Capítulo 3

Amor de un Solo Dueño

Sesshoumaru acariciaba la cabeza de Rin mientras el doctor la examinada.

-Tienes el cuello bien cerrado…

-Eso es bueno?

-Eso es fantástico… veo que tienes una pequeña laceración… tuviste relaciones recientemente?

Rin, roja como un tomate, vio a Sesshoumaru.

-Hacen 4 días…

-Hm… ya veo… vamos a hacerte el ultrasonido…

Rin asintió. El doctor le puso el gel y encendió el aparato.

-Kami! Sessh!

-E-ese… ese es mi bebé?

-Sí… aquí está el corazón… y…

Sesshoumaru besó a Rin en la frente con los ojos rojos.

-Te amo, mi amor…

Rin levantó la vista y vio a Sesshoumaru sonreírle con lágrimas en los ojos.

-Casi no lo puedo creer, mi amor… nuestro bebé…

Llegaron a la casa y Rin pegó la impresión de la sonografía del refrigerador, Sesshoumaru la abrazó desde atrás y la besó en el cuello.

-Es la primera foto de nuestro bebé…

-Te amo, Rin…

……………………………

Sesshoumaru había abandonado la vida de bares y discotecas, sin embargo, a Rin le gustaba ir de vez en cuando a algún sitio de moda. Estaba recostada del regazo de Sesshoumaru y leía una revista.

-Wow! Sessh, vamos a ir ahí.

-Qué es eso?

-Es un restaurante… bar, disco y lounge…

-Estás segura?

-Claro que sí, mi amor. Vamos al restaurante y después de la cena, bailamos un poco y luego vamos al lounge un rato…

-Ajá… y cuándo quieres ir?

-Hoy!

-Y tienes un vestido para ir hoy?

-Hm… pues nuevo no…

-Es decir que hoy, en nuestro aniversario, no tienes un vestido para ponerte?

-Claro que sí, mi amor, pero no es nuevo, ya me lo puse antes.

-Qué vestido es ése?

-Uno que me puse para un coctel…

-Créeme, preciosa, la prensa es un animal ponzoñoso, listo para atacar… vamos a comprarte un vestido…

-Síii! Eres un amor!

-Ya ésta cena me está saliendo por más de 20mil yenes…

-No todos los días cumples 4 años de casado. O sí?

-No, preciosa…

Caminaban por la plaza tomados de la mano, Rin eligió un vestido de satín negro, llevaba una estola, era de espalda desnuda y escote alto. Luego eligió los zapatos y una cartera. Sesshoumaru le regaló un juego de joyas que iban a la perfección con el nuevo vestido.

-Gracias, mi amor! Te amo!!!

Sesshoumaru la rodeó con sus brazos y recibió los besos de su esposa. Salieron de la joyería.

-Qué más te falta?

-Hm! Dos cosas…

-Sí? Cuáles?

-Un perfume para volverte loco… y ropa interior para desquiciarte…

Luego de comprarlo todo, volvieron a la casa. Rin ya se había metido al baño y estaba en la tina, cuando Sesshoumaru se metió junto con ella, la rodeó con sus brazos y acariciando su vientre, la besó en la mejilla. Ella acarició sus brazos y sonrió.

-No haremos el amor ahora…

-Qué? Pero es nuestro aniversario!

-No, cuando volvamos en la noche.

Sesshoumaru la volvió a besar mientras acariciaba su cuerpo, bajó una mano y acarició el espacio entre sus piernas.

-Estás segura?

-Si te excitas, te vas a quedar así… ah! No hagas eso!

Cesó sus caricias y continuó besándola en su cuello y espalda. Rin casi tuvo que sacarlo de la habitación para que la dejara vestirse. Ya lista, le modeló un poco.

-Qué te parece?

-Deliciosa… ehem… preciosa…

Rin sonrió y tomó su cartera, Sesshoumaru apagó el televisor y salieron del apartamento.

-Qué tipo de comida sirven allí?

-Pues dicen que platos internacionales, así que creo que es bien variado el menú…

-Hm… no me gusta mucho ir a lo ciego…

-No te preocupes, mi amor. Mis amigos me dicen que es muy bueno.

Al llegar al lugar, no había aparcamiento disponible, finalmente, Sesshoumaru encontró uno justo al frente del local. Ayudó a Rin a bajar del auto.

-Luces increíblemente hermosa, mi amor…

-Gracias, cariño…

Rin se adelantó un par de pasos para que Sesshoumaru la viera caminar y volverlo loco, cuando él la alcanzó, pasó una mano por su cintura y la guió a la puerta.

-Su cartera, por favor…

Rin le entregó la cartera a los porteros, la revisaron y la dejaron entrar, se paró del otro lado de la puerta a esperar por Sesshoumaru, a quien examinaban con detector de metales y palpándole las piernas, llegaron a su entrepierna.

-Fiesta privada.

Sesshoumaru frunció el ceño.

-Como quieran… Rin…

Rin volvió a salir.

-Qué pasó?

-Hay una fiesta privada, lo siento, preciosa, hoy no será…

-Sessh! Qué no sabes que a las mujeres embarazadas no se le niegan los antojos?

-No tienes un antojo… vamos, preciosa…

-Y a dónde iremos a ésta hora sin reservación?

-Déjame pensar, sí?

Sesshoumaru abrió y cerró su celular un par de veces, hasta que vio un letrero anunciando un exclusivo restaurante italiano, sonrió y se lo mostró a Rin.

-Qué te parece si vamos ahí?

-En serio, mi amor? Si eso es súper exclusivo!

-Ya verás que tu esposo tiene los contactos…

Sesshoumaru llamó y preguntó por Giancarlo. Habló en italiano todo el tiempo y cerró la llamada sonriendo.

-Vamos.

Los porteros se reían no creyéndose una palabra de lo sucedido. El dueño salió del local.

-Quién era ese?

-Un tipo ahí con cabello largo…

-Rubio?

-Sí…

-Idiotas! Ese era Sesshoumaru Kazami!

-Quién es ese?

-No me digan que no lo dejaron entrar…

-No…

………………………

Sesshoumaru y Rin disfrutaban de un delicioso frozen de fresas, sonreían y brindaban de brazos entrecruzados, Rin lo besó con ternura. El gerente se acercó a ellos.

-Buona note, signore Kazami…

Sesshoumaru vio al gerente y le habló en italiano.

-Buona note, Giancarlo…

-Signore, no desearía alguna champaña de nuestra cava?

-No, gracias, Giancarlo.

-Pero… nostras champañas es de las mejores cosechas…

-Giancarlo, mi esposa está embarazada, no tomaremos alcohol.

-Ah! Un bambino en camino! Muchas felicidades!

Sesshoumaru sonrió ampliamente y recibió las felicitaciones. La comida fue excelente, Giancarlo se acercó con un señor.

-Discúlpeme, señor Kazami… quésto signore desea hacerle unas preguntas… sei no es molta molestia…

-Adelante…

-Cómo calificaría el servicio y la comida de ése restaurante.

-Mi amigo Giancarlo se merece las 5 estrellas, he visto cómo lo ha levantado de la nada y hoy en día se necesita una cita para poder degustar de los más deliciosos y finos platos de la cocina italiana.

-Señora…

-Excelente, no había probado comida así de deliciosa, desde que estuve en Venecia.

-Ah! Venecia! La ciudad de los canales! Estuvieron en Venecia juntos?

-Sí, de luna de miel.

Continuaron la velada tranquilos, hasta que llegó el dueño del otro local.

-S-Kazami-sama…

Sesshoumaru se incomodó al escuchar esa voz, aún sosteniendo las manos de Rin entre las suyas, vio al hombre.

-Kouga, no tengo deseo alguno de hablar de negocios en estos momentos…

-K-Kazami-sama… disculpe el error de mis porteros…

-Kouga, estoy con mi esposa, celebrando mi aniversario… te importaría si hablamos de esto mañana?

-Señor Sesshoumaru, éste hombre lo molesta?

-No te preocupes, Giancarlo, ya se marcha.

Kouga se vio obligado a marcharse. Al terminarse la cena, Rin y Sesshoumaru volvieron al departamento.

-Lo siento, preciosa… parece que no lleno el perfil de ese lugar…

Rin acarició su rostro.

-Como te cortes el cabello, me divorcio de ti…

Sesshoumaru rió a carcajadas.

-Ya si puedo hacerte el amor?

Rin lo besó con ternura mientras sonreía y rodeaba su cuello con sus brazos.

-Sí, mi amor…

Sesshoumaru la llevó en brazos hasta la cama, donde la desvistió, besándola en cada espacio de piel que quedaba descubierto. Rin lo hizo detenerse en sus besos y caricias.

-Sessh, no quiero jugar…

-Preciosa…

-Quiero hacer el amor…

-Como desees, cariño…

Sesshoumaru la echó en la cama y se deslizó sobre ella, penetrándola de inmediato, Rin arqueó su espalda al sentirlo completamente dentro suyo, lo rodeó con sus brazos y piernas mientras lo sentía rozar las paredes de su sexo.

-Sessh…

Sesshoumaru la besó apasionadamente, rodeándola con sus brazos y haciendo de sus cuerpos sólo uno.

-Ah! Mi amor!

-Te amo, Rin…

Sesshoumaru la sintió apretarlo en su interior y sintió su aliento en su boca, era el gemido de su orgasmo. Se dejó llevar de sus contracciones y también terminó, permitiendo que su esencia corriera libre dentro de ella.

-Preciosa…

Rin puso ambas manos sobre sus mejillas y sonrió, Sesshoumaru sintió que no necesitaba nada más en la vida, aquella sonrisa sincera, llena de felicidad, era todo lo que deseaba de ella.

-Te ves tan hermosa cuando sonríes de esa manera…

-Gracias, mi amor…

-Gracias? Por qué?

-Por hacerme sentir mujer, mi amor…

-No comprendo…

-Porque me siento como una mujer cuando me haces el amor de esa manera… no una niña…

Sesshoumaru la besó apasionadamente.

-Feliz aniversario, mi amor…

-Feliz aniversario, cariño…

Volvieron a besarse.

…………………………………

Sesshoumaru estaba en su oficina, Inuyasha entró en la oficina. Sesshoumaru lo vio y terminó el documento que hacía.

-Qué fue lo que pasó con Kouga?

-Nada…

-Nada? Tiene tanto miedo que se atrevió a hablar conmigo…

Sesshoumaru rió a carcajadas y se recostó de su sillón.

-Sí pasó algo…

-Rin me pidió ir a su discoteca, como era nuestro aniversario, accedí, pero sus porteros no me dejaron entrar.

-Cómo?!

-En fin, convencí a Rin de ir a La Pequeña Sicilia y la pasamos muy bien. Él se apareció allá pidiendo disculpas y yo no estaba en eso, así que le dije que se fuera.

-Mira, yo feliz que rompo los negocios con ese idiota…

-No… aunque no lo creas, ese idiota nos da buenos ingresos, no me importa que me dejaran entrar o no. Dile que no romperemos relaciones con él, pero que tiene que cambiar esos porteros.

-Hm! Yo le cortaría el agua y la luz…

-Te diré qué, si consigues otro negocio que nos dé 273 mil dólares mensuales, puedes romper el contrato.

-Pero Sesshoumaru! Vamos a poner un local nosotros!

-Y quién lo va a atender? Tú? Yo?

-Pues tal vez… tú…

-Sí, claro! Y Rin se divorcia de mí a los 3 días…

-Vamos!

-No… la única condición de Rin es que no amanezca en la calle y manejar un bar, significa amanecer en la calle todos los días. Olvídalo, Inuyasha, esa clase de negocios no se le pueden confiar a nadie y si no eres soltero, es obvio que no se acostumbrarán a ese horario.

-Yo pienso que es una idea excelente.

-Entonces hazlo tú, arruina tu matrimonio por segunda vez. Yo no quiero ningún tipo de problemas de con Rin.

Sesshoumaru tenía tanto trabajo que no podría ir al apartamento a comer, llamó a Rin desde un restaurante cercano a la oficina.

-Preciosa… no podré llegar a comer… bueno, pero si lo hago, al volver, saldría como a las 9 o 10 de la noche… lo siento mucho, amor… te prometo que te lo repondré… yo también te amo, adiós…

Sesshoumaru vio el plato frente a él y aunque la comida era buena, prefería mil veces la de Rin, ella le prometió guardarle, pero ya no era lo mismo.

-Vaya, vaya, vaya… señoras y señores… aquí tenemos una bestia domada…

Sesshoumaru levantó la mirada vio a un hombre de ojos violáceos y cabello negro y ondulado frente a él.

-Qué quieres, Naraku?

-Nada! Sólo veo el espectáculo del perro rabioso, haciendo malabares por galletas…

-Lárgate…

-A ver… me das su número? Así cuando te hartes de ella, yo podré consolarla…

-Es mi esposa, ya lárgate…

……………………………

Sesshoumaru trabajaba menos y pasaba más tiempo con su esposa, en especial cuando le tocaban las citas al doctor o cuando ella le pedía ir a comprar cosas para la habitación del bebé.

-…Mi amor! Esa es la cuna!

-Rin…

-Te lo aseguro, mi amor, ésa es la cuna que quiero… mira, viene con el juego de cambiador y armario!

-Rin…

-Anda, mi amor… di que sí…

Sesshoumaru asintió y Rin lo besó por todas partes permitidas en público. Luego de encargar los artículos, se fueron a la casa a esperar por ellos. Rin lo llenó de besos.

-Ya verás, mi amor, vas a querer una habitación como la del bebé…

-Lo que voy a querer es que la mamá del bebé me ponga atención.

-Sessh…

Sesshoumaru fingió enfado, pero Rin se lo eliminó a besos.

-Eso es… quién es el esposo más lindo del mundo? Eres tú… eres tú, mi amor…

Sesshoumaru rió a carcajadas y acarició su vientre ya crecido. Se quedó viendo a su esposa a los ojos con una sonrisa en sus labios y cerrando sus ojos la besó apasionadamente.

-Nunca creí amar a alguien como te amo a ti, mi amor…

Rin sonrió y lo volvió a besar.

-Preciosa…

-Hm?

-Qué te parece unas vacaciones?

-Vacaciones?

-Sí, mi amor… vamos a algún lugar antes de que el bebé nazca, porque la verdad es que no podremos viajar en un buen tiempo, después…

-Hm… está bien. A dónde iremos?

-Siempre me decías que querías ir a Francia…

-Sessh!!!

Rin lo abrazó con fuerza dando pequeños brinquitos.

-Te amo! Mi amor!!!

Con una llamada, Sesshoumaru confirmó el viaje, ya reservado, y se pasó la tarde, paseando con Rin, donde, cada vez que se detenían, ella se lo comía a besos. Caminaban por un parque, tomados de la mano, Sesshoumaru la atrajo a ella y la besó con ternura.

-En París, cuando lleguemos, te puedes quedar en el hotel?

-Sola?

-Es que tengo que hacer algo, pero no sería bueno que fueras conmigo.

-Acaso tienes una novia en París?

Sesshoumaru rió y volvió a besarla.

-Cómo crees? Es que tengo que arreglar unos papeles, son cosas aburridas, llenas de filas y esperas. Por eso, sería mejor que te quedaras en la habitación del hotel, o vas al spa y recibes el mejor masaje de tu vida y me esperas...

-Hm! Yo ya tengo los mejores masajes de mi vida…

-Sí? Cuáles son esos?

-Tus caricias cuando me haces el amor…

Sesshoumaru sonrió y acarició sus labios con su dedo índice, ella lo besó.

-No puedes dejar de ser una consentida y sexy?

-Tú quieres que deje de ser consentida y sexy?

-Nunca, mi amor… adoro consentirte y que me seduzcas…

-A mí me encanta que me consientas y seducirte.

Rin sonrió y poniéndose de puntillas, lo intentó besar, pero él levantó la cabeza.

-Sessh!

-No, vamos a ver qué tan sexy puedes ser? Vamos a ver hasta dónde resisto.

Rin rió.

-Vamos, mi amor, tú no aguantas nada.

-No. Quiero ver cómo aguantaste 1 año…

-No es lo mismo, cariño.

-Vamos… yo apuesto a que duro más de dos días.

-Yo apuesto a que no duras una hora después de que lleguemos a la casa.

-Trato…

Sesshoumaru no podía creer que Rin fuera capaz de acosarlo en público. Le apretaba el trasero, lo rozaba y finalmente, dio gracias a los cielos que accedió a llevar el helado a la casa. Una vez allá se arrepintió al ver cómo se lo comía.

-Oh, no! Me cayó mermelada en el pecho!

Rin se quitó la camisa y le pidió una servilleta.

-Podrías quitármelo?

-Rin?

-Anda, mi amor, puedes verlo mejor que yo…

-Eso es un juego muy sucio, preciosa…

-De qué hablas? Ah! La apuesta! Pues… espera…

Rin le quitó la servilleta y se limpió ella.

-Hm! Me ha dado un poco de sueño… voy a descansar…

Rin lo besó en la mejilla y se dirigió a la habitación. Poco después, Sesshoumaru entró y casi se cae al verla dormir desnuda.

-RIN!!!

-Qué pasa?!

-Qué haces desnuda?

-Pues voy a igualar el juego. Yo tenía que soportarme verte semidesnudo…

-No es lo mismo, Rin. No es lo mismo un hombre en traje de baño y una mujer con el pecho desnudo!

-No me grites…

-Por Kami, ponte ropa…

-Me la pondré… después de que me hagas el amor…

-Rin! Eso es acoso.

-Qué? Yo tenía que soportar que tú me lo rogaras 900 veces al día. Déjame desquitármelas.

Rin se quedó viéndolo.

-Hm… cómo era que hacías? Ah! Sí, te rascabas la marca del tatuaje…

-No! Rin, eso no es justo!

Sesshoumaru salió de la habitación, Rin salió vestida, Sesshoumaru sonrió y la besó en la mejilla.

-Sabes? Detestaba que me besaras en la mejilla cuando yo quería más.

Rin sonrió.

-Precisamente por eso lo hacía…

Sesshoumaru acarició su vientre que comenzaba a protruirse.

-No te imaginas lo feliz que soy sólo de poder cumplir tus deseos…

-Pero no lo quieres? Porque parte de todo es que lo quieras, mi amor, es tu hijo…

-Claro que lo quiero, preciosa, en especial porque es nuestro.

Rin se dio la vuelta y lo besó con ternura. Sonrió.

-Creo que sé cómo hacerte perder…

-Rin…

Rin lo besó en la mejilla.

-Me acompañas en un rico y delicioso baño?

Rin se metió al baño, se estaba divirtiendo con las burbujas, sabiendo que Sesshoumaru la estaba espiando.

-Sessh, cariño, no me vas a lavar la espalda?

Sesshoumaru entró al agua y le lavó la espalda, al terminar, Rin lo besó apasionadamente y se sentó sobre su regazo.

-Quiero que me hagas el amor…

-No…

-Vamos, amor…

-No, Rin…

-Sessh!

-No.

Rin bajó la mirada. Apoyó su cabeza en su hombro.

-Gracias por lavarme la espalda…

Rin se puso de pie y salió del agua. Sesshoumaru salió y Rin estaba en pijamas, ya acostada.

-Preciosa, no vas a cenar?

-No, estoy muy gorda…

Sesshoumaru se acostó a su lado y la abrazó.

-Rin, no estás gorda, estás embarazada y no debes saltarte comidas, estás embarazada…

-A veces pienso que le das más importancia a mi embarazo que a mí…

Sesshoumaru iba a hablar, pero se decidió por callar. No podía decirle la verdad.

-Eso fue cruel, mi amor… muy cruel…

Sesshoumaru salió de la habitación. Cuando Rin salió, ya no estaba en el apartamento. Sesshoumaru esperaba por su cena en un restaurante de carnes a la parrilla. Se sorprendió al ver a Ami Shinju acercase a él.

-Hola, Sesshoumaru…

-Ami, no creí que te mezclaras con los mortales…

-De vez en cuando rompo la dieta…

Sesshoumaru sonrió.

-Y tu esposo?

-En una convención en Michigan o algo así… oye, qué te parece si tú y yo nos desaparece…

Sesshoumaru apuntó a su anillo de matrimonio.

-Estoy casado, Ami…

-Lo dices como si doliera…

-Tenemos los mismos problemas de todos los matrimonios, pero la amo…

-Ah! Cuántas veces no he escuchado algo así… vamos…

-No, Ami, ya te dije que estoy casado.

En ese momento le entregaron la comida, Sesshoumaru la pidió para llevar.

-Eres un cobarde. Acaso tienes miedo a que tu mujercita se entere?

-Que mi "mujercita" se entere, sería el menor de mis problemas. Y si, mi mujer es celosa, bastante celosa, pero no por eso no lo hago. Si no, porque la respeto, porque la amo.

El mesero le devolvió el paquete listo, Sesshoumaru pagó.

-Quédate el cambio… y… Ami… intenta disfrutar de tu marido…

-Nadie lo hace como tú…

-Debiste pensar en eso antes de engañarme…

Sesshoumaru llegó al apartamento. Vio a Rin recostada del balcón.

-Te vi llegar…

-Preciosa… traje…

-No quiero tu comida…

-Rin, qué es lo que te pasa? Vamos, habla, desahógate.

-Antes lograba provocarte en minutos… ahora… en todo un día no logro que te rindas…

-Por Kami! Rin! Lo que te molesta es que me resista?

-Y qué esperas que piense si apenas se ve un poco y ya no te excito?

-Rin, acaso no me rozaste en la tina? Porque si es así sabrías que estaba… por Kami, Rin si me he pasado con erección tras erección…

-Sesshoumaru…

-Claro que me excitas! Rin esto era sólo un juego… nunca pensé que realmente te lastimaría, lo siento, mi amor…

Sesshoumaru la abrazó y la besó apasionadamente.

-Caigo rendido a tus pies, amor…

-Sessh…

-Me ganaste y me llevas la ventaja…

Rin apartó la mirada.

-No quiero que lo hagas por lástima…

-Qué tal si cenamos y nos relajamos? Mi idea era dejarme ganar ésta noche,,,

-Sessh…

Sesshoumaru la llenó de tiernos besitos.

-Te amo, mi pequeña preciosa…

Mientras cenaban, Sesshoumaru decidió decirle lo sucedido a Rin y así se evitaba más problemas.

-Preciosa, mientras esperaba por la cena, me encontré con Ami Shinju…

-Sí?

-Ella se me insinuó y…

-Crees que quiero saber eso?

-Prefiero mil veces a que lo sepas de mi que de alguien más.

-Qué pasó?

-Le dije que soy casado y ella se molestó…

-Sesshoumaru, a dónde vas con todo esto?

-Olvídalo…

Sesshoumaru siguió comiendo y al terminar recogió los platos, los estaba lavando cuando sintió un abrazo desde atrás.

-Me amas?

-Como no te imaginas…

-Me respetas?

-Por supuesto que sí!

-Le temes a mis celos?

-Por bizarro que me parezca esto… no. Realmente no le temo a tus ataques de celos. Le temo a las consecuencias… Cada vez que me decías que me ibas a dejar me temblaba hasta el alma. A eso le temo, a que me dejes…

-Ella te besó?

-Pero ni loco iba a dejar que me besara!

-Sesshoumaru…

-Por si aún no te has dado cuenta, estoy perdidamente enamorado de mi pequeña preciosa…

Sesshoumaru se dio la vuelta y la besó con ternura. También se bajó y besó su vientre.

-Lo que dijiste esta mañana, amor… dolió mucho, no lo vuelvas a decir…

-Te lo prometo, mi amor…

Rin lo besó en la mejilla. El la tomó en brazos y la llevó a la habitación.

-Ahora me las voy a cobrar una a una…

Rin reía a carcajadas mientras su esposo la devoraba a besos.

………………………

N/A: Hola!!! Espero que estén bien, les agradezco su apoyo en este y los demás fics. Estoy un poco apretada de tiempo, pero intentaré publicar más.

Besitos

Mizuho