Volví y espero que por mucho tiempo, tenía el capítulo listo desde hace como dos semanas pero tiempo era lo que más me faltaba para subirlo, aprovecho ahora que no tengo exámenes y estoy de vacaciones en el trabajo para hacerlo, espero perdonen mi demora

Disclaimer: Ningún personaje de Shaman King me pertenece, de lo contrario, cambiaría el Fumbari no Uta, créanme pero ni modo

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CAPITULO SEIS

"LA PREPARACIÓN DE LO INEVITABLE"

Habían pasado alrededor de dos semanas desde que les habían sido prohibidas todas las salidas a los cuatro chicos, en el reino North, todo el palacio se encontraba en completo movimientos, los sirvientes caminaban de un lado para otro y varios de los soldados viajaban de un lado a otro del castillo, Horo Horo daba ordenes a diestra y siniestra, alistando todo para una posible batalla que ya se estaba viendo venir

- Parece que todo esta siendo preparado – indico Pillika que veía desde la ventana de su habitación todo el movimiento de las personas

- Tal parece que las cosas irán en serio esta vez – ambas se vieron y supieron que pronto tendrían un cruel y sangriento enfrentamiento, Anna miraba el cielo y debes en cuando su habitación, debía existir una manera de ver a Yoh y verificar que estaba ocurriendo

Pillika por su parte mantenía sujeto un talismán en sus manos, debía hacer lo que estaba planeando aunque eso le costara un castigo inolvidable, sonrió a su amiga que la observo confundida y salió de la habitación

- Regresaré pronto – antes de que Anna pudiera siquiera preguntar la puerta se había cerrado, dejándola completamente sola y en silencio, bajo la mirada y contemplo la alfombra de la habitación

- Ten cuidado – se giró hacia la ventana y observo a su hermano, el cual sintió su mirada y la encaro, no se encontraba sonriendo, estaba, era extraño, tampoco estaba molesto, parecía como no querer que aquello sucediera

Si su mente tenía razón, entonces no comprendía porque seguía en pie con su plan, sabía por Pillika que la mayoría de la aldea ya había sido evacuada y se encontraban resguardados en los lugares específicamente creados por Jun

Pillika corría por los pasillos sin importarle si en su carrera golpeaba a alguien, justo cuando estaba a punto de abrir la puerta trasera, Geanne la detuvo obligándola a girarse para hablarle, la peliplateada podía ser dulce y gentil pero cuando se trataba de peleas era fría y cruel

- ¿A dónde crees que vas? – Interrogo astutamente al comprender su actitud

- No te importa – se soltó del agarre y tomo el pomo de la puerta

- Ten en cuanto de que si sales por esa o cualquier puerta, me veré en la obligación de contárselo a Hao, Pillika gruñó por lo bajo y apretó el pomo, frunció el seño y toda su ira se delataba en su rostro

Pero ella ya había tomado una decisión y nada la haría cambiar de ella, giró la perilla y abrió la puerta, los fuertes rayos del sol le dieron en el rostro y salió lentamente del castillo, Geanne se cruzó de brazos y espero hasta que la puerta se cerrará

- Niña – murmuró divertida y se dirigió hasta el despacho donde se encontraban los máximos protectores del reino, abrió la puerta y entro con la elegancia que siempre la caracterizaba, ella estaba encargada de las estrategias de camuflaje y defensa del reino, contrario de Horo que tenía a su cargo, la ofensiva y contraataques al enemigo

Ambos chicos giraron para verla y luego entre ellos, llevaba enmarcada una gran sonrisa en su rostro, era usual dadas las condiciones pero que no hablara era diferente, esperaron algunos segundos más en silencio pero nada, Hao se levanto de su silla, rodeo el mueble y se recostó sobre el escritorio frente a ella

- Hao… - los segundos parecían eternos para los chicos

- Los soldados están en sus posiciones y se les han dado las indicaciones pertinentes – dicho esto, se giró sobre sus talones y abandono el sitio, los chicos se vieron entre ellos confundidos por su actitud y decidieron no prestarle mayor atención

La chica cerró la puerta y se recostó sobre ella, suspiró pesadamente y sonrió para sus adentros, cerró los ojos y se dejo envolver por el misticismo que en ese momento inundaba el castillo, abrió nuevamente sus perlas grana y se encamino hasta donde se encontraban sus soldados

- Me debes una grande – musitó a la soledad y camino autoritariamente hasta el jardín donde miles de soldados se encontraban en posición y en espera de órdenes para cumplir

Hao daba instrucciones sobre lo que debían hacer a todos sus soldados, los vio a cada uno a los ojos y supo que ellos estaban dispuestos a todo por defender el reino, la imagen de sangre de inocentes derramada inundo su mente, cerró los ojos y pidió a Horo que terminará de informar

Su rostro demarcaba cuan inestable se encontraba emocionalmente, sus ojos reflejaban la tristeza de los acontecimientos aún no ocurridos, recordó las disputas que se habían suscitado con sus padres y el resultado de aquellos enfrentamientos, cuantas veces se había jurado a él mismo que no repetiría sus acciones y ahora estaba haciendo exactamente lo mismo

Anna lo veía a una distancia prudente, su rostro se ensombreció y supo instantáneamente el motivo por el cual su hermano parecía titubear en cuanto a proseguir con lo que estaba planificado, subió la mirada al cielo y desplegó una oración

- Si no quieres no lo hagas – susurró la rubia, esperando que sus palabras llegaran hasta su hermano y lo hicieran recapacitar, el castaño escucho el murmullo enviado por el viento y su alma se auto condeno; pidió perdón, se agacho y se concentro, palpo la tierra y en cuestión de instantes un enorme dibujo se formo en el jardín

- Ya no hay marcha atrás – dicho esto se levanto y se dirigió hasta donde se pretendía dar las instrucciones necesarias

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Yoh jugaba sin interés alguno con una pelotita de hule, la hacía rebotar una y otra vez contra la pared, todo estaba aburrido, desde hacía dos semanas que no veía a Anna y eso lo ponía de mal humor, Len por su parte solamente seguía el movimiento de la pelota sin expresión alguna

Cerró los ojos harto de la visión y dejo escapar un ligero suspiro, estar encerrado no era algo que precisamente disfrutará, abrió nuevamente los ojos y comprendió que esa escena jamás cambiaría, se descruzó de brazos y abrió la puerta, Yoh detuvo su interminable juego y se giró a verlo curioso

- Ya regreso – informó antes de salir completamente, el castaño levo los hombros y sonrió para sí mismo, conocía perfectamente al violáceo y sabía que algo estaba tramando, con el tiempo lo averiguaría correctamente

Len caminaba presuroso por el castillo hasta que se topo con la persona que menos quería ver, Lizerg le sonrió como habitualmente lo hacía y el chico contesto con reincidencia, no tenía intenciones de entablar algún tipo de conversación con él y menos con la prisa que llevaba

- Sabes que no puedes salir del castillo – recordó el peliverde sin quitar su habitual sonrisa de su rostro, el violáceo chasqueó la lengua y giró el rostro para no tener que encararlo como le gustaría

- Aún así lo harás – volvió a mencionar, atrayendo la atención de Len, camino un poco más hasta estar frente a frente y cerró los ojos, invitando a Len a que lo hiciera nuevamente, el chico así lo hizo y escucho los murmullos que el castillo mantenía ocultos

- El castillo no solamente es una edificación, construida para ser fortaleza, también es un ser que posee en cierta medida una templaza y firmeza que es lo que realmente transmite a cualquier la vea – Len escuchaba atentamente cada palabra que emanaba de la boca de Lizerg

- Muchas veces hay que quebrar reglas para poder salvar vidas – Lizerg sintió como alguien pasaba corriendo a su lado y sonrió, muchas veces la vida te da oportunidades que pueden verse como malas pero si las analizas con cuidado, descubrirás que estás se encuentras escondidas para que nadie que tenga malas intenciones pueda descubrirlas

Marion veía preocupada el reino, la vista que el ventanal del despacho le ofrecía era uno de los más hermosos, cerró los ojos y el murmullo del viento la consoló, no tenía intenciones de enfrentarse al castaño pero dada las circunstancias no podía detenerlo, solamente enfrentarlo

Tamao que se encontraba tras ella, la veía preocupada, era extraño que ella tomara ese tipo de actitudes antes de pelear contra Asakura, sus ojos rosados recorrieron el cuarto lentamente y viejos recuerdos llegaron a su mente, talvez si los reyes no hubiesen muerto en aquel lugar, probablemente Marion fuese una chica normal con las preocupaciones que poseen los jóvenes normales

Pero las cosas estaban dadas y la pobre chica cargaba con la responsabilidad de proteger su reino, aún a costa de su propia vida, el ligero golpe en la puerta la hizo salir de su ensimismamiento y la abrió rápidamente, frente a ella se encontraba Manta, el cual traía bajo el brazo una funda de espada muy bien cuidada, suponía que era el arma de la rubia

Marion observo de reojo al castaño y volvió la vista hasta la ventana, sentía que el viento le pedía e imploraba que detuviera su cometido pero su corazón era firme y no se dejaría vencer, no quería involucrar a nadie más pero aquello era simplemente imposible, abrió los ventanales y dejo que su aliado la pudiera arrullar entre sus silenciosas canciones

Ligeras lagrimas rodearon su rostro y la tristeza embargo su alma, tanto tiempo intentando que aquello no se diera parecían ahora inútiles, levanto la vista y observó todo a su alrededor, aquellas personas se verían de alguna u otra manera afectados y era lo que menos deseaba, suspiro para poder controlar su sollozo y limpió sus lagrimas, no podía dejarse ver frágil, no ahora

Yoh la había visto desde su ventana, se recostó en el palco y comprendió sus sentimientos, si él se encontrará en la misma situación probablemente el resultado sería el mismo, solamente esperaba que Len pudiera encontrar algo que detuviera lo que parecía inevitable

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Pillika corría todo lo que sus frágiles piernas se lo permitían, tenía poco tiempo para evitar la catástrofe, el ajetreo que estaba armado en las calles debido a la próxima batalla le dificultaban su proseguir, luego de varios disculpas lanzadas al aire, logro salir de los límites del reino y llegar hasta el claro donde siempre se encontraban con Yoh y Len

Se detuvo en uno de los inmensos cerezos e intento controlar su respiración, escucho pisadas tras suyo y se giro en pose de defensa, pero al notar quien era la persona relajo su cuerpo y su corazón volvió a su ritmo normal

- Veo que pensaste igual – murmuro el chico en el mismo estado que la peliazul, sus miradas se cruzaron y rápidamente se comentaron todo cuanto habían logrado averiguar

- Entonces tenemos que hacer algo – comentó desesperadamente Pillika, Len maquina miles de formas para poder hacerlo, solamente contaba con alrededor de tres días que era lo que les tomaría a sus respectivos reyes desalojar los reinos y preparar el combate

- Busca en tu reino al famoso hablador y yo en el mío, mañana a la misma hora nos encontraremos aquí – la chica asintió y desapareció nuevamente entre la arboleda, Len contemplo por algunos momentos el paisaje y después emprendió la carrera hasta el castillo

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Pillika apaciguo su correr hasta quedar caminando, todo en la aldea estaba desolado, era increíble la velocidad con la que actuaba Hao, el silencio era realmente incómodo y terrorífico, el sonido del viento chiflado, enmarcaba el inicio de lo inhumano y concebía la aparecieron de las peores imágenes que siquiera ella hubiese podido imaginar

Se abrazo a si misma y se dejo caer lentamente por la pared de una de las casas, el bullicio de las personas, las sonrisas de los niños, el cantar de los pájaros, ni siquiera los animales seguían en aquel lugar, era como si todo estuviera al tanto de lo que ocurriría, una pequeña lagrima cubrió su rostro y su mirada se ensombreció

No tenía mucho tiempo y temía no poder encontrar lo que necesitaba a tiempo para poder detener la batalla, se levanto dándose ánimos mentalmente y se dirigió a paso firme hasta el castillo, para poder averiguar mínimo el aspecto del informante tendría que hablar con Hao o su hermano

Estaba casi segura de que no se lo dirían por obvias razones pero no se detendría hasta encontrarlo, aunque tuviera que enfrentarse a una batalla verbal con ellos, subió su vista hasta la imponente edificación y su determinación se hizo más firme, camino algunos metros más y se detuvo frente al portón, tomo una barra y suplico que no le fuera tan difícil hacerlo

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Len por su parte ya se encontraba en el castillo, abrió la puerta trasera y se aseguro que no hubiese nadie, entro y cerró la puerta mientras se recostaba en ella, tal parecía que alguien estaba intentando provocar que ambos reinos se destruyeran, pero la pregunta del millón no era ¿Por qué? sino más bien ¿Quién sería capaz de poder planear algo como eso?

Sacudió su cabeza y camino hasta el estante de vasos, saco uno y abrió el refrigerador, saco un poco de leche y se sirvió, sus ojos ambarinos examinaron el vaso y sus iris se perdieron en la blancura del líquido, en su mente viajaban todos los rostros de las personas que habitaban el castillo y analizaba a cada uno, pretendiendo con eso encontrar al menos un sospechoso

Se giró para poder vislumbrar a su alrededor y tomar una decisión, tomo el vaso y se encamino hasta la sala de uso común, todo estaba callado, las luces apagadas y sin rastro de que ahí viviera alguien, subió las escaleras y se detuvo en el pasillo, si quería saber algo de valiosa información sobre dicha persona tendría que averiguarlo con las chicas sin levantar sospechas

- Solo espero encontrarlo a tiempo – murmuró para sí mismo y tomo un trago de leche

- ¿Qué buscas? – Len casi se atraganta cuando escucho la voz tras suyo, tosió un par de veces hasta que se hubo desahogado y se giro para encarar a dicha persona

- Creí que era tu hermano – la pelirrosa sonrió y asintió

- Lo eres, no era mi intención provocar tu muerte….aún – recalco malévolamente ante el asombro del chico, la verdad es que tampoco tenía ganas de discutir si estaba bien o mal lo que había hecho

- No importa – se giro y se adentro en su habitación, aún porque quisiera no podía comentarle nada a su hermana, tendría que hacerlo por él mismo, ni siquiera Yoh podría ayudarle esta vez, sujeto con fuerza el vaso hasta que el mismo cedió y se quebró en su mano, provocándole un ligero corte en la palma de su mano

Len inspeccionó la herida y dejo que la sangre saliera libremente hasta llegar al suelo, la imagen misma pero aumentada a tamaños colosales no hicieron apretar fuertemente el puño, ahora la vida de todos los aldeanos dependía de ellos y de nadie más

Tanto Len como Pillika estaban conscientes de la importancia que tenían sus misiones, no podía fallar y menos cuando el tiempo estaba en su contra, debían averiguar y rápido, tomaron una capa azul y se dirigieron por los pasillos de los castillos, cada quien con una misión y un objetivo en claro:

"DESCUBRIR AL VERDADERO ENEMIGO"

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Después de siglos sin actualizar, volví a aparecer, mil disculpas por la tardanza pero tengo varias cosas que ocupan mi tiempo y apenas si me queda tiempo para actualizar, no prometo hacerlo más seguido pero posiblemente si más largos, eso podría hacer que quedaran complacidos y así lo espero

Gracias por sus comentarios, me alegran y me levantan bastante el ánimo

Yamiana

Miki-04

Ponihina-chan

Muchas gracias y perdonen la espera, nos leeremos pronto, al menos eso espero. Matta ne!!!