Capítulo 7

Verdades Ocultas

Luego de cenar, Rin le ofreció un postre.

-No, preciosa, prefiero comérmelo mañana…

-Está bien…

Rin se sirvió su taza y fue al balcón a acurrucarse entre los brazos de su esposo mientras comía.

-Qué es eso?

-Bizcocho de frutas.

-Bizcocho?

-Sí, es de dieta, con un coctel de frutas.

Sesshoumaru la probó y sonrió.

-Es delicioso…

-Papa! Papa! Papa!!!

Rin rió y se levantó de su pecho para que él pudiera ir por la pequeña.

-Ponle un gorrito…

Sesshoumaru volvió con Maya. Quien al ver a Rin, sonrió y señaló la taza.

-Quieres comida?

-III!!!

-Ya va, cálmate… ven, Sessh…

Rin le preparó su papilla y la acomodó en sus piernas.

-Se la quieres dar, papá?

Sesshoumaru sonrió y comenzó a darle la comida a Maya, al ver que hacía mucho reguero, vio a Rin como rogando por ayuda.

-Dale de a poquitos, recuerda que no tiene dientes.

-Y esas dos clavijas?

Sesshoumaru le hizo caras graciosas y la pequeña rió mostrando sus dos dientecitos inferiores que ya estaban a medio camino.

-Papa!

Al terminar de alimentarla, Rin la limpió con una toallita húmeda y le dio un vasito con agua, el vaso tenía una tapa y un agujerito, cuando la pequeña se lo llevó a la boca, se mojó toda.

-Rin! Se está empapando en agua!

Rin besó a Sesshoumaru en la mejilla y tomó el vasito.

-Vamos a beber agua con mami.

Rin logró que bebiera un poco.

-Es para que aprenda a usar el vaso.

-Pero Rin, es muy pequeña!

-Está bien, ella ya sabe agarrar las cosas y llevárselas a la boca y mi hija no va a seguir usando el biberón.

-Y los vasos que tienen un levantamiento?

-Otra manera de disfrazar el biberón. Sesshoumaru, me he quedado en casa a cuidar de mi hija y a darle leche materna cada vez que la pedía, hace 4 meses que Maya no usa un biberón y crees que voy a echar para atrás por una camisita mojada? Ya es hora de que aprenda a tomar en su vaso.

-Eres demasiado extremista.

-Realista, Sesshoumaru. Más que el dinero que cueste una ortodoncia, le estoy ahorrando a Maya el dolor.

-Rin, no estás exagerando un poco?

-No, Sesshoumaru. Hay bebés con caries, hay bocas deformes, dientes que se parten y eso es por culpa de la botella, el doctor fue muy claro y él es quien sabe cómo son las cosas.

Sesshoumaru cargó a Maya.

-Esas cosas no le van a pasar a mi bebé…

-Sí, Sesshoumaru, sigue con esos pensamientos, mira dónde estás tú…

Sesshoumaru vio a Rin, ella ya tenía los ojos rojos.

-Rin…

-Olvídalo, Sesshoumaru… simplemente…

Rin se fue a la habitación, Sesshoumaru dejó a Maya en su cuna.

-Papa! Papa!

-Ya vuelvo, princesa…

-Papa!

Sesshoumaru fue a la habitación, Rin se secaba el rostro con una toalla.

-Rin…

-Quisiera estar sola…

-Pues no lo estás. Eso crees que hice? Crees que no me cuidé? Crees que no me he cuidado? Por Kami, Rin! Mi mamá murió de cáncer! Crees que no me cuido lo suficiente!

-De ser así no te quedarían 4 años de vida!!!

-Yo me hice exámenes cada 3 meses como me decían los médicos, me los he hecho desde 10 años antes a la edad a la que mi madre tenía cuando murió, sabes cuánto es eso?! Ella tenía 26 años cuando murió!!! Toda mi vida me he hecho los malditos exámenes! Y ni así lo detectaron a tiempo!

-Opérate! Trátatelo!

-No lo voy a hacer!!!

Las lágrimas empaparon el rostro de Rin.

-Es que simplemente no nos amas lo suficiente como para luchar por tu vida.

-No! No es eso!

-Entonces porqué no lo haces? No quieres ver a tu hija crecer?! Tú… tú me prometiste que nunca me dejarías sola… que nos haríamos viejitos juntos… y ni siquiera así… Tú… tú me vas a dejar sola…

Sesshoumaru intentó abrazarla, ella lo rechazó.

-No me toques!

-Rin…

-Te crees que es fácil sonreír sabiendo que te voy a perder? Que prácticamente tienes hora y fecha?!

-Rin…

-Yo… yo prefiero que me dejes…

-No, Rin…

-Hazlo, Sesshoumaru… dame el divorcio…

-Nunca!

-Entonces haz el tratamiento!

-No puedo!

-Porqué no!

-Está en el corazón!!!

Rin iba a decir algo más, pero se detuvo.

-En el corazón?

-Sí, Rin… en el corazón… la operación está fuera de discusión, sólo un trasplante de corazón y la quimioterapia sería tan tóxica que me mataría en 6 meses.

Rin se quedó como catatónica, Sesshoumaru la abrazó y la besó con ternura.

-Te amo, Rin… te amo tanto que no quiero que sufras… prefiero quedarme dormido a que me veas consumirme día a día…

-Sesshoumaru…

-Por favor, Rin… deja de pensar en que me voy a morir… todos moriremos algún día… por eso no te quería decir la verdad… por eso no quería que te enteraras de nada… vamos a vivir lo que Kami me permita como un familia… vamos a estar juntos y a ver a nuestra hija crecer…

Rin lloró abrazada a él, lloró empapando su pecho en amargas lágrimas de desesperación.

-Si pudiera eliminar tu dolor, mi amor… sólo si pudiera…

Escucharon a la pequeña llorar, Rin se apartó de él.

-Yo la voy a dormir…

-Hay que darle su leche…

Rin se limpió las lágrimas con las manos, Sesshoumaru levantó su rostro y la besó con ternura.

-Cálmate…

Sesshoumaru trataba de calmar a la pequeña cuando Rin entró con el vaso con leche.

-Aba!

-Ven, mi amor… es hora de tu leche…

-Ete…

-Si…

Rin se sentó y la recibió entre sus brazos, la ayudó a tomarse su leche sin derramar casi nada, le lavó la boca y la acunó entre sus brazos hasta dormirla luego de cambiarle la ropa.

-Dulces sueños, mi amor…

Sesshoumaru la abrazó al salir de la habitación, al llegar a la suya, Rin se quedó sentada en la cama.

-Rin…

-Podemos sólo dormir? Sin hablar más?

-Dulces sueños, preciosa…

Sesshoumaru la besó en la mejilla y se acomodó en la cama. La escuchó llorar toda la noche, no durmió hasta que ella se durmió producto del cansancio, la abrazó y la besó en la mejilla.

Rin despertó y Sesshoumaru no estaba con ella, se levantó y al abrir la puerta sintió un frío que le calaba los huesos, fue hasta el balcón, allí estaba Sesshoumaru, contemplando el cielo nublado ya con los labios azules.

-Sesshoumaru…

Él la vio y bajó la mirada, volvió a ver hacia fuera. Rin lo notó muy triste y hasta melancólico.

-De verdad quieres que te de el divorcio?

-Sesshoumaru…

-Nunca… nunca nuestras discusiones habían quedado inconclusas… siempre nos reconciliábamos y hacíamos el amor… ahora me pides el divorcio y lloras toda la noche… y yo soy el culpable…

-No, mi amor…

-Yo te prometí hacerte feliz… lo sé…

-Y me has hecho feliz, mi amor… he sido feliz todo el tiempo que hemos estado casados… me diste una hermosa bebita…

-Si eres tan feliz… por qué lloras?

-Me aterra la idea de perderte…

Sesshoumaru volvió a ver hacia fuera, Rin notó que sus ojos estaban tan grises como las nubes que cubrían el cielo.

-Dime lo que quieres y lo haré…

-Sesshoumaru…

-No hay mucho de dónde elegir… quieres que me haga la quimioterapia? O quieres que te de el divorcio?

Sesshoumaru conocía la respuesta y por primera vez en su vida, dejó de pretender que era de piedra, Rin vio la gota de lágrima caer desde su barbilla, sobre sus manos, lo hizo darle el frente y vio el húmedo recorrido de la solitaria lágrima sobre su mejilla.

-Yo quiero… yo quiero que me lleves en brazos a nuestra cama y que me hagas el amor como solo tú sabes que me gusta. Yo quiero que no volvamos a tocar el tema. Quiero que vayas por última vez al doctor y te hagas los análisis, sólo análisis y hablar con él… quiero que le entregues el poder a Inuyasha y tú y yo irnos lejos de la ciudad con nuestra hija y vivir juntos mientras Kami nos lo permita…

Rin acarició sus anchos pectorales y sus brazos, hasta llegar a sus manos.

-Yo quiero seguir amándote con cada fibra de mi ser… quiero que comprendas, que lo sientas, que lo respires… todo lo que Maya y yo te amamos… yo quiero que me ames de la misma manera…

-Yo te amo, Rin… te amo tanto que me duele el pecho, porque ya no le cabe más amor por una sola persona.

-Entonces deja de hablar y bésame.

Sesshoumaru acarició su rostro y la abrazó acercándola más a él, la besó apasionadamente y en medio de aquel beso la tomó en brazos y la llevó a la habitación, donde sin tener que admirar su cuerpo, le hizo el amor. La llenó de tiernas caricias y dulces besos, se veían a los ojos y sonreían, Rin vio el dorado que tanto amaba volver a sus ojos y brillar con la misma intensidad como si el sol le acariciara el rostro. Sin volteretas, sin trucos, sólo el roce de sus cuerpos unidos por algo mayor que sus sexos los llevó al clímax. Sus cuerpos temblorosos y sudados aún descansaban como uno, él descansando sobre su pecho. Ella acarició su cabellera platinada que los cubría como una manta de delicada seda, acarició su rostro desde el comienzo de la frente, perfilando su nariz y hasta sus labios, donde él apresó sus dedos para hacerlos víctimas de tiernos besos.

-Te amo, Rin…

-Yo también te amo, mi amor…

Sesshoumaru la besó donde apoyaba su cabeza y poniendo su mano allí, apoyó su barbilla, Rin sonrió al verlo y acarició su rostro.

-No sabes cuánto me gusta que te pongas así…

-Sí lo sé…

-Y que apoyes tu cabeza en mi regazo…

-También lo sé… te gusta ver mis ojos desde arriba…

-Sí…

-A mi me fascinan los tuyos desde abajo…

Sonrieron y se besaron apasionadamente. Con cuidado, él abandonó su interior y se acomodó a su lado, aprisionándola entre sus brazos.

-Qué tal si descansamos un poco?

-Excelente idea, mi amor…

Sesshoumaru sonrió y la besó con ternura.

…………………………

Rin despertó al escuchar a Maya llorar, se puso su yukata y fue a la habitación de la pequeña.

-Hola, mi amor! Estás sentada! Sessh! Ven a ver! Maya se sentó sola!

Sesshoumaru no fue, Rin cargó a la pequeña y la besó en la cabeza.

-Mi bebé está creciendo tan rápido…

Encontró a Sesshoumaru en la cocina.

-Sessh… te estaba llamando…

-No te escuché, qué pasó?

-Maya se sentó sola.

Sesshoumaru sonrió y la cargó.

-Es verdad eso, mi amor? Ya aprendiste a sentarte solita?

Rin vio el anillo de matrimonio de Sesshoumaru sobre la meseta.

-Porqué te lo quitaste?

-Tengo los dedos hinchados, me estaba matando, no tienes algo que me lo quite?

-Sí… pero vas a orinar mucho.

-No importa…

Rin le dio un diurético.

…………………………………

Inuyasha quiso darle una sorpresa a Kagome, sabía que ella no fue a trabajar, así que fue a la casa llevando un gran ramo de rosas, pero la sorpresa fue suya al notar que ella no estaba en la casa, no contestó su celular. Cuando Kagome llegó a la casa, creyó que Inuyasha estaba enfermo al verlo allí.

-Inu! Estás bien?

-Dónde estabas?

-En el médico…

-No contestabas mis llamadas…

-Él no permite celulares encendidos…

-Qué hacías en el médico?

-Por Kami, Inuyasha, no vengas ahora con tus celos enfermizos. Te lo dije mil veces que tenía que ir al ginecólogo y que no trabajaría hoy.

Inuyasha se calmó.

-Estás bien?

-Sí…

-Qué te dijo?

-El tratamiento no funcionó… y las hormonas lo empeoran.

-Entonces no estás bien, deja de tomar hormonas.

-No puedo.

-Porqué no?

-Quedaría embarazada. Y más como está ahora…

Inuyasha la vio fijo a los ojos.

-Explícame, como si tuviera 6 años, lo que tienes.

-Tengo quistes en los ovarios… y esos quistes hacen que ovule más de lo normal, eso quiere decir que en vez de un óvulo por mes, tengo dos o tres… lo que en mi caso es malo, por que puedo quedar embarazada de gemelos o trillizos… los anticonceptivos compiten con las hormonas que los quistes sobreproducen y hace que los quistes crezcan y cada vez necesito más dosis de anticonceptivos… ya dentro de unos meses alcanzaré la dosis máxima y no habrá anticonceptivo que me ayude… así que dentro de unos 4 ó 5 meses, me voy a operar y me voy a sacar los ovarios.

-Te vas a sacar los ovarios?

-Sí…

-P-pero… entonces… tú…

-No podré tener hijos nunca, esa es la idea, Inuyasha, después de todo, tú no quieres…

-Hay otra salida…

-No la hay… los quistes pueden desaparecer, sólo si quedo embarazada…

-Y si me hago la vasectomía?

-Ya es muy tarde, Inuyasha, de todas maneras me tengo que operar…

-Por qué?!

-Porque mi cuerpo no va a soportar el exceso de hormonas, igual me tengo que quitar los ovarios…

Inuyasha se veía preocupado. Kagome lo besó en la mejilla.

-No te preocupes, Inuyasha… todo seguirá como hasta ahora… seguiremos siendo nosotros dos…

Timbró el teléfono, Kagome contestó.

-Bueno? Rin! Cómo estás?... En serio?

Kagome vio a Inuyasha y dijo que no había problema, cerró la llamada.

-Qué pasó?

-Rin me pidió que cuidara de Maya un par de horas…

-Para qué?

-Hoy es el aniversario de la muerte de su papá, va a ir al cementerio.

Inuyasha leía una revista cuando Rin y Sesshoumaru llegaron, Kagome cargó a la pequeña y la hizo reír de inmediato.

-Inuyasha…

-No te vi en la oficina.

-No… aprovecharé y le llevaré flores a mi madre…

Sesshoumaru abrió el corralito y Rin le dijo cómo podía darle el agua a Kagome.

-No te preocupes…

-Adiós, mi amor… pórtate bien con tu tía Kagome y tío Inuyasha…

Ambos la besaron de despedida y se marcharon, Maya vio a Inuyasha y sonrió.

-Papa! Papa!

Inuyasha la vio, la pequeña tenía un hilillo de saliva que salía de su boca y volvió a su revista.

-Papa…

Kagome la cargó y con el paño le limpió la boca.

-Kami, Inuyasha, es tu sobrina.

-No me gustan los niños.

Kagome suspiró, vio a la pequeña.

-Qué es eso? Ya tienes dientecitos!

Inuyasha la vio feliz con la niña en brazos, haciéndola reír.

……………………………

Rin dejó las flores en el pequeño florero junto a la placa y el otro ramo junto a la de su madre.

-Siempre he venido sola… pero hoy vengo con mi esposo… papá, estarías tan feliz, tenemos una bebita preciosa… se parece mucho a su papá, pero él dice que se parece a mí… yo sé que te hubiese gustado conocer a tu nieta, papá…

Rin acarició ambas lápidas.

-Los quiero mucho…

Sesshoumaru tenía ambas manos sobre sus hombros, al darse vuelta, Rin vio a su hermano.

-Jiro!

Él vio hacia otro lado. Rin sonrió sarcásticamente.

-Es increíble la forma en la que el dinero puede podrir el corazón de alguien…

-Rin…

-No importa, Sesshoumaru, sólo lo veo una vez al año y siempre es igual… vamos… él sabe dónde encontrarme…

Rin comenzó a caminar, se detuvo.

-Por cierto… ya tienes una sobrina… tiene 6 meses…

Rin continuó caminando, fueron a la cripta de la madre de Sesshoumaru. Él encendió una vara de incienso y oró en silencio, se puso de pie y tomó la mano de Rin.

-Estás bien?

-Sí…

-Sessh… porqué la de ella es más pequeña que las demás?

-Ella fue cremada…eran sus deseos… esto es sólo representativo.

Fueron a un café donde hablaron de varias cosas. Sesshoumaru tomó las manos de Rin.

-Preciosa… he estado pensando en… en mudarnos…

-Mudarnos? A Dónde?

-A una casa…

Rin sonrió.

-Qué piensas?

-Me encanta la idea…

-Hay un truco…

-Cuál?

-La casa estará a nombre de Maya… tú serás su albacea…

-Es una excelente idea…

-El apartamento no lo venderemos, lo alquilaremos… y ese será tuyo.

-Sessh, qué es lo que haces?

-Quiero dejar las cosas en orden… pondré ambos autos a tu nombre… y te cederé mis acciones en el testamento…

Rin lo vio con los ojos rojos.

-No me hables más de eso, por favor…

-Lo siento mucho, Rin…

Sesshoumaru se sentó a su lado y la besó con ternura.

-Perdóname, mi pequeña preciosa…

-Sabes que te perdono, mi amor…

………………………

Kagome estaba ocupada, Inuyasha se acercó a Maya, la pequeña le sonrió mostrando sus dos dientecitos.

-Papa…

La pequeña subió sus bracitos, movía sus manitas pidiendo que la cargara.

-Aba, papa, aba…

Inuyasha la cargó y la pequeña entonces descubrió que no era su padre, se quedó viéndolo fijamente y tocó su rostro, Inuyasha sintió asco al sentir sus manos mojadas de saliva sobre su rostro, pero antes de expresarlo, la pequeña se acomodó entre sus brazos y bostezando cerró sus ojitos.

Inuyasha vio el corral y pensó que era muy duro para dormir, no encontró un lugar seguro y por lo menos se amaba lo suficiente como para no ponerla donde se pudiera caer y Sesshoumaru lo matara después. La llevó a su cama, y luego de rodearla de almohadas, se quedó a su lado. Kagome entró en la habitación.

-Inu…

-Tiene sueño…

Kagome sonrió y se acercó pensando que tendría que arreglar algo, pero no fue así.

-Estoy haciendo la comida… te quedas con ella? No se pueden dejar solos.

-Está bien…

Kagome lo besó con ternura.

-Tenle paciencia, es sólo una bebé…

Cuando Kagome se fue a la cocina, Inuyasha la vio casi dormida, se metió al baño a lavarse la cara, sólo se escuchó un golpe seco y Maya comenzó a llorar a todo pulmón, Inuyasha salió del baño y Rin entraba en la habitación.

-MAYA!!!

Rin quiso cargarla pero se detuvo, al ver que se movía, la cargó. Intentó calmarla.

-Ya, mi amor… mami está aquí…

Rin cometió el error de tocarle la cabeza, lloró con más fuerzas aún. Su llanto cesó de repente.

-Maya… Maya!!! SESSHOUMARU!!!

Fueron de inmediato al hospital más cercano, mientras la examinaban, Rin permanecía abrazada a Sesshoumaru. Dos doctores se acercaron a ellos.

-Cómo está mi bebé?

-Va a estar bien… él es el doctor Grant… de servicios sociales y quiere hacerles unas preguntas…

Ambos accedieron. En ese momento llegaron Inuyasha y Kagome.

-Está bien?

-Sesshoumaru, lo siento mucho…

Grant vio a Inuyasha.

-Quiénes son ellos?

-Es mi hermano y mi cuñada… estábamos en su casa…

-Qué pasó? Necesito saberlo paso a paso.

-Ellos estaban en el cementerio… yo la saqué del corral y ella me llenó la cara de saliva, como tenía sueño, la acomodé en mi cama, rodeada de almohadas y fui a lavarme la cara, no sabía que podía gatear…

-Gatear?

-Hace unos días se puede sentar sola, pero no gatear…

-No lo sé… fueron segundos, no llegué ni a abrir la llave y ya se había caído.

Grant lo anotó todo.

-La niña permanecerá en nuestra custodia hasta finalizar la investigación.

-No, no me van a quitar a mi hija!

-Sesshoumaru!

-Nunca le hemos hecho daño! Fue un accidente!

-Fue negligencia dejarla en manos de alguien que no sabe nada del cuidado de un infante.

-No se la dejamos a él, fue a su esposa! Ella sabe cuidarla, me ayudó desde el día en que nació!

El pediatra de Maya llegó.

-Rin, vine tan pronto pude…

-Doctor! Me quieren quitar a mi hija!

El doctor y Grant se apartaron unos minutos. Rin se abrazó a Sesshoumaru con fuerza. Se acercó el doctor de emergencias, luego de un rato, el pediatra se acercó.

-Rin… la vamos a internar unos días… te puedes quedar con ella mientras esté aquí.

Rin exhaló con fuerza.

-Gracias…

Sesshoumaru estaba pálido.

-Rin…

-Sessh…

-No me siento bien…

Lo examinaron y se alarmaron con lo baja que tenía la presión, de inmediato lo medicaron. Rin estaba que no sabía que haría, Inuyasha se acercó a ella.

-Realmente lo siento, Rin… no debí cargarla en primer lugar… pero ella seguía confundiéndome con Sesshoumaru… ahora por mi culpa te la quieren quitar…

Rin vio a Inuyasha y movió la cabeza de lado a lado.

-Fue un accidente, Inuyasha, no te tortures…

Le dijeron a Rin que podía verla, cuando entró, la pequeña sonrió al verla.

-ABA!!!

-Hola, mi amor! Me asustaste tanto!

La pequeña junto sus manitas y tomó los dedos de Rin. Sesshoumaru entro en la sala y abrazó a Rin.

-PAPA!! PAPA!!!

La pequeña levantaba sus bracitos pidiendo que la cargaran. Sesshoumaru vio al doctor.

-Quiere que la cargue… puedo?

El doctor asintió. Sesshoumaru la cargó y la besó con ternura.

-Te amo, mi princesita…

Sesshoumaru la acunó entre sus brazos, la pequeña se acomodó contra su pecho, Rin la besó en la mejilla.

-Te amo, mi amor…

La pequeña se fue quedando dormida poco a poco. Cuando se durmió, Rin la tomó en sus brazos, Sesshoumaru la besó y ella la besó igual, la acomodó en la cunita. Se quedaron viéndola dormir. Sesshoumaru acarició las mejillas de Rin y la besó con ternura.

-Va a estar bien, mi amor…

-Lo sé…

…………………………

Durante los días siguientes, Rin dormía en un sillón reclinable, junto a la cuna de Maya, Sesshoumaru le llevaba las 3 comidas y se quedaba un rato con la pequeña. Cada vez que veía a Sesshoumaru, gritaba llamándolo y pidiéndole que la cargara. La mayoría de las veces, los doctores y las enfermeras eran testigos de aquello.

Inuyasha entró en la habitación, llevaba un juguete para bebés.

-Rin…

-Inuyasha, cómo estás?

-Muy arrepentido…

-Fue un accidente…

-Crees que pueda usar esto?

Rin vio el juguete y sonrió.

-Es perfecto para ella…

-Cómo estás tu?

-Cansada… extraño mi cama, pero ya creo que mañana le dan la alta. Mira…

Rin le enseñó una radiografía, le señaló los maxilares.

-Esos son sus dientecitos, se están formando.

-Me alegro… qué dicen los doctores?

-Está bien, está respondiendo bien… esperan a que pase el riesgo.

La pequeña vio a Inuyasha y sonrió.

-Mira Maya, tu tío Inuyasha te trajo un regalo.

-Ibu!

-Sí…

Rin sonrió, de seguro que había escuchado a Kagome decirle Inu.

-Qué es Ibu?

-Inu… está llamando a su tío.

Maya subió los brazos.

-Quiere que la cargues…

-No… no la voy a volver a cargar…

-Tienes que hacerlo, Inuyasha…

-No, Rin… le hice mucho daño…

…………………………………………………

N/A: Hola!!! Aquí Mizuho en maratón. Y para desearles una muy feliz Navidad a todos!!!

Besos, Mizuho