Capítulo 14
El Momento de la Verdad
Rin decidió hacer todas las pruebas juntas, pensando que así, en el peor de los casos, un solo golpe sería más fácil de aguantar que tres por separado. Entraron en el consultorio del doctor, Sesshoumaru llevaba en brazos una pequeña de ojos dorados y pelo negro y ensortijado como el de su madre, Rin llevaba a Maya de la mano. Luego saludarse, tomaron asiento, el doctor abrió los resultados por primera vez y frente a ellos. Abrió los cuatro sobres, al dejar el último sobre el escritorio, vio a Rin abrazando a Maya y a Sesshoumaru besando a la pequeña en la cabeza.
-Por favor, doctor! Me estoy muriendo…
-Señora Kazami… usted tiene a la familia más sana en todo el mundo…
Rin levantó la mirada.
-Sesshoumaru, lamento mucho el sufrimiento por el que han pasado tú y tu familia… si te hubieras hecho más pruebas se hubiera descartado antes… estás completamente sano, yo mismo revisé tus muestras. Lo mismo para tus hijas y esposa…
Rin y Sesshoumaru se sostenían las manos bien apretadas.
-Ahora… la pequeña… Sakura… no?
-Sí…
-Tiene 9 meses…
-Diez mañana…
El doctor los vio de manera reprochante y mandó a la enfermera a llevar a las niñas a la otra sala.
-Doctor, qué pasa con Sakura?
-Oh, no! La pequeña está perfectamente bien…
-Entonces?
-El problema son ustedes.
-Nosotros?
-Es que acaso a éstas alturas del juego se les olvidó cómo usar un anticonceptivo?
-Qué?! Doctor…
-Qué usan?
Rin se sonrojó.
-El diafragma…
-Sabes que se debe poner antes del coito, no después…
-Doctor…
-A ver cómo te harás con una niña que apenas aprende a caminar y embarazada.
-Qué?!
El doctor sonrió.
-Felicidades…
Rin y Sesshoumaru se abrazaron con fuerza y se llenaron de besos. Llegaron a la casa y apenas Sesshoumaru dejó a Sakura en su corralito y Rin le brincó encima rodeándolo con sus brazos y piernas y llenándolo de besos. Sesshoumaru sonrió y la besó de igual manera, Rin se aferró a él con fuerza.
-Kami, Sessh! Me hiciste pasar por tantas cosas por no querer hacerte más pruebas…
-Perdóname, preciosa… de verdad, lo siento mucho…
Rin acarició su rostro.
-Ya no importa… ya no importa, mi amor…
-Mama! Mama! Mama!!!
Se separaron sonriendo, Rin se inclinó sobre Sakura.
-Qué pasa, mi amor?
La pequeña extendió sus bracitos hacia Rin, ella la cargó y la besó en la mejilla. La pequeña sonrió mostrando sus dos dientecitos y otros dos que comenzaban a salir.
-Mama…
La pequeña balbuceaba hablando en su propio idioma, Rin sonrió y vio a Sesshoumaru.
-Qué más podemos pedir?
-Nada más, mi amor… nada más…
Flashback. –
Faltaban unas semanas para la boda, Rin se había medido el vestido por última vez.
-Te ves… pareces una princesa…
-En serio? Kagome, crees que le guste?
-Rin, luces hermosa…
-No puedo creer que en menos de un mes seré la señora Kazami…
Kagome sonrió.
-Y qué hay de ti?
-Vivimos juntos.
-Hm… yo creía que Sesshoumaru era el psicorígido, pero Inuyasha se pasa!
-Así me enamoré de él…
-Sí… hombres… no puedes vivir con ellos, no puedes vivir sin ellos…
Todas las mujeres en la tienda rieron ante el comentario. La modista le hizo los últimos ajustes.
-Te queda perfecto…
-Me encanta…
La modista estaba anotando unas cosas.
-Tú te vas a casar con Sesshoumaru Kazami?
-Sí… aunque no lo crea…
La mujer vio el vestido y sonrió con malicia.
-Yo me encargaré personalmente de que eso no pase…
-Quién rayos eres tú?!
La mujer haló la falda del vestido y logró arrancarla, rasgó la tela y la pisoteó.
-Dile a Sesshoumaru, que Sara está aquí…
Rin con los ojos rojos por la rabia, cerró las manos en puños y le metió un puñetazo directo a la cara.
-Si tienes un problema con Sesshoumaru, lo tienes conmigo!
Sacaron a la mujer de la tienda, Rin se vio al espejo con el vestido destrozado y se llevó las manos al rostro.
-Rin!
La diseñadora le pidió disculpas a Rin y le confesó que esa mujer no estaba bien de la cabeza. Que iba a la tienda y se pasaba horas viendo los vestidos.
………………………
Al enterarse de lo sucedido, Sesshoumaru fue a toda prisa al apartamento de Rin, pero ella no estaba allí, cuando iba a bajar, ella llegó limpiándose el maquillaje y las lágrimas.
-Preciosa…
Rin sólo bajó la cabeza, él la abrazó con fuerza. Rin se había enamorado de ese vestido, se lo había descrito unas cien veces y estaba tan ilusionada con casarse por la iglesia.
Entraron al apartamento, donde Sesshoumaru la acomodó en la cama y logró que se calmara. Le preparó un té y se sentó a su lado.
-Dónde estabas? Te estuve llamando…
-Fui al cementerio… Sessh… no hay manera de que tenga un vestido para dentro de 21 días…
-Pero alquilan…
-No… no quiero un vestido alquilado… además de que vi muchos y no me gustaron…
Sesshoumaru acarició sus mejillas.
-Pero quién fue la loca que…
-Se llama Sara… y dijo que se iba a encargar de que no nos casáramos…
-Preciosa, no hay fuerza humana que me detenga de hacerte el amor el 26 de abril…
Rin rió.
-Creo que deberíamos aplazarlo, Sesshoumaru…
-De ninguna manera.
-Sessh…
Sesshoumaru besó sus manos.
-Nos vamos a casar, contra viento y marea… ven… ahora mismo vamos a buscar un vestido.
-No quiero salir…
-Vamos, preciosa…
-Además es mala suerte que el novio vea el vestido…
-Tonterías… vamos…
-Sessh…
Sesshoumaru la besó con ternura y la hizo levantarse y lavarse la cara. Pasaron todo el día entre tiendas y centros comerciales.
-Mi amor, tengo hambre…
-Yo también, vamos a comer algo…
Fueron a una taquería, apostaban besos a quien comiera más picante y Rin reía cada vez que Sesshoumaru se ponía rojo como el chile que se comía.
-Ya no aguanto más!!!
Sesshoumaru se bebió casi toda la cerveza.
-Mejor lo dejamos ahí… recuerda tu hígado, Sessh…
Sesshoumaru sonrió.
-Bien, ganaste… cómo quieres tu beso?
Rin se señaló los labios sonriendo.
-Aquí y ahora…
-Preciosa…
-Vamos! Acaso no quieres besar a tu futura esposa?
Sesshoumaru la besó apasionadamente y se apartó para ver a su futura esposa sonrojada, acarició sus mejillas sonriendo.
-Te amo, mi pequeña preciosa…
Rin sonrió y lo besó en la mejilla. Caminaban por la plaza tomados de la mano y con sus dedos entrelazados, vieron una pareja pasar frente a ellos con un cochecito doble y unos mellizos en el mismo. Rin se detuvo y poniéndose el cabello detrás de la oreja vio a Sesshoumaru.
-Preciosa…
-Sessh… nosotros vamos a tener hijos?
-Rin…
Rin lo besó en la mejilla, lo había atrapado fuera de base, pero la expresión de su cara lo decía todo, lo haló hasta la heladería más cercana. Llegaron al apartamento de Rin ya en la noche.
-Voy a ver una película, quieres… olvídalo…
-Qué pasa, preciosa?
-Lo siento, Sessh… no quiero absorberte todo el día…
-Mi amor…
-Sé que te gustar estar solo…
Sesshoumaru la rodeó con sus brazos y la besó con ternura.
-Preciosa… absórbeme todo el mes si quieres…
-Sessh…
-Te amo, preciosa…
Sesshoumaru la besó con ternura.
-Mi amor…
-Vamos a ver tu película…
Rin puso el DVD y mientras programaba el menú, Sesshoumaru le quitó el control.
-Qué pasa?
-Sí quiero tener hijos…
-Sessh…
-En especial si son contigo…
Rin sonrió, Sesshoumaru la besó apasionadamente y aquel beso se fue extendiendo y le fueron añadiendo caricias hasta el punto en que Sesshoumaru había abierto su blusa, al sentir la piel de su pecho bajo sus dedos, se apartó con el rostro colorado hasta las orejas.
-Lo siento mucho!!! Rin, perdóname!!!
-Sessh… está bien…
-Qué?!
Rin se acercó a él dejándose la blusa abierta.
-Yo quiero aprender a hacerte el amor… no quiero que en nuestra noche de bodas me vaya a congelar o me de un ataque de vergüenza…
Rin lo besó apasionadamente, Sesshoumaru sentía su cuerpo responder a sus caricias y sentía sus manos temblorosas acariciarlo debajo de la camisa.
-Rin… estás segura de que no te vas a arrepentir?
-No… pero no existen los 100.
-Rin, si no estás segura, es mejor esperar… No es que no me parezcas atractiva, ni nada por el estilo así que no pienses estupideces… es que no quiero lastimarte…
-Sesshoumaru…
Sesshoumaru acarició su rostro.
-Te lo aseguro, preciosa… no te vas a sentir bien contigo misma si lo haces…
-Sesshoumaru… yo…
-Igual vas a ser mía…
Sesshoumaru la abrazó y la besó con ternura.
-Vamos a ver la película…
-Sesshoumaru… soy virgen, no tonta, y tú tienes una erección…
Sesshoumaru se dio la vuelta y duró varios minutos en los que Rin se moría de la risa al ver su cara. Cuando finalmente pudo controlar su cuerpo, se lanzó sobre ella y la atacó con cosquillas hasta más no poder, para cuando terminaron su juego de cosquillas y besos, ya se había acabado la película. Al notarlo, ambos rieron a carcajadas. Rin la puso desde el principio.
-Rin!
-Qué? Quiero verla…
Se quedaron acostados en el sofá y abrazados. Así mismo se quedaron dormidos. Sesshoumaru despertó y eran las 3 de la mañana, con cuidado, cargó a Rin y la llevó a su cama, luego de acomodarla, se dispuso a marcharse.
-No te vayas… me gusta dormir contigo…
Sesshoumaru obedeció y complaciendo su deseo de amanecer con ella entre sus brazos, se acomodó a su lado, ella se pegó a su pecho y así amanecieron. Rin despertó y sonrió al ver a Sesshoumaru dormido, acarició su rostro, dormido parecía un tierno bebé. Él despertó y besó su mano.
-Hola, mi amor…
-Hola, preciosa…
Sesshoumaru la abrazó con fuerza.
-Puedo dormir un rato más?
-Todo lo que quieras, mi amor, hoy es sábado…
-Te vas a quedar conmigo?
-Sí…
Más tarde, salieron a dar una vuelta y Rin se paralizó al reconocer a Sara.
-Sessh, qué tenías con esa mujer?
-Ella quería casarse y yo no…
-Pero…
-Teníamos como 2 semanas saliendo…
Rin comprendió, apretó la mano de Sesshoumaru al verla acercarse a ellos. Sin embargo lo que fuera que iba a decir, se perdió al Sesshoumaru verle un ojo negro, se rió a carcajadas en su cara, Sara, humillada, se fue de la misma manera.
Rin y Sesshoumaru se casaron en la fecha pautada, ya en la recepción, se escaparon de la multitud que parecía pensar divertirse hasta el amanecer. Sesshoumaru la llevó a la suite nupcial del mismo hotel.
-Sessh… déjame quitarme esto…
-Segura que puedes tú sola con 35 botones?
-No… me los quitas?
-Con mucho gusto, mi preciosa…
Sesshoumaru desabotonó el vestido a medida que besaba la piel expuesta, una vez que el vestido se deslizó por sus caderas y hasta sus pies, la tomó en brazos y la llevó a la cama, donde la dejó con extremo cuidado.
-Eres realmente hermosa, mi amor…
Rin lo vio sonrojada, Kagome le había regalado aquel juego de interiores de encaje blanco para la noche de bodas, el ver los ojos de Sesshoumaru, con el deseo bailando en los mismos le decía que Kagome sabía lo que hacía, Sesshoumaru la besó apasionadamente mientras dejaba sus manos vagar libremente sobre el cuerpo de su ahora mujer, la sentía estremecerse y temblar ante sus caricias. Se apartó con cuidado y comenzó a abrir su camisa, Rin se incorporó y detuvo sus manos.
-Q-quiero hacerlo…
-Adelante, preciosa…
Rin comenzó a abrir los botones, con las manos temblorosas. Sesshoumaru tomó su mano y la besó con ternura.
-Mi amor… cálmate…
Rin terminó de abrir su camisa y acarició los amplios y bien definidos pectorales de su marido. Inclinándose sobre él y dejando su pecho a la altura de su cara, le quitó la coleta mientras sentía las caricias en su pecho.
-Sessh…
-Eres deliciosa…
Sesshoumaru llenó su cuerpo de besos, degustando la suave piel de su pecho. Cuando estuvo completamente satisfecho, comenzó a dibujar un camino hasta su intimidad. La besó sobre el interior para luego incorporarse y deslizarlo a lo largo de sus piernas. Volvió hacia arriba, besándola desde los tobillos, hasta contemplarla de cerca, ella sintió su aliento y cerró las piernas tan rápido que atrapó su cabeza entre ellas.
-No me veas!!!
-Rin! Abre las piernas!
-No!
-Me estás estrangulando!
Al Rin verlo, con el rostro completamente rojo, lo soltó y se tapó con las sábanas. Sesshoumaru se pasaba la mano por la nuca cuando escuchó un sollozo.
-Preciosa…
-No puedo!
Sesshoumaru se acomodó a su lado y la rodeó con sus brazos.
-Rin…
-Perdóname!!!
-Preciosa, no hiciste nada mal…
-Siento demasiada vergüenza…
-Mi amor, cómo puedes tenerle vergüenza a tu esposo? Además, es normal, es tu primera vez…
-No te va a gustar…
-Estoy seguro de que me va a gustar mucho…
Sesshoumaru se colocó sobre ella.
-Rin, quiero verte a los ojos mientras te hago el amor…
-No…
-Vamos, mi amor… Quiero ver a mi esposa… además también es mi primera vez…
-Mentira…
-Es mi primera vez que hago el amor, que lo hago enamorado y es la primera vez que lo hago con mi esposa. Ves mi amor? Estamos en las mismas…
Rin se destapó el rostro.
-Sesshoumaru…
-Vamos, mi amor… vamos a tener la mejor de las primeras veces…
-Pero no sé qué hacer…
-Es fácil… quieres acariciarme?
-Sí…
-Entonces hazlo. No importa donde…
Rin apretó su trasero, Sesshoumaru rió.
-Siempre quise hacer eso…
-Hm! Ves?
-Sessh…
Rin le dijo algo al oído. Sesshoumaru sonrió y se sentó en la cama. Rin se incorporó y con cierta timidez se acercó a él y extendió su mano hacia su virilidad.
-Hazlo, preciosa… prometo que no te morderá…
Rin sonrió y lo tomó entre sus dedos.
-Se siente caliente…
-Por ti…
-Kami, Sessh es tan grande! Seguro que eso…
-Te prometo que tendré cuidado…
-Es que nunca había visto uno tan grande!
Sesshoumaru rió, pero se atragantó en su risa al sentir una caricia, al abrir los ojos, le quedaron como faroles viendo a Rin brindándole placer con sus labios. La apartó de él con cuidado y la acomodó de espaldas a la cama.
-Eso es para después…
-Sessh…
La besó apasionadamente a la vez que intentaba penetrarla, ejercía presión, pero no mucha. Rin rompió el beso y se aferró a su cuello.
-Duele!! Duele mucho!!!
-No pienses en el dolor, mi amor…
Rin intentó soportar, pero no pudo, volvió a quejarse, ésta vez, Sesshoumaru vio lágrimas en sus ojos. Se detuvo.
-Lo siento mucho, mi amor…
-Me duele, Sesshoumaru…
Sesshoumaru la besó en la frente.
-Ya es tarde… tal vez estamos muy cansados…
Se acomodó a su lado y la rodeó con sus brazos.
-Creo que es mejor que durmamos…
Rin se ocultó en su pecho y comenzó a llorar. Sesshoumaru la abrazó con fuerza.
-Tranquila, mi amor… la primera vez siempre apesta…
-Perdón!!!
-Rin, no pienses en eso… mi amor, vamos a dormir…
-No!
-Rin… no estás lista…
Rin se controló la respiración.
-Sí lo estoy, Sesshoumaru… hazme el amor…
Sesshoumaru la besó con ternura.
-Te va a doler, mi amor… pero no pienses en el dolor…
-Tal vez… si lo hicieras rápido… cómo una inyección…
Sesshoumaru sonrió.
-Es mejor de ésta manera…
Sesshoumaru la distrajo con sus caricias, la sintió relajarse y entonces volvió a intentar, logró atravesar la barrera y la sintió apretarlo en su interior. La besó apasionadamente mientras removía sus lágrimas y comenzó un suave vaivén de sus caderas. Rin experimentó el más delicioso de los placeres en brazos de su esposo, sintiendo cómo perdía el control de su cuerpo e incluso gritaba sin proponérselo, hasta que finalmente, ambos sucumbieron al cansancio, sudados, extasiados de placer y felices.
Al día siguiente, tomaron un avión y tuvieron una maravillosa luna de miel en una isla del Caribe.
Fin del Flashback. –
Sesshoumaru acarició el rostro de su esposa y la besó con ternura.
-Te amo, preciosa…
Rin le sonrió y siguió su juego con Sakura. La pequeña apretaba sus cachetes y reía. Maya se acercó a ellos con un libro para colorear.
-Papa… mira…
Sesshoumaru sonrió y tomó el libro.
-Wow! Qué bonito!
Maya le dio una hoja con unos rayones con creyón marrón.
-Mira, papa… es un perrito…
Sesshoumaru sonrió y tomó el dibujo. Rin, al ver la parte de atrás de la hoja, dejó a Sakura en el sillón y fue a la habitación, al ver su maletín abierto y todo su trabajo pintarrajeado, sintió que enloquecía.
-Maya!!!
La pequeña fue a su encuentro con una hoja pintarrajeada de rojo.
-Mama…
-Maya, cuántas veces te he dicho que no le pongas la mano a mis cosas del trabajo…
-Mama, pero…
-Mira lo que hiciste! Maya, dañaste todo mi trabajo! Cuando haces eso yo tengo que trabajar más y pasar más tiempo lejos de casa. Eso es lo que quieres?
-No, mama…
-Oh, Kami… NO!!!
Rin tomó el pequeño bulto de color rojo, doblado, en su interior, un CD roto en pedazos, y un disco duro portátil hecho trizas. Maya debió haberse parado sobre él o lo tiró al piso. Maya se mantenía con la cabeza baja, Rin recogió todas las hojas enfurecida.
-Maya… es la tercera vez que lo haces en una semana… te voy a castigar…
-Gomen, mama…
-Pero igual te voy a castigar. Vete a tu habitación. No puedes salir hasta que yo te diga.
La pequeña fue a su habitación llorando desconsolada. Rin recogió todo y suspiró al escucharla llorar. Sesshoumaru fue a su encuentro.
-Rin, qué pasó?
Rin le mostró todo el trabajo pintado.
-Por Kami, vuélvelo a imprimir!
-No puedo…
Rin le mostró el disco hecho trizas.
-La única copia…
-Cómo que la única copia?
-Todo, las informaciones, los balances, las estadísticas… todo estaba aquí…
-Rin, no es posible…
-Sí lo es, Sesshoumaru, lo que está en la computadora es viejo, esto era lo actualizado… mejor comienzo a trabajar… pensé que guardándolo en un CD y un disco duro estaba asegurándolo.
Rin fue al estudio e intentó copiar las páginas que estaban dañadas, ya era tarde en la noche, Rin se sentía mal por haberle gritado a Maya. Fue a la habitación de la pequeña y sintió que se le rompía el corazón al sentir su carita aún mojada.
-Maya, mi amor…
-Mama… gomen… ya quítame el castigo…
-Ya no lo tienes, mi amor… Maya, yo no quería gritarte… pero me molesté mucho…
Maya la abrazó con fuerza, Rin la llenó de besos.
-Es hora de dormir, mi amor…
-Te quiero, mama…
-Yo también, cariño…
Rin salió de la habitación y fue a la de Sakura. Llevó un beso con sus dedos de sus labios a la cabeza de la pequeña. Luego fue a su habitación. Sesshoumaru estaba dormido. Lo besó con ternura y volvió al estudio.
Sesshoumaru no podía creer que Rin hubiera amanecido haciendo ese trabajo. Bajó las escaleras y la vio frente a la computadora digitando.
-Kami, Rin…
-Ya casi termino… me harías el favor de colar más café?
Sesshoumaru se acercó y vio el trabajo, Rin llevaba 54 páginas incluyendo las gráficas, le dio un rápido beso para saludarlo y siguió escribiendo.
-Sessh? Me harías el café?
-Sí, como quieras, preciosa…
Sesshoumaru vio anonadado que Rin había colado casi todo el café. Mientras se colaba vio a Rin subir las escaleras, fue a la habitación de Maya.
-Maya, mi amor… Maya, despierta…
-Mama…
-Maya me falta una página… la que tiene dos círculos…
Maya sacó una página de entre las sábanas.
-Es esa mama?
Rin la vio y sonrió.
-Esta misma es…
Maya se estrujó los ojitos.
-No vas a ver tu corazón?
-Mi corazón?
-Sí, mama… la casa de Maru el cachorrito…
Rin le dio la vuelta a la hoja, estaba pintada de rojo.
-No te entiendo, Maya…
-Papa es Maru el cachorrito… y éste es tu corazón, donde papa vive…
Rin no pudo aguantar las lágrimas mientras contemplaba el garabato.
-Es el corazón más hermoso que he visto en mi vida…
-En serio?
-En serio…
Rin abrazó a su pequeña y le llenó la cabeza de besitos.
-Te amo, Maya!
-Te amo, mama… de verdad te gusta?
-Es muy bonito…
Rin vio a Sesshoumaru de brazos cruzados en la puerta, él asintió con la cabeza, ella llenó de besos a la pequeña.
-Gracias por mi corazón…
Rin volvió a trabajar. Terminó el trabajo cerca del medio día, al salir del estudio, Sesshoumaru estaba preparando la comida. Rin lo abrazó y lo besó con ternura.
-Ya terminaste?
-Afortunadamente…
-Vas a comer o te vas a dormir?
-Me voy a dar un baño y después te digo…
Sesshoumaru se dio la vuelta, vio sus ojos rojos e hinchados.
-Kami, preciosa… pudiste hacerlo poco a poco…
-No, Sessh… debo entregarlo mañana a las 8.
………………………
N/A: Hola!!! La pasé genial!! Gracias a todas por sus lindos deseos! Aquí otro capitulito, pero no se crean que el fic se ha terminado… nadie sabe lo que mi loca mente nos tiene preparado…
Besitos
Mizuho
