Ya el invierno pasaba, la nieve se derretía en los alrededores de Hogwarts. El tiempo pasaba y James cada vez se confundía más, ya hasta estaba dejando a un lado la idea de tener algo con Lily, ella parecía decidida a no tener nada con él nunca y si era su amistad lo que ella quería entonces se conformaría con eso y eventualmente alguna chica aparecería, eso se decía cada día, pero no podía evitar sentir lo que sentía cuando la veía, incluso cuando la descubría mirándolo fijamente, como no querer a esta chica tan dulce, tan bella, tan necesitada de cariño, tan especial. James trataba en lo posible de pasar el menor tiempo posible con la chica, hasta la evitaba cuando podía.
Era de noche, todos dormían en la habitación y posiblemente en el castillo entero, no podía ver que horas eran, pero de seguro era entre las 12 y la 1 de la mañana, no podía dormir, tenía más tiempo del que creía pensando lo mismo una y otra vez. James se puso de pie y se asomo en la ventana, hacía una noche hermosa, no había luna, así que las estrellas brillaban un poco mas de lo normal. Con el mayor silencio posible salió de la habitación y se encaminó al la sala común, seguramente la chimenea todavía estaría prendida, siempre fue un buen remedio para su insomnio, como aquella noche en que bajo allí y Lily de pronto llego allí, ese fue el primer día de su amistad, la noche que lo comenzó todo, cuando estaba por legar al sofá frente a la chimenea, se dio cuenta que alguien más se encontraba en el lugar.
Oh pensé que estaría yo sola aquí
Yo también –respondió serio el chico a la hermosa pelirroja que le sonreía desde el sofa.
No podía dormir así que decidí venir a terminar de una vez por todas este libro –dijo señalando el libro que tenía en sus manos, era el mismo que aquella vez había dejado con él.
¿Aún no lo terminas? ¿Te toma todo un año escolar terminar un libro? –preguntó mientras se sentaba junto a ella.
No, pero con todo lo que ha sucedido no he logrado llegar a su final, pero ya no me falta mucho y estoy decidida a terminarlo.
James asintió con una pequeña sonrisa y luego los dos se quedaron en silencio, mirando el fuego, sin saber quizás que decir el uno al otro, James pensaba muchas cosas, la verdad no era su intención encontrársela allí, quería dormir no desvelarse más de lo que ya estaba. Y lo decidió, se puso de pie.
Yo me voy a ir a acostar, buenas noches.
¿Qué te pasa James? Hace un tiempo te noto extraño –pregunto la chica sin dejar de mirar el fuego y sin hacer caso a la despedida del chico.
Nada….no ocurre nada
¿Es por mi indecisión? –preguntó mirándolo directo a los ojos
No es solo eso Lily…es que tu vienes y cuando lo deseas te me lanzas encima y me besas, todo depende de cómo amanezcas…y yo no quiero seguir dándome ilusiones contigo –el chico se sentó de nuevo en el sofá y hablando con un poco de amargura.
¿De eso depende nuestra amistad? ¿De si yo te beso o no? –preguntó un poco confundida
Precisamente…no quiero que dependa de eso, así que nuestra manera de compartir debe cambiar
Sabes James, he pensado mucho últimamente…soy una persona muy impulsiva…pero lo que hago es porque me nace y quiero realmente hacerlo –la pelirroja hablaba mirándolo a los ojos- me encanta perderme en tus ojos, me encanta sentir que me quieres….me encanta sentir que…te quiero….ya debo dejar el temor a quererte a esto que hay entre nosotros, porque ahora sé que pase lo que pase tu estarás ahí para mi, lo has demostrado.
¿Qué estas queriendo decir con todo esto? –preguntó un poco confundido o más bien abrumado por todo lo que la chica decía, Lily le sonrío.
Quiero intentar tener una relación contigo…porque dure el tiempo que dure sé que valdrá la pena…sé que no me arrepentiré.
James la acercó a él con sus brazos y la abrazó fuerte y firme, luego de unos segundos la besó, la besó como si nunca antes lo hubiese hecho, no era un beso apresurado por la emoción, era un beso sincero, dulce, de esos que se recuerdan toda la vida.
Oye preciosa no me esperaste para desayunar! –decía Sirius mientras le besaba la cabeza a Diane y luego se sentaba junto a ella en la mesa.
No me digas "preciosa", sabes que no me gusta –el moreno solo sonrío, sabía que a la chica le molestaba y por eso lo hacia.
Cuando James llegó a la mesa, se sentó junto a Lily, los dos se miraron y se saludaron con un pequeño beso en la boca, todos los presentes no pudieron evitar mirar atónitos lo que había ocurrido, la pareja no parecía haberse dado cuenta de que todos los miraban desconcertados, y comenzaron a hablar despreocupadamente, todos se miraron unos a otros pero nadie supo que decir, hasta que Lily sintió las miradas y miró especialmente a Sirius que los miraba con un trozo de tostada guindando en la boca.
¿Ocurre algo? –preguntó con una sonrisa, se podía imaginar el porque todos sus amigos los miraban así.
Nada –respondió Remus a su lado, entonces Sirius sonrío y los miro con alegría.
Hoy va a ser un día muy especial –fue lo único que atinó a decir Sirius y luego le guiño un ojo a James.
La relación entre James y Lily realmente no tomó de sorpresa a nadie, tan solo no se esperaban demostraciones de carió tan abiertas delante de todos, no lo habían hecho antes, pero eso significaba solo una cosa, las cosas entre ellos ya estaban andando, y eso hacia muy feliz a todos sus amigos. Andaban agarrados de la mano, hablaban y hablaban sin parar, estudiaban juntos, eran prácticamente inseparables.
Era tarde por la noche, james aun se encontraba en entrenamiento de Quidittch, Lily esta asentada sola en la sala común mirando por una de las ventanas hacia la oscuridad que el cielo proveía esa noche. Sus amigas estaban listas para dormir, pero ella no tenía sueño, así que les dijo que esperaría a James en la Sala Común, Sirius entró en la sala común, venía de su habitación y vio a la chica con una cara muy triste mirando por una de las ventanas, ya el moreno le había tomado muchísimo cariño a la pelirroja y no soportaba verla tan deprimida, así que no pudo evitar acercarse para hablar con ella.
Hola Evans, ¿Qué haces aquí tan…sola? –preguntó sentándose junto a ella.
Deja de llamarme así, dime Lily –dijo volviendo su mirada hacia el chico y forzando una sonrisa.
¿Por qué esa cara, si James te ve así sabes que se va a mortificar hasta que no la cambies –dijo en broma.
Pensaba en que voy a hacer cuando se acabe este año escolar….ya es el ultimo, ya no volveremos…y no me quiero imaginar el infierno que será vivir con mi hermana…además no quiero regresa a esa casa, me deprime muchísimo la sola idea de estar ahí, cuando estuve ahí no paraba de llorar ni un segundo.
Pero Lily, todo estaba muy reciente…quizás ahora con el tiempo que ha pasado podrás volver allí, verás que es diferente ahora.
Estaba pensando en buscar un trabajo aquí en el mundo mágico mientras voy a la escuela de aurores, y así pueda pagarme pronto un lugar donde quedarme.
¿A tu hermana y a ti no las van a enviar a vivir con algún familiar?
Petunia ya es mayor de edad, así que ella es mi tutora legal hasta que tenga la mayoría de edad, lo bueno es que nuestro padre dejo todo en orden y ya tenía arreglado un testamento, así que la casa nos pertenece a las dos, al igual que el dinero que dejo…mi hermana ya esta trabajando así que puede mantenerme según todas las normas legales.
Bueno Lily, espera un poco, pienses en esas cosas cuando ya estemos yéndonos de aquí, todavía nos quedan unos meses más en este hermoso castillo…no te mortifiques por esas cosas aún. Además sola no estas porque sabes que por lo menos nos tienes a James y a mí, y eso es algo….mejor que nada.
Supongo que tienes razón….¿Sabes? Jamás lo hubiese creído si alguien me lo hubiese dicho un año atrás, pero eres una gran persona, y te aprecio mucho…entiendo porque eres el mejor amigo de James.
¿Qué haces Black? ¿Tratas de conquistar a mi chica? –preguntó James con una sonrisa al acercarse a ellos.
La idea no era que te enteraras Potter –respondió el moreno con otra sonrisa a su amigo.
¿Y quien les dijo que yo quería ser la chica de alguno de ustedes dos? –preguntó Lily intentando alejarse de los chicos. James y Sirius se miraron a la cara. Y James la tomó por un brazo y la arrastró hacia él.
No seas mala Evans, ¿Por qué mejor no tienes algo con los dos? –preguntó sosteniéndola contra él por la cintura.
Porque yo no sabía como decírselos pero yo estoy enamorada, de uno de sus mejores amigos….de Petigrew –James y Sirius se miraron sorprendidos y las carcajadas no duraron mas que unos pocos segundos en salir, todos reían divertidos, y James le dio un beso en la mejilla a Lily.
Oye Lily esas ocurrencias tuyas más que divertidas son hasta asquerosas…¿Te la imaginas Prongs? Con Peter…eughh –Comentó Sirius entre risas.
La verdad no me lo quiero imaginar.
Tengo algo que hablar con Remus, así que voy por él y los dejo –dijo mientras se alejaba.
Oye Sirius –dijo la pelirroja logrando que el chico se detuviera y volteara hacia donde ellos estaban- Gracias por todo –Sirius solo le guiño un ojo y continuo su camino.
