Capítulo 12
La Felicidad de Rin
Kagome está en su oficina y timbra el teléfono, la llaman del colegio, Jusuke se cayó de un juego, pidiéndole a la señora que limpia que se encargara de Kira y fue por Jusuke. Al llegar, lo encontró todo raspado y lleno de cortadas.
-Kami, Jusuke, qué pasó?
-Me caí de la tela de araña… itai, Kagome…
El pequeño tenía una mano vendada. Kagome lo abrazó y luego de firmar el descargo, lo llevó a un hospital, le tomaron radiografías y le volvieron a vendar la mano.
-Déjesela vendada por la semana y vuelva.
-Pero qué tiene?
-Está lastimada, pero nada de gravedad. Con el vendaje basta.
Luego de comprar lo que le recetaron, Kagome lo llevó a la casa y a su cama.
-No me dejes solo…
-No te voy a dejar solo, mi amor… voy a llamar a tu papá…
Kagome lo llamó y le explicó lo que pasó, al cerrar la llamada, Jusuke estaba abrazado a ella.
-Gomen, Kagome…
-Porqué?
-Dañé tu ropa…
-Eso no importa… ahora… quiero que te duermas…
Escucharon el llanto de Kira.
-Voy por Kira y vuelvo…
Kagome lo besó en la frente y fue por la pequeña. Al volver, se sentó junto a Jusuke. El pequeño jugaba con las manitas de su hermana. Se dio cuenta que Kagome no diferenciaba entre ellos, los trataba por igual, con el mismo cariño y amor y les brindaba las mismas caricias.
-Kagome…
-Dime…
-Se pueden tener dos mamás?
-Sí…
-En serio?
-Sí… por ejemplo, mira a tu tío Sesshoumaru… él tiene dos mamás… tiene a su mamá, que como la tuya, se fue al cielo cuando era un bebé y tiene a Izayoi y la quiere como si fuera su mamá…
-Y ella lo quiere a él?
-Sí, ella lo quiere igual que a Inuyasha.
Jusuke se recostó en su cama, vio fascinado cómo Kagome amamantaba a la pequeña, cuando Inuyasha llegó, Kira estaba en su cuna y Jusuke dormía abrazado a Kagome.
-Jusuke…
-Shh… está dormido…
Kagome lo besó en la cabeza y lo acomodó en la cama. Salió de la habitación con Inuyasha.
-Qué le pasó?
-Se cayó de un juego en el colegio y tiene varias cortadas porque el patio tiene piedras… lo llevé al hospital porque se lastimó una mano… va a estar bien…
Inuyasha bajó la cabeza.
-Habían demasiados…
-No te preocupes, mi amor, él está bien…
-Gracias, Kagome…
Se besaron con ternura. Cuando Jusuke despertó, Inuyasha estaba a su lado.
-Papa!!
-Hola, campeón! Cómo te sientes?
-Bien… Kagome me cuidó mucho…
-Sí?
-Sí…
Inuyasha sonrió y pasó una mano por su cabeza.
……………………………
Meses después. –
Inuyasha llega a la casa en la noche, se sorprende al ver la mesa con velas y un delicioso aroma en el ambiente, entra en la habitación y ve a Kagome a medio vestir, amamantando a su pequeña.
-Kagome, mi amor…
-Hola, cariño… Llegaste temprano…
-Me desvié… y Jusuke?
Kagome lo señaló dormido a su lado. Cuando Kira terminó de mamar, levantó sus bracitos hacia su papá.
-Papa!
-Hola, princesa!
Inuyasha la besó en la mejilla y tomando un paño, le sacó los gases. Se sentó con ella y jugaba a darle besos.
-Inu, es su hora de dormir…
-Unos minutos, no la he visto en todo el día…
Kagome lo besó en la mejilla y se terminó de vestir. Para cuando estaba completamente maquillada y peinada, Inuyasha llevaba a Kira a su cuna y volvió por Jusuke. Al salir de la habitación, Kagome lo interceptó en el pasillo.
-Mi amor…
Disfrutaron de una cena romántica con una música suave de fondo, al terminar de comer, Inuyasha la invitó a bailar. Ya abrazados, se movían al compás de la música, Kagome dejaba descansar su barbilla en su hombro, él la mantenía pegada a él.
-Te quedó deliciosa, la comida…
-Gracias…
-Hace mucho que no salimos…
-Por eso lo hice…
-Los niños nos consumen todo el tiempo…
-Pero como ves, aún podemos ser tan románticos como éramos…
-También hace mucho que no hacemos el amor…
-Y tendrás que esperar un poco más…
-Kagome!
-Inu… aún estoy gorda y…
-Yo determino si estás gorda o no… y me pareces suculenta…
Inuyasha la vio a los ojos, ella le sonrió, se fueron acercando hasta besarse apasionadamente. Se separaron e Inuyasha ya tenía la respiración alterada.
-Tengo la sensación de que me quieres pedir algo…
Kagome rió, la conocía muy bien.
-Así que estoy en lo correcto…
-Mi amor, no dañes la noche… esa fue la primera intención… pero ya mejor te lo digo mañana…
-Está bien… si es lo que quieres…
Kagome lo volvió a besar y se acomodó contra su pecho.
-Me encanta bailar contigo… no hay nada que me relaje más…
Inuyasha sonrió.
-Me gusta tenerte entre mis brazos…
Kagome se quedó escuchando su respiración y sus latidos, lo sintió suspirar.
-Cariño…
-Es sólo que estoy cansado… todos los días algo pasa que me tengo que enojar… pero esto está bien…
-Inu…
-Fue una maravillosa idea, mi amor…
Se besaron apasionadamente, Inuyasha acarició su cuerpo a medida que sus manos subían de su cintura a su rostro, la sintió suspirar cuando acarició su pecho sobre la tela, delineando sus pezones. La tomó en brazos, Kagome rió cuando recordó que tenían que apagar las velas y la música, terminó por llevarla a la habitación, con dos velas en las manos.
-Inu, mi amor…
Inuyasha la dejó sobre la cama.
-Ah! Me quemé!!!
Kagome vio sus manos cubiertas en cera, lo llevó al baño y las metió bajo agua.
-Kami, mi amor… te dije que los dejaras…
Inuyasha dejó que Kagome lo atendiera, fijándose que aún curando una quemada, se entregaba a ello, la vio ponerle la pomada con delicadeza para no lastimarlo y tapar la quemada con una fina tira de gasa que sumergió en agua fría. Al terminar, besó sus manos vendadas.
-Espero que eso baste…
-Estoy seguro de que será suficiente…
Kagome le sonrió y salió del baño mientras se soltaba el elaborado peinado, sentada frente al espejo, se hizo una trenza y se removió el vestido, al terminar de limpiarse el maquillaje, noto a Inuyasha sentado en la cama viéndola.
-Mi amor…
Se acercó a él.
-Kami, mi amor, me tenías que decir que necesitabas ayuda…
Kagome le comenzó a abrir los botones de la camisa, él intentó besarla, se vieron a los ojos, el la besó y el beso se fue profundizando y convirtiendo en uno más apasionado, hasta que estuvieron acostados, Kagome sobre él y continuaba removiendo la camisa y abriendo su pantalón, se separaron con la respiración alterada, Inuyasha rió.
-Kami, Inu, no puedes hacer el amor…
-Me quemé las manos… y créeme, no necesito mis manos…
Inuyasha le quitó la blusa del pijama mientras la besaba, deslizó sus labios por su cuello y hasta su pecho, donde lo admiró llenos del líquido que alimentaba a su hija.
-Crees que salga leche?
Kagome se apartó de él.
-Inuyasha!
-Qué?! Te hice una pregunta…
-Olvídalo, no voy a hacer el amor.
-Kagome! Por Kami, qué pretendes? Que me seque esperándote? Ya Kira tiene 6 meses, 6 meses, Kagome, más antes que naciera… llevo como 8 meses célibe!
-Kami, Inuyasha, cómo esperas que haga el amor si no soy igual? Estoy gorda, tengo una cicatriz…
-A mí no me importa eso! Para hacerte el amor no lo necesito!
-Inuyasha…
-De verdad crees que necesito que seas 90 60 90 para excitarme?
-No… pero es que yo no me siento bonita…
-Entonces estás loca… aunque tienes razón… no eres bonita…
Inuyasha se acercó a ella.
-Eres hermosa, mi amor… y te amo… y también te necesito…
-Inu…
-Si pudiera hacerte el amor, sabrías de lo que hablo… sabrías que nadie te ama más que yo… que… que no tengo palabras para decirte cuánto te amo…
Inuyasha la besó apasionadamente mientras la acomodaba contra el colchón. Al separarse en busca de oxígeno, Inuyasha acarició sus labios.
-Te amo, Kagome…
Luego de saciarse momentáneamente de sus besos, se deslizó por su cuello, su pecho y acarició sus pezones, ella se tragó un suspiro y él supo que estaban sensibles. Había visto tantas veces a su hija y sintió curiosidad, sólo un poco de presión fue lo que necesitó para estimular la salida del preciado líquido, Kagome lo vio completamente sonrojada.
-Kami, Inuyasha…
-Es dulce… sabe como a leche evaporada…
-Inu!
Inuyasha rió y continuó con sus besos y caricias hasta llegar a la marca de la cesárea.
-Inu…
Inuyasha la besó con ternura allí.
-No sé cuál es tu problema, mi amor… eres hermosa…
Inuyasha se dedicó a amarla toda la noche, a disfrutar de verla estallar de placer de escucharla llamarlo con el poco aliento que le quedaba y finalmente de la prueba física de su goce, verla temblar y llamarlo mientras perdía el control sobre su cuerpo víctima del más delicioso de los orgasmos.
Kagome despertó entre los brazos de su esposo, con su respiración pausada y calmada acariciando su cuello, acarició la mano que descansaba sobre su vientre y lo sintió moverse.
-Buenos días, mi amor…
Sin darle tiempo a contestar, Inuyasha la besó apasionadamente. Se colocó sobre ella y ella le recordó la hora, viéndolo a los ojos y como rogándole que no se detuviera.
-No iré a trabajar hoy…
Kagome sonrió y lo dejó entrar en ella. Si las noches eran buenas, las mañanas eran maravillosas y de ninguna manera se iba a privar de ese delicioso placer.
Se mantenían aún como uno, dándose tiernos besitos y suaves caricias cuando escucharon a Kira. Rieron.
-Ve por ella, por favor… yo me voy a bañar…
-Pero…
-Tengo que darle leche…
Inuyasha se puso el pantalón de su pijama y fue por la pequeña, al volver, escuchó la ducha, se quedó jugando con la pequeña hasta que Kagome salió.
-Hola, mi amor!
Kagome la cargó y la llenó de besos.
-Cómo dormiste, mi cielo? Inu, por favor, cambia las sábanas…
-Está bien…
……………………………
Al volver de llevar a Jusuke al colegio, Inuyasha se sentó junto a Kagome.
-Kagome…
-Hm?
Kagome se recostó en su regazo.
-Qué me querías pedir anoche?
-Ah…
Kagome soltó un sonoro suspiro.
-Inu… cuál es la visión que tienes de una buena esposa?
-Hm… que atienda la casa, los niños…
-Una ama de casa…
-No, Kagome, quieres trabajar fuera?
-No precisamente…
-Entonces?
-Quiero hacer una maestría…
Inuyasha frunció el ceño, al verlo, Kagome vio hacia el piso.
-Olvídalo…
-Kagome…
-No… no intentes convencerme de lo contrario porque me hace sentir estúpida… para hacer la maestría necesito que estés aquí a las 5 de la tarde o contratar una niñera…
-No he dicho nada parecido.
-Ya lo hiciste una vez…
-Kagome… háblame de esta maestría…
Kagome lo vio, Inuyasha le sonrió y acarició su rostro.
-Es de publicidad… al terminar, sería mercadóloga y publicista y a la vez me modernizo en el ámbito…
-Cuánto dura?
-Un año…
-Cuántos días a la semana?
-Dos… miércoles y jueves…
Kagome vio a su esposo a la expectativa, ambos sabían que tomaría más que eso, comenzando porque Kagome no tenía auto, pero Inuyasha sabía que ella lo necesitaba, la besó con ternura.
-Está bien… miércoles y jueves estaré aquí desde la hora de la comida para que hagas tu maestría…
-Inu!!!
Kagome lo abrazó con fuerza.
-Te amo! Mi amor!!!
Inuyasha sonrió y la dejó llenarlo de besos.
…………………………………
Rin terminó una conferencia y se fue a su oficina. Inutaisho la siguió.
-Felicidades, Rin… tu propuesta es refrescante e innovadora…
-Gracias, Inutaisho-sama…
-Y dale con el sama!
Rin le sonrió. Inutaisho notó su tristeza.
-Qué pasa? Una mujer que lleva una vida consigo no debe verse tan triste…
Rin se acarició el pequeño bulto en su abdomen y dejó escapar un suspiro. Inutaisho se acercó a ella.
-El tonto de mi hijo te hizo algo?
-No… cómo va a ser? Es sólo que…
-Vamos, estoy para escucharte…
-Desde hace unos meses… Maya… Maya me rechaza…
-Cómo?
-Ya ni recuerdo la última vez que me dijo mamá… si me le acerco para hacer algo, sólo me dice, "no, papa", no le importa si la beso o si la acaricio… es como si no fuera nadie para ella…
Inutaisho le ofreció su pañuelo.
-Creí que se le pasaría… pero… de verdad extraño a mi hija y no la quiero forzar a estar conmigo… cuando no puede estar con Sesshoumaru, llora por horas hasta dormirse…
Inutaisho suspiró.
-Lamento decirte, querida, que tú tienes la culpa…
Rin levantó la mirada.
-Hace unos meses mi hijo me dijo la verdad… sé todo lo que está pasando… y aunque se lo he rogado, se niega a hacerse más pruebas… así que creo que hiciste lo mismo que hice yo…
Inutaisho puso una mano en su hombro.
-Cuando diagnosticaron el cáncer de Inaru y los médicos nos dijeron que era de los más agresivos… yo me distancié de Sesshoumaru, para que ella disfrutara sus últimos años con los primeros de su hijo… fue un gran error… primero porque al hacerlo, también me distancié de ella y segundo porque Sesshoumaru se parece demasiado a su madre… cuando Inaru murió, me di cuenta de que apenas estuve a su lado y ni mi hijo me quería, ni yo soportaba verlo por la culpa…
Rin hundió su rostro entre sus manos en el momento en que Sesshoumaru entró en la oficina.
-Kami, qué pasó? Rin…
Sesshoumaru se acercó a ella.
-Diablos, papá! Qué le dijiste?!
-Yo? Ella me pidió ayuda, yo sólo la aconsejé…
-Preciosa… Rin, qué pasa?
Rin se calmó.
-Hablábamos de Maya…
Sesshoumaru la abrazó dejando salir el aire de sus pulmones.
-Kami, mi amor…
Sesshoumaru vio a su padre.
-Bien, tienes mi atención, qué podemos hacer?
-Vayan los tres a hablar con Izayoi, ella es psicóloga, ella puede ayudarlos.
Al llegar a la casa y despachar a la niñera, Maya se fue con Sesshoumaru, como era su costumbre, pero esta vez, Sesshoumaru estaba con Rin.
-Papa!
Sesshoumaru la cargó y la besó como saludo, pero volvió a atender a Rin, hacían una lista, al terminar, Rin lo besó y Sesshoumaru se puso de pie.
-Volveré más tarde…
Besó a Maya, el vientre de Rin y a Rin, al marcharse, Maya comenzó a llorar.
-Papa! Papa no me dejez!!! Papa!!!
-Maya, papá fue a comprar comida, vuelve más tarde.
-Papa!!!
-Maya, ven…
-NO!!! Yo quedo id con mi papa!!!
-Maya, mi amor… él viene más tarde…
-NOOOO!!!
-Maya! Basta ya!
La pequeña se petrificó, Rin nunca le había gritado. Se arrodilló frente a ella y Maya pudo ver su rostro mojado.
-Ma-ma…
Rin acarició su carita.
-Yo no quería gritarte, mi amor… pero ya… lo siento…
Rin llamó a Sesshoumaru y le pidió que volviera por Maya. Al llegar, la pequeña corrió a él.
-Rin, qué pasó?
-No puedo, Sesshoumaru, no puedo obligarla a que esté conmigo. Llévatela.
Sesshoumaru la abrazó.
-Kami, preciosa…
Sesshoumaru sostuvo su rostro con ambas manos y la besó con ternura. Maya veía a Rin llorar en brazos de su papá.
-Mama, no llodez, omegai…
Sesshoumaru intentaba calmarla sin éxito alguno, Rin había llegado al final de su resistencia, con el control, activó el seguro y la alarma del carro y entró a la casa.
-Rin, por favor… me siento como un inútil…
-Y cómo crees que me siento yo si mi hija ni siquiera sabe que existo!
Sesshoumaru la dejó desahogarse apoyada de su hombro, la pequeña se acercó a ellos con su conejito favorito.
-Mama…
Rin se limpió la cara y vio a Maya. La pequeña, con los ojos y la punta de la nariz roja, le ofreció su peluche para que no llorara más.
-No eztez tdizte, mama… omegai…
-Maya…
-Omegai, mama… zi tu llodaz, yo también…
Rin movió la cabeza de lado a lado. Se arrodilló frente a ella.
-No es un muñeco, lo que necesito Maya…
-Rin…
-No quiero, Sesshoumaru…
La pequeña acarició su rostro.
-Pod qué mama lloda? Papa, haz que mama no llode…
-Yo no puedo hacerlo, Maya…
La pequeña se enjugó sus lágrimas.
-Mama, ya no llodez… omegai…
Maya la abrazó con fuerza, aferrándose a su cuello y pidiéndole que dejara de llorar, Rin le respondió el abrazo y la llenó de besos.
-Maya, mi amor… te quiero tanto, mi chiquita…
-Te quedo, mama… ya no llodez, omegai…
Sesshoumaru volvió del supermercado y sonrió al ver a Rin y Maya abrazadas y sonriendo.
-Papa! Papa! Ven a ved…
Sesshoumaru fue con ellas, Rin tenía a la pequeña en sus piernas y veían un álbum de fotos, Maya buscó páginas atrás y le mostró una foto de Rin acariciando su enorme vientre al descubierto mientras sonreía.
-Mida, cuando yo estaba adentdo de mama…
Sesshoumaru sonrió, Maya le contaba lo que Rin le acababa de decir con sus palabras, al llegar a donde estaban, Sesshoumaru besó a Rin en la mejilla. Era una fotografía de Rin con Maya saliendo del hospital.
Después de la cena, Rin y Sesshoumaru llevaron a la pequeña a dormir, Sesshoumaru la besó en la cabeza y salió de la habitación. Maya le pidió a Rin que se quedara con ella, Rin se sentó en el sillón junto a la cuna y con la pequeña entre brazos.
-Mama, ya no eztaz tdizte?
-No, mi amor…
-Entonzez eztabaz tdizte podque yo zolo eztoy con papa…
-No es que siempre estés con tu papá… es que cuando… ves que papi y yo siempre nos damos besitos y nos abrazamos.
-Zí…
-Eso es para decirnos sin palabras que nos queremos mucho… y tú cuando eras más bebé, cada vez que te besaba, te reías y me dabas muchos besitos… pero dejaste de hacerlo… y ya no querías que yo te tocara, ni que te diera besitos… eso me pone muy triste, Maya, porque eres mi bebé…
-Gomen, mama… yo te amo…
Rin sonrió y acarició el rostro de su pequeña.
-Yo también te amo, mi princesa…
La llenó de besos y cosquillas, Sesshoumaru entró en la habitación al escuchar las risas, cuando se detuvieron de su juego, Maya estaba de cabeza, Rin la agarraba con una mano por los pies y con la otra le hacía las cosquillas. Sesshoumaru se llevó las manos a la cadera.
-No se supone que deberías estar durmiendo?
Rin la sentó en sus piernas.
-5 minutos, mi amor…
-Ni uno más…
Rin besó a Maya en la mejilla.
-Es hora de dormir, mi amor…
-Te amo, mama…
-Te amo, mi amor…
Rin la acomodó en su cuna y la cubrió con las sábanas.
-Dulces sueños, mi amor…
Salieron de la habitación tomados de la mano, Sesshoumaru la vio sonreírle mientras se sentaban en la cama. Acarició su rostro y su sonrisa.
-Me alegra ver que todo se arregló…
Rin suspiró y se apoyó de su pecho.
-No te imaginas cómo me sentí cuando me dijo por primera vez que me ama…
-Tal vez como me sentí yo cuando tú me lo dijiste…
-No… no es lo mismo, mi amor… ni remotamente parecido… es supremo…
Sesshoumaru sonrió y la rodeó con sus brazos.
-Tendré que esperar a que me lo diga a mí, entonces…
Rin lo besó con ternura.
-Sessh…
-Hm?
-Te amo…
-Yo también te amo, mi amor…
…………………………………
N/A: Hola!!!! Me gustaría aprovechar este momento para mencionar la utilidad de los reviews. Ya que alguien con tan poca imaginación que se hace llamar blabla, escribió un review acerca de este y todos mis fics, o eso creo…La verdad es que no me creo ni una palabra, en especial porque fue alguien que esperó al capítulo 11 del 21avo fic que publico para hacer una "crítica" destructiva. Ese no es el motivo de los reviews, mi querido/a blabla… los reviews son para dar criticas constructivas, no intentar destruir la moral del autor. Y no es por dármelas de alguien importante, pero si en 1 solo fic tuve 628 reviews… cariño, tus palabras no me hacen nada. Si firmaras el review, te bloquearía el número de usuario y te ahorras la dolorosa tarea de leer mis fics.
Ahora, al resto de mis lectoras, muchas nuevas, muchas de ya antaño, les doy las gracias por seguir fieles a mis historias. A través de mis historias he conocido a grandes amigas como lo son Tanuki, Lou, Esme102, Zetus, Alshinomori, y muchas otras. Escribo por pasión al arte, publico por ustedes.
Besos y abrazos
Mizuho
