Después del bombardeo atómico sobre Japón, me había encerrado en mi oficina debido a la fuerte depresión que tenía, y nuevamente, mi familia estuvo ahí para apoyarme, e incluso mis hijas trataron de animarme. Tardé varios días en recuperarme, tanto mental y espiritualmente como físicamente, pero al final logré superar esa depresión gracias a mi familia.
Después de eso, pasaron los días y en una tarde, me notifican que Jun'you estaba despertando del efecto de la anestesia, aunque nunca pensé que se quedaría dormida por tanto tiempo, así que fui a verla para confirmar si estaba bien. Al entrar al cuarto de recuperación, me acerqué a la cama en donde estaba Jun'you, y al acercarme para tratar de despertarla, ésta abre los ojos de golpe y al verme se abalanza sobre mí, diciendo entre sollozos mientras me abraza fuerte, colocando mi cara entre sus pechos.
- ¡Por fin! ¡Después de tantos años, por fin pude verte! ¡Y gracias a Dios porque estás bien! ¡Estaba muy preocupada por tí! -
Como pude, traté de zafarme para poder responder.
- Pero... ¿De qué hablas, Jun'you? Es la primera vez que nos vemos. -
- ¿Acaso te olvidaste de mi? - pregunta con tristeza. - ¡Soy tu amiga de la infancia! Si recuerdas mi nombre, ¡Debes de recordar los momentos en que hemos estado juntos! ¿Acaso se te olvidó? -
No sé si su actitud se deba al efecto de la anestesia, pero intenté razonar con ella, diciendo.
- Jun'you... Solo conozco tu nombre porque nos enfrentamos en la batalla del mar de Filipinas, pero fuera de eso, no sé nada sobre ti. -
- Comandante... ¿No me digas que ya olvidaste todos los momentos que pasamos juntos?... ¡¿No me digas que has olvidado a tu querida amiga de la infancia?! -
Rápidamente, tomé a Jun'you de los hombros y mirándola a los ojos le dije.
- ¡Jun'you! ¡No hay manera de que tú y yo hayamos sido amigos de la infancia porque yo nunca tuve amigos cuando era niño! -
Mis palabras habían dejado en shock a Jun'you, quedándose inmóvil por un buen rato, hasta que de repente empezó a llorar y dijo.
- No... No puede ser... Tú... Y yo... Éramos inseparables... ¿Y la promesa?... ¿Qué... Pasó... Con nuestro juramento... En que... Nos íbamos... A casar?... -
Jun'you seguía diciendo frases como si estuviera recordando algo, y poco a poco empezaba a llorar. No sabía qué hacer, y estaba confundido por la actitud de Jun'you, pero recordé que estaba bajo el efecto de la anestesia, así que seguramente debe de estar alucinando. Quizás, Jun'you me estaba confundiendo con otra persona que conoció hace mucho tiempo, y por eso decía cosas así, por lo que traté de convencerla de que no soy esa persona que recuerda, pero sin éxito. Jun'you empezó a llorar y su cuerpo temblaba. No sabía qué hacer, así que tuve que pedirle al médico de guardia que traiga a Ayanami, Taihou, Atago y Takao para preguntarles todo lo que saben sobre Jun'you, para ver si puedo ayudarla con algo.
Más tarde, las chicas llegaron al hospital y hablé con ellas en el pasillo, y lo que me contaron me hizo pensar en muchas cosas. Ayanami me contó que Jun'you tenía cuidando a un niño que ere huérfano con el que formó una gran amistad, y ella siempre jugaba con él y lo alimentaba. Taihou me contó que, en una ocasión, Jun'you y el niño hicieron una promesa de casarse si él entra a la Marina japonesa y asciende a comandante, pero lo que Takao me dijo es que hubo una inundación provocada por una ola gigante o tsunami y el niño murió en esa inundación, pero Jun'you no se enteró debido a que entró en servicio cuando empezó la guerra. Quizás, esas alucinaciones que tenía Jun'you eran en realidad, recuerdos con ese niño, y creyó que yo era esa persona, ya que Atago me explicó que ese niño tenía un parecido casi idéntico a mí, excepto por los ojos. Me sentí mal por Jun'you en ese momento, y le agradecí a las chicas por haberme contado todo eso, así que ya sabía qué hacer: ayudar a Jun'you con su trastorno, fingiendo ser esa persona que tanto recuerda. Al entrar de nuevo a la habitación, Jun'you todavía seguía llorando, así que me acerqué a ella para abrazarla diciendo.
- Perdóname, Jun'you. Ahora recuerdo todo. Mis memorias estaban algo perdidas ya que había pasado mucho tiempo desde la última vez que nos vimos, y debido al tsunami me dí un golpe en la cabeza que me hizo que perdiera parte de mis recuerdos, pero afortunadamente logré recordar todo gracias a tus compañeras. Por favor, perdóname por lo que dije antes. -
Poco a poco, Jun'you dejó de llorar, y de inmediato me da un abrazo fuerte, diciendo.
- ¡Gracias a Dios porque por fin recobraste la memoria! ¡Pensé que se te había olvidado la promesa que hicimos aquel día en el parque de cerezos! -
- Menos mal que no, aunque ya no soy comandante, sino que me ascendieron a Vicealmirante. Han pasado muchas cosas desde que nos separamos, que me tardaría horas en contarte. -
- Bueno, eso es lo de menos. Lo importante es que me recuerdas y que no se te olvidó la promesa. ¿Y bien? ¿Qué dices? ¿Te casarías conmigo como lo prometiste? -
- Por supuesto, Jun'you. Ya no seremos amigos de la infancia, sino que ahora seremos marido y mujer. -
Tras decir eso, Jun'you y yo nos besamos apasionadamente, y ahora ya se sentía mejor, aunque en realidad quería que su estabilidad mental vuelva a la normalidad. Después de recuperarse, nos casamos y al poco tiempo tuvimos una hija, Jun'you Lily. Mi esposa jugaba con su nueva hija como si fuera una madre humana, ya que la trataba con mucho amor.
Los días pasaron, y ahora que la Alemania Nazi se rindió, solicité una audiencia con los altos mandos de la Iron Blood y elementos de la Kriegsmarine alemana para sellar una alianza para combatir contra las Sirenas en la batalla final el 20 de agosto de 1945, y afortunadamente llegamos a buenos términos, y para celebrar la alianza, me casé con Z23 ya que era la representante de Iron Blood, y nos casamos para confirmar que lo que yo busco es la unión y la paz entre potencias militares para que juntos logremos destruir a nuestras enemigas, las Sirenas. Sin embargo, Roon estaba algo molesta por alguna extraña razón, y al preguntarle si estaba bien, me respondió que estaba molesta porque me casé con Z23 y no con ella, así que me pidió que, si no me casara con ella, empezaría una masacre, así que no tuve más opción que aceptar casarme con Roon.
Dos días después, los elementos de la Marina japonesa junto con los altos mandos de Sakura Empire llegaron a la base y también negocié con ellos para firmar una alianza para combatir contra las Sirenas en la batalla final, así que aceptaron y me cedieron a las unidades que quedaron, llegando finalmente a buenos términos. Cuando se retiraron, Taihou me comentó que fue un gesto noble de mi parte haber logrado aliarme con Japón a pesar de que nos habían atacado por primera vez aquel 7 de diciembre de 1941, a lo que le respondí que no debe de haber rencores ni resentimientos entre nosotros, y por eso es que sellé la alianza, sin condiciones.
- Vaya... - dice Taihou. - Nunca pensé que llegaría a conocer a una persona tan amable y con un gran corazón como usted, milord. -
Rápidamente, Taihou se abalanza sobre mí y me dice mirándome a los ojos mientras me abraza.
- ¡Estoy decidida! ¡Quiero casarme con usted para recibir también un poco de ese amor que siempre comparte! Además, yo soy la única que puede darle todo el amor que merece, incluso mucho más que su madre o sus hermanas. Quizás se pregunte "¿Cómo?" o "¿Por qué?"... Y la respuesta es, que he investigado sobre usted y ahora lo sé TODO. Y por eso es que yo soy la única que puede llenar el vacío que siente en su corazón, porque soy la única que puede hacerlo, y nadie más. -
- Taihou... Yo... No sé qué decir... -
- No tiene que decir nada, mi señor. Solo deje todo en mis manos, porque yo sé TODO sobre usted, y me encargaré personalmente de todos sus problemas. Así que, ¿Qué me dice? ¿Se casaría conmigo? -
No sabía qué hacer. Tenía un poco de miedo ya que Taihou investigó todo sobre mí, y su risa daba escalofríos cada vez que la escuchaba. Al preguntarle por qué hizo eso, me respondió que ella me consideraba como un ejemplo a seguir, además de que mi forma de ser con los demás hizo que se enamore de mí, así que eso me hizo sentirme más tranquilo, o algo así, por lo que acepté casarme con ella. Cuando nuestra hija nació, Taihou estaba tan impresionada que empezó a tratarla con mucho amor, y jugaba con ella cada vez que podía.
Sin embargo, toda nuestra felicidad se vió interrumpida cuando, el departamento de inteligencia naval detectó una fuerte anomalía en el estrecho de Tsushima, donde se dió la batalla naval de Tsushima de 1905. Lo que lograron avistar era a una enorme flota de chicas barco que tenían equipado en sus estructuras tecnología Siren, y las Sirenas estaban al frente de la batalla, pero enmedio de éstas había una que resaltaba por encima de las otras, y me confirmaron que se trataba de la reina de las Sirenas.
Detrás de las chicas barco, aparecieron portales en donde salieron múltiples barcos con tecnología Siren, y detrás de ellos había un barco gigante que resaltaba por encima de toda la flota. Lo que me dejó sin palabras fue que el departamento de inteligencia naval detectó que las chicas barco que estaban con las Sirenas resulta ser que son unidades que estaban hundidas, y mencionaron a Suvórov, Osliabia, Zar Aleksandr III, Borodín, Yamato, Musashi, Chitose, Chiyoda, Zuikaku, Shoukaku, Shouhou, Amagi, Akagi, Kaga y Bismarck, aunque lo que vieron los dejó horrorizados. Las chicas parecían estar poseídas, ya que sus ojos tenían un intenso color amarillo brillante, además de que no tenían pupilas, y algunas partes de sus formas humanas parecían estar carcomidas y reemplazadas por partes mecánicas. Parecían muertas vivientes. No podía creer lo que hicieron, pero tomé valor e hice una llamada de radio a toda la base, para reunirnos en la orilla de la playa. Una vez que todas estuvieron ahí, les dije lo que el departamento de inteligencia naval detectó, y todas quedaron impactadas. Cuando volví a tomar la palabra, les dije.
- Chicas, ésto se volvió personal. Ahora esas Sirenas pagarán por todo lo que hicieron. ¡¡Y vamos a demostrarles que no les tenemos miedo y que las enfrentaremos unidos como familia!! -
- ¡¡¡HOOOOOORAYYYYY!!! - gritaron las de Eagle Union, Iris Libe y Royal Navy.
- ¡¡¡BANZAIIIIIIIIIIIIIIIII!!! - gritaron las de Sakura Empire.
- ¡¡¡HURRRAAAAAAAAA!!! - gritaron las de Iron Blood.
- ¡¡¡URAAAAAAAAAAAA!!! - gritaron las del Northern Pairlament.
Ahora sí. Ha llegado el momento decisivo. La batalla final contra las Sirenas está a punto de comenzar.
