¡Qué tal! He aquí que les traigo la continuación de este fic.
En este capítulo veremos los problemas que tendrán gracias a los "besos" y a sus hermosos hijos que comen dulces y vomitan a su madre...
N/A: SI han visto la pelicula de "La Propuesta", entenderán muy bien la última escena.
Guía perfecta de cómo NO criar a tus hijos
Capítulo 2: Cómo NO dormir a tu niño
o-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-o
De nuevo vemos a todos los alumnos de HOgwarts, en este cuarto día, llenos de entusiasmo. Algunos felices de que su bebe ya sepa decir ciertas cosas, algunos felices de que ya no estuvieran enfermos, y una singular pareja feliz de que ya no estuvieran perdidos…
Hermione comía en silencio y atendía a Rose sin pronunciar palabra. Draco noto esto pero naturalmente prefirió no decir nada pues dedujo que la chica había llorado y generalmente estaba más brava cuando de lagrimas se trataban.
Tal vez la molestaría más tarde pero cuando no hubiera público. Se sorprendió a sí mismo pensando por el bien de la castaña, la iba a molestar sí, ¿pero porqué no quería que nadie viera cómo se molestaba?
Es más divertido si…intenta golpearme ¡eso! No creo que se atreva si me ve con Crabbe y Goyle.
– No Rose, abre la boca – Pansy observaba enojada cómo Draco ignoraba olímpicamente sus miradas de súplica. Ella definitivamente quería a la sangre sucia fuera de su vida y mesa.
– Oye Draco ¿Qué harás el sábado? – preguntó Pansy llamando la atención de Scorpius. El ya no tan pequeño bebe la miro.
– Sange sucia – Rose rio aún con la comida en la boca, ensuciando a su madre de papilla. Scorpius siguió repitiendo la frase haciendo reír a todos: Crabbe, Goyle, Pansy, Draco y hasta a Hermione.
– Ok, basta de charlas – dijo Zabini levantándose de la mesa – debo ir con mi bebe.
– ¿Y a ti desde cuando se te da la gana ser buen padre? – pregunto Draco con sorna.
– Desde que recibo un buen pago – le guiño el ojo a Draco y este pareció comprender pues sonrió pícaramente.
– Debes contarme los detalles – se levantó también de la mesa siguiendo a Blaise.
– ¡Draco! – exclamaron Crabbe y Goyle al unísono. Se levantaron a seguir a su "amo"
El pobre Scorpius quedo encima de la mesa abandonado, riendo solito. Pansy lo miro con aprobación.
– Es una lástima que te parezcas a ella – Hermione se aclaro la garganta dando a entender que aún seguía ahí
Al ver que la morena estaba decida a ignorarla, se levantó de la mesa ruidosamente y con energías renovadas tomo a Scorpius y a Rose para después dirigirse a su mesa.
– … pero me agrada la idea de llevarlo ahí…– Ron miro estupefacto a Hermione que se sentaba delante de él.
– ¡Hermione! ¿Hoy no comes allá? – "saludo" Harry
– Me han dejado sola, así que regrese – explico la castaña acomodando a sus dos hijos sobre la mesa.
– Hablábamos del anuncio que dio Dumbledore hace rato – dijo Ginny cambiando de tema – eso de que debemos enviar a nuestros hijos a clase a partir de la semana que viene.
– Oh sí, creo que no escuché – confesó Hermione aún distraída, o más bien concentrada en ignorar a Ron que la miraba insistentemente.
– Dijo que los podemos meter a dos clases diferentes…¿en cuáles has pensado amor? – le preguntó Harry a su novia pelirroja.
– Miranda no parece querer estudiar – comentó torciendo los labios.
– Pero es obligatorio ¿no?
– Sí, pero aún así no sé por qué clase decidirme
– Sólo hoy 6 clases a escoger Ginevra, no seas tan melodramática – le regaño su hermano.
Hermione los observo sumergidos en su plática. Ella ni recordaba lo que Dumbledore había dicho, había estado concentrada en darle de comer a su Rose, su ya no tan pequeña Rose.
Poco a poco el comedor se fue vaciando y Hermione se apuro para no salir con el tumulto de gente, pero sus amigos no llevaba a sus bebes así que tuvieron que cruzar el comedor en busca de ellos. Sintió las miradas de algunas Ravenclaw en su espalda y como por inercia recordó ayer en su sala cuando todos la miraban estupefactos. ¿Qué había hecho?
Dentro del comedor se comentaba el incidente que la mayoría había visto...la mano de Malfoy en el trasero de Granger.
– ¿Crees que estén saliendo? – comentó una chica.
– ¡Creo que sí! – respondió otra.
– Alucinan ¡Draco es mio!
– Ya te lo ganaron Minn, dicen que luego se fueron a besar en otro pasillo y que no fueron a clases por estar "divirtiéndose"
– ¡Es de locos!
– ¿Qué no se odiaban?
– Pues dicen que donde hay odio tuvo que haber amor…
Al fin salió Hermione sola y se dirigió a la biblioteca con ambos niños en brazos , aunque sin escuchar ninguno de los rumores.
o-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-o
Debía compensar el hecho de que había faltado a casi todo el día de clases anterior. Abrió la puerta cómo pudo y se dirigió al interior de su tan amada biblioteca. Scorpius y Rose se hacían caras entre sí, riéndose alegremente hasta que la señora Pince los mandó callar.
Rose miro asustada a su madre quien sólo la miro tiernamente.
– No te preocupes Rose – susurró ella – No te sacará si no haces ruido amor.
– No te peocupes Rose – repitió la niña aplaudiendo.
La Señora Pince una vez más mandó callar a los niños, quienes ahora comprendían la situación así que guardaron silencio.
Hermione pensó que no sería buena idea llevar a sus bebes consigo, así que dejo a ambos sentados en unas sillas con unos cuantos juguetes mágicos. Luego se dirigió por los libros que necesitaba para hacer ese trabajo que ella misma se había impuesto.
Le quedaban dos horas antes de la última clase y no quería ni llegar cinco minutos temprano. Serían quince minutos antes.
Camino por los pasillos hasta que se detuvo de golpe al observar aquél preciso corredor.
El corredor en el que había llorado anoche, el corredor que había sido testigo de su desgracia amorosa, el corredor en el que ella considero haber superado su enamoramiento hacia Ron…y ahora ahí estaba Draco, besándose alguna afortunada chica.
Se incorporaron, o más bien la joven, al sentirse observados.
– Ahora tendré que cobrarte por mirar Granger – el rubio observó cómo su antigua cita se alejaba con un rubor en las mejillas.
– ¡Me dejas sola con ambos bebe para poderte ir a ligar! – le reclamó Hermione sin reparar en el hecho de que estaba en la biblioteca.
– Pues te recuerdo que me has arruinado la diversión – se levantó del lugar donde estaba prácticamente tumbado – ¿cómo lo piensas recompensar?
Draco se sorprendió a sí mismo. ¿Había sido eso un comentario en doble sentido? Había comprobado que la sangre sucia podía ser tan condenadamente sexy como quisiera pues, esa mañana en el comedor, se levantó intencionalmente la falda para…rascarse.
¿Es eso sexy Malfoy? Seguramente la sangre sucia le da comezón…Paso a un lado de Hermione pero esta lo detuvo jalándolo por la túnica.
– ¡Malfoy!
– ¡No me toques! – espeto el rubio asustando a la castaña que lo soltó rápidamente.
– ¡Debes ayudarme! – exigió ella – ¡ya te he dicho que no voy a hacer esto sola!
– Lo sé – se le acerco bruscamente – ya te escuche.
– Pues no parece – retrocedió inconscientemente calculando el terreno con las manos. Se topo con un estante de libros. Sus ojos que aún estaban hinchados amenazaban por dejar salir más lágrimas.
Draco la observo con una sonrisa seductora mientras se acercaba a ella lentamente. Se pego a ella sin dejar de mirarla, retándola a que se moviera.
La castaña estaba en shock, no reaccionaba aún cuando sabía que Malfoy sólo estaba jugando con ella. Estaba confundida. ¿Cómo podía tener esa sonrisa tan cínicamente sexy y esa mirada tan fría e indiferente al mismo tiempo?
Malfoy por su parte se preguntaba también qué carajo hacía acorralando a Granger en plena luz del día. En sus planes estaba acorralarla pero con una varita en mano y un Avada Kedavra en los labios.
La había visto llorar por accidente…En realidad la había seguido ayer para molestarla por ir a tales horas a la biblioteca, pero hasta le sorprendió verla en tal estado. Por un momento pensó en ir y preguntarle qué le sucedía, no muy amablemente claro está.
Pero no pudo hacer nada. Era un maldito cobarde que no lograba imponerse a la voluntad de su padre. Aún sabiendo lo que le deparaba el destino, prefería perderse en el sexo y la humillación hacia los sangre sucia. Esos asquerosos magos que habían marcado su vida, los que habían condenado a los sangre pura como él a servir a Voldemort para que llevara a cabo su venganza. Malditos desgraciados.
Y Granger era uno de ellos. Uno de esos malditos que habían marcado su vida sin siquiera notarlo. Y ella ni lo sabía. Lo podía ver en sus ojos avellana, que destellaban al más mínimo brillo de felicidad…y tristeza.
El joven sonrió amargamente en el cuello de Hermione y esta sintió cosquillas acompañadas de una corriente eléctrica. Ninguno quiso decir nada, la leona necesitaba alguien que la abrazara, y supuso que Malfoy tan sólo quería jugar con ella pero, cuando sintió sus brazos rodearla delicadamente, casi tímidamente, se sintió relajada.
En brazos de tu enemigo Hermione Jane Granger ¿quién lo diría? El prepotente hijito de papi ahora te abraza… ¡Merlín que el mundo está pero si bien loco!
La castaña quería gritar, pero al parecer ni su cerebro ni su corazón escuchaban la voz de la razón ahora pues, ahora hasta alucinaba.
– Dime que no fue por la comadreja Granger – el rubio no rompió el abrazo, sino que se escondió en el cuello de la chica –. No creo que seas tan patética.
Hermione se congelo al instante. Sabía a lo que se refería ¿Cómo sabía que había llorado? Su forma de consolar era algo extraña pero, aún así por alguna jodida razón estaba a punto de ceder, estaba a punto de llorar en sus brazos sin importarle si se burlaba después o no…pero como siempre hay algo que te regresa de sopetón a la realidad.
– ¡BUAAAAA! – Draco se separó agitado de la castaña, como si hubiera estado dormido y ahora despertara.
Hermione, avergonzada corrió hacia dónde había dejado a los bebes.
– ¡Creo que es Rose! – grito indicándole a Draco que la siguiera.
Encontraron a ambos niños, ahora con una apariencia de unos 3 años, (ósea que había crecido bastante) llorando desconsoladamente en las sillas.
– ¡Mami! – Rose se bajo de la silla corriendo a abrazar a su madre – ¡Scorpius me dijo tonta!
– ¡Scorpius! ¡No le digas así a tu hermana! – le regaño Hermione no tan sorprendida como Draco por el hecho de que hablaban más fluidamente. Scorpius busco ayuda con la mirada en Malfoy.
– Vamos Granger, no seas tan dura con el niño – Draco tomo en brazos al pequeño mientras él le sacaba la lengua a su hermana.
– ¡No soy dura! ¡Soy justa! – Rose lloraba desconsolada en los brazos de su madre. Hermione trataba de consolarla pero…Rose al parecerse tanto a Draco, por un momento sintió como si estuviera abrazando al rubio.
Draco rodo los ojos y vio con el rabillo del ojo cómo la Señora Pince se acercaba a ellos con una mirada sumamente molesta.
– Vamos – comenzó a caminar en dirección a un pasillo y Hermione lo siguió después de ver a la Señora Pince también.
Con la cabeza hecha un caos, Hermione se preguntaba por qué carajo le hacía caso a Malfoy. Si la Señora Pince los sacaba podía regresar después de Herbolaria de todas maneras. ¿Por qué sentía la necesidad de quedarse con sus hijos y…Malfoy?
Estaban pegados a un librero con tal de que la Señora Pince no los viera, pero se tuvieron que recorrer aún más. Hermione y Draco bajaron a sus niños y estos se escondieron imitando a sus padres.
– ¿Se siente bien romper las reglas Granger? – preguntó Draco en un susurró.
– Lo he hecho antes – confesó ella mirando divertida la situación. La cara emocionada de sus hijos no tenía precio, al parecer sentían el peligro y eso los emocionaba.
Al final la Señora Pince dejo de buscarlos y ellos al fin pudieron descanzar.
– Me llevare a Rose Granger – dijo Malfoy para después dirigirse a la salida, dejando a Scorpius y a Herms solos.
– ¿Papi está enojado conmigo?
– No amor, él a veces se comporta así – confesó la castaña viendo a Malfoy retirarse.
o-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-o
– ¿Qué haces papi? – Rose estaba mirando atenta a su padre que golpeaba la pared furiosamente.
– No molestes – escupió logrando asustar a su hija. Rose comenzó a sollozar y Malfoy se dio cuenta de su error.
– ¡Papi da miedo! – Draco la abrazo fuertemente mientras ella lloraba. La pequeña se calmo poco a poco.
– A ver Rose – se disculpo rompiendo el abrazo y mirando a los ojos a su hija – ¿te gusta el chocolate?
La pequeña pareció olvidar que había estado llorando pues saltó feliz mientras gritaba "si"
La razón por la cual Draco quiso llevarse a Rose fue porque no aguantaría otro segundo más con Scorpius. Esa carita le recordaba eternamente a la jodida sangre sucia.
¿Qué cojones le pasaba? Había abrazado a Hermione, había pensado consolarla, había pensado romperle la cara a Weasley por hacerla llorar así…
¡Wo! Calma Draco ¿estás pensando en lo que dices? La asquerosa dientes de conejo abrazandote después de haber golpeado a la comadreja…Para empezar te gustaría ensusiarte las manos con ese traidor de sangre ¿verdad?
¡Deja de pensar estupideces como abrazar a Granger! ¡Eso no es digno de un Malfoy…o de un mago! Debo tranqulizarme…pedir consejo ¡si! Algo extraño me sucede y no sé qué es. Debo conseguir que alguien me lo diga.
Ah claro e ir preguntando por ahí ¿Sabes por que tengo ganas de abrazar a Granger? ¡No! ¡Sería muerte social inmediata! ¡Mejor…ya se!
Rose caminaba alegre con su pedazo de chocolate en la mano, mientras que con la otra sujetaba a Draco firmemente y se dejaba guiar por él.
o-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-o
Llegaron a la sala Slytherin y se encontraron a Blaise y su hijo, quienes al parecer estaban igualmente aburridos.
– Blaise, te tengo una pregunta – comenzó Draco llamando la atención del moreno.
– Dime – lo miro para después levantarse del sillón, dejando a su pequeño Glick solo.
– ¿Por qué…a veces sientes las ganas de abrazar a una mujer? – Blaise levanto la ceja y lo miro completamente confundido ¿Hablaba enserio?
– Depende que tipo de mujer, si es tu madre pues…
– ¡No es pariente!
– En ese caso puede que te guste
– ¿Qué me guste? ¿Sexualmente dices?
– Eso ya depende de ti. ¿Por qué, quién es?
– Ah, un amigo me pregunto – una sonrisa de "soy el mas inteligente" se formo en sus labios, siendo que no sabía lo obvio que era.
– ¿Tu amigo se llama Draco? – el rubio lo miro sorprendido ¿lo había descubierto?
Bajo la cabeza y Blaise lo tomo como una afirmativa.
– ¿Se me quita si tengo sexo con ella?
– Pueden pasar dos cosas: o te clavas más, o te deja de interesar. Igual eso depende de ti. Aunque si esta demasiado buena podemos hacer un trío… – Blaise era el número uno para dar consejos retorcidos
– ¡No! – exclamó Draco furioso. LA sola idea de ver a Hermione desnuda y con Blaise ahí le pareció no solo repugnante si no…también inapropiado.
– Vaya, era broma Malfoy, no tienes por que alterarte – Blaise le hecho un vistazo a su hijo que ahora parecía divertirse sanamente con Rose – ¿es la Hufflepuf de hace rato?
–…¡Sí, es ella!
– No esta nada mal eh, aunque se ve algo tímida – un "cucu" sono en la sala, indicando que era la hora de partir al aula de clases – si la miras fijamente se deja besar.
Rose pareció escuchar y medio entender la platica de ambos Slytherin
o-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-o
Herbolaria afortunada o desgraciadamente no era una clase que Draco y Hermione compartían, así que no tiene mucha relevancia decir lo que sucedió.
o-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-oo-O-o
Se encontraron en el pasillo que daba hacia las mazmorras.
– Veo que hasta te sabes el camino Granger – dijo el rubio haciendo que la castaña volteara a mirarlo.
– No es muy difícil de memorizar – comentó sin darle mucha importancia.
Ahora no debían cargar a sus hijos, dado que ambos sabían caminar perfectamente, pero aún así les gustaba mimarlos y cargarlos un rato.
Rose protesto al ver a Scorpius en el piso y quiso baja de los brazos de su madre.
Draco camino adelante, con Rose y Scorpius en medio y Hermione al final. Parecían una familia felizmente disfuncional.
– ¡No Rose, no lo comas! – le arrebato los dulces que Scorpius le había dado – ¡Scorpius, ¿quién te los dio?!
– Tío Ronald – Draco se paro en seco y giro sobre si mismo para ver a su hijo.
– El no es tu tío, y se llama c-o-m-a-d-r-e-j-a – deletreo Malfoy causando que Hermione bufara.
– ¡No Scorpius! Esa es una palabra prohibida – le indico su madre.
– ¿Cómo sangre sucia?
– Sí amor, como sangre sucia – miro a Malfoy con una sonrisa de complacencia.
– ¡Hurón saltador! – grito de pronto Scorpius causando la desconcertación de Hermione.
– No me digas que Ron también te dijo eso…
– Me dijo que era un apodo muy genial que le decían a papa – explicó el niño que aparentemente no se daba cuenta de la insistente mirada que Draco le dedicaba a Hermione.
– ¿La quieres besar papi? – pregunto Rose haciendo que Hermione la mirara escandalizada.
– ¿Pero qué dices Rose? – pregunto Hermione nerviosa al ver que Draco no decía nada
– Papi estaba hablando con un señor, y le dijo que si la miras fijamente se deja besar – trato de no desencajar la mandíbula, pero le fue imposible al recordar que su hija había escuchado toda la conversación con Zabini
– No amor, papi no me quiere besar – aclaró Hermione causando una mirada triste en su hija.
– ¿Qué es besar mami? – preguntó Scorpius jalando a su madre por la túnica.
– Mal-malfoy, ¿podrías decirle? – rogo por ayuda pero el rubio seguía completamente atónito.
– Es cuando unes tus labios con los de otra persona – explico Draco después de recibir un codazo por parte de Hermione.
– ¿Unir labios? ¿Con cualquier persona?
– Si eres hombre debe ser mujer, tú Rose debes besar a un hombre – Hermione pareció querer cooperar en el tema.
– ¿Y cómo se hace mami? – preguntó más curioso Scorpius.
– Ah pues…se hace delicadamente.
– Bruscamente – contradijo Malfoy
– Lentamente
– Tan rápido como puedas – contradijo de nuevo Malfoy haciendo que la leona lo mirara enfadada.
– Me dijeron que se siente muy lindo ¿es verdad mami?
– ¿Quién te dijo cielo? – la castaña definitivamente asesinaría a quien fuera que le había metido tantas ideas en la cabeza a su hija y provocado una conversación tan incómoda.
– Una chica – contesto Rose.
– Pues sí amor, es muy lindo con la persona indicada – le explico mientras se arrodillaba para quedar a su altura.
– ¿Persona indicada?
– A la que amas – la castaña escucho a Draco bufar y volteo a verlo – ¿verdad Malfoy?
– Si sientes ganas de besar a alguien hazlo, no pierdes nada – le dijo Draco a Scorpius.
– ¡NO Scorpius ni se te ocurra besar a nadie!
– Pero no se cómo – confesó el niño de 3 años. Vaya información que les daban a esa edad ¿no?
– Es muy sencillo Scorpius, solo unes tus labios con los de la chica – explicó Draco exasperándose un poco al ver que su hijo era un poco cobarde.
– ¿¡Pero cómo!? – preguntó desesperado el niño – ¡no sé cómo y no me quieren mostrar! ¡le preguntare a mi tío Ron!
– No Scorpius, no es tu tío – ahora Draco se arrodillo al lado de su hijo – y te lo mostrare cuando seas un poco más grande ¿de acuerdo?
La incómoda conversación terminó y Hermione agradeció a Merlín que sus hijos no hicieran la típica pregunta "¿y de donde vienen los bebes?"
Espero detrás para que Malfoy dijera la contraseña y sin más ceremonias entro se la mano de sus dos hijos.
En la sala no había nadie, pero Draco paso de largo y siguió caminando.
– ¿Dónde dormirán Malfoy? – pregunto la castaña viendo a sus niños.
– Mi habitación
– ¿Qué?
– Tengo una habitación para mí solo y acordamos que nadie usaría la sala para dormir a los niños. – explico Draco abriendo la puerta de su cuarto.
– ¿Esto es sólo en Slytherin verdad?
– No creo que en Gryffindor tengan habitaciones individuales – Hermione paso por el marco de la puerta seguida de sus hijos.
Draco cerró la puerta y se dirigió al baño.
– Pueden dormir por allá – señalo dos cunas adornadas al estilo Slytherin. ¿Había hecho eso sólo para los niños? Hermione no pudo evitar sonreír.
– ¿A dónde vas? – pregunto al ver que Malfoy salían por otra puerta.
– Me daré una ducha Granger, me llevare mi varita por si se te ocurre asomarte – Hermione rodo los ojos y ayudo a sus hijos a subir a las camas.
Les conto un breve cuento aprovechando que Malfoy no estuviera, y cuando escuchó que la regadera dejo de hacer ruido decidió retirarse.
– Bien, es hora de dormir
– Mami…no me siento bien – Scorpius le había dado los dulces a su hermana y ahora ella quería vomitar.
Hermione, sin saber lo que le sucedía, la levantó de la cama para poder observarla mejor. Sin embargo, al momento de levantarla, el estomago de Rose no aguanto más y lleno de vómito el uniforme de la leona.
– ¡Por Merlín! – Hermione limpió primero a su pequeña, luego diviso una puerta abierta que parecía dar a otro baño. Rose estaba ya tranquila, así que decidió ir al baño a limpiarse ella, dejando su túnica sobre Scorpius.
Se quito la blusa, la falda y hasta el sostén. Todo estaba manchado y comprobó que el vómito no se quitaría fácil sin un hechizo, pero había dejado su varita en su túnica y necesitaba alcanzarla. Podía taparse los pechos con las manos así que no le dio mucha importancia a su sostén.
Sacó la cabeza por la puerta y viendo que Malfoy aún no salí del baño quis echar una carrera hasta la cama de los niños.
Por su lado Malfoy llevaba ya más de cinco minutos regañándose mentalmente por lo estúpido que era, había entrado a darse una ducha sin llevar toalla alguna, así que espero a no escuchar ningún ruido, lo que significaba que Granger se había ido pero…
Ambos salieron corriendo a toda velocidad en la misma dirección…chocando en el camino…
– ¡¿Por qué estas desnuda?! – gritó Draco sintiendo los pechos de la castaña en su abdomen.
– ¡¿Porqué estás mojado?! – chillo la chica tratando de levantarse, haciendo movimientos que restregaban sus pechos aún más en el trabajado abdomen de Malfoy.
Al fin se levantó torpemente, tapando sus pechos con ambas manos y olvidando el hecho de que sus pantaletas quedaban a las vista.
– ¡PONTE ALGO! – chillo de nuevo al ver "sin querer" la masculinidad de Malfoy.
Él se apresuro a llegar al armario donde guardaba sus toallas y se coloco una en cuanto la tuvo en las manos.
Hermione luchaba por llegar a la cama y tomar su túnica para cubrirse.
– ¿Qué coño hacías desnuda Granger?
– ¡Tú saliste desnudo del baño sabiendo que aún estaba aquí! – se quejo ella
– ¡Ya no importa…solo vete! – grito exasperado Malfoy al notar las risas incesantes de Rose y Scorpius.
Hermione volo prácticamente al baño y tomo su ropa para luego salir dándo un portazo. Aunque claro, no pudo evitar escuchar a su "inteligente" Scorpius decir:
– ¿Es eso un beso papi?
Debo decir que ahora estoy realmente sorprendida...¡que lectores tan lindos tengo!
Ustedes disfrutan la historia tanto como yo y eso me alegra mucho...¡me inspiran tanto que por eso les actualizo rápido!
Les juro que me levanto a las 11 de la mañana y tardo dos horas en escribir su capítulo...¡sigan así de lindos! ¿o estarán intimidados por la señora encapuchada con el periodico, los cuervos y la viuda y sus computadoras? ¡Eso es nada a comparación de lo que les diré hoy!
Había una vez una ardilla asesina, un conejo pedofilo y un oso mentiroso. Vivían felices en el bosque de los pervertidos, hasta que un día decidieron hacer un fic que le gustara a todo el mundo pero....hubo una persona que no dejo review así que los tres se volvieron locos y comenzaron a asesinar pollos con cara de gatos a media noche, primero los arrastraban al bosque de los pervertidos y luego cortaban sus dedos y hacían palillos chinos con ellos ....Es por eso que desde aquel día, todos los que no dejan reviews en una historia, la ardila, el conejo y el oso los llevan al bosque de los pervertidos para que aprendan a dejar reviews...aunque ya no tengan dedos con que escribir reviews
Ya saben, completamente libre de averiguar si es verdad o no...xD
