Todo amaneció cubierto de nieve, la mañana estaba muy fría, James todavía dormía en su cama calida. Soñaba que volaba en su escoba libre con el viento despeinando sus cabellos, de pronto sintió que la cama se movía, como si alguien había brincado sobre ella, y abrió los ojos rápidamente e instintivamente buscó sus lentes en la mesita de noche para mirar bien lo que ocurría. Se consiguió frente a sí y encima de su cama a Sirius y a Lily con un montón de regalos, los dos le sonreían y lo miraban expectantes.
Buenos días dormilón –dijo Sirius de forma burlona.
Como no te despertabas y queríamos abrir los regalos juntos nos vinimos con ellos hasta aquí –dijo Lily acercándole uno de los paquetes.
Entonces abramos los regalos –dijo James tomando el regalo que la chica le estiraba.
La verdad eran muchos paquetes, porque eran aproximadamente 5 regalos para cada uno, de parte de Remus, Helene, Diane, y de ellos mismos. James apartaba su regalo para Lily esperando que fuera el último que abriera. Sirius terminó de abrir sus regalos primero, la verdad era bastante impaciente y casi los abría todos al mismo tiempo sin ojearlos bien, la parte más divertida para él era desgarrar el papel de regalo, cuando hubo terminado se paró de la cama y dijo que se iría a la lechuzeria a escribirle a Diane.
Este regalo es de tu parte –comento Lily tomando el regalo de James, ya que era el ultimo que le faltaba abrir- yo no pude comprarte nada a ti ni a nadie y hasta Sirius tuvo un detalle conmigo –dijo mostrándole a James una pluma blanca muy bonita
Eres nuestra amiga y nosotros regalamos a nuestros amigos porque los apreciamos.
Lily no respondió nada a este comentario, y volvió su mirada al paquete, era una caja pequeña, con un lazo muy grande encima, la destapó lentamente, como temiendo lo que fuera a encontrar. Cuando hubo finalmente quitado la tapa, pudo ver una cadena de oro muy fina y brillante, con una pequeña mariposa guindando de ella, con unos brillantes incrustados. Era realmente hermosa, Lily se impresionó mucho, era demasiado bella, le había gustado demasiado, no podía dejar de mirarla, entonces una idea vino a su mente, debía de ser realmente costosa.
James esto debe ser demasiado caro…
No lo hubiese comprado sino pudiera pagarlo –dijo interrumpiéndola serenamente y con una sonrisa- déjame ayudarte a ponértela.
James tomó la caja en sus manos y sacó el collar, Lily se volteó para que James pudiera ponérsela correctamente, la chica apartó con sus manos sus cabellos rojos, James terminó de poner la cadena en su lugar y Lily al darse cuenta se paró corriendo de la cama y se acercó a un espejo que colgaba de una de las paredes, le gustaba muchísimo. Volvió a la cama corriendo y se tiró sobre ella como una niña y abrazó a James tirándolo en la cama acostado de nuevo.
Muchísimas gracias –decía la chica mientras lo abrazaba con fuerza.
Todo con tal de ver esa sonrisa en ti –dijo el chico devolviendo el abrazo.
La chica comenzó a separarse de él, y se dio cuenta de pronto en la situación tan incómoda en la que se había puesto a sí misma con la emoción, cuando quedó su cara frente a la de él, o sea realmente cerca, se detuvo a mirarlo, realmente no fue que se detuvo, fue que sus ojos se encontraron con los del chico, y estaba muy cerca como para evitar sentirse cautivada nuevamente. Lily de pronto se acercó más, dándole esto como señal a James de que quería que la besara, James al notar que la chica se acercaba terminó de acercarse y se fundieron en un beso un poco menos torpe que el primero que tuvieron, el chico tenía una mano en la espalda de la chica y la otra la entrelazaba en sus cabellos, de pronto el sonido de la puerta los hizo separase inmediatamente, Lily terminó del otro lado de la cama. Era Sirius que se había entrado a la habitación.
Disculpen, es que se me había quedado algo y me devolví –dijo apenado porque sabía que había interrumpido.
Los chicos en la cama no dijeron nada, Sirius tomó algo de la mesita que estaba junto a su cama y salió de la habitación. Lily estaba casi tan roja como su cabello.
¿Ya desayunaste? –preguntó el chico tratando de cambiar el tema, la chica negó con su cabeza.
Entonces¿me esperas? –Lily asintió y le sonrió, tomó todos los paquetes que eran suyos de la cama.
Voy a guardar esto mientras te preparas, te espero en la sala común –dijo y salió de la habitación.
Cuando james salió a la Sala Común, vio a Lily sentada frente al fuego nuevamente, pero notó mientras bajaba las escaleras que una lágrima rodaba por su mejilla, cuando estuvo cerca del sillón preguntó.
¿Pasa algo?
No…-respondió la chica poniéndose de pie al escuchar su voz y al mismo tiempo limpiar la lágrima, y finalmente forzar una sonrisa que no pareció muy genuina- ¿nos vamos?...tengo hambre.
En camino –comentó el chico con una sonrisa, sabía la razón de su tristeza, era muy obvia, como se la había ocurrido preguntarle eso, como odiaba verla así.
Caminaban por los pasillos hablando de cosas triviales, la verdad James solo buscaba distraerla un poco, ella hablaría de lo que había pasado con sus padres cuando estuviera lista, pero ahora se habían besado de nuevo, tenía miedo de preguntar, tenía miedo de sentirse rechazado por ella otra vez, ser rechazado sin serlo realmente, era bastante confuso, porque no sabía que sentir. El día lo compartieron entre los tres recorriendo todo el castillo, haciendo excursiones secretas a la cocina por cualquier cosa que se les antojara, jugando ajedrez mágico, aunque Sirius pensó por un momento que con la llegada de Lily él se aburriría un poco por toda la atención de James iría hacia la chica, descubrió la razón por la que a James le gustaba tanto la pelirroja, era bastante divertida, a su manera, era fácil compartir el tiempo con ella, ya él la sentía como un miembro más de los merodeadores, posición que no había logrado ninguna chica. Cada vez que Lily ponía cara de tristeza alguno de los dos se apresuraba a decir algo chistoso, o hacer cualquier tontería con tal de verla sonreír, hubo un momento ya en el que Sirius sintió que debía dejarlos solos un rato y cuando salían del castillo bastante abrigados, inventó una excusa para volver al castillo.
Sirius ha sido bastante amable conmigo –comentó la chica cuando se hubo ido el moreno
Le has caído bien, además se que tiene un punto débil….no le gusta ver a ninguna mujer triste frente a él, se pone payaso…jjejejeje –luego de decir esto, James resbaló y cayó al piso estrepitosamente, Lily no pudo evitar reír a carcajadas, de pronto sintió algo frío y duró que golpeaba su cara, era una bola de nieve.
Entonces comenzó una guerra campal entre los dos, la nieve volaba por todos lados, corrían por todas partes, reían como niños, hasta que James corrió tras ella, la alcanzó y la tiró al piso junto con él, cayeron sentados, y todavía reían. Así sentados, James abrazando a Lily dejaron e reír.
¿Tu crees que este bien que disfrute un momento como este con tanta alegría?...sabes… después de todo –preguntó la chica recostando su cabeza del pecho del chico
Entiende algo Lily, tus padres quieren verte feliz, no todo el tiempo triste –el chico besó la cabeza de la chica y se atrevió preguntar- ¿Por qué viniste a Hogwarts tan pronto¿por qué no quedarte con tu familia?
Porque no tengo familia, mi única familia es mi hermana y ella iba a pasar la noche buena en casa de los padres de su novio, y yo no estaba invitada…..no podría pasar una noche como esa con tantos recuerdos….sola en casa….así que decidí venir aquí.
Allí quedaron abrazados durante un rato, aunque Lily no quiso decirlo, volvió porque sabía que él estaría ahí, y sabía que él la haría sentir bien.
Este capítulo es un poco corto, pero como todo...todo a su debido tiempo, hay decisiones que tomar todavía. Espero les siga gustando, escriban reviews para saber sus inquietudes.. ; )
