Bueno chicos ya tenía tiempo que no me hacía presente, pero este dia traigo un par de actualizaciones que estoy seguro que van a disfrutar, estoy hablando de En Busca de Mami, Espectro, Segunda Oportunidad y por su puesto Un Heroe En Un Mundo Sin Quirks. Lamento la demora, una disculpa y bueno como ustedes sabem aqui viene la renuncia de derechos...
My Hero Academía es una obra creada por Kohei Horikoshi, esta historia fue creada sin fines de lucro, su unico proposito es el de entretener...
Sin mas por aclarar comencemos con el cap...
LA GUERRA COMIENZA, HÉROES, VILLANOS Y YAKUZAS
El color carmesí de las llamas se abría paso con rapidez, todo lo que anteriormente era verde, ahora estaba cubierto por una densa nube de humo y se estaba consumiendo por un calor abrazador, pedir ayuda no era una opción, además al tratarse de una actividad divertida no vieron necesario llevar sus celulares a la mano.
En estos momentos Kyoka e Izuku se encontraban espalda con espalda, mientras buscaban localizar algún movimiento extraño que les diera indicios de encontrarse bajo ataque o si solo se trataba de un accidente. Jirou no perdió tiempo, se arrodilló y llevó sus jacks a la tierra buscando escuchar alguna vibración que le indicara si había enemigos cercanos, por su parte Deku estaba atento en caso de que buscaran emboscarlos.
- No detecto a nadie, esto no me gusta nada, un incendio de esta magnitud no aparece por nada, Midoriya, tenemos que regresar y buscar a los demás –Declaró una preocupada Kyoka volteando a ver a su compañero, Izuku observaba el fuego con seriedad, Todoroki y Bakugo no eran tan inconscientes como para lanzar fuego en un área silvestre, algo más debió haberlo provocado.
- ¨Quizás podría intentar apagar las llamas recreando el Nebraska Smash de All Might, jamás lo eh intentado y podría ser demasiado complicado para mí, sin mencionar que si fallo habrá varias consecuencias de intentarlo, las llamas podrían apagarse o en su defecto intensificarse si lo hago mal¨ -Pensaba Izuku los pros y contras al actuar o no contra el incendio.
- ¡Midoriya! ¡MIDORIYA MALDITA SEA! ¡ESTE NO ES MOMENTO DE BALBUCEAR COMO IDIOTA! ¡REACCIONA! –Gritaba Kyoka buscando hacerlo reaccionar, pero como el muchacho no salía de sus pensamientos, no le quedó de otra, Kyoka lanzó sus jacks directo al cuello de Midoriya provocándole un dolor bastante molesto, el cual logró hacerlo reaccionar.
- Jirou-san –Exclamó el chico desconcertado al sentir el dolor en su cuello, mientras Kyoka retiraba sus jacks y el chico se frotaba el área adolorida mirándola con extrañeza.
- ¡NO PODEMOS SEGUIR PERDIENDO EL TIEMPO, TENEMOS QUE SALIR DE AQUÍ! ¡AHORA! –Exclamaba muy asustada y preocupada la pelimorada al estar en una situación donde su compañero no parecía querer cooperar.
El peliverde regresó su mirada al fuego buscando alguna vía de escape, estaban rodeados, por lo que tomó una decisión, debían salir de ahí cuanto antes.
- Tienes razón, discúlpame –Pidió Izuku pues estaba actuando de forma egoísta.
- ¡ESPERA! ¿QUÉ ESTÁS HACIENDO? –Preguntaba Jirou algo nerviosa, mientras que el peliverde le tomaba en brazos cargándola como una princesa.
- Te sacaré de aquí, no importa si me meto en problemas, pero no dejaré que nada te pase, Momo y Kirishima me matarían si algo te ocurriera –Comentó el peliverde mientras que concentraba su poder en sus piernas. Flexionó las rodillas y antes de poder saltar una llamarada azul les bloqueo el camino- ¡Maldición! –Exclamó el peliverde al verse interrumpido.
- ¡Kyaaaaaa! –Gritó Kyoka mientras que Izuku por instinto la protegía usando su cuerpo como escudo, el muchacho la abrazó de forma protectora, mientras la chica presa del pánico se aferraba con fuerza y miedo a su amigo.
Lentamente una silueta oscura aparecía caminando entre las llamas, aquel sujeto atravesó el muro de fuego como si fuera una puerta para después detenerse frente a Deku y Earphonejack, Izuku giró el rostro y se encontró con la persona que quizás era el causante de todo esto.
- No eres a quien estaba esperando encontrar –Mencionó este sujeto, era un joven alto de cabellera negra algo desordenada y en puntas, su piel era bastante extraña pues parecía tener injertos de piel quemada en los ojos, parte de la mandíbula inferior y el cuello, dichos injertos se conectaban con remaches a la piel en buen estado.
Su ropa no podía apreciarse muy bien debido a la iluminación, pero se aprecian tonos oscuros en sus prendas de vestir, siendo estas una gabardina y unos pantalones oscuros y unas botas.
- ¿Quién eres y que es lo que quieres? –Cuestionó el Midoriya sin apartar la mirada de aquel sujeto, algo dentro de él le gritaba PELIGRO y que debía salir de ahí en ese momento.
- Si quieres saberlo, entonces… -Este extendió su mano en dirección al peliverde- Ven conmigo –Pidió el de las ropas oscuras en un tono demasiado tranquilidad, Izuku no le despegaba la mirada, estuvo por bajar a Kyoka para averiguar más, pero ella se aferró con fuerza y él lo sintió, su amiga la más ruda de las chicas, tenía miedo.
- Vámonos, por favor –Suplicó la pelimorada cerrando los ojos mientras que el peliverde volvía en sí mismo, este se encontraba en una situación bastante tensa, el campo de batalla era una desventaja, sin mencionar que aquel sujeto se miraba más experimentado, Deku asintió a la petición de la Jirou y se volvió a preparar.
- Sujétate –Mencionó Deku el cual reunía cierta cantidad de poder del One For All en sus piernas y después se alejó de un salto dejando atrás a ese sujeto, este solo les vio irse y metió las manos en su bolsillo para seguir caminando por la zona en llamas con total tranquilidad.
- ESPERA ¡MIDORIIYAAAAA! –Gritó la Jirou con una expresión cómica, sus ojos estaban en blanco y tenía lágrimas que desaparecían por la velocidad de los saltos y las caídas, mientras el aire le sacudía la cabellera y los jacks- ¡MIDORIYAAAAA! –Gritó la rockera mostrando verdadero pánico a las alturas.
En el cielo podía verse como una nube de gas se dispersaba por el bosque, algunos alumnos que se percataron de esto comenzaron a huir a alguna zona segura, sin embargo entre los arbustos y los arboles podemos ver como Ochako Uraraka y Momo corrían en búsqueda de sus compañeros, en ese momento la poca luz de la luna las iluminó dejando ver que amabas llevaban mascaras anti-gas.
- ¿Estas segura de que no quieres que te lleve? –Preguntó Uraraka volteando a ver a Momo quien corría sin despegar la mirada del camino.
- No, solo gastarás energía de forma innecesaria, si nos emboscan estaríamos en desventaja, por ahora sigue corriendo, si la memoria no me falla, estamos cerca de los dormitorios y el campamento –Respondió Momo mientras que Uraraka asentía.
- Mira Momo, por haya –Señaló Uraraka dejando ver como una chica de la clase B estaba corriendo, lo más curioso de esto era que la chica tenía sus puños agrandados y parecía llevar algo en el interior.
- Es Itsuka-chan –Exclamó Momo con sorpresa mientras corría y se concentraba en crear una máscara de gas para la mencionada, Itsuka en ese momento parecía estar haciendo su mejor esfuerzo por aguantar la respiración y por sus pasos torpes parecía que tenía un buen rato aguantándola.
- Itsuka-chan –Llamó Uraraka haciendo a la chica voltear, la joven de cabellera naranja hizo una seña para que le siguieran, ella conocía el camino de regreso, pero Momo le detuvo.
- Espera, ponte esto –Pidió Momo mientras que le colocaba la máscara a la chica, quien al final recupero el maravilloso aire que tanto ansiaba.
- Gracias –Respondió la joven pelinaranja de forma pesada, se le miraba demasiado agitada ya que la adrenalina la tenía muy alta, por su parte Momo creaba una segunda mascara mirando como Kendo liberaba a su amiga para que igual pudiera sobrevivir al gas.
- ¿Has visto a los demás? –Preguntó Momo mirando a la oji verde negar.
- Tengo a Yui conmigo, me pareció ver a Kinoko y Reiko hace unos minutos atrás, ya estaban cerca de la salida, yo regresé para buscar a Yui y al resto de mis compañeros, creo que ya están todos fuera, a excepción de nosotras –Aclaró la artista marcial mientras que Momo y Uraraka se miraban entre ellas.
- ¿Viste a Izuku-kun y Kyoka-chan? –Preguntó Momo dejando que todas le vieran demasiado preocupada por ambos.
- No, pero conociendo a Midoriya ya debieron de haber regresado –Explicó la pelinaranja- Ahora no perdamos tiempo, vámonos, tenemos que salir de aquí –Comentó Kendo haciendo asentir a las chicas, de esa manera todas siguieron corriendo.
Mientras tanto unos metros alejados de aquella zona, podemos ver como un hombre de cabellos castaños con una extraña mascara muy parecida a la de un doctor de la peste se hacía presente mientras miraba fastidiado una de sus manos a la que le salía un extraño sarpullido, podía verse como había sangre y tenía marcas de haber sido mordido.
- Maldita mocosa, me mordió –Se quejó aquel sujeto, el cual comenzó a notar un curioso cambio en el ambiente, había una extraña sensación de hostilidad por todos lados- Tengo que encontrar a Eri antes de que alguien más lo haga –Se quejó el hombre mirando su mano, el sarpullido comenzaba a volverse molesto y le provocaba bastante ansiedad por lo que comenzó a rascarlo.
Por su parte Izuku y Kyoka habían logrado llegar a la zona segura, pero era demasiado extraño, no había absolutamente nadie en la zona.
- Busquemos a Aizawa-sensei –Mencionó Izuku mirando a Kyoka asentir, ambos comenzaron a correr, según tenían entendido, el estaría dándole clases a los chicos que habían reprobado, por lo que al acercarse a dicho lugar, terminaron recibiendo un mensaje en sus cabezas.
¨Atención señores, en este momento nos encontramos bajo ataque, algunos villanos lograron acceder a nuestro campamento, no tenemos idea de cuantos puedan ser, chicos si se encuentran con alguno alguien desconocido no lo ataquen huyan y busquen refugio¨
Izuku y Kyoka se vieron sorprendidos, eso quería decir que había más, fue entonces que vieron salir a Aizawa de aquel salón especial donde ayudaría a los que reprobaron los exámenes.
El hombre tenía un nombre en específico rondando por su cabeza, pero este se desvaneció al ver a un par de sus estudiantes por la zona.
- ¿Qué están haciendo ustedes por aquí? –Cuestionó el pelinegro de forma severa mirando a Izuku y Kyoka.
- Sensei, en el bosque nos atacó un hombre que puede manipular el fuego –Dijo el peliverde preocupado.
- Entren al salón, Vlad está ahí con algunos de sus compañeros, yo debo de ir a ayudar –Declaró el pelinegro de forma seria.
- Sensei, puedo ayudar, necesito asegurarme de que Momo está bien –Comentó el peliverde mirando a Aizawa, el hombre estaba por negarse, pero entonces una extraña silueta salió de la nada y atacó al héroe y sus estudiantes, pero estos lo esquivaron mirado a la extraña silueta caer al suelo.
La criatura terminó en el piso y se dio la vuelta la vuelta mirándoles fijamente, cuando Aizawa se puso alerta y se enfocó en un par de personas que hacían acto de presencia.
- Así que conoces a la chica, que tal si nos dicen donde esta nuestro objetivo y los dejamos en paz –Comentó un hombre rubio que usaba una máscara negra en forma de pico, este vestía de forma elegante, llevaba una camisa verde de manga larga y un pantalón negro.
- ¨Momo¨ -Pensaron Izuku, Aizawa y Kyoka, al ver a este extraño grupo que había aparecido ante ellos.
De regreso con Momo y Uraraka, podemos ver como ambas corrían esperando salir del bosque mientras Kendo y Kodai les seguían de cerca, detrás de ellas una espesa nube de gas les pisaba los talones, para fortuna de las chicas, cada una portaba sus máscaras antigás.
El grupo lentamente se acercaba a la salida, pero fue entonces que Kodai se detuvo de golpe llamando la atención sus amiga y compañeras.
- ¿Yui qué haces? Tenemos que salir de aquí, hay villanos y no podemos darnos el lujo de toparnos con alguno –Comentó Kendo mirando a su amiga con preocupación, sin embargo la pelinegra señaló algo que se miraba caminando de forma torpe.
- Por haya, no logro distinguirlo bien pero me pareció ver a alguien –Respondió Yui mirando a las chicas mientras señalaba la dirección en la que vio movimiento.
- Podría ser una trampa, tenemos que regresar al campamento –Comentó Uraraka muy desconfiada del entorno.
- ¿Pero y si no lo es? –Preguntó Momo mirando a la castaña- Se supone que somos estamos estudiando para ser heroínas, no podemos darle la espalda, si quieren salir no hay problema, iré yo –Dijo la pelinegra, la cual estaba actuando un poco irresponsable en esta ocasión.
- ¡Espera Momo! –Llamaba Kendo preocupada.
- Adelántense, yo me quedaré con ella, regresaremos juntas –Mencionó Yui sorprendiendo a Kendo, al haber visto aquella silueta se sentía responsable en ayudarla.
- ¿Yui tú también? –Preguntó preocupada la chica de cabellos naranjas al ver correr a las dos chicas de cabellos negros acercarse a la silueta. Al llegar ambas se llevaron una enorme sorpresa, era una pequeña niña de cabellera blanca, esta se tomaba la garganta y estaba llorando, sus ojos rojos expresaban desesperación pura al no poder respirar de la manera correcta, mientras que tenía sangre en su boca, esto las asustó pues no esperaban que el gas llegara a ser tan dañino como para hacerla sangrar por la boca a ese punto.
Uraraka y Kendo las vieron alejarse y no les quedo de otra que correr detrás de ellas, no iban a dejarlas solas, ya que el fuerte de ambas no era precisamente el combate cuerpo a cuerpo.
- ¡Hey! Ya estoy aquí no pierdas la calma y respira despacio –Pidió Momo colocándole una máscara a la pequeña.
- Es una niña –Mencionó en shock Uraraka, que bueno que no la dejaron atrás.
- No puedo, no… no pu-puedo –Mencionaba la pequeña comenzando a perder el conocimiento, su vista comenzaba a ser borrosa, hasta que Momo aseguró la máscara, esto le permitió a la niña respirar con desesperación.
- Shhh, shhh, shhh calma, respira despacio y con calma, no pasa nada –Explicó Momo haciendo que la niña siguiera sus indicaciones y al normalizará su respiración, lentamente su vista mejoró al oxigenarse mejor, sin embargo para mala suerte de las chicas, la niña se asustó al verlas usando esas máscaras tan aterradoras.
- No, no, déjenme –Pedía la niña, mientras Momo hacía lo posible por tranquilizarla, Yui se dio cuenta de algunas cosas.
- Wow, tranquila pequeña, no somos las malas, solo queremos ayudarte –Decía Kendo queriendo tranquilizar a la niña.
- Momo, tenemos que sacarla de aquí, mira sus brazos y piernas –Pidió Kodai, por lo que la ex Yaoyorozu bajó la mirada y pudo notar que la niña tenía vendajes cubriéndole los brazos y piernas, además de que su ropa era solo un camisón percudido y en pésimo estado.
- ¿Cómo te llamas? –Preguntó Momo, ante la pregunta la pequeña se tranquilizó un poco, ya que significaba que no estaban con ese hombre- ¿Estabas acampando por la zona? ¿Vienes con alguien? –Preguntaba Momo, pero entonces un corte apareció en la mejilla a Momo la cual solo sintió la sangre bajar.
- Esa cara tuya, es de lo mejor… te vez… tan hermosa ¿Te gustaría ser mí amiga? –Preguntó una joven rubia que llevaba un uniforme escolar a base de un suéter de color beige, una falda azul marino, calcetas azules que llegaban por debajo de la rodilla, zapatos escolares marrones, además parecía tener una especie de mochila en la espalda.
Momo al ver a la desconocida rápidamente abrazó a la niña de forma protectora, mientras Kodai miraba esto preocupada. Ella no era un héroe del tipo atacante, por lo que la situación estaba en contra de ellas, mientras que Uraraka y Kendo alzaban la guardia para defender a las chicas.
Ubicación desconocida…
Podemos ver como una pequeña silueta miraba en completó shock el como el bosque estaba en llamas, sus piernas temblaban y estaba completamente inmóvil, fue cuando una enorme sombra le cubrió de pies a cabeza, esto lo asustó pues nadie debería conocer ese lugar.
- ¿Este es un lugar bastante genial no te parece? –Preguntó la enorme silueta que estaba parado frente al pequeño, unos brotes de lágrimas se asomaron por sus ojos- Esa gorra es demasiado buena para un niño, cámbiamela por esta tonta mascara de juguete –Mencionó la enorme silueta, a la luz de la luna podía vérsele con una capucha cubriendo su cuerpo, mientras su rostro era cubierto por una máscara blanca con varios agujeros.
El sujetó se retiró la máscara y la dejó caer, fue entonces que el niño fue presa del pánico, esa sonrisa, esa maldita le decía que no iba a salir con vida.
- ¨Mamá, Papᨠ-Susurró el jovencito al reconocer al sujeto que estaba frente a él.
- Sabes, sin tu gorra me pareces bastante conocido –Mencionó el enorme sujeto, el cual se acercó un poco más para ver fijamente al pequeño frente- Supongo que simplemente debes parecerte a alguien a quien ya asesiné –Declaró el sujeto restándole importancia –En fin, es suficiente de platica, es hora de trabajar –Mencionó el hombre apretando el puño, al momento en que su brazo era cubierto por tejido muscular y golpeando el estómago del pequeño, el impacto fue tan poderoso que los ojos del niño se pusieron en blanco mientras que escupía algo de saliva en el proceso.
El niño terminó en el suelo y parecía no poder moverse, mientras el enorme hombre se acercaba tranquilamente a su víctima.
- Tu no estabas en la lista, pero puedo matarte por mejor placer –Dijo el sujeto mientras su brazo se volvía a cubrir de tejido muscular, entonces un poderoso puñetazo hizo al enorme sujeto retroceder- Ese golpe, me dolió –Comentó el sujeto mirando a su atacante.
- No soy de meterme en peleas ajenas, pero golpear a alguien que no está consiente es poco honorable –Comentó de forma severa un hombre enmascarado y larga cabellera castaña, era de complexión musculosa y sus ropas constaban en una camiseta blanca de manga corta ceñida al cuerpo, unos pantalones negros y unas botas militares, mientras sus manos y ante brazos eran cubiertos por unas placas de metal.
- Esto será divertido, más insectos por aplastar, ven aquí amiguito, divirtámonos –Mencionó el enorme sujeto el cual comenzó a recubrir su cuerpo con una masa muscular destrozando la capa que lo cubría, dejando verse como un hombre rubio con un ojo metálico.
Ambos hombres se lanzaron uno contra el otro y chocaron puños haciendo que una ráfaga de aire levantara polvo y rocas.
- Te hare pedazos –Dijo el rubio con una sonrisa desquiciada.
- Hablas demasiado –Respondió el enmascarado de forma severa.
Esta historia continuará...
Gracias por la espera...
