Nunca pensé que las chicas a las que consideraba como mi familia, tendrían un lado oscuro que hizo que despierten sus más profundos y ocultos deseos.

Todo comenzó una tarde, después de una larga jornada de trabajo, regresé a la oficina a archivar los resultados de las misiones de hoy. Minutos después alguien llamaba a la puerta y dije que pase. Se trataba de Akashi y llevaba en la mano una botella de vidrio con un líquido rosa. Se acercó al escritorio, diciendo.

- ¡Hola comandante! ¡Qué bueno que lo encuentro! -

- Hola Akashi. ¿Se te ofrece algo? -

- Sí. Verá, me acaban de llegar unas cajas con un suplemento alimenticio para usted, para que recupere fuerzas después de un duro día de trabajo. -

- ¿Suplementos alimenticios? ¿Para mí? -

- Así es. La Alianza quería recompensar sus esfuerzos por haber logrado excelentes avances en la guerra y conseguir muchas victorias, y como recompensa trajeron ésto. -

Akashi puso la botella de vidrio en el escritorio, y me describe su contenido.

- Ésta bebida fue hecha por los mejores médicos de Sakura Empire, en colaboración con científicos de la Royal Navy, tiempo antes de que estalle la guerra, y está compuesta por vitaminas, hierro, calcio, zinc, entre otras propiedades para poder recuperar fuerzas después de un largo día de trabajo. De hecho, le hará sentirse como si fuera jóven otra vez debido a sus propiedades medicinales. -

- Ya veo. Es un lindo detalle que hagan ésto por mí. Y dime, ¿Cuál es su precio? -

- Por ser usted, voy a dejarle esta muestra... g-gr... -

Akashi no podía decir la palabra "gratis", por lo que era mi oportunidad para molestarla un poco, así que crucé los brazos diciendo.

- Akashi, ¿Podrías hablar un poco más alto? No te escuché bien. -

- Que voy a darle e-ésta muestra g-gr-gra... -

- Dilo... ¡Tú puedes!

- ... -

- ¡Dilo! -

- G-gr... -

- No me voy a tomar la bebida hasta que digas la palabra. -

Akashi empezó a sudar, las manos le temblaban y estaba a punto de llorar cuando dijo.

- ¡AAAAAAAAAAAAHHHH! ¡Es gratis! ¡La botella es gratis! -

- ¿Lo ves? No es tan difícil después de todo. -

- ¡Comandante! ¡Me va a provocar un infarto si sigue así! -

- No exageres, Akashi. Si quieres progresar en tu negocio, deberías poner más ofertas, descuentos, promociones o regatear de vez en cuando para que la tienda salga adelante. -

- ¡Por favor, comandante! ¡No vuelva a decir esas palabras! -

- Está bien... -

- Bueno... Ya tengo que irme de vuelta a la tienda. Por favor, disfrute de la... -

- ¿Muestra gratis? -

- ¡¡¡AAAAAAAAAAAAGGGHH!!! -

Akashi se fue corriendo mientras se tapaba los oídos, y aunque me pareció gracioso molestarla, principalmente lo hago por su bien, para que así deje de ser avariciosa y pueda cambiar su mentalidad. En fin, cuando se fue, abrí la botella y un extraño olor dulce salía de ésta, así que empecé a beberla. Su sabor era muy dulce, pero no podía identificar a qué sabía exactamente. Parecía que el sabor era de fresa pero con una consistencia distinta, quizás similar a la cereza. A pesar de eso, me gustó tanto que me tomé toda la bebida de un solo trago. Parecía como si me hubiera tomado un licuado o malteada ya que también contenía leche. Al terminar, dejé la botella en el escritorio, fui a limpiarme la boca con una toalla que estaba en el baño y volví a hacer mis actividades. Sin embargo, media hora después empecé a sentir sueño, pero como si realmente estuviera muy cansado por alguna extraña razón, así que fui a descansar al sofá que estaba en la oficina, frente al estante de libros. Apenas llegué al sofá y me quedé profundamente dormido.

No sé cuánto tiempo me quedé dormido en el sofá, pero al despertar me sentía diferente. Tenía un dolor de cabeza insoportable, pero al levantarme sentía que mi ropa me quedaba muy grande. Me llevé un tremendo susto cuando noté que mi cuerpo había cambiado, y al ir rápido al espejo que estaba entre los estantes de libros, quedé impactado al ver que me había convertido en un niño, al punto que grité del susto. Eso alertó a Z23, que entró corriendo a la oficina y dijo.

- ¡Comandante! ¡¿Está bien?! Estaba pasando cerca de la oficina para traer los reportes de ayer cuando... -

Cuando Z23 me vió como un niño, dejó caer los papeles al suelo y se acercó rápidamente diciendo.

- ¡Comandante! ¡¿Qué le pasó?! ¡¿Por qué se convirtió en un niño?! -

Mientras tanto, estaba pensando en qué pudo pasar para explicarle a Z23 la razón por la que estoy así, cuando recordé que Akashi me dió esa bebida que me hizo quedar dormido en el sofá, y lo más seguro es que contenía una sustancia que me hizo rejuvenecer al punto de que volví a ser un niño. -

- ¡Esa maldita gata!... ¡Akashi! ¡Ella fue la que me hizo ésto! ¡Me dió una bebida que decía que era un suplemento alimenticio, cuando en realidad me hizo que me convierta en un niño! -

- ¿Y es permanente? - pregunta preocupada.

- No sé. Pero cuando la vea, ¡Le voy a dar una...! -

En eso, ví que estaba colgado en el perchero un uniforme similar al que tengo, pero de talla pequeña, junto con una carta que estaba en un bolsillo del uniforme. Al abrirla, decía.

Espero que le guste mi bebida rejuvenecedora. Eso le pasa por hacer que baje de precio mis productos. Pero no se preocupe, el efecto dura 72 horas. Mientras tanto, sobreviva lo más que pueda, porque el puerto estará en celo.

Akashi.

- ¡¡MALDITA GATA HIJA DE...!! - grité furioso.

- Tranquilo, comandante. - dice Z23. - Al menos el efecto dura solo 72 horas. Y mientras tanto, haré todo lo posible por cuidarlo. -

Z23 me da un abrazo, y parecía como si fuera mi madre ya que me acariciaba suavemente y de forma muy afectuosa. Eso hizo calmarme un poco, pero lo que me preocupa es la frase que dice la carta al final: ¿"El puerto estará en celo"?... ¿A qué se refiere Akashi con eso?... Al preguntarle a Z23, me respondió.

- La verdad, no sé. Pero no debería de salir de la oficina hasta que pasen los tres días, ¿No? Después de todo, las demás podrían hacerle algo malo, ¿No cree? -

- Aún así, tenemos que seguir trabajando. Aunque esté en esta condición, eso no me va a impedir que siga con mi trabajo. -

- De acuerdo, comandante. Y eso es lo que admiro mucho de usted, porque a pesar de todo, usted siempre sigue trabajando para salir adelante en la guerra. -

Z23 me vuelve a abrazar, a lo cual yo también le dí un abrazo. Más tarde, al cambiarme de ropa y salir de la oficina, fui a recibir a las chicas que regresaban de sus comisiones, y eran mi mamá, Atago, Prinz Eugen, Portland, Enterprise, Takao y nuestra miembro más reciente, Admiral Hipper. Enterprise estaba acompañando a Hipper para mostrarle lo que tiene que hacer y cómo hacerlo, así que por eso estaban juntas. Hipper llegó a la base hace poco, a modo de tregua entre Iron Blood y la Alianza, mientras investigabamos a Sakura Empire. Cuando llegaron, fui a recibirlas diciendo.

- Buenos días, chicas. Gracias por su apoyo, como siempre. Espero sus reportes de la comisión en la oficina, por favor. -

Cuando me vieron, todas se quedaron sorprendidas como era de esperarse. Cuando les expliqué lo que pasó, las chicas no sabían qué hacer, pero Enterprise se acercó, me cargó y al abrazarme hundiéndome en su pecho, dijo.

- ¡Tranquilo, comandante! ¡Me aseguraré de protegerte con mi vida, porque ese es mi deber como esposa! -

- ¡Un momento! - dice Atago. - Quizás tú seas su esposa, ¡Pero es deber de una hermana mayor proteger y cuidar a su querido hermanito! -

- ¡Eso sí que no! - dice Belfast. - ¡Mi deber como madre es que su hijo esté a salvo de las demás chicas, que pueden estar detrás de él! -

Y así, las chicas estuvieron discutiendo, hasta que tuve la oportunidad de zafarme de Enterprise, y Hipper aprovechó el descuido para apartarme y así volver a respirar, ya que me estaba ahogando.

- Muchas gracias, Hipper. Sin tu ayuda, me hubiera muerto ahogado entre los pechos de mi esposa. -

- No es nada, comandante. Pero en tu lugar, empezaría a correr, ya que siento como si las chicas empezaran a actuar según sus instintos, y puede que sea algo peligroso para tí, así que aprovecha su distracción para escapar. -

- De acuerdo. Muchas gracias, Hipper... -

- ¡Un momento! - dice Prinz Eugen. - ¿A dónde crees que vas, comandante? -

- ¡Tú corre! - contesta Hipper. - ¡Yo contengo a Eugen! ¡Tú solo huye! -

- ¡De acuerdo! ¡Gracias, Hipper! -

Y así, me dispuse a correr, y olvidé que Portland estaba libre, por lo que me estaba persiguiendo, pero las cadenas del ancla de Hipper la amarraron de las piernas y eso me dió la oportunidad para escapar, huyendo hacia los muelles, en donde estaba Warspite meditando. Al verme, se acercó y me preguntó lo que me había pasado. Al recuperar el aliento, le conté todo y me dijo.

- Entiendo. Pero ahora estás seguro. Voy a procurar cuidar de tí hasta que pase el efecto. -

Warspite se acercó para abrazarme, cuando de pronto sintió un olor y me dijo.

- Un momento... ¿Acaso estabas con alguien más?... -

- Bueno... Cuando estaba recibiendo a las chicas después de que llegaron de su comisión, Enterprise me hundió en su pecho y... -

De pronto, por alguna extraña razón, sentí que Warspite empezó a liberar un aura oscura, y una sed de sangre cuando dijo.

- Ah... Así que te gustan grandes, ¿Cierto?... Vaya vaya... -

Cuando Warspite tomó su espada, un escalofrío recorrió mi espalda, y rápidamente salí corriendo mientras esquivaba los cañonazos de Warspite. De pronto, una ráfaga de viento pasó por mi cara y al voltear hacia atrás ví a Takao que había cortado los misiles de Warspite, y dijo.

- ¡Ya habrá tiempo para las explicaciones, comandante! ¡Huye! -

Sin pensarlo dos veces, salí corriendo mientras que Takao detenía a Warspite. Tras salir de la playa, corrí al laboratorio para esconderme en el cuarto de creación de nuevas unidades, pero se me había olvidado que Rossiya, Piamat, Chapayev, Tashkent, Grozny, Gangut, Minsk y Avrora estaban ahí ya que tenían que instalarles unas mejoras que habían llegado de parte de la Unión Soviética. Al tratar de salir del laboratorio, me asusté al ver que la puerta estaba congelada y no podía abrirla. En eso, una ráfaga de aire frío me dió en la espalda, e hizo que nuevamente me diera escalofríos, pero lo que más susto me dió fue cuando empecé a escuchar varias risas que se estaban acercando, junto al sonido de unas cadenas arrastrándose por el suelo. El edificio no tenía ventanas, así que no me quedaba de otra que esconderme, pero al correr por el pasillo, unas cadenas me amarraron de las piernas haciendo que me cayera y lentamente me arrastraron hacia la oscuridad.

Al despertar, ví que las chicas estaban frente a mí, y yo estaba acostado sobre una mesa. Minsk estaba encima de mí, teniendo sexo, pero lo que más me impactó fue que tenía múltiples marcas de mordidas y lápiz labial en diferentes partes del cuerpo. Todas estaban desnudas y cubiertas de sudor y otros fluidos corporales. No podía mover mi cuerpo de la cintura hacia abajo. En eso, Piamat me dijo.

- ¡Vaya! Al fin despiertas, camarada. ¡Te perdiste de lo mejor, pero no importa! ¡Aún así se sintió muy rico, pero para la próxima lo haremos cuando estés despierto! ¿Está bien? -

- ¡Un momento! ¿Tuvieron relaciones conmigo mientras estaba inconsciente? -

- ¡Sí! - dice Minsk mientras seguía montada sobre mí. - ¡Pero no cortes el momento, que se estaba sintiendo muy bien! -

Varios minutos después, Minsk se bajó de mí y las chicas me soltaron, diciendo que ya tuvieron suficiente, y que al menos quedó un recuerdo que lo que pasó, quizás haciendo referencia a las marcas de lápiz labial y mordidas que había en mi cuerpo. Al tratar de levantarme de la mesa, las piernas no me respondían y no podía mover la parte inferior del cuerpo por un buen rato, hasta que poco a poco mi cuerpo empezó a reaccionar. Con cuidado, salí del laboratorio y me dirigí a los departamentos para esconderme de las demás, pero creo que fue el peor error que he cometido.

Apenas entré, y un extraño olor a incienso de rosas inundaba el edificio, además de que estaba a oscuras, cosa que me dió mala espina, así que al tratar de salir del edificio, la puerta estaba cerrada bajo llave y atascada, como si lo hubieran hecho a propósito para que no pudiera escapar. En fin, seguí caminando para buscar la manera de regresar a la oficina, y mientras más me adentraba en el edificio, sentía que cada vez más me sentía observado, como si tarde o temprano fuese atacado por un depredador. En eso, una puerta se abre detrás de mí y me provocó un tremendo susto al punto que grité fuerte, y cuando alguien me toca el hombro desde atrás, mis piernas se sintieron débiles nuevamente, mi piel se puso pálida y estaba por desmayarme, cuando de pronto escuché una voz que hizo calmarme un poco.

- ¿Mi señor? ¿Es usted? - dice Hood.

Al voltear hacia Hood, pregunté.

- ¿Hood? ¿Lograste reconocerme, aún en esta condición? -

- Pues claro, mi señor. Nadie tiene el cabello rizado y negro y los ojos rojos más que usted. Y estoy enterada de la situación. Akashi lo convirtió en un niño, y ahora es el objetivo de múltiples depredadoras en celo. Pero ahora puede estar seguro y tranquilo en este lugar. -

- Muchas gracias, Hood. Pero... ¿Por qué la puerta del edificio está cerrada bajo llave? -

- ¡Ah! Si es sobre eso, es para que nada ni nadie pueda entrar ni salir de este edificio... -

En eso, me dieron un fuerte golpe en la nuca que me hizo caer inconsciente. A partir de ahí, no supe nada más...