Disclaimer: Ni digimon ni sus personajes me pertenecen, esto solo lo hago con fines de recreación. ¡Gracias por leer!
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Felicidad
Ese sentimiento inunda mi pecho con una eufórica energía, no quiero, ni deseo que esta acabe, pues realmente es la primera vez que me siento así, como si mis pies se fuesen a despegar del suelo en cualquier momento y a pesar de que Sora está enferma ligeramente, no puedo evitar sentirme feliz.
Miro con gracia las paredes blancas de la habitación de Sora, no las ha decorado por que sigue enferma. La miro con cariño, se ve tan hermosa, está durmiendo, muy bien acobijada debido al leve resfriado que tiene, las mejillas ligeramente sonrojadas la hacen ver más hermosa que de costumbre, que puedo decir, a estas alturas de mi vida la felicidad no cabe en mi, de echo, nunca en mi vida había sentido un sentimiento tan palpable en mi.
-¡Tai ya vete a dormir!-me dice mi amada, sus ojos entrecerrados brillan tenuemente, pero son lo suficientemente intensos como para desatar mi eufórico corazón.
-¡Te estoy cuidando! No me iré a dormir hasta que vea que estas bien; y no pienso escuchar reclamos y mucho menos hacerles caso a los que ya me has dicho-Le digo en un tono un tanto meloso, pero sin dejar de lado un poco de seriedad.
-Lo siento-susurra, su adormilada voz en un cantico casi celestial-Apenas llevamos unos cuantos días saliendo y ya soy una carga- la interrumpo con un gesto de mano, no debería decir eso.
-Molestia no has sido, ni lo serás nunca, ya te le he dicho mil veces-me mira, como cuando un niño planea su próxima travesura-estas muy sonriente ¿En qué piensas?
-En esto- se incorpora con un poco de dificultad y me toma del cuello de la camisa, lentamente se acerca a mí, como si nuestros labios se fueran a unir por primera vez, gracias a dios nuestros besos aun conservan ese intensidad.
-Me ha gustado como piensas- le susurro el oído, de forma un poco traviesa.
-A mi también-le veo el rostro; unas cuantas gotas de sudor surcan su rostro y aunque se ven muy provocadoras no son un buen signo de que este mejorando-pero debes descansar.
Sora se recuesta levemente en la cama y yo le arropo con cariño, lo sé, soy un poco meloso, pero que quieren el amor vuelve así a las personas, si no me creen, miren a Joe y Mimí, quien diría que esos dos iban a salir, sinceramente pensé que Mimí saldría con Matt o con Koushiro.
Mi celular comienza a sonar, miro el aparato extrañado mientras salgo de la habitación y me instalo en la sala, no es bueno recibir una llamada a las once de la noche, veo en la pantalla de quien se trata y miro con sorpresa el número de Joe.
-¡Bueno!-contesto son un poco somnoliento.
-¡Qué bueno que contestas Tai! Necesito que vengas para acá lo antes posible-su voz suena un poco ajetreada.
-¿Es…es muy urgente?-pregunto con un poco de miedo.
-Está relacionado con el mundo digital, creo que está en peligro, en verdad urge que vengas aquí.
No puedo preguntarle qué clase de amenaza está presente ahora debido a que me colgó, Miro con preocupación hacia la habitación de Sora, si tenemos que pelear de nuevo, no quiero exponerla a mucho riesgo, ni a ella, ni a mi hermana.
Salgo del departamento con una paz fingida, debo llegar rápidamente a la casa de Joe, entonces una duda invade mi mente ¿Por qué Joe me hablo en lugar de Koushiro? Se supone que Koushiro está al pendiente de lo que suceda en el mundo digital, la capacidad que mi mente requiere para pensar claramente me ha retrasado un poco.
Llego a casa de Joe, toco la puerta esperando que abra en cualquier momento, lo cual no tarda mucho. Entro a la casa, ahí están Matt, Koushiro, Mimi, Yolei y Takeru, este último provoca un leve sentimiento de enojo en mí, pero no debo meterme en su vida, aparte el recuerdo de hace una semana, cuando cayó sobre baba de Numemon hace que se me quite el enojo.
-La razón por la que los llame tan tarde es porque-Joe medita sus palabras-el mundo digital esta en problemas, necesitan nuestra ayuda, pero será algo arriesgado.
-¿Quien es el enemigo?-pregunto, mi temor empieza a crecer y la felicidad que antes sentía ahora se ve mermada.
-Ese es el problema Tai, no podemos luchar como siempre-todos miramos incrédulos a Koushiro.
-No sé cómo explicarme…así que mejor vean esto-unas escenas del mundo digital se muestran en la pantalla, las imágenes hacen que mis ojos se tornen llorosos.
-¡Oh por dios!-Mimi reprime un sollozo y se deja caer desganadamente contra el suelo.
-¡¿Qué rayos es ha sido eso?!-pregunta Matt, conmocionado por las escenas.
-Lamentablemente aun no lo sabemos, trabajamos en conjunto con Gennai para obtener una respuesta rápida, necesitamos de la colaboración de todos, debemos ayudar en lo posible-todos asentimos con la cabeza en cuanto Joe termina de hablar.
-Lo que haga falta-dice Takeru.
-Por ahora no podemos hacer demasiado, mañana por la mañana iremos a ayudar en lo posible pero Gennai quiera que vayamos todos, así que por favor encárguense de llamarles a los demás.
-Pero Joe, Sora está enferma, no…no creo que ella pueda ir.
-Lo sé, pero esto es importante, debemos de estar todos presentes, no creo que se arriesgue demasiado, no te preocupes Tai, no le pasara nada, lo prometo.
-Joe…ella es muy importante para mí, yo…yo…no quiero que le pase nada.
-Créeme, trato de entender, pero necesitamos que si no fuera absolutamente necesario no la llevaríamos.
-De acuerdo-mi tono de voz es bajo, esta maldita preocupación crece en mí con una velocidad que me asusta, el sentimiento de felicidad ha sido dejado atrás.
-Chicos-Joe toma aire, como si intentara que el valor traspase sus pulmones-Debo decir que los que han sucumbido ante esto han sido-un momento de tensión se adueña de la pequeña sala en la que estamos, sabemos que nada bueno saldrá de todo esto-la…la…mitad de todos los Digimons- abro los ojos desmesuradamente, tal cantidad de vidas perdidas es preocupante y la imagen de Agumon viene a mí.
-¡Joe! ¿Nuestros amigos están bien?-pregunto temeroso.
-Si, por suerte ellos están a salvo, intenten descansar, será duro, en verdad-todos salimos con los ánimos por los suelos.
Camino desganado de regreso a casa, meditabundo, la felicidad es algo tan sublime que es difícil de conseguir, peleamos por ella, tratamos de conservarla lo más que podemos y estamos dispuestos a hacer locuras por ella, desgraciadamente, a veces así como viene se va, cual viento otoñal, esparcido por la inmensidad del mundo, pero yo no estoy dispuesto a dejar que se valla así como así, luchare contra todo por tratar de que Sora este a salvo, sé que no arriesgare su felicidad, después de todo ese es mi papel en esta vida, porque si ella es feliz, sin importar como, yo soy feliz.
