Saludos de nuevo. Me creerán loco, pero vi el rumor de que es probable que May vuelva a salir en la siguiente parte de la serie junto con Ash. Bueno, a lo que vine.
Disclaimer: Pokemon (y algunas de mis fumadotas) no me pertenecen.
Capítulo 2:
Caballero perfecto
-Aun no entiendo como soportas que Roland actúe así contigo. – le dijo May a Tania, que iban adelante de Ash, Brock y Max. El grupo iba de camino a donde quiera que se hayan dirigido el oji rojo y Lucario.
-Descuida ya me acostumbre. – le respondió Tania con una sonrisa. – No será el mejor caballero, pero para mí es perfecto.
-Pues, no te ofendas, pero parece que es un patán que le gustaría aprovecharse en cualquier momento.
-May, llevó 5 años con Roland. Así que si es de ese tipo me hubiera dado cuenta hace años.
-¿Cinco años? Si que es mucho tiempo.
-Lo se. Hemos vivido muchas cosas, algunas de ellas dolorosas. Y la verdad no se que haría sin él.
-Me pasa lo mismo con Ash. Solo que llevamos juntos unas semanas… y que mi hermano y Brock estén aquí no ayuda mucho.
-Descuida May. Un día de estos o se enteran o los dejan solos para viajar.
Mientras las chicas continuaban su plática, los chicos las observaban algo confundidos por no saber de que hablaban.
-¿Por qué hablarán tan bajo? – preguntó Max frustrado por querer saber.
-Tranquilo Max. Las chicas necesitan tener su espacio. – dijo Brock.
-Brock tiene razón. No es bueno invadir la intimidad de las personas. Aunque si me gustaría saber de que hablan – dijo Ash.
-Pero…
-Nada de peros Max. Dales espacio. – dijo Ash, sorprendiendo a Max y a Brock.
Varios minutos después, el grupo había llegado a lo que parecía un gimnasio, solo que en vez de estar en batalla algunos entrenadores junto con sus pokemon, se encontraban Roland y Lucario teniendo un combate mano a mano muy parejo.
-¡Eso es increíble! – gritó Max, sacando de balance a Roland que casi recibe un mega golpe por parte de Lucario.
-Sabes que se necesita más que alguien gritar para sacarme de balance Lucario.
-Lo se padre, pero tenía que intentar. – respondió el pokemon cargando contra el chico.
-Espero no se terminen lastimando mucho como la vez pasada. – dijo Tania.
-¿A qué te refieres? – preguntó Ash.
-A que por momento esos dos olvidan que son peleas amistosas y sus instintos salen a relucir, por lo que se causan heridas graves o medio destruyen esta parte del barco. – respondió la chica.
Y la pelea prosiguió por un rato más, sin que ninguno de los dos contrincantes cediera ni un poco. Patadas y golpes eran bloqueados por Lucario y Roland, incluso el oji rojo podía bloquear los ataques especiales del pokemon.
-Hora de acabar esto. – dijo Roland.
-Estoy de acuerdo padre. – respondió Lucario.
Y ambos se pusieron en posición concentrando toda su aura y energía en ese último ataque.
-Ah no. Ahora si no lo harán. – dijo Tania acercándose hacia su novio y Lucario y dándoles tremendo golpe en la cabeza que hizo que no completaran la aura esfera. – Recuerden que no es bueno que se dejen llevar.
-Le pido disculpas miladi. – dijo Lucario.
-Perdona Tania, ya sabes como somos. – dijo Roland dándole un beso.
-Es lo que me preocupa. Que ya se como son. – dijo Tania con una sonrisa, correspondiendo el beso.
-¿Qué les parece si vamos a comer algo? – preguntó Roland hacia todos el grupo, mientras sonreía por primera vez en todo el día.
-Claro. No veo por qué no. – dijo Brock.
-¿Qué esperamos? ¡Ya quiero probar la comida! – exclamo Ash y salió corriendo (sin saber el rumbo).
-¡¿Al menos sabes hacia donde queda el restaurant?! – le preguntó May y esto hizo que Ash se detuviera.
-Creo que no pensé en eso jajajaja.
-Les indicaremos el camino. – dijo Lucario y todos empezaron a seguir al pokemon.
Minutos después, se encontraban en uno de los restaurants del barco, quedando asombrados 4 de ellos.
-Es… ¡increíble! – exclamaron Ash y May al ver el gran buffet que tenían frente a ellos y empezaron a "atacarlo".
-Comen más que tú padre. – dijo Lucario, haciendo que Brock, Max y Tania rieran.
-¿Quieres que empecemos a decir nuestras maneras de actuar? – preguntó Roland con una sonrisa sarcástica.
-Creo que no.
-Eso pensé.
-¿Siempre son así? – preguntó Max.
-La mayoría de las veces sí. Pero te terminas acostumbrando. – respondió Tania.
-Además de que tú los sabes controlar. – comentó Brock.
-Cierto, aunque nunca fue así. – dijo Tania un poco triste
-¿A qué te refieres Tania?
-Esa historia no es necesaria que la sepan. Aún. – interrumpió Roland, también algo triste.
May y Ash se dieron cuenta del silencio y la tención que crecía entre todos decidieron hacer algo.
-¿Hace cuanto tiempo que se conocen? – preguntó May a la pareja.
-Cuando teníamos unos 7 años, hace 11 años. – respondió Roland.
-Y como ya te conté. Andamos juntos hace 5. – agregó Tania.
-¿Empezaron sus viajes juntos? – preguntó Ash.
-Así es, empezamos a viajar juntos hace 3 años. Y desde entonces no nos hemos separado. – dijo Tania.
-¿Por qué empezaron su viaje pokemon hace 3 años? – preguntó Max.
Roland y Tania se miraron un momento y después asintieron.
-Les contaremos algo que es de vital importancia que no lo divulguen. – dijo Roland.
-Descuiden, su secreto estará seguro con nosotros. – dijo Ash.
-Pero ¿por qué nos van a contar algo importante? – pregunto Max.
-Porque esto tiene que ver con cómo nos conocimos también. – dijo Tania.
Pero antes de que pudieran empezar a contar la historia, una persona (desagradable para Ash y May, sobre todo para May) se acercó a la mesa.
-Miren a quién tenemos aquí. Es la perdedora de May y sus patéticos amigos.
-¡¿Qué quieres Drew?! – exclamó May.
-Cuando vi que ustedes subían a este barco de lujo quise averiguar cómo le hicieron, ya que este barco es de lujo y solo para grandes coordinadores y entrenadores… como yo. – dijo Drew.
-Si claro. Y yo soy uno de los diez más buscados por los policías pokemon. – dijo Roland con su sarcasmo característico.
-¿Y tú quién eres? – preguntó el peliverde, tratando de sonar intimidador.
-¿En verdad tengo que decirle mi nombre a alguien tan patético como tú, que cree que con tratar de intimidarme hará que me valla? – preguntó el oji rojo cruzando los brazos.
-Entonces creo que no eres más que un perdedor.
-Podría vencerte con solo usar a Lucario y sin decirle que hacer. Pero creo que alguien más en esta mesa te quiere dar una lección, y no dudo que quiera usar los puños. – dijo Roland en tono calmado, muy calmado pensó Tania.
-Lárgate de aquí Drew. Y será la única advertencia que te voy a dar. – dijo Ash de una manera seca.
-Ash nunca ha sido así. ¿Por qué empieza a actuar raro? – prensó Brock al ver a su amigo amenazar a Drew.
-Ja. Un entrenador de quinta como tú no me intimida. Pero si quieres una batalla la tendrás. – dijo Drew.
-Será un placer barrer la arena contigo. – respondió Ash, mientras se levantaba y se tronaba las manos.
Minutos más tarde, la batalla entre Ash y Drew ya había empezado, llamando la atención de varios de los pasajeros del barco.
-¡Pikachu, usa ataque rápido para esquivar!
-¡Roselia, baile de pétalos!
Para suerte de Pikachu, que estaba usando ataque rápido, pudo esquivar el baile de pétalos por centímetros.
-Debe de haber una forma para acabar rápido con el… ¡Ya lo tengo! ¡Pikachu, ataque sorpresa!
-Idiota ¡Roselia, salta para esquivarlo!
-Te tenemos. – dijo Ash.
-¿Qué?
-¡Termina esto con un impactrueno!
-Pika ¡Chu!
-¡Roselia ya no puede continuar! ¡Por lo tanto Pikachu y Ash son los ganadores! – anunció Brock.
-¿Y decías que era un entrenador de quinta? Tú ni siquiera me llegas a los talones. – dijo Ash.
-¡Exijo la revancha!
-Ni en sueños. – dijo Ash acercándose al peli verde y agarrándolo del cuello de su playera le dijo en un susurro. – Escúchame y escúchame bien. Si me entero que vuelves a insultar a May o a herir sus sentimientos, te juro que te romperé la cara.
Drew iba a responder, pero al ver el odio reflejado en los ojos de Ash, decidió apartarse de él e irse de allí. Ash hubiera seguido observando con odio a Drew si no hubiera sido por la voz de Tania.
-Bueno chicos, ya que esto se arreglo voy a llevarme a May de compras. Los veremos al rato. – y así ambas chicas salieron corriendo de ahí.
-Padre…
-Así es Lucario, también sentí esa arremetida de oscuridad en Ash. Y solo hay alguien que puede liberarlo de eso.
-¿Te refieres a…?
-Sí. Darkrai. La ventaja es que mañana será luna nueva, buen momento para llamarle.
-Si así lo deseas padre, no me opondré. Te daré todo mi apoyo.
-Gracias Lucario. ¿Te encuentras bien Ash? – preguntó el oji rojo.
-Si… es solo que… no voy a permitir que nadie insulte a May. – dijo Ash, sin importarle que Brock y Max estuvieran presentes.
-Tal vez ese odio se pueda usar a su favor
-Tal vez. Tenemos que vigilarlo bien.
-Disculpa Ash, pero te estás refiriendo a mi hermana. – dijo Max
-Ya lo sé Max… No puedo esconderlo más. May y yo… - empezó Ash que, para su suerte, fue interrumpido por Roland.
-Creo que me llevaré un rato a Ash. Lucario, quédate con ellos. Los veremos luego. – dijo Roland y se llevó arrastrando, literalmente, a Ash.
En otro lado del barco, encontramos a Tania y May en el centro comercial del barco, lo curioso es que no estaban comprando, solo esteban sentadas disfrutando un helado.
-Ash es muy buen entrenador. – dijo Tania, rompiendo por fin el silencio.
-Sí, es algo muy natural en él. Es como si fuera un sentido más para él. – dijo May, sin prestar mucha atención..
-¿Qué te preocupa?
-Drew. Es el único que sabe de mi relación con Ash y es capaz de echarlo todo a perder.
-Descuida May, Ash hará todo lo posible para mantenerlo alejado y que no te moleste.
-¿En verdad lo crees Tania?
-Claro. ¿Y sabes por qué lo creo así? Porque Roland es igual, incluso tenía una personalidad parecida. Pero los años lo han vuelto más calculador. Aun así, no ha perdido su gentileza y buen corazón.
-Sigo sin creer que Roland no sea un abusivo.
-Algún día te enteraras porque es así.
Por su parte, Ash estaba siendo guiado a una parte del barco que solo pocos conocían.
-Voy a ser directo. ¿Sabes que tienes un gran poder dentro de ti Ash? – preguntó Roland.
-Eso creo. Pero solo lo siento cuando estoy enojado o cuando alguno de mis amigos, en especial May, están en peligro.
-Te entiendo. Y creo saber cómo podrás controlar ese poder a voluntad.
-¿En… serio? – preguntó Ash, ligeramente entusiasmado.
-Así es. Además de que si lo juntas con el aura será mucho más poder. Así es Ash, tú puedes ser capaz de usar el aura, incluso llegar a ser un Maestro Aura.
-¿Cómo tú?
-Claro que no. Se usarla, sí. Pero me llego a cansar con demasiada facilidad. A diferencia de ti, que si la logras a controlar serás muy poderoso. Siempre y cuando esa energía valla acompañada de buenos sentimientos.
-Pero no me has dicho como me vas a ayudar.
-En una parte te ayudaremos Lucario y yo. Quien también te ayudara lo sabrás después.
-Pero…
-No puedo decirte quien es. Por el momento, tienes que disfrutar del viaje.
-O… ok
En la cubierta principal, Drew pensaba la manera de hacer caer a Ash.
-Me las pagaras, te lo juro. Y cuando caigas, May será mía.
-Así que buscas venganza. – dijo una voz detrás de Drew
-¿Qué? ¿Quién eres tú? – preguntó el chico, encontrándose con un hombre vestido completamente de negro y con la cara cubierta.
-Eso no importa en estos momentos. Pero déjame decirte que te puedo ayudar con tú… "problemita". ¿Estás dispuesto a hacer un trato? – preguntó el hombre de negro, extendiendo la mano.
Después de pensarlo unos minutos, Drew agarró la mano del hombre.
-Ayúdame a apartar a ese entrenador de quinta para así obtener a May, y yo te ayudaré en lo que sea. – dijo Drew y el hombre esbozó una sonrisa maligna que nadie pudo apreciar.
Espero les guste. Hasta la próxima.
