Todos los personajes son de JK Rowling ninguno me pertenece (por desgracia) no se quiere ofender y/o crear malestar alguno.
Ah, es un SSHG
Si no te gusta esta pareja, pues no leas y todos tranquilos!!
[! A D V E R T E N C I A [!
HAY LEMMON AL FINAL XD
Ha sido a petición de un millón de personas, se los dedico a todas ellas, a Marta!! Mi fan de Remus, que discutimos sobre temas triviales, como… Remus se comporta extraño durante la semana de antes de la luna llena, este hombre es insaciable!! XDDD
A Sandra, que le digo que me de ideas, la tengo esclavizada a la pobre… XDD
A Virginia, porque la quiero un monton, y se que odia a la pareja D XD
Y a Creature Marie, que la he picado a los lemons D Va por ti!!
Y me lo dedico a mi misma, porque estoy batiendo records actualizando ademas, este capi tiene 5 hojas de Word, Ole por mi!! XD
Capítulo VI: Solo sueños.
Severus Snape, caminaba hacia la torre Gryffindor, abatido, y descompuesto por dentro.
Prefería ir al infierno, antes que a esta fiesta.
Entro a la sala común a través del retrato de la dama gorda, y allí no había nadie.
Demasiado raro.
Subió por las escaleras, del dormitorio de las chicas, y cada peldaño que subía, más voces se oían.
Estaba claro, iba a ser la peor noche de su larga vida.
Aquella habitación era un desastre, chicas corriendo de un lado a otro, otras en corro, peleas con almohadas, y música muy alta.
Paso por al lado del primer corro.
- Pues he oído que Pansy esta con uno de 6º curso!! – decía una chica.
-Que?!
Pasó de largo y fue directamente a su cama.
-Hemione!! Donde vas?!- Dijo una chica tras de mi.
-Tengo que dormir, no me encuentro muy bien.- Mintió
-Bobadas, quédate, aun queda mucha noche nos lo vamos a pasar genial.- Dijo mientras me estiraba del brazo y me obligaba a sentarme en el corro.
Lo que oía me dejaba totalmente en shock.
-Bueno Hermione, me han dicho que Ron esta coladito por ti.- Dijo parvati.
-Es verdad, cada vez que te mira se pone colorado como un tomate.
-Pues yo no he notado nada….
Ahora lo entendía todo, entendía porque se arrugaba la túnica, porque balbuceaba, y porque sentía vergüenza al hablarme…
Estúpido crío.
- Además hermione, estás muy rara últimamente, tienes sueños muy extraños, siempre te oímos jadear.
Todas rieron asquerosamente.
-Cuéntanos de que van esos sueños porfa!! – Dijo una chica abrazada a una almohada.
- Venga porfa!! – Dijeron todas al unísono.
- Tengo mucho sueño, en la próxima fiesta os lo cuento.
-Joooo- Se quejaron todas.
-Hasta mañana chicas- Dije con una falsa sonrisa.
- Hasta mañana!! – Chillaron todas, y se pusieron otra vez a cotillear.
Llegué a la habitación, que por suerte era individual, y encendí la luz.
Todo estaba impecable y ordenado.
Me Tiré en la cama y cerré los ojos. Era demasiado temprano para dormir.
Un suave ruidito hizo que abriera los ojos. Mire hacia la ventana y vi una lechuza gris.
Cogí el sobre, la tinta era morada, y llevaba el sello de la escuela. Todo era demasiado raro.
Srta. Hermione Granger:
Reúnase con migo en mi despacho lo antes posible, debemos encontrar una solución al problema del que hablamos semanas atrás.
Siento molestarla tan tarde, pero el tema no debe esperar mucho.
Atentamente, Albus Dumbledore.
Ahora si que había metido la pata hasta el fondo.
La verdadera hermione estaba en la cama bajo los efectos de una poción para dormir y dado el poco tiempo desde que se la había tomado, daba por imposible que despertara en unas horas.
No tenía mas remedio que ir e improvisar sobre la marcha.
Salio de su habitación, esquivo a las diferentes chicas que se interponían en si camino hacia la puerta, y salio hacia los pasillos.
Camino durante 5 minutos, para llegar hasta el águila gigante.
-Sorbete de limón. – Pronuncie alto y claro.
Subí las escaleras, toqueteándome los dedos, y llegue hasta el conocido despacho de Albus.
-Hermione, me alegro de verte. – Dijo Albus con su típica sonrisa. - ¿Un caramelo de limón?
- No gracias – Dije intentando poner una sonrisa.
- Por favor, siéntate.
-¿Has pensado alguna solución? –Pregunto Albus mientras me miraba por encima de las gafas.
- Pues a decir verdad, no. He tenido muchos deberes, y no me ha dado tiempo. - Miento fatal.
- Te dije que hoy era el último día, y las cosas se pondrán serias a partir de ahora Hermione, no nos queda tiempo.
- Yo… Lo siento mucho profesor.
- No lo sientas Severus.
- ¿Cómo me ha llamado?- Pregunte atónito.
-Severus, no finjas, se muy bien lo que os ha pasado y quiero ayudaros.
- ¿Cómo lo ha sabido?
- El aspecto no cambia, pero si el interior. He notado muchos cambios, por mucho que lo intentéis, nunca podréis copiar a una persona, porque todos somos únicos y nadie tenemos la misma personalidad.
Baje la mirada.
- Tan solo quiero saber una cosa.
-Dígame.
- ¿Porque lo hiciste? Se que la amas, pero, Tan desesperado estás?
- No sabe usted cuanto la amo.
- Mira, Severus, lo único que puedes hacer, es confesarle lo que sientes.
- No creo que lo entendiera, Albus.
- Lo entenderá, es demasiado madura para su edad, y ten por seguro que ella no se lo dirá a nadie.
- No estoy seguro.
- Tomate el tiempo que quieras Severus, se que es difícil, pero debes hacerlo, o te acabaras volviendo loco.
- Lo haré cuando reúna el valor suficiente.
Y sin más se fue a su despacho, tenia que verla, tenia que oír su respiración tenia que estar junto a ella.
Pasó la puerta de su despacho y se la encontró en el mismo sitio donde la había dejado, respiraba entrecortadamente y se movía de un lado para otro.
Me acerqué, pero no parecía que tuviera una pesadilla, era más bien un sueño.
- Severus, uhmmm- Susurro Hermione.
- Estoy aquí – Dijo extrañado.
Hermione estaba sudando, las sabanas estaban revueltas.
- Severus…- Dijo mientras se mordía los labios.
Aquello ya si que no era normal. Así que decidió meterse en su mente, para ver lo que estaba pasando.
La luz era tenue y centelleante, dos siluetas estaban apoyadas contra una pared, besándose apasionadamente y acariciándose como si el mundo se acabara.
Reconocí a las dos figuras, Hermione estaba soñando conmigo, y por ello, decidí continuar en el sueño, aun sin salir de mi asombro.
Poco a poco, fuimos retrocediendo hacia la cama, que aun sin dejar de besarnos, comenzamos a notar que la ropa sobraba, y fuimos quitándonosla uno al otro, lenta y seductoramente.
Mis labios fueron bajando sobre el cuello de Hermione, haciendo que esta arqueara su espalda y se le escapara un gemido.
Ella se apoderaba de mi pelo y me acariciaba la espalda pidiendo más.
Mi lengua, delineaba su clavícula y mis manos se habían dirigido hacia sus pechos.
Hermione enredaba sus piernas en las mías y arañaba mi espalda.
Subí a besarle de nuevo en los labios, ella, mordió mi labio inferior, y se perdió en mi cuello haciendo cosas que no sabia exactamente lo que era, pero que me encantaba.
Mordió mi lóbulo de la oreja susurrando algo que no llegué a entender, pero supuse lo que era.
Decidí que era el momento, y me apoderé de ella lenta y pausadamente, la cara de Hermione se transformo en dolor, y poco a poco en placer.
Yo simplemente cerré los ojos y me deje llevar por la pasión.
Poco a poco el ritmo fue aumentando, los cuerpos fueron buscándose más y más, y las caricias fueron haciéndose mas profundas.
Nos besábamos con furia, cada uno gimiendo en los labios del otro, haciendo que el contacto del aliento estremeciera los cuerpos llevados a los límites del placer.
Hermione clavó sus uñas en mi espalda y yo eché la cabeza hacia atrás, liberándome, con un gemido ronco, y profundo.
Sentí que las imágenes pasaban deprisa, Hermione estaba despertando, asique salí de su cuerpo y me senté en la silla feliz, y sin podérmelo creer.
Hermione Granger, Me amaba al fin.
To be continued…
