Miro la cama que esta frente a mí, ella luce tan tranquila ¿Quién pensaría que hace unos momentos lloraba de dolor? Ella, mi Sora, la persona a quien nunca abandonare. Duerme, apaciblemente, su rostro denota tranquilidad, tranquilidad pura, y eso me asusta, temo que se quede así, temo que prefiera la tranquilidad y decida no despertar.
-¿Seguro estas bien?-me pregunta Izzy, quien está a mi lado, tecleando desesperadamente.
-Mejor que tu sí creo-miento, él lo sabe. Tengo los ojos hinchados y el rostro pálido. Van 27 horas en que no logro conciliar el sueño ¿Quién podría hacerlo en estas circunstancias?
-¡Veras que encontraremos la cura!-dice intentando animarme.
-Yo…yo…le dije que se fuera, que era peligroso, pero ella no quiso, ella decidió quedarse a ayudar, me deje convencer muy rápidamente por su aparente fortaleza.
-Tal vez, pero no creo ella hubiera cedido, no es de las personas que se dejan caer ante un problema.
Silencio, la habitación queda en silencio después de que Izzy se marcha.
Tal vez tome una mala decisión, tal vez debí haber sido más fuerte, de haber sido así, esto no estuviera pasando. Debí haber tomado una mejor decisión.
Me levanto y camino hacia la mesa de noche que está junto a la cama de Sora, tomo una manta y la empapo con un poco de agua tibia que hay en un jarrón. Me acerco a Sora y limpio dulcemente su frente, trato de memorizar cada una de sus facciones, cada uno de sus rasgos, pero sé que será imposible, se que nunca podre aprenderme bien ese rostro que hace que me sonrojé, ella tiene algo especial que nadie podría descifrar. Termino de limpiar su rostro y dejo la manta de lado. Siento correr una lágrima en mi mejilla, creí que ya no podría llorar más, pero una vez más me equivoqué.
-Solo vine para tomar sus signos- Joe entra en la habitación sigilosamente.
-¿Cómo le haces?-pregunto mirando el suelo.
-¿Hacer qué?
-Manejar estas situaciones, lograr que tu mente no se cierre, ser tan… calculador- sonríe de lado al escucharme, es una sonrisa amarga, llena de un poco de melancolía.
-Te acostumbras…lamentablemente, hay ocasiones en que creo que elegí el trabajo mas duro del mundo-le miro con aprensión.
-Creo que no te equivocaste-ladea con la cabeza, negando.
-También hay ocasiones en que creo que tomé la mejor decisión, cuando veo a alguien salir por la puerta, estando sano, me lleno de orgullo al saber que las personas como yo ayudamos a los demás, tal vez suene egoísta, pero es una de las cosas que me mueve y motiva.
-¿Crees que tomaste una buena elección?
-Creo que tome la mejor-Joe se acerca a Sora, lee unos cuantos aparatos y toma algunas notas. Sale del cuarto y me sonríe antes de cerrar la puerta.
-¿Crees que decidiste lo mejor?-susurro en el oído de Sora.
Suspiro, tratando de calmarme, el único sonido que me acompaña es el de las maquinas que toman los signos vitales. Apoyo la cabeza en la cama y me siento en una silla que esta junto a esta. Aun manteniendo la cabeza abajo.
-Creo que lo mejor de mi vida fue el haber elegido el camino por el que ando en estos momentos-mi vista se alza, cristalina.
-Sora…
-Hola-me sonríe con dificultad.
-¿Cómo te sientes?-me reprendo mentalmente, a veces soy tan tonto.
-Bien porque desperté a tu lado.
-Llamare a Joe para decirle que has despertado-me paro de la silla, pero antes de empezar a caminar Sora me detiene.
-Quiero estar a solas un rato.
-Entiendo-le sonrió.
-Contigo- le miro un poco alegre.
-Quiero llegar a envejecer contigo a mi lado-sonríe- que cuando amanezca nos tengamos que poner al sol, para no pasar frio, quiero que vivamos en el campo y que nos apartemos de lo caótica que es la ciudad.
-Yo quiero lo mismo-asiente con la cabeza-pero para eso hay que esperar a que te recuperes.
-Lo sé- me mira y esto hace que me sonroje-ve por Joe-me dice débil, lo que me hace recordar su delicado estado de salud.
-De inmediato –menciono, antes de salir por la puerta y correr hasta la recepción en busca de mi amigo. Veo venir a Joe, tiene una cara de felicidad que me da un poco de aliento-¡Sora despertó!-le digo emocionado.
-Es una buena noticia, pero al parecer tengo una mejor.
-¿Qué es?-pregunto de inmediato con unos ánimos que hace unos minutos no tenia.
-Parece que Izzy encontró lo que enfermos a Sora, Michael, Catherine y Takeru. Pero ahora no nos puede decir, esta investigando un poco más. Lo mejor por ahora seria que descansaras un poco, ya más tarde te diré lo que pasa con detalle.-asiento con la cabeza acatando la orden de Joe.
Camino con un poco de calma hasta el cuarto de Sora, entro en un silencio total, pero con un poco de alegría.
- Ya vine.-le menciono mientras me siento a su lado-Parece ser que las cosas van mejorando.
-Hace unos momentos tú dudaste de haber tomado una decisión.-me dice un poco preocupada-¿Te arrepientes de haberla tomado?
-¿Estabas escuchando?-asiente con la cabeza- veras…hay ocasiones en las que pienso que quizás, solo quizás, debo haber tomado otras decisiones, no solo como persona, sino también como líder, como hermano, como novio…
-Las decisiones que tomaste siempre nos han llevado por el buen camino.
-Pero siento que pude haberlo hecho mejor, siento que pude haber tomado otras alternativas, tal vez las cosas hubieran resultado mejor para todos.-volteo la cabeza, intentando ver el cielo gris que baña la mañana de Tokio.
-Todas las decisiones que tomamos tienen consecuencias, todas y cada una de ellas, para bien y para mal. Desde que nacemos estamos atados a ellas, son inevitables, pero son las cosas que hacen que todo tome un sentido y la dirección que queremos.
-Creo que tienes razón, aunque a veces no piense así.
-¿Tomaste una buena decisión al preguntarme si quería estar contigo?-La pregunta me toma por sorpresa, la cara de Sora hace que mi pecho se estruja.
-He tomado decisiones buenas en mi vida-de inmediato recuerdo la ocasión en que entre a rescatar a Sora a la pirámide en donde estaba capturada-He tomado decisiones malas-ahora por mi cabeza cruza la vez que hice evolucionar a Agumon a Skullgreymon- Solo te diré que después de las buenas sigue la decisión que tome para tenerte a mi lado-le sonrió y ella me corresponde. Aparto unos mechones rojizos de su rostro, me acerco lentamente, muy lentamente, es la magia que tiene Sora, siento que cada vez que la beso es la primera y a la vez la ultima, hace que la intensidad que creía haber conocido en cada acercamiento que hemos tenido aumente. Me separo sin apartar la mirada de ella.
-Deberías dormir un poco- me aconseja.
-Enseguida-me levanto de la silla, pero Sora me detiene con la mano y en movimiento me indica que me acueste a su lado. Antes de que logre acostarme veo a Hikari a través de la ventana que da a un pasillo, luce confundida-Pero antes déjame ir a arreglar algo.
-¡Tranquilo que de aquí no me muevo!-esas palabras hacen que una risa sincera salga de mi, creo que mi carácter empieza a pasársele a Sora. Salgo de la habitación y camino hacia Hikari, la tomo por el hombro y ella voltea a verme.
-Te recomiendo que entres a verlo.
-Lo hare, yo solo, estaba pensando.
-Si lo piensas mucho no lo harás, solo entra-la empujo lentamente a la puerta de la habitación de Takaishi.
-¿Crees que es una buena idea?
-Sí-respondo sin dudarlo un segundo.
Porque lo extraño de tomar decisiones es que siempre hay algo bueno y algo malo. No todo es totalmente blanco o totalmente gris. Creo que es lo que hace que meditemos dos veces antes de tomar una decisión, para algunos es un lamento, para otros un acierto, pero más que un simple lamento, un consuelo o una alegría, creo que decisión es una oportunidad de conocer más de la vida, de volverse más fuerte después de una caída o de expresar nuestra felicidad, creo que lo que le da sabor a la vida son las decisiones que tomamos, siempre tomaremos decisiones buenas y malas, pero a pesar de esto cada una trae consigo una enseñanza, y en ocasiones…una esperanza.
