Disclaimer: Ni digimon ni sus personajes me pertenecen, esto solo lo hago con fines recreativos.

...

Miedos

Desde que nacemos la vida está llena de miedos. Crecemos con la idea de que los monstruos existen, cuando maduramos nos deshacemos de ese miedo, pero en cambio es reemplazado con miedos que son más difíciles de vencer, a cada paso que damos en la vida, nos enfrentamos a un miedo, porque nadie puede decir que no tiene miedo. Tememos a lo desconocido, a lo que nos puede hacer daño, e incluso, a nosotros mismos, pero que pasa cuando tu miedo está presente contigo todo el tiempo, ¿Qué pasa con aquellos desafortunados que no logramos vencer un miedo? … Nos vemos en la necesidad de resguardarnos bajo el manto de quien no los tiene.

Ahora me encuentro en el mundo digital, he de decir que personalmente amo estos días tranquilos, amo la paz que se respira en el ambiente, a pesar de que en mi mente se repitan todos y cada una de las batallas que hemos enfrentado en este maravillosos mundo, no puedo negar que tengo miedo, miedo de que otra catástrofe invada el Digimundo, miedo de que nuevamente tengamos que pelear y no salgamos victoriosos; pero lo más importante, miedo de perder a un amigo.

-¡Hey Sora, Cuidado!-escucho el grito de Tai a lo lejos, pero mis reflejos son muy lentos y a consecuencia recibo un pelotazo en la cabeza.

-¡Lo sentimos mucho Sora!-se disculpa Davis mientras recoge el balón.

-No te preocupes, no me duele-miento, pues siento como mi cabeza punza dolorosamente.

-¿Segura? No lo parece- le hago un ademan con la mano, indicando que no se preocupe, temo el balón y se va corriendo hacia donde esta Tai, para poder seguir jugando y disfrutar de un buen partido de futbol.

-¿Por qué le mentiste al chico?-esa voz me deja sin palabras por un momento.

-¿Matt?-pregunto al chico que está parado atrás de mí.

-¡Así es Sor, es un gusto verte de nuevo!-me sonríe con gesto que hacía tiempo no veía.

-¿Cómo has estado? Pensé que no ibas a venir.

-La verdad es que no lo iba a hacer, pero no puedo perderme la oportunidad de ver a mis amigos, después de todo, seguimos siendo tan unidos como siempre ¿No es así?-asiento con la cabeza.

Las palabras no salen de mis labios y se forma un silencio incomodo, el espera un momento antes de seguir hablando, tal parece que es algo que necesita ser expresado claramente.

-Necesitamos platicar ¿Si me lo permites?

-¿De qué quieres platicar?

-De Tai- la contestación me deja helada, no todos los días escuchas a tu ex -novio querer hablar de alguien a quien le importas más que como amiga.

-¿De Tai?¿Por qué?-siento una extraña opresión en el pecho, las palabras son un poco difíciles de mencionar.

-necesitamos aclarar varias cosas Sora.

-Seguro-contesto mintiendo un poco.

Caminamos hacia un pequeño rio que está un poco alejado de donde nos encontrábamos; y yo, por ir pensando de más, resbalo, para mi suerte alcanzo a meter mis manos y lograr, de alguna forma, amortiguar el golpe.

-¿Está bien?-me pregunta Matt, que no dio cuenta de que me caí hasta que sintió el suelo retumbar.

-Sí, parece que me resbale con baba de Numemons- le enseño un liquido viscoso, de color verde que está tirado en el suelo, me limpio las piernas, que están cubiertas por la baba y me levanto- la baba de Numemons se siente bastante extraña.

-creo que no debiste de haber usado un short, mejor te hubieras puesto pantalones, para evitar la mala sensación.

-Matt, no aplacemos esto mas ¿De qué quiere platicar?

-Iré al grano- suspira y eso me da algo de miedo-Tu sabes lo que Tai siente por ti ¿Cierto?-¡Dios el apocalipsis está a punto de llegar! Es decir, Matt el chico frio, calculador, quien rara vez habla de sus sentimientos está hablando de un tema, que ni en mejor sueño utópico hubiese imaginado.

-Si te refieres a-el me asiente con la cabeza, sabiendo el rumbo que toma la conversación.

-Lo importante aquí es si tú sientes lo mismo-bajo la mirada ante la pregunta, mis manos están sudando como si se trataran de dos cascadas.

-Yo…no sé qué decir Matt…la verdad es que si, pero eso no importa ahora-me mira como un padre que está a punto de regañar a una hija.

-Entonces ¿Por qué no le has dicho lo que sientes? Sabes perfectamente que él te quiere más que como una amiga-lo detengo, hay cosas que simplemente, necesitan más tacto para tratarse.

-¡Matt, por favor, no!

-¿Por qué no le has dicho lo que sientes? Estás desperdiciando una oportunidad, lo vas a perder-esas palabras, hacen que mi cabeza se torne turbia.

-¿! Crees que no lo sé!? ¿! Crees que no me duele saber que podemos estar juntos y no lo hacemos!? ¡Maldición Matt, lo sé!-me desespero y no exactamente el porqué.

-Si te duelo deberías decírselo-aligera el tono de voz.

-No es tan fácil como crees.

-¿Por qué?-niego con la cabeza, no quiero dar explicaciones de eso-¿Por qué Sora?-me tomo mis oídos, en un gesto infantil para no escuchar a Matt-¡Medición Sora, deja de actuar como una adolescente!

-¿¡Quieres saber por qué!?-suelto una sonrisa amarga-porque tengo miedo-una lagrima cae por mi mejilla-porque tengo un miedo espectral de perderlo, tengo miedo de que si nuestra relación falla, el no sea más mi mejor amigo, tengo miedo y soy egoísta, soy un ser muy egoísta, por negarle y negarme la oportunidad de ser feliz, pero es que…

-Creo saber a qué te refieres y quiero que sepas que él fue el que me impulso a que te dijera mis sentimientos-debe estar bromeando, yo se que esos dos tuvieron una plática el 24 de diciembre, pero nunca me imagine que hablaran de eso.

-Me dio ánimos a decirte, supero su miedo a perderte

-Tal vez tengas razón, pero en todo caso el no perdía a su mejor amiga, es decir, ve como acabaron Takeru y Hikari.

-Lo de ellos aun no ha terminado-me contesta impasible y sereno.

-¡Por favor Matt no mientas!

-Esos dos aun no han terminado su relación, te diré lo que le dije a Takeru-le miro con dificultad, mientras siento la sal de mis lagrimas quemarme suavemente los ojos-El tiempo, es un arma de dos filos, si dejas pasar mucho tiempo, tal vez lo pierdas-maldigo la capacidad de Matt para confundirme-Dile, es lo mejor para los dos, créeme, Tai será tu mejor amigo a pesar de todo lo que pase, el ya ha demostrado que cuando se trata de tu felicidad, nada es un sacrificio costoso.

-Tal vez tengas razón-le susurro, después de todo Matt sigue siendo un gran consejero en eso de la amistad.

Caminamos de regreso, en un sepulcral silencio, intentado que mis vacilante mente no divague de mas; y tratando de aparentar que no he llorado.

-¿Matt porque me dijiste eso?-le pregunto mientras divisamos a nuestro amigos a lo lejos.

-Les debía el favor-me contesta y sigue su camino.

Yo me quedo en donde estoy, se que el miedo ha nublado mi vista muchos años; y sé que tal vez no logre ser alguien que domine todos sus miedos, pero a lo mejor, este miedo sea las una oportunidad, una oportunidad que he intentado a evadir, en todo caso, hoy se solucionara eso, por que Matt tiene razón, merecemos ser felices.

...

¡Hola de nuevo! Aquí les traigo la última actualización de la semana. Debo dar las gracias por el comentario dejado, también por los que leyeron y agregaron la historia como favoritos etc. Me despido esperando que comente, nos vemos y cuídense.

Pd: A veces las apariencias engañan.