Hola! Bueno recuerden que la historia y los personaje sprincipales pertenecen a J.K. Rowling, solo algunos los han salid ode mi invención. Quería tambien pedirle sdisculpas sinceras por todo el retraso, siempre he tratado de actualizar con prontitud, pero estaba culminando el semestre enla universidad y en lugar de aligerar las cosas las hace mas estresantes, pero ahora estoy de vacacones así que espero actualizar mucho más rápid oque anteriormente. Aprovecho para responder reviews de una vez:
Marce: Disculpa la tardanza!...bueno aqui verás finalmente lo que ha pasado lego de que Helene siguiera a los merodeadores, espero te guste...Y gracias de verdad por el tiempo que te tomas en leer mi fic.
Pipu-Radcliffe: Bueno aunque me pediste q no demorara, aunque no contaba con hacerlo, sucedio...jejejeje...pero aqui está el capítulo siguiente q espero te guste. : )
Tenshi Lain: Bueno que te puedo decir, sería divertido ver como Remus en su forma de hombre lobo se comier a la rata de Peter, pero bueno sería algo como muy drástico y se saldría de las líneas de a historia que ya conocemos jejejejeje...esperote guste tambien este capitulo, y gracias por el tiempo q te tomaste leyendo el fic y escribendo el review.
Esther Camacho: Hola Esther, bueno intente acceder a la dirección que me dejaste pero no me llevó a ninguna parte. No te imaginas cuanto me motiva y me alegra el review que me mandaste, me alegra muchisimo que te haya gustado tanto, es mi primer fic y me alegra recibir reviews como el tuyo, y bueno como ya aprendiste a enviar reviews espero seguir recibiendolos y así saber si te va gustando o no el desarrollo de la historia. ; )
Peter llevaba a Helene por un brazo y caminaba lo más rápido que le era posible, porque ella no se lo permitía, estaba tan sorprendida que caminaba muy lento a pesar de que Peter la jalaba. Cuando salieron del Sauce Boxeador y estuvieron a una distancia prudente de él, Peter sentó en el piso a Helene que no dejaba de mirar hacia el árbol, él lucía algo más que nervioso.
¿Por qué has hecho eso, niña tonta –dijo finalmente Peter a la rubia. Ella solo lo miro inexpresivamente y de pronto una lágrima corrió por su mejilla- Mejor buscamos a Evans, ella sabrá que hacer contigo.
Peter tomó por un brazo de nuevo a Helene y la obligó a ponerse de pie, y se pusieron en camino hacia el castillo. Peter notó que la rubia comenzaba a tiritar de frío y se detuvo murmurando con amargura, entonces se quitó su capa y se la puso a la chica. Continuaron caminando y llegaron pronto al castillo, la rubia aún no decía nada. Entraron en el vestíbulo y la sentó en un asiento que estaba allí.
Iré a buscar a Evans que debe de estar aún en el Comedor, por favor no cometas otra estupidez y espera aquí –le dijo molesto, ella lo miró por un segundo y siguió viendo luego al espacio vacío.
Al cabo de unos pocos minutos Lily salía corriendo del Gran Comedor con Peter, la rubia continuaba ahí sentada mirando hacia el vacío, Lily le tomó una mano y la otra se la puso en la mejilla, la miro preocupada.
Helene amiga –la chica no le respondió nada pero al mirarla se le echó encima a llorar, Lily la abrazó fuertemente- vamos a ir a nuestra habitación.
Peter acompañó a Lily y a Helene hasta la sala común, la pelirroja subió a su amiga hasta la habitación, donde se encontraba Diane leyendo un libro sobre su cama, al ver a sus amigas llegar de esa forma tan extraña, Lily casi que arrastrando a Helene, se puso de pie pronto y se acercó hasta la cama de Helene donde ya Lily acostaba a la rubia.
¿Qué ha pasado? –preguntó Diane preocupada miando como su amiga se acurrucaba en la cama recostando su cabeza en el regazo de Lily.
Solo está sorprendida, no es más nada –respondió Lily mirando a su amiga.
¿Y que la ha sorprendido de esa forma?
Aún no estoy segura, esperemos a que este lista para hablar –respondió la pelirroja acariciando el cabello de la rubia.
¿Pero y no estabas con ella? –preguntó Diane sin entender nada.
No, luego te explico mejor Diane, preocupémonos por ella en este momento –la morena asintió.
Helene sollozó por un rato, Lily continuaba ahí a su lado esperando a que ella fuera la primera en hablar. Diane había salido a buscar algo para beber que darle a Helene. Por la cabeza de Helene pasaban muchas cosas, pero la impresión de la forma en que Remus le había gritado no podía quitársele, ese momento se le repetía una y otra vez en su cabeza, Remus era una persona tan tranquila y pasiva, que la mirada que le dio esta noche era una que nunca antes había visto en él. Se empezó a sentir cansada, tal vez por todo lo que había llorado y las caricias de Lily en su cabello le estaban dando sueño.
Lily, yo sé que tu sabes que es lo que está pasando con Remus –dijo la rubia a su amiga.
Te lo he dicho antes, es deber de Remus decirte lo que pasa. Y créeme Helene, que si esta vez lo obligaré si es necesario porque mereces una explicación –Helene asintió.
Tienes razón, nadie me lo explicará mejor que él.
El día siguiente llegó pronto, Luego de un rato más Helene se había quedado dormida, y Lily no supo como explicarle a Diane lo que había ocurrido, solo supo decirle que estaba muy cansada y que la misma Helene seguramente le explicaría mejor lo que había ocurrido porque ella de cualquier forma no había estado presente, Diane aunque no contenta decidió dejarlo así. Lily se despertó primero que las demás chicas, miró las camas de sus amigas, aún dormían placidamente, se sintió un poco preocupada por Helene, se paró de la cama y se encamino hacia el baño, quería salir temprano y encontrarse a los Merodeadores, así tuviera que ir a despertarlos.
Salió del baño lista, miró a las camas, sus amigas aún dormían aunque seguramente no por mucho tiempo más. Así que salió de la habitación lo más rápido que pudo haciendo el mayor silencio que se le hizo posible. Cuando estuvo en la Sala común hecho una mirada a su alrededor, habían algunos chicos de primero ya despiertos hablando enérgicamente, pero no había rastros de los Merodeadores, así que decidió ir hasta su habitación.
La chica tocó suavemente la puerta, pero no parecía haber nadie despierto, estaba muy silencioso, así que con mucho cuidado entreabrió la puerta y miró hacia adentro, todas las camas estaban llenas menos la de Remus, seguramente estaría en la casa de los gritos aún o en la enfermería, entró con todo el silenció que pudo, volvió a cerrar la puerta y caminó hasta la cama de su novio, cuando estuvo ahí pudo ver que tenía el cabello más desordenado de lo normal lo que le causo mucha gracia, le pasó una mano por los cabellos, entonces el chico dijo algo.
¿Lily? –dijo esto y siguió durmiendo, en realidad lo dijo dormido, Lily se sintió sorprendida.
James –dijo la chica en un susurro- despierta –James entreabrió los ojos y pudo ver muy borrosamente a la pelirroja, la chica le pasó los lentes.
Lily –dijo luego de colocarse los lentes.
Dijiste mi nombre dormido –dijo la chica
Sentí tu olor en mis sueños, supongo que no era un sueño después de todo.
Supongo –dijo la chica con una sonrisa- ¿Cómo está Remus?
Lo dejamos hace unas poca horas en la enfermería, en realidad no hemos dormido mucho –respondió el chico luego de dar un gran bostezo- menos mal que hoy es domingo. Por cierto¿Cómo está Helene?
Anoche estaba muy mal, no quería hablar al respecto –dijo la chica recostándose junto a su novio- Esperaré a que despierte a ver si está mejor hoy.
Vas a dormir un rato conmigo¿verdad? –preguntó el chico de lentes, logrando una sonrisa de la pelirroja.
En realidad no, ya debería de ir a ver si las chicas despertaron –la chica se puso de pie luego de dar un beso en la mejilla a su novio, el chico pareció poner cara de decepción.
¿No me darás un beso de buenas noches?
No es de noche James –dijo la chica en un tono muy bajo para no despertar a los otros, se acercó al chico y le dio un pequeño beso en la boca- Que duermas bien!
La chica salió de la habitación haciendo el mayor silencio que se le hizo posible. Ya habían más personas en la Sala Común, se encaminó hacia su propio dormitorio con la esperanza de encontrar despiertas a sus dos amigas. Al entrar, pudo constatar que en la cama de Diane no había nadie y la puerta del baño estaba cerrada, seguramente se estaría arreglando, pero Helene todavía estaba enrollada en sus sabanas, Lily se acercó hasta ella y pudo ver que tenía los ojos abiertos, pero no se movía, estaba mirado a un punto vacío del lugar como lo hacía la noche anterior.
Buenos días –dijo Lily al sentarse frente a ella en la cama de Diane, la chica pareció salir de su letargo y la miró.
Buenos Días –respondió y luego volvió su mirada de nuevo al espacio vacío de antes.
No puedes estar siempre así...
En eso Lily tiene razón –interrumpió Diane que salía del baño justo cuando Lily le decía eso a su amiga- eres una chica muy linda, y muy dulce para que actúes ahora de esta forma tan extraña y te encierres en ti misma a lamentarte por algo que aún no sé que es –estas ultimas palabras las dijo mirando a Lily.
Diane tiene razón Helene, además nos tienes a nosotras y si te vas a quedar todo el día ahí tirada en la cama entonces tendrás que hacer espacio para nosotras –dijo la pelirroja con una sonrisa, Helene se sentó en la cama.
¿Nos vas a hacer caso? –preguntó Diane un poco sorprendida
¿Tú crees que tengo ganas de estar con ustedes dos molestándome todo el día en mi cama? –preguntó la rubia.
Entonces te esperaremos para ir a desayunar –añadió la pelirroja.
No les prometo nada con el desayuno, pero al menos estaré ahí.
Algo es algo –dijo finalmente la morena.
Las chicas salieron al poco rato de la habitación, la tristeza de Helene era evidente, tenía unas grandes ojeras en sus ojos, y no sonreía tan seguido como normalmente lo hacía. Habían pasado muchas cosas y la imagen de Remus gritándole y apretándole el brazo con tanta fuerza era un poco difícil de hacer a un lado, además de que tenía las marcas de las manos de Remus en el brazo, realmente la había agarrado con fuerza. Entraron en el Gran Comedor y fueron a su lugar en la mesa, habían pocas personas comiendo, como cada Domingo tan temprano en la mañana era difícil encontrar el comedor lleno. Helene solo pudo tomar un poco de jugo y como un obligada por sus amigas algo de bizcocho, pero no pudo tragar más nada, cuando estaban por terminar de comer Helene no pudo evitar preguntar a Lily, no podía aguantarlo por más tiempo.
Lily¿Dónde está Remus? –preguntó mirándola fijamente a los ojos.
No creo que te consigas a Remus hoy en ninguna parte Helene, no te preocupes –Diane escuchaba atenta, habían muchas cosas que no entendía y preguntaría cuando tuviera oportunidad.
¿Dónde está? –Insistió la rubia. Lily la miró fijamente a los ojos y pudo ver que estaba muy decida a saberlo.
Remus está en la enfermería y estará allí gran parte del día.
¿Por qué está Remus en la enfermería? –los ojos de Helene comenzaban a humedecerse por las lágrimas pero continuaba decidida.
Está débil y probablemente herido, James no me ha dado detalles –respondió sin dejar de mirar a su amiga, estaba dispuesta a responder tantas preguntas le fuera posible.
¿Qué les diste anoche antes de que salieran del castillo? –la pelirroja se sorprendió un poco pero respondió.
Una poción, no me hagas entrar en detalles que yo misma no sé como explicarte.
Ya me has dicho eso antes, está bien.
Ahora, creo que he aguantado mucho tiempo. Helene¿Qué te hizo Remus? –Diane preguntó ya impaciente y Helene solo se levantó un poco la manga de la camisa que llevaba puesta y unas marcas rojas marcaban su piel blanca, Lily se sorprendió mucho al ver los moretones del brazo de su amiga y se asustó, nadie le había dicho que Remus había lastimado a Helene. Lily se puso de pie y miró fijamente a sus amigas.
Anda Lily, ve y dile que no lo quiero ni a un metro de distancia mío –dijo Helene sabiendo a donde iría su amiga, y mientras más hablaba más lágrimas llenaban sus ojos- y dile que no quiero que ni me mire, no me importan sus secretos o sus "condiciones", más nunca me meteré en su vida –Lily tan solo asintió y se fue con paso decidido del Comedor.
Lily fue directo a la enfermería. No sabía si lo encontraría despierto o no, pero necesitaba intentarlo. Al llegar frente a la puerta del lugar, respiro profundo y entonces tocó la puerta. En un momento Madame Pomfrey abrió la puerta.
¿Sí querida?
¿Se encuentra Remus Lupin en la enfermería en este momento?
El Sr. Lupin está descansando, Srta. Evans.
Discúlpeme la molestia Madame Pomfrey, pero ¿Podría usted ver si está dormido?...porque sino es así me gustaría verlo por un momento .preguntó la chica con algo de desesperación.
No creo que sea necesario molestarlo…
Pero será solo un momento, por favor –dijo la chica suplicando. La enfermera lo pensó por un momento pero a la final cedió y fue a ver si el chico dormía, al cabo de unos segundos volvió a asomarse en la puerta.
El Sr. Lupin también desea hablar con usted. No entiendo el deseo desesperado de los jóvenes de no tomarse un descanso por un momento –decía a regañadientes mientras dejaba entrar Lily a la habitación.
Lily caminó hacia la única cama n la que había alguien en toda la enfermería, donde estaba un chico con aspecto muy cansado, con algunos rasguños en la cara y en los brazos. La chica llegó hasta la cama y estuvo frente a él, el chico la miró con una sonrisa triste en su rostro y la invitó con su mirada a sentarse en la silla junto a la cama.
¿Cómo estas Remus? .preguntó la chica luego de sentarse y tomar una de las manos del chico.
Bien, supongo….¿Como está …?
Helene está muy dolida Remus. Aún no entiende que fue lo que paso…
Ya mi cuerpo comenzaba a actuar como el de un lobo, y me invadió una gran ira cuando la vi…ella no debía estar allí….recuerdo muy bien el momento, y se que la lastime…sino hubiese sido por James y Sirius quizás hubiese sido peor.
Ella mando a decirte algo Remus –el chico la miró expectante- no quiere que te acerques a ella, no quiere que la mires.
No es para menos –los ojos del chico comenzaban a humedecerse.
Yo pienso que debes buscar la manera de explicarle de una buena vez Remus.
Yo también, y ya no me importa que piense, ya ocurrió lo que tanto me temía
Bueno! este ha sido este capítulo, espero que les haya gustado...Espero reviews, de verdad que o motivana uno a continuar actualizando pronto... ; ).
