Capítulo 6

Quisiera

Sesshoumaru estaba en su oficina, una pasante entró en la misma a mostrarle su trabajo y pedir su aprobación. Mientras Sesshoumaru examinaba el documento, la joven notó la falta de argolla matrimonial y pensó que era su momento de actuar.

-Está muy bien, pero aún tiene algunos… errores… pero qué rayos haces?!

La muchacha se había desnudado frente a él.

-Pienso que ésta es una mejor forma de que evalúe mis…

-Qué carajos voy a evaluar! Qué no sabes que soy un hombre casado?! Será mejor que te largues de aquí ahora!

-Pero…

-Vete ya! Si mi esposa te encuentra aquí, seguro que te mata! Vete!

Rin entró en la oficina en ese justo momento, los gritos de Sesshoumaru se oían desde el ascensor, pero ciertamente no se imaginó verla desnuda.

-Sessh… ehem! Qué se supone que sea lo que estoy viendo?

La muchacha intentó aprovecharse de la situación, supo que era la esposa por el ya visible vientre. Puso su mejor cara de tragedia.

-Oh! Kami, qué vergüenza! Señora… él…

-Te recomiendo que no termines esa oración…

-Él intentó aprovecharse de mí…

Sesshoumaru la agarró por el pescuezo.

-Cómo te atreves mocosa insolente!

-Sesshoumaru, te estoy oyendo desde los ascensores, ya me puedo imaginar lo que pasó.

-Pero es que esta…

-Sólo sácala de aquí.

Sesshoumaru la empujó fuera de la oficina y le pidió a seguridad que la escoltara a la salida y que no le permitiera la entrada.

Cuando tuvo un minuto de paz, Sesshoumaru se arrellanó en un sillón, parecía que las venas se le brotarían de la sien.

-Tómate tus pastillas…

Sesshoumaru se las metió a la boca y hasta las masticó, notó que no era muy buena la idea. Al verlo hacer muecas, Rin rió y le ofreció té para que se le fuera el mal sabor.

-Sessh…

-Rin, te juro que esa loca…

-Quería escalar rápidamente en una empresa… así es como generalmente lo consiguen, haciéndose las queridas de los funcionarios…

-Pero es que… no hay un alma en este edificio que no sepa que soy casado!

-Una cosa es casado y otra es que ese matrimonio funcione…

-La estás defendiendo? En serio, el embarazo te ha suavizado…

Rin rió, se sentó en sus piernas y lo besó con ternura.

-Te sentirías mejor si no escucho razones y te dejo?

-No! No… olvídalo…

Rin acarició su rostro. Tomó su mano y la posó sobre su vientre.

-Te amo, Sesshoumaru…

-Yo también te amo, preciosa…

Rin sonrió al sentir al bebé moverse, besó a Sesshoumaru con ternura.

-Sessh…

-Hm?

-Estuve hablando con el doctor y me dijo que si el bebé sigue como va, podré tener un parto vaginal…

-Sí? Suena doloroso…

-De alguna manera tiene que salir de ahí. Verdad que sí, mi cielo? No te puedes quedar dentro de mami para siempre…

Ambos sonrieron al sentir las patadas, Sesshoumaru la besó en el vientre.

-Te amo bebé… papi te ama.

-Qué tierno eres, cariño!

Sesshoumaru acarició su vientre nuevamente.

-Soy tierno?

-Sí? Como un cachorrito…

-Siempre me comparas con un perro.

-Es que pareces un cachorrito extraviado…

Rin sonrió.

-Una idea?

-Maravillosa…

Rin encendió su grabadora y mientras acariciaba el pelo de su esposo, hilvanó la historia. Al terminar, describió las imágenes en su mente. Besó a Sesshoumaru.

-Gracias, mi amor, nos vemos en la casa…

Sesshoumaru sonrió. Llegó a la casa más tarde, se dirigió al estudio de Rin donde ella escribía la historia en su computadora, la rodeó desde atrás y la besó en la mejilla.

-Cómo vas?

-Mira los dibujos del cachorro…

Sesshoumaru lo vio y rió a carcajadas, abrazó a su esposa aún riendo.

-Se parece a mí!

-Claro! Es el chachorrito Maru.

El dibujo era de un cachorrito completamente blanco, con los ojos dorados y una pequeña luna púrpura sobre sus ojos.

-Y ésta luna?

-No sé… muchas veces me he soñado contigo así…

-Sí? Cómo son esos sueños?

-Lo que no me gusta de ellos es que te falta un brazo… pero vivimos en un gran castillo y tu tienes el cabello así largo como ahora… tienes la luna en la frente y unas líneas en el rostro…

Sesshoumaru la besó con ternura.

-Qué tal si lo dibujas?

-Lo haré…

-Te traje algo…

-Sí? Qué cosa?

-Tres leches…

Rin salió disparada a la cocina, Sesshoumaru llegó sonriendo.

-No creo que deberías seguir corriendo así… recuerda que estás embarazada…

Rin se pasó la mano por el crecido vientre y sonrió.

-El bebé quiere tres leches también…

Sesshoumaru sonrió y la abrazó, Rin se recostó de su pecho, Sesshoumaru sintió las lágrimas empapar su camisa, le levantó el rostro y acarició sus mejillas.

-Qué pasó? Rin, cariño…

-No quiero perderte, Sesshoumaru…

Sesshoumaru suspiró y la abrazó con fuerza.

-Rin, cariño, quedamos de acuerdo con que no pensaríamos en eso…

-Es que no quiero! No quiero quedarme sola!

-No vas a estar sola… vas a tener a nuestro hijo… y tienes a mi hermano y a Kagome… y tienes…

-Sólo te tengo a ti, Sesshoumaru…

Sesshoumaru la tomó en brazos y la llevó a la habitación, la dejó acomodarse sobre su pecho hasta que se calmara.

-Rin, mi amor…

Rin levantó la mirada y lo vio a los ojos, él acarició su cabeza.

-Te sientes mejor?

Ella asintió, él la besó con ternura.

-Quisiera tener el poder de evitar que te duela tanto…

-Si no me doliera, sería porque no te amo…

-Entonces deja de amarme…

-Nunca.

-Rin…

-Nunca voy a dejar de amarte…

Sesshoumaru la besó apasionadamente y acarició sus mejillas.

……………………………

Meses después. –

Sesshoumaru llegó a la casa a media noche, Rin lo esperaba sentada en la sala. Se acercó a ella lentamente, viéndola con un vestido de noche, el peinado desarreglado y su maquillaje corrido.

-Preciosa…

-Dónde estabas, Sesshoumaru?

-Cariño, perdóname…

-Sabías que era importante para mí que fueras…

-Lo siento, mi amor…

Rin negó con la cabeza.

-Sabías que me preguntan quién es el padre de mi bebé? Sabías que no creen que estoy casada y si lo creen piensan que mi matrimonio no sirve? Esta misma noche me aconsejaron dejarte porque de seguro me engañas…

-No! Mi amor, sabes que no es verdad…

-Queramos o no, una parte de todo mi trabajo es la imagen… cómo puedo brindar confianza si nunca han visto a mi esposo? Cómo puedo vender historias para niños si mi vida no está equilibrada? Los que evalúan mis historias son psicólogos y ellos dicen que eso se refleja en las historias…

Sesshoumaru se arrodilló frente a ella.

-Rin, mi amor… lo siento mucho…

-No, Sesshoumaru, no sientes nada… pensaste que sería aburrido y te quedaste en un bar con tus amigos… pero yo sí tengo que ir contigo para que me luzcas como un trofeo.

-No! Rin, de dónde sacas estas cosas?!

-Dime tú! Me prometiste que irías y la vez anterior y la otra y la otra! Maldita sea, Sesshoumaru, siempre me haces lo mismo!

Sesshoumaru intentó acariciar sus mejillas mojadas, Rin le aventó las manos.

-No me toques! No me toques porque no quiero perdonarte, quiero estar furiosa!

-Preciosa, por favor, perdóname… Mi amor…

-No soy tu amor!

-Eres mi amor, mi cielo, mis estrellas, mi luna…

-Cállate!

Sesshoumaru no podía hacer mucho, Rin tenía la razón.

-Lo que más rabia me da es que hasta escuché comentarios de que YO soy quien tiene un amante y que tú me vas a dejar porque el bebé no es tuyo! Me da coraje!!! Yo… yo… me cansé de llamarte! Llegué a pensar que algo te había pasado… y tú con tus amigotes bebiendo en un bar!

-Rin, ni estaba en un bar, ni estaba bebiendo… estaba en una reunión y de verdad que lo olvidé y acepté ir a cenar con los socios…

-No me gusta estar en boca de nadie, la noche fue un completo fracaso por tu culpa! Porque no llegaste, no llamaste, no me respondiste el celular! En todo el día!!!

Sesshoumaru bajó la cabeza.

-Rin…

-Quiero estar sola…

-Preciosa…

-He estado sola toda la semana y quiero seguir sola.

Sesshoumaru se puso de pie.

-De verdad lo siento, mi amor… sé bien que soy un idiota y cada vez que meto la pata lo hago en grande… sólo espero que me perdones…

Sesshoumaru se metió en el baño, escuchaba a Rin llorar y gritar para desahogarse, al salir, con la toalla a la cintura y el pecho mojado, vio su reloj y sintió escalofríos al ver la fecha. Se sintió como una escoria al olvidar el cumpleaños de su esposa. Luego de vestirse, fue a la sala, donde Rin se secaba el rostro con una servilleta, él con los ojos rojos se acercó a ella.

-Vete! No quiero verte!

-Rin…

-Vete!

Sesshoumaru no podía hacer nada, la abrazó mientras ella peleaba con él e intentaba zafarse.

-Suéltame!!!

-De verdad lo siento, Kami, Rin, perdóname!

Rin dejó de forcejear al escuchar su voz quebrada por el llanto.

-Perdóname, mi amor…

-Sesshoumaru…

-No tienes idea cuánto lamento el haber olvidado tu cumpleaños…

-Sesshoumaru…

Sesshoumaru se apartó de ella, ella acarició su mejilla sin poder creer ver sus ojos rojos.

-Kami, cómo pude ser tan estúpido!

-Sesshoumaru…

Sesshoumaru negó con la cabeza. No había forma de justificarse, con los ojos cerrados, sintió la suave caricia de los dedos de Rin.

-Has llorado toda la noche, y es mi culpa, Kami, Rin, perdóname… haré lo que sea con tal de que me perdones…

-Sesshoumaru, escúchame…

Rin acarició su rostro.

-Me sentí impotente al no poder demostrar que hablaban mentira, en especial porque habían quienes se ensañaron en decir que me eres infiel… Pero Sessh, mi amor… yo sé que es mentira… lloré porque estoy cansada… Sesshoumaru, estoy cansada de que me dejes plantada… Sesshoumaru, en cuatro años, sólo has ido a dos eventos y estoy cansada de que me dejes plantada…

Puso un mechón de rubia cabellera detrás de la oreja.

-Lloré porque como no contestabas pensé que te había pasado algo y el sólo pensarlo, me enfermó… me frustré porque pasé meses planeando este evento y fue un fracaso… los buitres… como les dices, me atacaron y yo me quedé indefensa… Por Kami, Sesshoumaru, Izayoi tuvo que ayudarme porque hasta vomité…

-Rin… de verdad lo siento, no quería arruinar tu noche…

Rin cerró los ojos y movió la cabeza negativamente.

-Yo debo pedirte perdón… porque aún cuento contigo para lo único que sé que no harás… hoy fue que llegué a mi límite… pero no te preocupes… No te lo vuelvo a pedir…

Rin se puso de pie, Sesshoumaru tomó su mano.

-Rin…

-Por cierto… hoy es 12…

-12? No, es 22…

-Sesshoumaru, leíste mal, hoy es 12, hace una hora era 11.

Sesshoumaru respiró aliviado.

-De verdad lo siento, Rin… nunca fue mi intención defraudarte de ésta manera…

-Todo matrimonio tiene sus fallas… me ha tomado 4 años ver las nuestras…

……………………………

Al día siguiente, Rin se levantó temprano y buscó el periódico, Sesshoumaru se levantó cuando ella lo abría en la sección de las sociales. La vio taparse la cara y dejar escapar el aire en un silencioso llanto. Se acercó a ella con cautela y sobre su hombro leyó el encabezado. "La pareja ideal, no es tan ideal". Poniendo una mano en cada hombro, la besó en uno y apoyó su cabeza de su espalda.

-Realmente lo siento, mi amor…

Rin sintió al bebé moverse al sonido de la voz de Sesshoumaru.

-Sesshoumaru…

-Hm?

-Con que tú yo sepamos la verdad, me conformo…

-Preciosa…

-Te amo, Sesshoumaru… y no voy a exponer mi matrimonio por la aceptación de un grupito…

………………………………

Sesshoumaru entra en la habitación de hospital y sonríe al ver a Rin dormida, deja el enorme arreglo floral a un lado y se acerca a la cama, aparta su cabello del rostro y la besa con ternura.

-Sessh…

-Hola, mi amor…

Sesshoumaru acarició sus mejillas sonriendo.

-Cómo te sientes?

-Adolorida… pero feliz!

Sesshoumaru sonrió.

-No te rías… intenta pasar algo del tamaño de una sandía por un agujero del tamaño de un limón.

Sesshoumaru la besó con ternura.

-Eres mi heroína, cariño… por cierto…

Sesshoumaru le mostró su mano izquierda con un inmovilizador en los dedos meñique y anular.

-Estaban bromeando a cuestas mías, dicen que nadie nunca se había partido dos dedos en un parto…

-Te los rompí?!

-No, los luxaste…

-Sessh!

-No te preocupes, mi amor… serán sólo unos días… pero sí que tienes fuerza…

Rin sonrió. Se abrió la puerta de la habitación y una enfermera entró con una cunita, Rin se abrazó a Sesshoumaru.

-Sessh!

Sesshoumaru tomó al pequeño bulto entre las mantas sonriendo.

-Felicidades, señor…

-Gracias… Kami, preciosa, es hermosa…

Sesshoumaru la tuvo entre sus brazos y la besó en la frente.

-Despierta, mi amor… hola, cariño… es papá…

La pequeña abrió los ojos, Sesshoumaru sonrió, la besó nuevamente.

-Hola, mi amor… Rin… cómo le pondremos a nuestra hija?

-Maya…

Sesshoumaru se fijó en Rin, ella le sonrió. Él sonrió y vio a su pequeña.

-Hola, Maya…

Sesshoumaru le pasó la pequeña a Rin, quien la descubrió un poco y se dispuso a amamantarla, Sesshoumaru se quedó viendo cómo aquello que para él no era más que una forma de brindar placer, se convertía en la fuente de alimento para su pequeña hija.

-Kami, preciosa, cómo sabes hacerlo tan bien?

-El doctor me enseñó…

-Qué sientes?

-Duele… pero sobreviene un placer…

Rin sonrió.

-Dime como quieras… pero se siente tan placentero como hacer el amor… y también cosquillas…

-Cosquillas?

-Sí… me roza con sus encías y me hace cosquillas…

Sesshoumaru se quedó viendo a su pequeña mamar, con sus manitas cerradas en puñitos.

-Es hermosa, Rin…

-Es idéntica a su papi…

-A mí?

-Sí… esos ojazos grises y… es calva!

Sesshoumaru rió. Pasó su mano por su cabecita sin tocarla.

-Están ahí… va a ser rubia como su papi…

Rin sonrió. Cuando la pequeña se quedó dormida, Rin se aseguró de que estaba dormida y la separó de su pecho. Sesshoumaru le arregló la bata.

………………………

Para cuando Inutaisho y los demás llegaron, ya se habían llevado a la pequeña, Sesshoumaru les mostró la fotografía en su celular.

-Es bellísima! Felicidades, Rin, Sesshoumaru…

Sesshoumaru, sentado a su lado, la besó en la mejilla y vio a su padre.

-Gracias, papá…

-Cómo te sientes ángel?

-Dentro de todo, bien… muy feliz!

Inutaisho rió.

-Cómo se llama mi nieta?

-Maya…

Inutaisho sonrió tomando la mano de Izayoi.

-El nombre de tu madre…

-Qué? Creí que se llamaba, Inaru…

-Sí, Inaru Maya… no fue por eso que lo elegiste?

-No. Siempre me ha gustado ese nombre…

Sesshoumaru la besó con ternura.

-No importa la razón…

……………………………

Inuyasha llegó a la casa junto con Kagome, ella se metió en la cocina.

-Quieres algo para cenar?

-No cocines, vamos a salir a cenar.

Inuyasha la rodeó con sus brazos, la hizo dar la vuelta y la besó con ternura. Kagome vio sus ojos brillar y acarició su rostro.

-Tus ojos…

-Qué tienen?

-Se ven mucho más bonitos que de costumbre.

Inuyasha sonrió y la volvió a besar.

-Qué tal si nos olvidamos de la cena?

-Inu, de verdad tengo hambre…

Inuyasha sonrió y la complació cocinando lo que ella deseó, después de la cena, la guió al balcón, donde se quedaron abrazados un buen rato, compartiendo caricias y besos.

-Inu…

-Sí?

-Inu… qué piensas de tener un bebé?

-Te lo he dicho, Kagome, no me gustan los niños.

Kagome no deseó seguir con el tema, se refugió en su pecho, sintió un beso en la cabeza.

-Inuyasha, tengo frío…

Inuyasha la llevó a la habitación en brazos, la acomodó en la cama y fue a cerrar las puertas del apartamento, al volver a la habitación, notó que Kagome no era la misma.

-Kagome…

-Inuyasha… de verdad no piensas tener hijos nunca?

-Tú lo sabías y te casaste conmigo.

Kagome negó con la cabeza.

-Cuando hablabas de los niños mientras estábamos de novios, siempre pensé que se trataba de un embarazo no deseado, no de que nunca quisieras tenerlos.

-No quiero.

Kagome tomó sus manos.

-Piénsalo bien, Inuyasha… piénsalo… porque si yo, dentro de un año, no quedo embarazada, no quedaré…

-Ya tienes mi respuesta, Kagome.

-Está bien…

Inuyasha vio sus labios temblar, Kagome lo abrazó y lo besó en la mejilla.

-Te amo, Inuyasha…

…………………………………

Rin y Maya ya estaban en la casa, Kagome ayudaba a Rin mientras se recuperaba.

-Kagome, hablaste con Inuyasha?

-Sí…

-Y?

Kagome vio a la pequeña dormida y sonrió.

-Dijo que no…

-Cómo?

-Sí… dijo que no, que yo lo sabía bien, que él no quería hijos…

-Y qué harás?

-Qué voy a hacer, Rin? Quedarme sin hijos, de ninguna manera me voy a embarazar para que él después lo rechace y terminemos divorciados.

-Kami, Kagome…

-Lo amo, demasiado como para separarme de él, Rin…

Rin bajó la mirada.

-Lo siento, Kagome…

-Sólo tendré que acostumbrarme a la idea…

Inuyasha había escuchado todo, se hizo el desentendido y tocando la puerta, entró al apartamento.

-Inuyasha!

-Hola, Rin… Kagome, estás lista?

-Sí… adiós, Rin…

-Muchas gracias por todo.

-No fue nada…

Sesshoumaru entró al apartamento cuando ellos salían, fue hasta Rin y la besó con ternura.

-Hola, mi amor…

-Preciosa…

Sesshoumaru sonrió al ver a Maya despierta, la tomó en brazos.

-Hola, princesa, estabas esperando a papi?

Rin sonrió, Sesshoumaru se sentó a su lado.

-Qué tal se porta?

-Es un angelito… dura unos minutos despierta antes de pedir comida, pero es muy tranquila…

Rin lo besó en la mejilla y le puso una botella al frente.

-Voy a dormir un rato… aquí tienes su leche.

-Descansa, mi amor…

Se besaron con ternura y Rin se fue a la habitación. Luego de que la pequeña se quedara dormida, Sesshoumaru la llevó a la cuna y se acomodó con Rin.

-Sessh…

-Gracias, mi amor… gracias por mi hija…

Rin sonrió y se acomodó sobre su pecho.

-Apestas a perfume de mujer…

Sesshoumaru rió y acarició su cabeza, le dijo que se había encontrado con una amiga al medio día.

-Ella me prometió que vendría a conocer a Maya y a ti.

-Sí?

-Sí, se alegró mucho de saber que por fin había sentado cabeza.

Sesshoumaru vio a Rin dormir plácidamente, antes de decirle que era la hora de la cena, ella despertó y se abrió la camisa, Sesshoumaru rió.

-Aún está dormida…

-Eso crees tú…

Rin la sacó de la cuna, la pequeña tenía sus ojitos bien abiertos y se quedaba viéndola fijamente, Rin se la pasó a Sesshoumaru.

-Quieres estar con papá un ratito? Si, mi amor… con papá…

Sesshoumaru la acomodó sobre su pecho, la pequeña se quedó tranquila allí, él sonrió y le susurraba cosas al oído. Rin salió del baño.

-Papá, es hora de que le des tu primer baño.

-Cómo?

-Ya está listo.

Rin la desvistió, y la sostuvo con ambos brazos dentro de la tina.

-Vamos, Sessh, usa esa toalla y báñala…

-Cómo lo hago?

-No le tienes que hacer duro… sólo acaríciala con la toalla…

Rin sonrió al ver a Sesshoumaru bañando a su pequeña, ella comenzaba a reconocerlo, al terminar, Rin la envolvió en una toalla y la llevó a la cama.

-Qué rico! Mi amor! Papi te dio un baño! A que ahora te sientes fresquecita, verdad? Te sientes como una plumita?

Rin la llenó de besos mientras la vestía, al terminar, besó a Sesshoumaru y se acomodó para darle de comer.

-Pero si no lo ha pedido.

-Ah, no? Espera un minuto más…

Rin se la dio a Sesshoumaru y recogió todas las cosas del baño de Maya, la pequeña comenzó a llorar, Rin se acercó sonriendo y la cargó.

-Perdona a papi, mi amor, todavía no sabe que sólo despiertas para comer…

Al momento en que Rin la acomodó, la pequeña comenzó a mamar.

-Oye, Rin, me diste una botella… en la sala…

-Sí…

-Le das dos leches?

-No, mi amor, me la había extraído, sigue siendo leche materna… yo voy a hacer tal y como el doctor me dijo, sólo darle leche materna.

-Porqué?

Rin vio a Sesshoumaru un segundo.

-Aparte de tu hija, qué tan cerca has estado de un bebé?

-Tan pequeño? Si acaso dos en 20 años…

-Te recomiendo un par de libros?

Sesshoumaru rió a carcajadas y la besó en la mejilla.

-Es en serio, Sessh… me da miedo dejarte solo con ella…

Sesshoumaru acarició la cabeza de su pequeña.

-Haré lo que me pidas.

Rin sonrió al ver a Sesshoumaru embelezado contemplando a su pequeña.

……………………

6 meses después. –

Rin bailaba con la pequeña entre sus brazos, ella reía a carcajadas con las vueltas que Rin daba, al terminar la canción, Rin la abrazó con fuerza y la besó, la pequeña se aferró a su cuello.

-Dale un besito a mami…

Rin se la pegó de la mejilla y la alejó, la pequeña reía.

-Vamos a refrescarnos y a bañarnos para que cuando papi llegue nos encuentre olorosas a flores y no a cebolla.

Cuando Sesshoumaru llegó, Rin jugaba con Maya en la tina, la pequeña reía a carcajadas, él se quedó viéndolas y se arrodilló junto a la tina.

-Mira a papá!

-Papa!!!

Sesshoumaru sonrió y la besó en la cabeza. Besó a Rin en los labios.

-Hola, mi amor…

-Hola, cariño, cómo estás?

-Un poco cansado, puedo acompañarlas?

-Claro que sí, mi amor…

Sesshoumaru se quedó en bóxers y entró a la tina detrás de Rin. Luego de salir del baño, Sesshoumaru se acomodó en la cama.

-Estás bien, mi amor?

-Me siento cansado.

-Te aviso cuando esté lista la cena.

-Gracias…

Rin lo besó con ternura.

-Descansa.

-Rin…

-Sí?

-Puedes hacer algo ligero?

-Claro… no te preocupes…

Rin iba saliendo de la habitación con Maya, la pequeña comenzó a llamar a su papá con sus bracitos extendidos hacia el.

-Maya, papi está cansado.

-Papa!!

-Déjamela, Rin…

Rin se la dejó, la pequeña se abrazó a él. Sonrió al verlos y salió de la habitación. Cuando la cena estuvo lista, fue a la habitación, donde ambos dormían abrazados, Rin se sentó a su lado y acarició su rostro. Sesshoumaru abrió los ojos.

-Preciosa…

-Mi amor, la cena está lista… quieres comer o te la guardo para después?

-Sí… ya voy…

Rin cargó a Maya y la llevó a su cuna, la pequeña siguió dormida como si con ella no fuera la cosa.

-Dulces sueños, mi amor…

Rin la besó y subió la baranda. Fue al comedor y se sentó junto a Sesshoumaru para cenar. Él le sonrió y compartió con ella un mordisco de su emparedado.

-Deberías probar las delicias que haces y no sacrificarte como cordero comiendo tantas hierbas.

Rin rió.

-Comer tantas hierbas como tú le dices, es lo que me mantiene como a ti te gusta. Además, ya no estoy amamantado, ya puedo hacerlo.

-De todas formas, Rin… no me ves engordar y como todo lo que haces. Además, esto es de dieta.

-Eso es porque ya que no te cuidas tú, yo te cuido. Me dio mucha vergüenza cuando el doctor me dijo que dónde era que comías, que tenías el colesterol más alto que la luna.

Sesshoumaru comía un pan pita integral relleno de queso ricotta con jamón serrano, Rin solía marinar el queso, Sesshoumaru vio el plato de rin lleno de lechuga y apenas un poco de tomate, sólo con aceite de oliva y una rodaja de pan integral.

-Bueno, sígueme cuidado, me encanta llevarme la comida de aquí…

Sesshoumaru la besó en la mejilla.

-Ah! Ya sé! Comes tantas hojas para mantener tus ojos verdes!

Rin rió a carcajadas.

……………………

N/A: Hola!!! Aquí Mizuho reportándose! Espero que les haya gustado y me dicen qué les parece Maya. Besitos

Mizuho