goku sin levantar la mirada del plato.
- Pues come
chico, come, que hoy hay que estar fuertes. Además es un día
feliz, se casa nuestra Princesa.- Dijo el guardia entusiasmado.
-
Si, muy feliz.- Dijo Goku, en la misma situación que antes.
En ese preciso instante, entró en la cocina, uno de los reposteros más famosos del reino. Portaba con el, una de las atracciones mas populares de la boda,…."La gran tarta nupcial", que se componía de ocho pisos. La portaba en una especie de carrito, que empujaba con dificultad.
-Mira chico,
se algo que te abrirá el apetito. Mira hacia allí.-
Dijo el guardia compañero de Goku., mientras señalaba
la tarta y se relamía.
-Si se ve deliciosa…..lastima que
no la vayamos a probar.-Dijo Goku, con la misma aptitud de desánimo.
- ¡¡Muchacho me preocupas!!.-Dijo el guardia sin
poder creerse, que Goku no le prestara atención al enorme
pastel.- Ahora si estoy convencido de que algo grave te pasa.-Dijo el
guardia rascándose la cabeza.
Los primeros invitados comenzaban a hacer su aparición en palacio, y el Príncipe Yancha que ya estaba listo para la boda, salía a recibirlos, con la mejor de sus atenciones. Las sirvientas de palacio, no paraban de murmurar entre ellas, lo guapo y apuesto que estaba el Príncipe, aun teniendo aquellas cicatrices en la cara, que lejos de perjudicarle, le hacían mas atractivo e interesante.
Por fin llego la hora. La ceremonia comenzaría en breves minutos, y todos los invitados ya estaban esperando ansiosos en la capilla. Era curioso, como estaba el palacio en calma, y en completo silencio, después de todo el bullicio que había organizado, tan sólo media hora antes.
En la habitación de Chichí, esta se encontraba sentada delante del tocador, en silencio y sin moverse, tan solo mirando su reflejo.
-Al fin llegó la hora….-Dijo la Princesa suspirando, mientras bajaba delicadamente, la parte del velo, que cubriría su rostro.
En
el recibidor, Goku estaba paseando en silencio, mientras pasaba su
mano por uno de los adornos florales, rozándose ligeramente
con el.
De pronto una doncella que parecía muy apurada, se
acercó hasta Goku corriendo y con mucha prisa dijo:
-¿Pero
que estas haciendo aquí?, ¿no sabes que la boda va a
empezar ya?...¡¡¡Vamos, ve a la habitación
de la Princesa!!!...¡¡¡Tienes que acompañarla
hacia el altar!!!...Son órdenes del rey…¡¡¡Vamos!!!.-Dijo
la doncella, empujando la espalda del chico.
- Pero yo…..esta
bien ya voy.-Dijo Goku resignado.
Subiendo las escaleras, Goku le daba vueltas en su mente, al por que se sentía tan extraño. No sabía por que, pero estaba muy triste, y había perdido el apetito.
- ¿Por que me siento así?, ahí abajo hay mucha comida y sin embargo no quiero comerla, tampoco tengo ganas de entrenar…..¿estaré enfermo?, me duele mucho el pecho y mas cuando pienso en Chichí……cuando pienso, que va a casarse……… -Reflexionaba Goku, terminando de subir el último escalón.
Chichí, ya preparada, se levantó de la silla frente al tocador, agarrando su gran ramo de novia, cuando tocaron a la puerta de su habitación.
-Tock, tock, tock, tock-. Tocó Goku ansioso.
La Princesa abrió la puerta nerviosa, sabiendo perfectamente, quien se encontraría al otro lado. Y efectivamente ahí estaba Goku, tan guapo como siempre, pero hoy más que nunca, vestido con el traje de gala de la guardia real, que sólo se ponían los escoltas, para los actos oficiales.
-¿Vamos?.-Dijo Chichí, sin apenas mirarle.
Los dos caminaban en silencio por el pasillo, sin cruzar palabra, cuando la princesa se decidió a hablar.
-Goku, cuando entremos en la capilla, yo tengo que agarrarme de tu brazo. Es….es así…-Dijo Chichí, introduciendo su brazo, debajo del brazo de Goku, para aferrarse a el, y que los dos quedaran entrelazados.
Al sentir a Chichí tan cerca, Goku comenzó a experimentar una sensación bastante extraña. Su corazón dio un vuelco y en su estomago "miles de mariposas revoloteaban sin césar".
-¡¡¡Chichí!!!.-Dijo
Goku, de repente, separándose de la Princesa muy sorprendido,
con los ojos como platos.
-¿Qué?, ¿que te
pasa?, no me asustes.-Dijo la Princesa nerviosa y asustada, al ver el
extraño comportamiento de Goku.
-Chichí, es que,
¡¡¡siento las mariposas!!!, ¡¡¡¡yuju!!!!!,
¡¡¡siento las mariposas!!!.-Dijo Goku dando saltos
de alegría, mientras Chichí lo miraba aterrada y
perpleja, sin entender ni una sola palabra.- Así que no eran
mariposas de verdad, no tenia que comérmelas ni nada…..¡¡era
una comparación!!...jejeje que tonto soy.-Dijo con una mano
atrás de su cabeza.
-Goku, ¿de que estas hablando?,
no entiendo ni una sola palabra.-Dijo Chichí muy intrigada.
-
Lo que pasa Chichí es que….."Te quiero", siento que
estoy enamorado de ti. Ahora si se que es eso del amor.-Dijo el
chico, levantando el velo de la princesa para poder miarla a la
cara.
-Pero…..¿que estas diciendo?...Goku no tienes que
decirme esto para evitar que me case, te lo agradezco pero ya es
tarde.-Dijo la chica muy séria, de forma triste, apartando la
mirada.
- No te lo digo por eso, de verdad, Chichí,
créeme.-Dijo agarrándola por los hombros.-Te quiero.-A
continuación se acercó mas a ella, sellando sus
palabras con un tierno beso.
-De…..¿de verdad?, ¿no
me estás mintiendo?.-Dijo Chichí con los ojos llenos de
lágrimas por la emoción.
-Yo nunca miento.-Dijo Goku
sonriendo tiernamente, mientras no dejaba de mirar a los ojos de la
chica.
-Pues….pues entonces no hay tiempo que perder…..-Dijo
la princesa decidida, mientras tiraba el ramo al suelo, y se
arrancaba de un tirón el pesado y molesto velo, que tenia
incrustado, con miles de orquillas en la cabeza. Su moño se
deshizo, quedando libre, su larga cabellera negra, la cual le llegaba
por debajo del pecho.-Tenemos que salir de aquí.-Dijo por
último, agarrando el bajo de su vestido, para rasgarlo y poder
moverse con mas agilidad, dejando una de sus piernas al descubierto.
Para terminar, dio un fuerte tirón a la cola del vestido,
hasta arrancarla de cuajo.
-
Eyyyy….tu puedes hacer eso, ¿y yo no puedo quitarme este
traje tan incomodo?-Dijo Goku indignado.
-Ufff Goku, déjate
de tonterías, tenemos que irnos cuanto antes.- Dijo Chichí
agarrando la mano del chico, comenzando a tirar de el, para correr.-
Tenemos que salir por las caballerizas, por ahí no nos vera
nadie.-Dijo la chica dirigiéndose a ellas.
Cuando de repente, vio a lo lejos a una de sus sirvientas, la cual, no estaba aun en la capilla. Para su suerte, aquella doncella, era una de sus confidentes más fieles.
- Goku espera, paremos, he de
decirle algo a mi sirvienta….es muy importante.- Dijo Chichí,
acercándose a la doncella.
-Ahhh majestad….¿que
hace aquí todavía?, ¿por qué no esta ya
en la capilla?, yo me dirigía hacia allí, pero me
entretuve un rato….¿que le ha ocurrido a su vestido?.-Dijo
la sirvienta muy sorprendida, cuando se dio cuenta de la presencia de
Goku, un metro más atrás. .
-No tengo tiempo de
explicarte, tú solo haz lo que yo te diga. Tienes que ir a la
capilla ahora mismo y entregarle esta carta al rey, es muy
urgente.-Dijo Chichí, sacándose un sobre, del escote de
su vestido.
-Si descuide, lo haré ahora mismo.-Dijo la
sirvienta sonriendo a su princesa.
- Muchas gracias.-Dijo Chichí
abrazando a la doncella.
-Majestad, le deseo mucha suerte y que
sea muy feliz en su vida.-Dijo la sirvienta, viendo como Chichí
se iba a toda prisa con Goku.
Mientras tanto en la capilla, todos los invitados empezaban a exasperarse, por el retraso de la princesa. Murmuraban entre ellos y miraban una y otra vez la puerta, con la esperanza de que la princesa apareciera en cualquier momento. No era normal que se retrasase tanto.
- ¿Pero por que
demonios tarda tanto?, ¿Qué esta haciendo?.-Dijo el
Príncipe Yancha, alterado y muy furioso, al pie del altar,
esperando a la princesa.
- No te preocupes, ya sabes como son las
mujeres.-Dijo el rey, que estaba a su lado, para quitarle
importancia.
De repente, los músicos empezaron a tocar la marcha nupcial, al ver que alguien se aproximaba a toda prisa hacia la capilla. Todos los invitados se giraron con gran ovación, para ver entrar a la novia, pero…. solo era una sirvienta. La música paró, y el Príncipe Yancha, dio un puñetazo enrabiado, en una columna de mármol, próxima a el.
La sirvienta, no se quedo en la puerta, y siguió andando por la gran alfombra roja, hasta llegar al rey.
- Majestad, con su permiso, tengo algo para usted.-Dijo la doncella, al oído del rey, que la miraba estupefacto.-Es una carta…..de parte de la princesa.-Dijo entregándole el sobre.
El rey sorprendido, aceptó el sobre y comenzó a leer la carta que había en su interior.
-¿Qué?, ¿Qué es eso?, ¿Qué pasa ahora?.-Dijo el Príncipe al borde de la desesperación.
Cuando el rey, término de leer la carta de la princesa, su rostro, se transformó. Cambió el gesto de amabilidad que siempre solía tener, a una expresión séria y fría. Levantó la mirada hacia sus guardias, haciendo un chasquido con los dedos, y señalando después al Príncipe Yancha, para que estos lo arrestaran.
-¡¡¡¡AHHHH!!!,¡¡¿Pero
que esta pasando aquí?!!,¡¡Dejadme en paz, o lo
pagareis caro!!.-Dijo el Príncipe, muy sorprendido y atónito,
cuando fue arrestado, por casi toda la guardia real.
- Llevadlo al
calabozo….a la celda de castigo. Está acusado de
atentar…CONTRA EL REY Y LA PRINCESA.- Dijo el rey muy contundente.
-¡¡¡Noooooooo!!!. Esto tiene que ser un error,
yo no he hecho nada….¡¡¡Hoy es el día de
mi boda!!!, ¡¡¡Todo lo que diga esa carta es
mentira!!!, ¡¡¡LA PRINCESA MIENTE!!!.-Decía
el Príncipe, mientras pataleaba, arrastrado por los guardias,
y siendo observado por todos los invitados y sirvientes de la
capilla, que estaban boquiabiertos, contemplando la escena.-Me las
pagaras zorra….-Dijo Yancha entrecerrando los ojos.
–Chichí,
espero que seas muy feliz-. Dijo el rey para si mismo, mientras
miraba al infinito, dibujando en su rostro una sonrisa.
Mientras, a caballo por el campo, Goku y Chichí, se dirigían hacia la antigua casa de Goku, para emprender allí, una nueva vida juntos.
-Dime Goku, ¿queda mucho para llegar a la
casa donde vivía tu abuelo Son Gohan?.-Dijo Chichí
agarrando fuertemente la cintura de Goku, mientras iba montada a
lomos del caballo.
- No ya falta poco, es solo subir esa
montaña….¿Dime Chichí, entonces tu y yo vamos
a vivir juntos?.-Dijo Goku, con su característica inocencia.
-
Claro que si, ya lo sabes. Pero quiero casarme contigo dentro de
poco. No esta bien que dos personas convivan sin estar casados.-Dijo
Chichí apoyando su cabeza en la espalda del chico.
-Entonces
si no está bien….¿yo tendría que haberme
casado con mi abuelo?...los dos vivíamos juntos y no lo
estábamos.-Dijo Goku con cara de duda, mientras se rascaba la
mejilla.
- Jejejeje….pero que tonto eres. Me refiero a que no
esta bien, que una pareja viva junta sin casarse. Una pareja formada
por un hombre y una mujer, que no son familia y se aman como
nosotros. Dijo Chichí explicándole.-Además
quiero tener muchos niños…..por lo menos ummmhhh….¡¡cinco!!,
cinco niños.-Dijo la chica feliz.
- Ah niños si, eso
estaría bien, me gustan los niños…..¿Pero como
se tienen los niños?.-Dijo Goku otra vez intrigado.
-
Menuda cruz me ha caído contigo jejeje….¿Recuerdas lo
que hicimos hace justo un mes?….cuando tu y yo dormimos
juntos….pues esos "ejercicios", son los que hay que hacer, para
construir niños. A la mujer le crece la barriguita y dentro de
nueve meses, nace el niño.-Dijo la chica comprensiva, ya que
tenía en cuenta la ignorancia de Goku en muchos aspectos.
-
¡¡¡Pues eso es genial!!!, Por que si me gustan los
niños y también me gusta mucho, lo de hacer el
amor….¡¡construir niños va a ser muy
divertido!!.-Dijo entusiasmado, haciendo sonrojar a Chichí con
su comentario.-Dime….¿no habremos echo un niño
ya?.-Dijo Goku interesado.
- Pues…..veras….no siempre que se
hacen esas cosas, surge efecto a la primera, de hecho algunas mujeres
lo intentan muchas veces, hasta que pasa……pero……en mi
caso…..veras….ayer, ayer me entere de una cosa
¿sabes?...estoy….¡estoy embarazada!.-Dijo Chichí
muy ilusionada.
- ¿Embaraque?.-Dijo Goku poniendo cara
rara.
-No, no importa, te lo explicare luego, cuando lleguemos a
nuestra casa.-Dijo la chica feliz, descansando su cabeza, en la
espalda de su amado, mientras cerraba los ojos, con una gran sonrisa
en sus labios.
FIN.
