Como prometí, he vuelto ha actualizar pronto. Me gustaría que alguien me dejara review en este capítulo, animan o ayudan a corregir errores, y casi no cuesta nada escribirlos.
San Valentín
Lo había hecho. No podía creerlo. La rosa estaba encargada, no había marcha atrás. El vestíbulo estaba vacío cuando el llegó (había esperado media hora, hasta que se fue el último "enamorado" y estuvo seguro de que nadie le podía ver), y él simplemente dio el nombre de aquella chica, ni siquiera escribió una dedicatoria. Sus nervios le instaban a que volviera a clase cuanto antes.
Ahora estaba en el aula, escuchando a la profesora de francés, que se afanaba por explicar a los alumnos la formación del pasado aunque, como ella misma ya sabía, todos los alumnos miraban por el rabillo del ojo a la puerta, esperando que en cualquier momento los de primero de bachiller la abrieran y empezaran a repartir claveles. Sin embargo, esto no sucedió hasta la hora de lengua. Comenzaron a decir nombres, y Spencer agachó la cabeza y procuró no prestar atención, pero la mención de su nombre le sacó de sus pensamientos: una hermosa rosa blanca le esperaba sobre una mesa. Rápidamente se levantó y volvió con ella, intentando evitar las miradas burlonas de sus compañeros. Cuando vio el nombre de la tarjeta, se apresuró a borrarlo.
-Enano,¿quién te manda flores?¿La ciega del quiosco de la esquina?-dijo un chaval con pinta de gamberro.
Ignoró aquel comentario y se sentó. Disimuladamente, miró a Elena, que se hallaba leyendo las dedicatorias de la nada despreciable cantidad de claveles que recibió, la mayoría de ellos rojos. De repente, ella se volvió y le miró directamente, él se empezó a poner nervioso. La chica hizo amago de levantarse, pero algo la detuvo. La profesora también les quería dar un regalo de especial de San Valentín. Dicho regalo consistía en un examen sorpresa de verbos, y los alumnos, entre refunfuños y exclamaciones del tipo "amargada", sacaron un folio.
Al finalizar la clase, Reid se retrasó un poco más de lo habitual en recoger sus cosas, y cuando se dio cuenta se había quedado solo con Elena.
-¿Te gustó la rosa?
-¿Por qué?
La pregunta no era muy clara, pero ella entendió.
-Porque me caes bien y decidí mandártela. ¿Vienes? –preguntó dirigiéndose hacia la puerta.
-No, tardaré un poco en recoger mi mesa.
-Como quieras- dijo Elena, marchándose con una alegre sonrisa en el rostro.
Pero debajo de aquella expresión de felicidad su cerebro trabajaba incansable tratando de averiguar quien le había mandado aquella flor anónima. Nadie nunca la mandaba un mensaje sin firmar, y Reid no parecía el tipo de persona que hiciera eso, al no ser que de verdad sintiera algo por ella. Intentó apartar esos pensamientos de su cabeza. Seguramente habría sido alguien que quería gastarle una broma.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Ya en su casa, Reid no se podía creer que lo hubiera hecho. "Después de todo, creerá que es una broma de alguien, jamás pensará en mí" pensó tratando de convencerse.
A cien metros de allí, una chica miraba fijamente el teléfono. Finalmente, se levantó marcó un múmero.
-¿Sí?-dijo una voz al otro lado de la línea.
Fin del segundo flash backxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
-¿Esto es todo lo que sabemos?-dijo Elena cuando Spencer la puso al corriente del caso.
-De momento no hemos podido conseguir nada más, el hermetismo de los testigos está obstaculizando todo el proceso. Creemos que les han amenazado.
Elena no contestó, se limitó a observar a Reid desde el otro lado de la mesa. Era como el chico que había conocido al principio. ¿Qué fue de aquella persona alegre y abierta que ella llegó a conocer¿Qué cosas habían sucedido en la vida de Spencer en esos últimos nueve años?
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Fin del capítulo. Agradecería comentarios, a veces me da la impresión de que no me lee nadie.
