Capítulo II: Historia de Yume.
Yume era una niña muy miedosa, pero dándole frente a la guerra cada vez iba siendo más y más fuerte, los primeros días se le hizo difícil encontrar comida ya que esta estaba protegida por los gorons, así que un día se arriesgó a ir, el primer día no pudo recolectar comida, al segundo tampoco, pero al volver a su escondite comenzó a pensar –los gorons se mueven muy lentamente, tal vez yo sea mas rápida que ellos- así que al día siguiente fue y lo logró consiguió comida pero había sido herida por los gorons, pero cada día se fue superando a ella misma, empezó a esquivarlos más rápido.
Cada día la guerra se hacía más fuerte, llegaron a destruir casas, ya al ver el esto el Rey hizo su mayor esfuerzo por detener esta guerra y poner en paz al pueblo.
Rey Lucius: Yo, Lucius, rey de este Reino, les pido que esta guerra termine, miren lo que se han provocado, enemistad entre los gorons y los Hylianos, ¿en realidad quieren esto? ¿En realidad quieren seguir en guerra? Ustedes de seguro no saben cuanto pueden estar sufriendo sus hijos por esto, se los digo porque mi hija aunque este muy protegida se preocupa por ustedes, ¿no creen que pudieron quedar niños huérfanos? Les comento también que hubo niños que murieron, ¿Les gustaría que sus hijos hayan muerto? No, se que no, así que por favor les pido que terminen ya.
Goron: ¡Pero mataron a uno de nosotros! Por eso seguimos.
Rey Lucius: pero miren cuantos han muerto, este Reino se redujo a unas pocas familias y a unos cuantos niños huérfanos y menos gorons ¿que opinan?
Goron: Pero…
Rey Darunia: ¡Alto! Yo Darunia como su rey mis queridos gorons les pido que dejemos a este hermano en paz, porque gracias a todos nosotros y a ellos murieron también hermanos así que por favor, démosle un alto a esto y tengamos paz en ambas razas.
Multitud de Gorons: ¡Cierto!
Rey Darunia: Lucius te doy mí más querido pésame y te pido que nuestros reinos sean amigos ¿te parece hermano?
Rey Lucius: Por supuesto, paz en ambos reinos- gritó con gozo hacia la asamblea.
Hylianos y Gorons: ¡Paz en ambos reinos!
Y así la guerra terminó pero Yume no se dio cuenta de esto, así, que siguió escondiéndose, pero al siguiente el día, el rey Lucius salió del palacio con su hija Zelda a ver cuan dañada estaba la ciudadela y que podían hacer por ella…
Hubo personas que sus corazones se ablandaron y decidieron adoptar a niños huérfanos pero Yume no había sido encontrada aún, mientras el rey iba inspeccionando todos los rincones de la ciudadela se la encontró.
Rey Lucius: Pequeña ¿Qué haces aquí sola?
Yume: No tengo a donde ir mis padres murieron en la fea guerra que hubo y mis…
*Flash back de Yume*
Link: Yume recuerda no le digas a nadie sobre nosotros, no digas tu apellido, solo di tu nombre…
Yume: Si hermano
*Fin del Flash back*
Rey Lucius: Oh…ya, pero ¿has comido algo?
Yume: Sí, burlaba a los gorons y podía pasar con facilidad para poder alimentarme.
Rey Lucius: Que bien, así que eres una niña fuerte ¿no?
Yume: Por supuesto, ¿Pero quién es usted?
Rey Lucius: Yo soy el Rey Lucius, rey de esta ciudadela, y esta es mi hija Zelda.
Zelda: Hola, ¿Qué edad tienes?
Yume: 5 ¿y tu?
Zelda: 7 y… ¿en realidad evadías a los gorons?
Yume: Si, al principio fue difícil pero después no…
Rey Lucius: Parece que se llevan muy bien ¿eh? Yume, ¿te gustaría venir con nosotros e ir a vivir al palacio?
Yume: ¡¡Claro Claro!!.
Zelda: Será súper, si tengo una hermanita.
-Al fin mi sueño hecho realidad- pensaba Yume.
Pero ella no sabía que ser princesa no era tan sencillo, no es sólo llevar puesto un vestido y no hacer nada porque ser una princesa es toda una responsabilidad así que los primeros días de ella en el palacio no le costó nada irse acostumbrando pero mientras crezca se dará cuenta que no todo es felicidad, y que podrá tener un par de responsabilidades, que luego podrá ser aburrido estar en el castillo y deseará salir pero no podrá…
