Nymphadora tenía una mirada segura, estaba consiente de los peligros que podrían existir al ir a ese lugar, pero aún así quería hacerlo, quería ayudar a la derrota de Voldemort y al fin de una futura guerra.
- Si estás completamente segura – Dumbledore la observó – debes de ir a Little Hangleton, hay una mansión que era de la familia de Voldemort, a unos cuantos metros de los límites de esa casa, hay una cabaña, según los cuatro chicos ahí hay un anillo que ha pertenecido durante generaciones a la familia de Voldemort, es un horrocrux, debes traerlo y pase lo que pase, no te lo pongas por favor. En ese anillo hay una maldición muy poderosa que puede llegar a matarte y te queremos a salvo ¿Lo comprendes?
- Sí profesor – dijo Tonks – mañana mismo partiré para allá.
- Muy bien – dijo Dumbledore – ahora con Sirius y…
- No profesor – Tonks lo interrumpió – le repito, si ellos no quieren saber nada de mí, respetaré su decisión, esta misión no la hago para que ellos me busquen, la haré porque quiero ser útil para la Orden.
- Nymphadora – Dumbledore la interrumpió – desde que entraste a la Orden, has sido un miembro muy valioso que ha hecho excelentemente su trabajo, nunca permitas que te hagan pensar lo contrario, si en algún momento quieres renunciar a esta misión, lo entenderé perfectamente, tienes completa libertad para hacerlo.
- Se lo agradezco, pero sigo firme en lo que dije.
- Está bien – dijo – ten mucho cuidado y te deseo buena suerte, si llegas a necesitar apoyo, hazlo a través de un patronus.
- Gracias profesor.- después de un asentimiento, Dumbledore se retiró dejando a Tonks con muchas cosas en que pensar.
- Tonks… -Hermione apareció.
- Creo que no es necesario que preguntes de que hablé con Dumbledore – dijo Tonks- sé que lo escucharon. No crean que no he visto las orejas extensibles de Fred y George.
- No vayas- dijo Ginny quien también había aparecido – es muy riesgoso.
- Lo sé, pero quiero hacerlo.
- Dumbledore resultó herido por estar ahí- dijo Harry, los cuatro ya se habían reunido- se puso el anillo y su mano fue maldecida y por eso Snape tuvo que matarlo después…
- ¿QUÉ?- Tonks interrumpió - ¿CÓMO QUE SNAPE ASESINÓ A DUMBLEDORE?
- Creo que dije algo que no debí – dijo Harry – no te contamos toda la historia, pero antes de que vayas a asesinar a Snape, hay una razón, creo que es mejor que te digamos todo lo que falta.
- Hasta donde necesitas saber – dijo Hermione, no quería que ella supiera sobre su propia muerte ni la de Remus, todavía no era tiempo.
- De acuerdo – dijo ella.
Durante una hora, le contaron a Tonks lo que sucedió desde la muerte de Sirius hasta el funeral de Dumbledore, después saltaron hasta la parte de los horrocruxes y su búsqueda.
- Creo que comprendo todo – les dijo- siento que aún hay cosas que deben de decirme, pero creo que por el momento bastará.
- ¿Aún quieres hacerlo? – preguntó Harry.
- Por supuesto que sí – respondió – como le dije a Dumbledore, no hago esto para olvidar lo que sucedió en Grimmauld Place, es para ayudar a que todo termine más rápido. Es tarde, hay que descansar. Mañana temprano me iré a buscar ese objeto.
- Ya te contamos lo que sucedió con Dumbledore- dijo Hermione.
- Lo sé – los tranquilizó – Dumbledore se sintió atraído al anillo porque perdió a alguien importante y la culpa lo consumía, por lo que entendí, en mi caso no me sucedió algo parecido, así que será fácil.
No muy seguros, se despidieron de Tonks y se fueron a dormir. Nymphadora pensaba en todo lo que podría suceder al otro día, claro que estaba asustada, pero era una Auror, podría controlar la situación.
- Teddy – Tonks miró al bebé quien en ese momento se mostraba un poco inquieto – sé que si algo sale mal, tú no existirás en un futuro, pero te prometo que haré lo que sea por volver, aunque tal vez no sirva mucho porque ahora él no quiere saber nada de nosotros y si no estamos juntos, tú no vendrás al mundo. ¡Merlín! Cómo sea, quiero que estés tranquilo, llegaste a mi vida hace unas pocas semanas y te amo tanto bebé- suspiró y besó la pequeña cabeza del bebé.
A las siete de la mañana del siguiente día, Tonks ya se encontraba lista, en una bolsa con un hechizo de expansión, había guardado algunas cosas como pociones, ropa y algunos alimentos, estaba segura que no los necesitaría, pero más valía estar preparada para cualquier situación, con Ojoloco había aprendido que debería de estar siempre en "ALERTA PERMANENTE "
- ¿Ya te vas?- escuchó la voz de Hermione – solo, ten cuidado Tonks, nunca supimos exactamente que peligros había en ese lugar.
- No se preocupen, estaré bien, estaré en contacto con Dumbledore y espero estar de regreso en la noche.
Después de una despedida y pedirles que cuiden a Teddy, Nymphadora salió de su apartamento, Dumbledore le había dado la ubicación del lugar al que tenía que ir. Apareció cerca de unas colinas que eran el límite de Little Hangleton, caminó lentamente, los habitantes no parecían prestarle atención a pesar de ser un lugar muggle, había algo extraño en el lugar, es como si la magia oscura que había dejado Voldemort afectará a todos los habitantes, tenía que sacar el horrocrux lo más pronto posible de ahí.
Llegó a lo que parecía un cementerio, se sentía la magia, pero no era una magia agradable, había algo tenebroso, ella lo sabía, en ese cementerio, Peter Pettigrew había asesinado a Cedric Diggory y había provocado que Voldemort regresara. No muy lejos del cementerio, estaba la Mansión Riddle, no era necesario entrar ahí, ya que le habían dicho que el horrocrux estaba en la Choza de la familia Gaunt, la cual se encontraba al otro lado, cerca del bosque, por lo que se encaminó al lugar, esperaba que la torpeza no apareciera y arruinara todo.
Después de una hora de caminata, finalmente llegó a una choza descuidada y sucia, se encontraba muy alejada de las demás viviendas del lugar, con su varita en mano, Tonks entró lentamente, definitivamente había magia en el lugar, pero una magia oscura, incluso se sentía más fuerte que en el pueblo. Le habían dicho que el horrocrux (el anillo) se encontraba en el piso dentro de una caja dorada.
Sabía que debía de tener cuidado de no ponérselo. Buscó en el piso durante unos cinco minutos, con un poco de impaciencia, hasta que tropezó con unas tablas que parecían salidas, con su ánimo recuperado, se dedicó a mover las tablas con ayuda de su varita, hasta que encontró la caja.
Era pequeña, pero sin duda había magia oscura, trató de identificar que clase de maleficios había puesto Voldemort en la caja. Pasaban los minutos y no podía quitar los hechizos que Voldemort había colocado. Comenzaba a desesperarse cuando de pronto, la caja se abrió.
El anillo era pequeño, de oro y con una curiosa piedra negra con un símbolo tallado en él, los cuatro chicos y Dumbledore le habían advertido que no lo tocara, haciendo caso a sus recomendaciones, estuvo a punto de cerrar la caja con su varita, pero entonces escuchó su nombre.
- Nymphadora – la voz era baja, pero se escuchaba perfectamente.- Nymphadora – escuchó nuevamente, para su sorpresa, la voz provenía del anillo.
- ¿Qué diablos...? – Tonks se acercó más al anillo.
- Yo sé quién eres Nymphadora Tonks y que es lo que más anhelas en este momento, es estar con el Hombre lobo y con ese bebé – Nymphadora estaba sorprendida- puedo ayudarte con eso, lo único que tienes que hacer es colocarte el anillo en tu dedo y todo lo que deseas se hará realidad. – Tonks se encontraba hipnotizada por las palabras – dejarás de sufrir y serás feliz. Acércate más.- comenzó a caminar más de cerca para tomar el anillo, estaba a centímetros de tocarlo cuando de pronto, dio un mal paso y tropezó con las tablas que había quitado para sacar el anillo. Eso pareció despertarla de su trance.
- Idiota – se dijo Tonks a sí misma sobándose la parte adolorida.
- Nymphadora – nuevamente se escuchó la voz, pero esta vez, Tonks no le hizo caso, tomó su varita y apuntó directamente al anillo.
- Confringo – para su horror y sorpresa, el anillo no sufrió ningún daño – Incendio – no sucedía nada, utilizaba todos los hechizos que conocía pero ninguno parecía hacerle daño.
La voz del anillo comenzó a reír cruelmente. Era casi imposible llevarse el anillo así ¿Y si le volvía a hablar y esta vez Nymphadora se lo colocaba en su dedo?
- No hay otro camino – se dijo a si misma – ese hechizo es el único que me puede ayudar, si no sirve, lo más seguro es que moriré aquí- respiró hondo varias veces antes de convocar el fuego demoniaco…
En Grimmauld Place, dos hombres se encontraban comiendo en la cocina, ninguno de los dos hablaba, Remus se dirigió hacia la alacena en busca de té, lo que encontró fue la caja del té favorito de Tonks, suspiró pesadamente al recordar todo lo que vivieron y lo que resultó al final.
Una parte le decía que la buscara y se disculpara, pero otra parte le decía que la olvidara, que no había sido sincera con él.
- ¿En qué piensas Moony?- la voz de Sirius lo sacó de sus pensamientos.
- Nada realmente – dijo, todavía con la caja de bolsitas de té de durazno de Tonks.
- Eso es el té de Nymphadora ¿Verdad? – Sirius arrugó la frente – creo que lo mejor será dejarlo donde pertenece.
- Iré a devolvérselo – dijo Lupin.
- Yo decía que tirarlo a la basura – le respondió – creo que es lo mejor ¿No crees Moony?
- Tal vez, pero creo que lo buscará y vendrá, lo dejaré en su puerta, para no verla.
- Muy bien Remus – dijo Sirius - ¿Irás ahora mismo?
- Si, lo mejor es terminar esto de una vez- en parte lo decía en serio, pero su otra parte le decía que tenía que ir.
Apareció a una cuadra del apartamento de Tonks, mientras caminaba, se preguntaba que le diría si la llega a ver, pero también recordó que sus supuestos exalumnos estaban con ella, sí, lo mejor sería no ver a nadie. Unos minutos después, llegó a la puerta del apartamento y cuando se encontraba a punto de dejar la caja de té, la puerta se abrió.
- Lupin- era nada más y nada menos que Harry Potter. - ¿Qué haces aquí?
- Vengo a devolverle esto a Nymphadora – dijo con voz fría señalando la caja de té- ¿Dónde está ella?
- Desaparecida – esa respuesta no la esperaba – debió de haber regresado hace varias horas y no lo ha hecho, pero no creo que te importe – Harry estuvo a punto de cerrar la puerta cuando Remus lo detuvo.
- ¿Cómo que desaparecida?- había demasiada preocupación en su voz. Estaba molesto con ella, pero eso no significaba que no se preocupara por ella.
- Ya te lo dije, no te interesa – Harry comenzaba a molestarse – nosotros la encontraremos. Dame la caja de té y vete.
- No lo haré – dijo Remus y antes de que Harry lo pudiera detener, él ya estaba adentro mientras veía la escena frente a él.
En uno de los coloridos sillones de la casa, se encontraban, Ron, Hermione y Ginny, esta última cargando a un Teddy quien al parecer ardía en fiebre.
- ¿Qué le sucede?- dijo Remus mientras caminaba hacia los chicos.
- ¿Qué haces aquí?- dijo Ginny, furiosa con Lupin y preocupada por Teddy.
- ¿Qué le pasa al bebé?- repitió sin apartar la vista del bebé.
- ¿Por qué lo preguntas?- esta vez dijo Ron- ¿Te interesa?
- Sí, lo hago – dijo Remus – por favor ¿Dónde está Tonks? ¿Por qué el bebé está ardiendo en fiebre?
- Porque su madre está en peligro – dijo Hermione finalmente – Teddy viene del futuro y si a Tonks o a ti les pasa algo, ya que como sabes, venimos del futuro y tú y Tonks son sus padres, él enfermará y…
- ¿Y qué?- preguntó Remus temiendo lo peor- ¿Qué le va a suceder?
- Morirá – dijo Harry finalmente – Teddy morirá.
- ¿Qué puedo hacer?- dijo Remus con desesperación - ¿Cómo puedo evitar eso?
- ¿Tú? – Harry estaba furioso, no le importaba si se repetía la escena de Grimmauld Place cuando él les dijo que Tonks estaba embarazada - ¿Por qué quieres ayudar? Cuando te dijimos que nos escucharas, no lo hiciste ¿Pero que hiciste entonces? Tú y Sirius nos dijeron que nos fuéramos, a Tonks la llamaron traidora, no te importó que Teddy te estuviera llamando mientras lloraba, lo rechazaste, al igual que lo hiciste con Tonks. ¿Para qué quieres ayudar? ¿Para que ella y tu hijo sigan sufriendo por tu culpa?
- Harry – Hermione tenía lágrimas - ¡Cállate!
- No lo haré y si me quieres atacar ¡Hazlo! – dijo Harry.- mi ahijado está en peligro de morir y este idiota solo empeorará las cosas.
Miraron a Lupin y pensaron que lanzaría un hechizo hacia Harry, cómo lo hizo en aquella ocasión en Grimmauld Place, pero sucedió todo lo contrario, lentamente comenzó a deslizarse hacia el suelo con la cabeza abajo, hasta que finalmente se sentó en el piso, levantó la mirada mientras las lágrimas caían por su rostro.
- Por favor – dijo en voz baja - ¿Dónde está Dora? Ahora sé que fui injusto con ella, merezco su enojo, merezco el odio que ahora ella debe de sentir hacia mí, a ella no la merezco, ella ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida y… ahora que sé que en un futuro estaremos juntos y seremos una familia, no quiero perderla, la amo y… también amo a nuestro bebé, a Teddy. Por favor, ayúdenme.
- Remus – Hermione se acercó a él – Tonks no te odia, al contrario, ella aún sigue amándote a pesar de lo idiota que has sido con ella.
- Iremos con Dumbledore – dijo Ron – él nos llevará a dónde está Tonks.
- Quiero ir yo también – dijo Remus rápidamente – quiero estar ahí, quiero ayudar. Por favor, se los suplico.
- ¿Y Teddy?- dijo Harry.
- Yo me quedaré con él – dijo Ginny – no podemos llevarlo ni tampoco podemos dejarlo solo.
- Está bien – dijo Harry – vendrás con nosotros, pero no es por ti, es por Tonks y por Teddy.
- Gracias… Harry – dijo Remus mientras se limpiaba sus lágrimas.
- No agradezcas- dijo Harry – mejor agradece cuando Tonks te perdone.
- Tómalo – Ginny le pasó a Teddy a Lupin – te necesita ahora.- Tomó a Teddy en sus brazos mientras veía con desesperación como se retorcía por la fiebre.
- Ma… - el pequeño Teddy llamaba a Tonks con lágrimas – ma…
- Te prometo que ella estará bien, la traeré a salvo, por favor, perdóname.- El bebé abrió levemente sus ojos, ojos que eran demasiado parecidos a los de él ¿Cómo es que nunca lo notó?
- Pa… - Teddy trató de estirar su bracito para tocar el rostro de Remus, pero no tenía fuerzas.
- Tranquilo- lo abrazó- estarás bien, lo prometo.
Tocaron la puerta del apartamento de Tonks y los cuatro chicos se apresuraron a abrir, era Dumbledore.
- ¿Listos?- su rostro estaba preocupado.
- Yo no iré profesor- dijo Ginny – Teddy comenzó a enfermar y no puedo dejarlo solo, pero irá alguien más en mi lugar.- señaló a Remus.
- Parece que ya reflexionó – dijo Dumbledore con una pequeña sonrisa.- no debemos esperar mucho tiempo, vamos ahora.
- Ve, Remus – dijo Ginny – trae a Tonks a salvo.
- Lo haré – dijo mientras le entregaba a Teddy – volveré con ella, lo prometo.
Momentos después, por medio de la aparición conjunta, aparecieron en Little Hangleton, caminaron rápidamente hacia el lugar donde estaba la cabaña de los Gaunt. A unos cuantos metros, observaron que la gente corría y gritaba.
- ¡Ayuda! – gritaba una mujer que corría – se está quemando la vieja cabaña abandonada – Hay alguien ahí dentro. Gritaba por ayuda.
Corrieron hacia el lugar, solo para ver la cabaña en llamas a punto de caerse. Con un movimiento de su varita, Dumbledore aturdió a las personas que se encontraban en el lugar.
- Fuego demoniaco – dijo Dumbledore – es muy peligroso.- con otro movimiento de su varita, un enorme chorro de agua apagó las llamas, entraron a las ruinas que quedaban de la cabaña.
Buscaron desesperadamente algún rastro de Tonks, buscaron durante algunos segundos hasta que el grito de Hermione los hizo acercarse al lugar donde estaba ella, lo que vieron los dejó aterrados. Estaba la capa y la varita de Tonks en algo que parecía carbonizado. Eso significaba una cosa: Nymphadora Tonks había muerto.
Hola.
Después de varios meses, otro capítulo.
