Nuevo capítulo de la historia, sé que hace 500 años que no actualizo, pero estaba desbordada de trabajo, que si exámenes, que si periódicos, que si vamos a tal sitio (vale, eso no es trabajo), que si vacaciones, que si playa. Pero ya volví.

Intentaré introducir algunas cosas que se han desvelado en la segunda temporada, aunque evidentemente no aparecerá la sustituta de Elle de la serie.

Alguien me pidió la descripción de Elena, la introduciré dentro del relato a medida que avance.

Se abre la puerta

Tercer flash back

Había línea, y allí estaba ella, todavía dudando de lo que iba a hacer, pero Mónica era una chica de confianza, nunca la traicionaría. Finalmente se decidió y contestó al si que acababa de oír:

-Hola, Mónica, soy Elena.

-¡Elena! Hacía tiempo que no te veía.

-Ya, desde que te cambiaron de clase casi no nos vemos. Te llamaba para preguntarte algo.

-¿Por qué nadie llama nunca para saludar?- dijo Mónica riéndose al otro lado del teléfono- Está bien, pregunta lo que quieras.

-¿Spencer Reid encargó una rosa¿Una rosa para mí?

-Sí, vino ayer, con su cara de asustado de siempre¿a qué viene ese interés?

-No es nada- se apresuró a añadir Elena- Es solo que me pareció raro.

- Ese chico siempre fue extraño, un enano enclenque, no le des más vueltas.

Los dedos de Elena se cerraron con fuerza entorno al auricular del teléfono mientras hacia un esfuerzo por que su voz sonara amable:

-Tienes razón, qué estupidez por mi parte. Tanto tiempo libre me hace pensar demasiado. Te llamaré un día de estos- dijo Elena y colgó el teléfono, dejando a su interlocutora no muy convencida.

Inmediatamente después abrió su armario, se puso el primer abrigo que encontró y salió de casa. Tenía muy claro adonde quería ir y qué iba a hacer. No dejaría a Reid solo por más tiempo, esa situación no tenía sentido, la rosa roja le había hecho darse cuenta. Concentrada en sus pensamientos, dio un respingo al tropezar con un escalón de cemento rajado por el paso de los años y las pisadas de la gente. Levantó la vista. Se encontraba enfrente de la casa de Spencer Reid. Después de un instante de vacilación llamó al timbre, la puerta se abrió apenas unos segundos después, tan solo lo suficiente para que los ojos de un chico pudieran ver a la persona que esperaba sobre el felpudo, una chica de tez blanca y melena morena y lisa. Reid frunció el ceño. Aquello no iba bien.

- Hola¿querías algo?- dijo sin mover la puerta.

Elena se inclinó un poco para poder hablar con él.

-No tenía nada que hacer y decidí venir a verte- mintió, pero tenía que ganarse su confianza, mientras esa puerta no se abriera debía elegir con cuidado sus palabras.

-Si vienes a enterarte de algo para hacer un nuevo chiste sobre mí no te molestes, invéntatelo como hace todo el mundo.

Aquello no iba a ser fácil. Una batalla para entrar acababa de comenzar, y había grandes guerreros en ambos bandos. Debía hacer que se abriera la puerta, vencer a la desconfianza que le impedía ayudar a Reid, demostrarle que le apreciaba, que ella no era como el resto de la gente que conocía.

-No, no pienses así, yo solo pensé que quizá te apetecía hablar un rato con alguien, no vengo con malas intenciones.

Spencer arqueó una ceja. No era la primera vez que había escuchado eso. Elena se dio cuenta de que su estrategia no era la correcta. La puerta se cerró un poco más.

-¿No crees que si quisiera ir contra ti, teniendo en cuenta la popularidad que tengo, no lo habría hecho ya?

Por un momento, Reid no supo que contestar. Elena vio su vacilación y supo que estaba cerca de conseguirlo. La puerta se abrió ligeramente.

-¿No me vas a dejar pasar?

El chico dudaba. Al fin, pareció decidir que no perdía nada por intentarlo. Un segundo después, Elena entraba en la casa. La puerta se había abierto.

Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Se acabó por hoy! Después de casi medio año he puesto otro capítulo, y quisiera dar las gracias a Ennaira Skywalker, Katie y RaKeL que dejaron reviews en este tiempo.