Canción "Que me Alcance la Vida" de Sin Bandera.
Capítulo 2
Que me Alcance la Vida
Flashback. –
-…Vamos, el último en llegar, hace la cena!
-Eso es trampa!
Rin ya le llevaba una gran ventaja y sin embargo continuó corriendo, Sesshoumaru corrió tras ella hasta alcanzarla, ambos cayeron al suelo y rodaron cuesta abajo, abrazados y riendo a carcajadas. Al llegar al pie de la cuesta, Rin quedó sobre él y lo besó apasionadamente.
-Si quieres que yo haga la cena, sólo me lo tienes que pedir.
-Siempre me lo pides con esa carita de cachorrito abandonado… y no me puedo negar.
-Hm… con que no te puedes negar a mi carita de qué?
-De cachorrito abandonado.
Rin volvió a besarlo.
-Y si te pido hacer el amor con mi carita de cachorrito abandonado?
-No va a pasar.
-Vamos, preciosa!
-No.
-Rin! No sabes que es una necesidad fisiológica?
-En serio?
Sesshoumaru comenzó a inventar cosas y a exagerar con tal de convencerla.
-Yo nunca he oído de nadie que se muera por no hacer el amor.
-No se muere uno, sino que se muere… ya sabes… además, preciosa, no te creas que es fácil uno aguantarse con lo bella que eres.
-Ah! Pues en ese caso, sígueme.
Entraron corriendo a la casa de campo donde se estaban hospedando, Rin lo guió hasta la habitación, Sesshoumaru creyó que la había convencido hasta que Rin le dio un frasco de crema para el cuerpo y un paquete de servilletas.
-Con eso puedes aguantar, verdad?
Sesshoumaru rió a carcajadas y antes de que ella lograra salir de la habitación la atrapó entre sus brazos y la levantó del suelo aún moviendo los pies como si corriera.
-No eres nada inocente, preciosa…
-Yooo? Yo soy completamente inocente de todo lo que se me acuse.
-Ah sí? Yo te declaro culpable de volverme loco con tus besos.
-Si quieres no te beso más.
-No! Por Kami! Enciérrame en un manicomio si quieres! Pero no dejes de besarme…
Rin lo abrazó riendo y lo besó apasionadamente.
Tantos momentos de felicidad
Tanta claridad, tanta fantasía
Tanta pasión, tanta imaginación
Y tanto dar amor hasta llegar el día
Tantas maneras de decir Te Amo
No parece humano lo que tú me das
Perdido en el apasionado beso de su novia, Sesshoumaru no escuchó un auto aparcarse junto a la casa.
-Sesshoumaru está aquí… Sesshoumaru!
Se separaron sorprendidos por el hermano menor de Sesshoumaru, Inuyasha, que estaba parado en la puerta de la habitación.
-Qué haces en mi habitación? Usa la tuya!
-Qué haces tú aquí?
-Kagome y yo vinimos con papá y mamá.
-P-papá?
Inuyasha rió a carcajadas.
-No me digas que ésta era tu escapada del mes.
-Cállate zopenco…
-Sesshoumaru…
-Espera, déjame pensar lo que haremos…
-De qué? Váyanse a tu cuarto.
-Nosotros no dormimos juntos, animal!
-Qué?!
-Qué tal si Rin y Kagome duermen en un cuarto y nosotros en el otro.
-Oh, no, eso no va a pasar!
-No puedo creer que seas capaz de hacerlo con papá y mamá aquí!
-Eso a ti no te incumbe. Kagome y yo nos quedamos juntos.
-Sessh…
Sesshoumaru vio a Rin.
-Sessh, está bien, podemos dormir en la misma habitación…
-Pero preciosa…
-No importa… lo importante es que tú y yo sepamos la verdad.
-Lo siento, preciosa, no les dije que venía para acá.
-Ya no importa…
Con la ayuda de Sesshoumaru, Rin pasó sus cosas a la habitación de él. Inuyasha subió los bultos de sus padres y el suyo y el de su novia. Luego de bañarse y quitarse la grama y tierra de encima, Rin y Sesshoumaru bajaron las escaleras tomados de la mano.
-Papá, mamá… ella es Rin Samuru… mi novia…
-Vaya, vaya! Mucho gusto, señorita Samuru…
-Puede decirme Rin, Kazami-sama…
-Entonces, puedes decirme Inutaisho.
Rin les sonrió completamente sonrojada. Para los Kazami era tremenda sorpresa que Sesshoumaru la presentara y más aún como su novia. Sesshoumaru siempre que, accidentalmente conocían a alguna de sus aventuras, las presentaba como amigas, nunca como su novia. Luego de una amena conversación, Rin notó que a pesar de la temperatura fresca, Sesshoumaru estaba sudando a gota gruesa, deseando con cada fibra de su cuerpo salir de allí antes de que su papá hablara de más, disimuladamente acarició su mano.
-La casa es muy bonita, Inutaisho-sama…
-Gracias, todo fue idea de la madre de Sesshoumaru.
-En serio?
-Sí, Inaru era arquitecta y ella fue quien la diseñó.
-Tu mamá tenía un excelente gusto, Sessh…
-Ya viste lo demás?
-La verdad, no. Apenas teníamos minutos de llegar cuando llegaron ustedes, Sesshoumaru me había prometido mostrarme todo el terreno.
-Entonces vayan antes de que oscurezca.
-Está seguro?
-Sí, claro, tendremos todo el fin de semana para hablar.
Rin tomó ambas manos de Sesshoumaru mientras se ponía de pie, él la vio sonreírle y le siguió la corriente, una vez en el jardín, la abrazó con fuerza.
-Sessh…
-Gracias, me estaba muriendo por salir de ahí.
-Parecía más que estabas avergonzado de mí.
-No! Eso jamás! Preciosa, cómo podría avergonzarme de ti?
-Entonces?
-Temía que mi papá metiera la pata, a veces se le va la mano hablando.
Rin acarició su rostro y fingiendo molestia le dijo que sólo por esa vez le iba a creer. Lo besó apasionadamente.
Cada deseo que tú me adivinas
Cada vez que ríes, rompes mi rutina
Y la paciencia con la que me escuchas
Y la convicción con la que siempre luchas
Como me llenas como me liberas
Quiero estar contigo si vuelvo a nacer
Volvieron ya cuando la oscuridad obligaba a encender las luces, Inutaisho e Izayoi se ponían de acuerdo sobre quién cocinaría.
-Disculpen la interrupción, pero Sesshoumaru perdió una apuesta y le toca cocinar.
Inutaisho accedió gustoso pues sabía quién le había enseñado a cocinar. Sesshoumaru resopló porque según él no era lo mismo cocinar para dos que para un batallón, Rin lo besó en la mejilla divertida.
-Está bien, cocinaré yo…
Sesshoumaru la abrazó desde atrás les dijo que se prepararan, porque la comida de Rin era para chuparse los dedos. La cena fue tal y como Sesshoumaru lo predijo, era un manjar tras otro. Al terminar la cena, Rin les sirvió un coctel de frutas con crema batida por arriba, sin saber que ese no era sólo el postre preferido de Sesshoumaru, sino también de su padre.
-Te puedes casar, Rin…
-Ah?
Sesshoumaru tenía ganas de explotarse la cabeza contra la pared.
-Papá vivió unos años en América Latina, en varios países, cuando la mujer sabe cocinar, y es soltera, le dicen que ya se puede casar, porque es lo primordial.
-Ah! Ya comprendo. Gracias, Inutaisho-sama…
-Ya sabes, el amor entra por la boca… a ver si lo pescas…
-Papá, por favor, basta!
-Qué te pasa, Sesshoumaru? Son sólo bromas…
-No se preocupe, Inutaisho-sama… yo comprendo muy bien a su hijo…
Rin vio la copa con el postre frente a ella.
-Me siento satisfecha, con permiso…
Rin se levantó y salió de la casa. Sesshoumaru exhaló drenando hasta la última gota de aire de sus pulmones.
-No sólo vienen sin avisarme, sino que también me arruinas la noche, muchas gracias, papá.
-Espera un momento, tú te la arruinaste solo con tu actitud de perro rabioso. Qué acaso no puedes esperarte para llegar a la habitación?
-NO!
Sesshoumaru se calmó.
-Ahí tienes a la única que se resiste a él.
-Qué?
-Sesshoumaru no se ha acostado con ella…
-Cállate!
Sesshoumaru le lanzó lo primero que tuvo a mano. Inuyasha recogió lo que le había golpeado en la cabeza. Una cajita aterciopelada de color azul.
-No puedo creerlo…
-Dame eso!
-No… primero quiero verlo…
Inuyasha abrió la caja y quedó sorprendido al ver la pieza de joyería.
-Le vas a pedir que se case contigo!
-Dame eso!
-Ese es el anillo de tu mamá, le vas a pedir que se case contigo!
-Ya dáselo, Inuyasha!
Kagome le quitó el anillo y se lo entregó a Sesshoumaru.
-Gracias, Kagome…
-Hijo, estás seguro de lo que vas a hacer?
-Estoy más seguro que el día en que nací. Ella es la mujer para mí…
Le pido a Dios que me alcance la vida
Y me de tiempo para regresar
Aunque sea tan solo un poco
De lo mucho que me das
Le pido a Dios que me alcance la vida
Para decirte todo lo que siento gracias a tu amor
Sesshoumaru salió de la casa, de inmediato sintió el frío calar sus huesos, su aliento formaba un halo al salir de su boca o nariz. Vio a Rin arrimada a un árbol, era evidente que estaba llorando, Sesshoumaru sintió que se le partía el corazón al verla así.
-Rin…
-Déjame sola, por favor…
-Rin, lo siento, actué mal…
-Porqué estás conmigo? Porqué estás conmigo si no me voy a acostar contigo? Porqué estás conmigo si te molesta una simple broma sobre casarnos? Por Kami, Sesshoumaru, acabo de ver claramente que ésta relación no va a ninguna parte!... Por cierto… renuncio…
-No, Rin!
-Mañana volveré en autobús…
-No, Rin, no me hagas esto…
-Olvídalo, Sesshoumaru, esto se acabó…
-Rin… escúchame, por favor…
-No! Sesshoumaru! No quiero oírte! Fue muy cruel de tu parte jugar conmigo así! Tú sabías muy bien, sabías de más todo lo que me… qué era lo que pretendías conmigo?
-Hacerte mi esposa…
-Tú… qué?
-La idea de traerte aquí era que no me dejaras plantado o salieras a mitad de la cena porque te habían llamado de la oficina… la idea era pedirte que seas mi esposa…
-Sesshoumaru… pero si…
-Me amas, Rin? Me amas así como te amo yo? Siempre creí que… creí que tenía que acostarme y… no sé… Rin, me enamoré de ti… de tus ojos, de tu sonrisa… de tus manos, de tus besos… de tus caricias… yo te amo, Rin…
Rin lo vio a los ojos, Sesshoumaru la rodeó con sus brazos y clavó su mirada ambarina en la esmeralda de su novia.
-Te amo, Rin…
-No estás jugando conmigo?
-No sería capaz…
-Te amo, Sesshoumaru…
-Lo sé… lo dijiste más de 15 veces cuando te dormiste en el camino…
Ambos rieron y se besaron apasionadamente. Sesshoumaru se arrodilló frente a ella y tomó su mano izquierda.
-Me concederías el honor de convertirte en mi esposa?
-Sí, mi amor…
Sesshoumaru le puso el anillo sonriendo y la cargó dando vueltas mientras se besaban apasionadamente.
-Woohoo!!!
Aún en medio del beso rieron cuando un fuego artificial explotó sobre ellos. Se separaron y tomados de la mano se acercaron a Inuyasha.
-Felicidades…
Sesshoumaru le estrujó los nudillos en la cabeza riendo. Los demás se unieron a la celebración.
-Inuyasha, en el congelador hay una botella de champaña, la traes?
-Claro…
Eran ya las 2 de la madrugada cuando se fueron a dormir, una vez que todas las puertas estuvieron cerradas, Rin veía sentada en la cama a su prometido metido en el clóset buscando una bolsa para dormir que él juraba siempre guardaba allí, luego de unos 15 minutos, se dio por vencido.
-No está…
-Estás seguro?
-Es muy posible que me lo haya llevado a Tokio la última vez…
Suspiró viendo lo que tenía a mano.
-Tú quédate con la frazada, yo me llevaré éste cobertor y dormiré en el sillón de la sala.
-Sesshoumaru eso está lleno de polvo.
-No hay muchas opciones, Rin…
-Hay una…
-Cuál?
-Que durmamos juntos.
-No.
-Pero Sessh…
-No, Rin, siempre estoy bromeando, pero no.
Rin se puso de pie y lo besó con ternura.
-Mi amor, no quiero que duermas incómodo por mi culpa… además, dormir y sexo son dos cosas muy diferentes.
Sesshoumaru acarició su rostro.
-Mi pequeña preciosa…
Rin puso ambas manos sobre sus mejillas y lo hizo bajar la cabeza a la vez que lo besó con ternura. Sesshoumaru cerró los ojos y la rodeó con sus brazos mientras dejaba escapar el aire de sus pulmones, acarició sus labios con su lengua y aprovechó la brecha para que salieran sus suspiros, para acariciar el interior de su boca y juguetear con su lengua.
El sentimiento de que no soy yo
Y que hay algo más cuando tú me miras
La sensación de que no existe el tiempo
Cuando están tus manos sobre mis mejillas
Como me llenas como me liberas
Quiero estar contigo si vuelvo a nacer
Fin del Flashback. –
Sesshoumaru veía a su esposa dormir plácidamente, sus ojos acariciaban su piel desnuda, grabándose cada milímetro de su delicado cuerpo bañado en perlinas gotas de salado sudor producto de la activa noche de amor que le había otorgado a su marido.
-Te prometo, mi amor… que siempre te voy a cuidar…
Con extrema delicadeza, Sesshoumaru acarició sus labios y la vio moverse dormida, buscando refugio en su pecho.
-Qué bien que siempre me cuides… ahora déjame dormir…
Sesshoumaru rió a carcajadas tapándose la boca, creía que ella estaba dormida. La abrazó y la besó en la cabeza.
-Dulces sueños, mi amor…
Rin se quedó dormida entre sus brazos.
…………………………
Sesshoumaru estaba en su oficina, revisaba varios documentos cuando escuchó la puerta abrirse.
-Yuki, te pedí que nadie… Rin!
Rin casi voló hasta él y lo besó apasionadamente. Al romper el beso rió a carcajadas al ver sus anteojos por donde fuera en su cara. Se los quitó y volvió a besarlo.
-Te amo, mi amor…
-Yo también te amo, preciosa…
-Mira…
Rin le entregó una hoja de laboratorio. Sesshoumaru sólo leyó los rangos normales y sonrió.
-Estás bien.
-Mira más abajo…
Sesshoumaru volvió a leerlo y gritó.
-POSITIVO!!! Te amo, mi amor, te amo preciosa!!!
-Estoy embarazada!
Sesshoumaru la llenó de besos y acarició su vientre, reemplazó su mano por sus labios.
-Te amo, cariño…
Rin lo volvió a besar y con ambas manos sobre sus mejillas, rozó sus labios.
-Gracias, mi amor…
-Rin…
-Gracias por tu amor, por tu apoyo… y por mi bebé…
Sesshoumaru sonrió.
-Gracias a ti, mi amor… por soportar a éste vejestorio que te ha hecho llorar tanto…
-No eres viejo… y me has hecho llorar más lágrimas de alegría que las de tristeza…
Sesshoumaru sonrió y con los ojos cerrados recibió otro beso de su esposa, la apretó contra su pecho y dejó escapar el aire de sus pulmones.
-Sessh…
-Hm?
Rin se acomodó frente a él con las piernas a cada lado de la suya.
-No puedes salir?
-Kami… Rin…
-Dime, mi amor…
-No debería hacerlo…
Rin rodeó su cuello con sus brazos.
-Yo le dije a tu secretaria que no dejara a nadie pasar… y le puse seguro a la puerta cuando entré…
-Me quieres torturar, verdad?
-No, mi amor… quiero hacer el amor…
-Rin…
-Tú puedes elegir… o contigo… o con alguien más…
-Eso es un juego muy sucio, preciosa…
En todo momento Rin movía sus caderas, rozando sus entrepiernas y sabía muy bien que la firmeza que sentía no era el cierre de ningún pantalón, se acercó a su oído y luego de mordisquear el lóbulo de su oreja le susurró.
-No tengo interiores puestos…
-Rin!
-Quieres ver?
Sesshoumaru ya sentía el latigazo bajo su cintura. Acarició su trasero por encima del pantalón pero no pudo sentir nada, intentó deslizarlas dentro, pero eran muy ajustados, sabía que cuando usaba ropa así, usaba un diminuto hilo que se perdía en las costuras. Deslizó sus manos debajo de la blusa y supo que tampoco llevaba sostén.
-Andas por ahí desnuda, provocando hombres a diestra y siniestra…
-No estoy desnuda… aún…
-Para mí estás desnuda…
-Porque eres un pervertido… llevo mangas largas y pantalón largo…
Rin bajó el cierre de su pantalón y deslizó su mano hasta encontrarse con su hombría.
-Oh, Rin… oooh, amor…
-Adoro cuando te derrites como mantequilla ante mí…
Rin se deslizó hasta el piso y arrodillada frente a él comenzó a besarlo. Sesshoumaru tuvo que aferrarse al borde de la mesa y casi morderse la lengua para no expresar su placer.
-OH… Kami, Rin…
Rin sonrió con su virilidad en su boca.
-Kami, preciosa, no aguanto más…
La hizo subir y le quitó los pantalones, efectivamente, Rin no tenía ropa interior, la hizo sentarse en el escritorio y acomodó sus piernas alrededor de su cuello.
-Tengo miedo que me decapites…
-Sessh…
Sesshoumaru la acarició y de inmediato notó lo mucho que lo deseaba, la besó y disfrutó de verla al igual que él, controlándose para no gritar, en especial cuando la rozaba con sus dientes. Finalmente no quiso continuar y la penetró mientras la besaba apasionadamente, la cargó y se sentó en el sillón donde Rin se movía sobre él aferrada a su cuello. Al momento del clímax, para no gritar, Rin lo mordió en el hombro.
-AAH! RIN!
Para simular una discusión, Rin le respondió con un insulto.
-TE ESTÁS VOLVIENDO LOCA?!
Sesshoumaru la abrazó sonriendo mientras esperaba que sus cuerpos volvieran a la normalidad. Una vez vestidos nuevamente, Rin ideó un pequeño teatrito para simular que estaban discutiendo.
-Crees que funcione?
-Mi amor, nos van a aplaudir…
-Nos veremos en la casa?
-Te estaré esperando.
Rin le gritó estúpido y salió de la oficina como alma que se lleva el diablo, Sesshoumaru salió tras ella.
-Rin, es que no piensas escucharme?
-No! Estoy harta de ti!
-Rin, si no lo haces por mí… hazlo por nuestro hijo…
Rin se detuvo en seco. Sesshoumaru pensó que Rin debía ser actriz de cine al verla con lágrimas en los ojos.
-Ese es un truco muy sucio, Sesshoumaru…
-Si no quieres creer la verdad, qué otra opción me queda?
-Me juras que es verdad?
-Puedes preguntarle a Inuyasha y a mi papá, ellos vieron todo…
-No! No puedo volverte a creer…
-Sabes que estoy diciendo la verdad…
Sesshoumaru la abrazó, Rin apoyó su cabeza en su pecho.
-Te amo, mi pequeña preciosa…
Rin se sonrojó de inmediato, Sesshoumaru sólo le decía así cuando se encontraban solos, levantó la mirada y Sesshoumaru la besó con ternura.
-De verdad te amo, preciosa…
-Y yo a ti, Sessh…
Sesshoumaru removió las lágrimas de su rostro con sus manos y la volvió a besar, todos los empleados de la planta aplaudieron y hasta chiflaron. Ambos se separaron riendo, pero permanecieron abrazados.
-De verdad tienen un hijo?
-Pronto. Rin está embarazada!!!
El alboroto fue mayor, Sesshoumaru seguía abrazándola y la besaba en la sien mientras recibían felicitaciones por parte de los empleados. Finalmente, se despidieron con un beso, y Rin se marchó. Sesshoumaru mandó a pedir varios arreglos de flores y que lo enviaran al apartamento. Le dio la noticia a su padre y hermano, quienes también enviaron flores. Cuando Rin llegó al apartamento, apenas tuvo tiempo de dejar sus cosas, era uno tras otro, hasta dos juntos.
Para cuando Sesshoumaru llegó, Rin brincó a sus brazos y lo llenó de besos.
-Gracias! Mi amor, son preciosas!
-Vamos a cenar con papá…
Le pido a Dios que me alcance la vida
Y me de tiempo para regresar
Aunque sea tan solo un poco
De lo mucho que me das
Le pido a Dios que me alcance la vida
Para decirte todo lo que siento gracias a tu amor
Poco a poco, Sesshoumaru fue viendo a su esposa irradiar felicidad y aquello lo hacía sentirse bien, estaba logrando sus metas. Se había vuelto adicto a que ella lo despertara con un beso y le diera las gracias. Incluso su embarazo la había inspirado a escribir un libro infantil acerca de la llegada del bebé. Llevaba un diario de lo que pasaba cada día y Sesshoumaru lo leía feliz cada noche, de esa manera, no se perdía ni un solo segundo del crecimiento de su hijo.
Sesshoumaru estaba en el consultorio de su doctor.
-Y bien? Ha pasado un mes, qué piensas hacer?
-Mi esposa está embarazada…
-Felicidades!
-Gracias…
-Pero qué has decidido?
-No puedo… no puedo exponerla a esa tortura… ni a ella, ni a mi hijo…
-Sesshoumaru, sin el tratamiento, no durarás más de 5 años…
-Doctor, me siento bien. Si viviré 5 años de ésta manera, lo haré, disfrutaré de mi hijo y de mi esposa. Pero no puedo torturarlos con radiaciones y quimioterapias. He visto gente morir de cáncer. He visto gente consumirse por la quimioterapia.
-Sesshoumaru…
-La quimioterapia mató a mi madre! Y fue una tortura! Fue una tortura para mí y para mi padre! Yo nunca la conocí sana! Fue quimio tras quimio y el cáncer reaparecía en otro lugar hasta que finalmente la mató. No lo haré.
-Bien, no te pondré una pistola al pecho. Al parecer tienes ya un tiempo con el tumor y parece estar estable… me gustaría que siguieras con el tratamiento naturalista que elegiste… y te deseo la mejor de las suertes.
-Gracias, doctor…
-Si sientes algo extraño, no dudes en llamarme.
-Lo haré…
Sesshoumaru había quedado con Rin para ir al ginecólogo, al llegar al apartamento, Rin le avisó que estaba en el baño. Sesshoumaru se puso cómodo y esperó por Rin, cuando ella estuvo lista se sentó a su lado.
-Mi amor, estás bien?
-Sí…
-Te ves… no sé… preocupado, triste, qué pasa?
-No pasa nada, mi amor…
Sesshoumaru la besó con ternura y se puso de pie.
-Tu auto o el mío?
-El tuyo, si quieres…
En el consultorio médico, Rin esperó paciente a que llamaran su nombre, al entrar, Sesshoumaru hizo de su boca una trompa al ver que era un hombre.
-Sessh…
-Acaso no hay mujeres ginecólogas?
El doctor rió a carcajadas y se sentó a disfrutar de la discusión que presenciaba 100 veces al día.
-Sesshoumaru, por favor, me estás avergonzando.
-En serio? Dime qué me queda a mí para pensar? Por Kami, Rin, es un hombre!
-Es un doctor!
-No deja de tener un pene!
Rin sintió ganas de golpearlo hasta la inconsciencia.
-Ya basta, Sesshoumaru! Por Kami…
-Eso digo yo! De miles de ginecólogos tú tuviste que elegir un hombre?
-ES GAY!
El doctor rió a más no poder, Sesshoumaru vio a Rin.
-De verdad es gay?
-No, zoquete, pero ya cállate la boca. De hecho, él está casado con Ami Shinju.
-A-Ami Shinju?
-Sí, como verás un hombre que está casado con una súper modelo, no es mucho lo que le va a encontrar a mujeres comunes y corrientes.
Aquél comentario hizo que a Sesshoumaru le hirviera la sangre.
-Y qué eres tú? Un troll? Eres deforme o qué? Qué tiene ella que no tengas tú? 5 ó 6 pulgadas más? En serio, Rin, creí que te apreciabas más. Te esperaré en el auto.
-Sesshoumaru…
Sesshoumaru salió disparado como una bala, Rin se quedó parada, vio al doctor. Él le sonrió y se inclinó sobre su escritorio.
-Eso fue un gran error, señora Kazami…
-Qué cosa?
-No importa quién sea mi esposa. Para cada hombre, su mujer es la más hermosa. Para su esposo, no hace la menor diferencia entre usted y Ami, hasta tal vez puede encontrar fea a Ami.
-Pero es que es tan…
-Usa apodos para dirigirse a usted?
-Sí… me dice preciosa… su pequeña preciosa…
-Entonces es muy probable que se impresionara porque es famosa. No porque la encuentre bonita…
-Doctor… yo sé que tiene muchos pacientes… pero es muy importante para mí que él esté…
-No digas más… qué te parece mañana… a las 3?
-Genial, gracias!
Rin salió del consultorio, se dirigió al parqueo y decidió gastarle una broma a Sesshoumaru. Llegó al auto y se subió mientras simulaba secarse las lágrimas.
-Qué pasó?
-Podríamos llegar a la casa, por favor?
Sesshoumaru condujo, todo el camino Rin vio por la ventana, realmente se sentía avergonzada por el comportamiento de Sesshoumaru y pensar en eso le revolvía el estómago. Al llegar, se fue directo a la habitación. Minutos después, Sesshoumaru entró.
-Preciosa…
-Déjame sola…
-Mi amor…
-Ya me dejaste sola una vez, ahora no te quiero ver! Vete!
-Preciosa, no me digas eso…
-Vete!!!
-Está bien, está bien, me voy… pero primero dime algo… el bebé está bien?
Rin hundió su cabeza entre las almohadas, escuchó algo romperse y a Sesshoumaru maldecir. Rin comprendió que se le había ido la mano, Sesshoumaru tal vez pensaba que el bebé estaba enfermo. Rin se levantó y fue al estudio, donde Sesshoumaru estaba sentado con la cabeza entre las rodillas.
-Sessh…
-No te imaginas cuánto lo siento, mi amor… perdóname…
A Rin le rompió el corazón verlo llorar de esa manera, tenía todo el rostro rojo y las lágrimas corrían por sus mejillas. Rin se arrodilló frente a él.
-Sesshoumaru…
-Lo siento mucho, mi amor…
-Perdóname, mi amor, no te contesté y te hice creer algo que no es…
-Rin…
-No me examinó, yo le dije que quería que estuvieras conmigo y me cambió la cita para mañana…
-Estás bien?
-Estoy tan bien como lo estuve esta mañana…
Sesshoumaru la abrazó con fuerza y la llenó de besos.
-Por Kami, no me hagas algo así nunca más!
-Lo siento, mi amor…
-Te amo, mi pequeña preciosa…
Rin se quedó abrazada a él un buen rato. Escuchó cómo su corazón volvía al ritmo que ella conocía como normal en él.
Me da la luz que hace despertar
Que me aleja de la oscuridad
Que me llena de calor el mundo
Para que no pierda el rumbo
Sesshoumaru despertó con el sol colándose por las ventanas, vio a su pequeña preciosa descansar junto a él y levantó su pijama para besar su vientre.
-Prométeme que vas a nacer bien…
-Claro que sí… va a ser un bebé bello, fuerte y sano como su papá…
Sesshoumaru sonrió y la besó con ternura.
-Buenos días, mi amor…
-Buenos días, cariño…
-A qué hora es la cita?
-A las 3…
-No iré a trabajar…
-Sessh…
-Hoy será todo para mi bella esposa…
-Hm, delicioso…
Sesshoumaru acarició sus mejillas.
-Sabes? Es cierto… tenías toda la razón…
-Sessh?
-Sí estaba celoso… muy celoso… pero lo que más me incomodó es que te creas menos que una modelo…
-Mi amor…
-Es en serio, Rin, acaso me has visto viendo una revista de ésas y excitado?
-No…
-Pero sí me has visto excitarme con verte salir del baño…
Rin rió.
-Eres un pervertido…
-No, Rin, no soy un pervertido… tú eres hermosa… todo el día a todas horas, hasta enfadada eres hermosa… qué importa que seas más bajita? A mi me encanta que seas así… porque así puedo besarte a mi antojo… puedo hacerte el amor o sentir tu ternura cuando te pegas a mi pecho…
-De verdad te gusto cuando no tengo nada de maquillaje? Ni tacones?
-No, no me gustas… te amo… especialmente cuando no tienes nada de maquillaje…
-Sessh…
-Espero que nunca más te creas menos que nadie, mi amor… esas modelos son sólo una colección de silicona y trasplantes de grasa… tú eres publicista, escritora, esposa y próximamente madre… y créeme cuando te digo, mi amor, que eres excelente en todo lo que haces…
Rin lo besó apasionadamente con las lágrimas saliendo de sus ojos.
-No llores, mi amor…
-Soy tan feliz! Kami, Sessh, no sabes cuántas veces temí que me dejaras por una como esas… según escuché, yo fui la más fea de tus novias…
-No, fuiste la más hermosa de todas, la única de la que me enamoré, fuiste la más hermosa. Incluso más hermosa que Ami.
-Ami?
-Sí, salimos juntos como por 6 meses…
Sesshoumaru la besó con ternura. Deslizó sus manos bajo su pijama y sus dedos en su interior.
-Sessh, no…
-Qué pasa?
-Iré al ginecólogo ésta tarde…
-No puedo al menos besarte?
-Sí, mi amor…
Se besaron larga y apasionadamente.
Le pido a Dios que me alcance la vida
Y me de tiempo para regresar
Aunque sea tan solo un poco
De lo mucho que me das
Le pido a Dios que me alcance la vida
Para decirte todo lo que siento gracias a tu amor.
………………………………
N/A: Hola! Aquí lo que queda de Mizuho desde la trinchera. Espero que les haya gustado esta segunda entrega de este nuevo fic. Gracias a quienes desde un principio me han apoyado, espero que les siga gustando el fic.
Besitos
Mizuho
