Capítulo 16
A tu lado y en la Luna
Inuyasha y Kagome cumplían años el mismo día y estaba a la vuelta de la esquina, Inuyasha intentaba sorprenderla con un regalo estupendo, sin embargo, nada se le ocurría.
-Inuyasha…
-Kagome!
-Qué pasa? Mi amor, son más de las 12, ven a dormir…
Inuyasha tomó las manos de sus hombros y las besó con ternura.
-Mi amor… Kagome, ya no sé qué pensar? Dime qué quieres?
-De qué hablas?
-De tu regalo de cumpleaños…
-Ah, no! Así no se vale! Debe ser algo de tu esfuerzo.
-Pero yo sé que elegiste algo que sabes que me gustará.
Kagome sonrió y lo besó con ternura.
-Qué tal si por esta noche, sólo me haces el amor?
Inuyasha la siguió a la habitación donde luego de cerrar la puerta, Kagome abrió su camisa.
-Inu… quiero pedirte algo…
-Qué cosa?
-Recuerdas cómo hacíamos el amor? Cuando nos casamos?
-Claro que sí, mi amor…
-Quiero hacerlo así…
Inuyasha sonrió y complació los deseos de su esposa haciéndole el amor de la manera más apasionada que conocía, entregándose sólo a ella así como ella a él, sonrió al verla llegar al clímax con la felicidad brotando de cada poro de su piel. Descansaban abrazados aún como uno, Inuyasha abandonó su cálido interior para acomodarla entre sus brazos. La besó en la cabeza.
-Me gustaría… me gustaría regalarte el matrimonio perfecto… como Sesshoumaru a Rin… pero sólo logro hacerte llorar y…
Kagome se sentó en la cama y selló sus labios con sus dedos.
-Soy muy feliz, mi amor…
-No te mientas, Kagome… soy un imbécil que sólo te hace llorar…
Kagome acarició sus mejillas.
-Eres mi esposo… eres tonto… pero eres mi esposo y sabes porqué eres mi esposo?
-Porque tengo suerte?
-Algo parecido… porque yo quiero que así sea…
-Kagome…
Kagome lo besó apasionadamente y se recostó sobre su pecho.
-Te amo, cariño…
-Y yo a ti, mi amor…
-Aunque… podrías ser mejor esposo…
-Cómo?
-No seas tan gruñón…
-Gruñón?
-Creí que Sesshoumaru tenía mal carácter, pero tú… te llevas el oro, plata y bronce!
Inuyasha acarició sus mejillas y sonrió.
-Te prometo intentar controlarme…
Kagome sonrió y lo besó apasionadamente.
-Qué tal si descansamos? Me siento muy cansada…
-Te amo…
-Yo también…
………………………………
Rin jugaba con las niñas cuando Sesshoumaru llegó de la oficina, al verlo, Maya corrió a él y se abrazó a sus piernas, Sakura iba dando torpes pasitos.
-Papa!!!
-Papa!!!
Sesshoumaru las cargó y las llenó de besos, las pequeñas rieron, luego de volverlas a dejar en el piso, acarició el rostro de Rin y la besó con ternura.
-Hola, mi amor…
-Hola, preciosa… cómo te sientes?
-Bien… aunque aún me duele la inyección, pero no podemos hacer nada…
-Y las niñas, se portaron bien?
-Sí… muy bien…
Sesshoumaru sonrió y la volvió a besar.
-Estaba loco por llegar a casa y comerte a besos…
-Mi amor…
Rin apenas podía reír mientras Sesshoumaru la besaba por todo el rostro y los labios.
-Sessh! Las…
Sesshoumaru se detuvo cuando la risa no la dejó continuar. Vio a las niñas y levantó las cejas, las pequeñas rieron.
-Preciosa…
-No puedo… jajaja… déjame… jajaja…
Sesshoumaru seguía haciéndole cosquillas. Cuando finalmente se detuvo, ella rodeó su cuello con sus brazos y quedó pegada a su pecho.
-No puedes vivir sin mí…
-Contigo tampoco…
-Cómo?!
-Jajaja… no más!
Al terminar el juego, Sesshoumaru la besó con ternura y se concentró en las pequeñas, Rin hizo la cena tomándose su tiempo, mientras escuchaba a las niñas reír a carcajadas, jugando con su padre. Se acercó a ellos, Sakura se subió a sus piernas y la besó en la mejilla.
-Ya te cansaste, Sakura?
La pequeña asintió y se acomodó contra su pecho.
-Sessh, mi amor… la cena está lista…
-Rin! No deberías estar cocinando!
-Lo hice con calma… no te preocupes, mi amor… no estoy haciendo esfuerzos.
-Eso espero…
Sesshoumaru vio a Rin ayudando a Sakura a comer y sonrió, sabía que Rin era muy cariñosa, incluso antes de tener hijos, pero con las niñas era mucho más. Con cada cosa que hacía se notaba su dedicación y su entrega.
-Sessh…
-Ah?
-No te gustó la comida? No has tocado nada…
-No, no… está deliciosa…
-Papa, come!
Sesshoumaru rió y comenzó a comer, al terminar la cena, vieron una película infantil y Rin, cuando vio a las niñas dormidas, tomó la mano de Sesshoumaru.
-Vamos a llevarlas a sus camas…
-Quédate con Sakura, yo llevo a Maya…
Rin esperó hasta que Sesshoumaru volviera, subieron juntos y luego de acostarla, Sesshoumaru entró en la habitación quitándose la camisa.
-Me daré un baño, preciosa…
-Está bien…
Para cuando Sesshoumaru salió del baño, Rin leía un libro acerca del embarazo.
-Preciosa, ya eres madre… y una muy buena, para qué lees eso?
-Cada embarazo es diferente y muy especial, mi amor, además, este no es como los otros dos.
-Ah no?
-No. Mira, cuando estaba embarazada de Maya, leí uno acerca de ser madre por primera vez, cómo se sentiría el embarazo… cuando me embaracé de Sakura, leí uno acerca de los celos, en especial cuando las edades están muy cercanas así como las de Maya y Sakura…
-Y cómo resolviste eso?
-Bueno, cuando Maya finalmente me puso atención, la involucré en todo lo que tenía que ver con el embarazo y con cuidar de Sakura…
-Y éste que lees ahora?
-Se trata sobre cómo sobrellevar las frustraciones de un embarazo en riesgo…
-Pero mi amor…
-Hay frustraciones, Sesshoumaru, y celos y un sentimiento de impotencia… por eso Izayoi me regaló el libro, es más una guía…
-Celos? Celos de qué?
-Una mujer que cada mes está más gorda y que no puede satisfacer a su esposo no vive en el paraíso, Sessh…
-Así que piensas o sientes que te puedo ser infiel?
-No digo que así sea… pero me ames o no, no dejas de ser un hombre que tiene necesidades y que cae ante las tentaciones.
Sesshoumaru frunció el ceño.
-Rin, sé que eres muy celosa. Y no es por miedo a tus celos que te soy fiel. Además quién ha dicho que uno se muere por no hacer el amor?
Rin acarició sus mejillas.
-Tú me lo solías decir… No te enojes, mi amor… pero es así… no es algo que pueda controlar…
Sesshoumaru hizo de la boca una trompa.
-Yo te amo, Rin… y sé que no hacemos el amor porque la vida de nuestro hijo depende de ello, no porque tú no quieras… además de que me duele demasiado que siquiera pienses que te soy infiel…
-El 90 de los hombres le son infieles a sus esposas mientras están embarazadas…
-Pues yo estoy en el otro 10!
Rin sonrió y lo besó en la mejilla.
-Yo lo sé, mi amor… por eso te amo tanto… porque sé que eres un hombre que se entrega a su familia.
-Y qué es eso de la impotencia, ah?
Rin rió.
-A veces me siento impotente porque no hay nada que pueda hacer que mejore mi condición… lo único que puedo hacer es rezar a Kami con toda la fuerza de mi corazón para que todo salga bien…
Sesshoumaru sonrió.
-Entonces todo saldrá bien, porque debes tenerlo sordo de tanto gritarle…
Ambos rieron y se besaron con ternura. Sesshoumaru se concentró en sus ojos, ahogándose en el esmeralda que esa noche brillaba un poco más.
-Gracias, preciosa…
-Por?
-Me siento mucho mejor con respecto a todo esto…
Rin sonrió, besó las palmas de sus manos.
-Me dijiste que soy buena madre…
-Muy buena…
-Sólo soy así porque tú eres excelente padre y me guías cuando me siento tentada a tirar la toalla…
…………………………
Rin despertó y sonrió al sentir a sus pequeñas abrazadas a ella, las besó en la cabeza y se sentó con cuidado. Las pequeñas dormían envueltas en las sábanas, parecían rollitos.
-Maya, mi amor…
-Mama…
-Y tu papá?
-Dijo que viene en un rato.
Rin sonrió y la besó en la cabeza nuevamente.
-Descansa, cariño…
Ya era medio día y Sesshoumaru no daba señas. Ya para cerca de las 4 de la tarde, Sakura se acercó a Rin.
-Mama, papa doko?
-Cariño, papá está trabajando.
-Demo…
Rin le sacó la mano de la boca y la besó en la mejilla.
-Ya falta poco para que llegue, mi amor…
Era la hora de dormir de las niñas y Sesshoumaru no llegó. Rin las llevó a sus camas y se fue a acostar ella. Despertó al sentir movimiento a su lado.
-Maya… Sakura! Cómo te saliste de tu cuna?
-Papa…
-Mama, llámalo…
-Pero no contesta.
-Onegai…
Rin tomó su celular y llamó a Sesshoumaru.
-Rin, sé que es tarde…
-Espera…
Rin le dio el celular a Maya.
-Papa…
-Maya…
-Papa, no vas a venir a casa?
-Sí, mi princesita…
-Papa…
-Esa es Sakura?
-Sí, papa… ven a casa… te queremos mucho…
-Ya voy para allá…
Sesshoumaru cerró la llamada, vio a sus socios.
-Lo siento, mis hijas me necesitan…
Sesshoumaru se marchó del bar. Al llegar, las niñas estaban sentadas en la cama, ambas lo abrazaron, él las besó en la cabeza.
-Perdónenme, mis princesitas… las amo…
Luego de dormirlas, Sesshoumaru las llevó a sus camas. Volvió con Rin, al sentarse en la cama, sintió una caricia en su espalda.
-Mi amor…
-Lo siento tanto, preciosa… me dejo llevar por las cosas del trabajo…
-Lo importante lo viste hoy…
-Rin…
-Tus hijas te aman… y eso, cariño, es lo que importa…
-Mis hijas…
-No sabes lo que darían muchos hombres por tener la mitad de lo que tienes con tus hijas.
-Preciosa…
Rin esperó a que se bañara y se acomodara a su lado, acarició su pecho.
-Te amo, Sesshoumaru…
-Y yo a ti, preciosa…
Sesshoumaru tomó su mano y la atrajo hacia él halándola, se besaron apasionadamente, al apartarse, Rin sonrió, sin embargo, Sesshoumaru suspiró.
-Sessh…
-Creo que estoy cansado…
-Descansa…
Rin lo vio dormir gran parte de la noche, hasta que finalmente ella sucumbió al cansancio y se quedó dormida. Al día siguiente, Rin preparaba el desayuno para las niñas, Sesshoumaru la abrazó desde atrás y la besó en el cuello.
-Buenos días, preciosa…
-Buenos días, Sessh…
Era sábado, las niñas solían comer y pedir más tiempo para dormir, eso, sin importar la hora a la que se levantaran. Sesshoumaru notó a Rin triste, sus ojos apagados. Después del desayuno, el ritual de los sábados, Maya pidió dormir más y Sakura la secundó diciendo "Omegai". Las llevaron a sus camas. Rin fue a su habitación para arreglar la cama.
-Rin…
-Hm?
-Rin, estás bien?
-Sí…
Sesshoumaru le quitó las sábanas de las manos.
-Preciosa… porqué estás así?
-Así cómo, Sesshoumaru?
-Te ves… te ves triste…
-Y no has pensado que tal vez sólo me sienta así sin saber por qué?
-Eso no es verdad. Dime qué te pasa.
-No lo sé…
-Rin…
-Es que anoche… anoche, cuando nos besamos… Kami, fue maravilloso, sentía corriente correr por mi espalda… pero yo sé que tú no lo sentiste… tú dejaste salir el aire y dijiste que estabas cansado. Dime tú qué es eso?
-Estaba cansado.
-No soy boba…
-Espera, espera… ya sé lo que estás pasando… le estás buscando una explicación a todo esto… una explicación que no existe.
-No es verdad.
-De repente vas a saltar con que te soy infiel y tendremos la misma discusión de la otra vez.
-No es cierto!
-Te voy a decir una cosa, Rin. Te amo y amo a mis hijas. Pero estoy harto. Harto! De tus celos!
-Tú eres quien los trae a colación! Yo sólo te dije lo que pasó anoche, que sí pasó! Sabes qué? No quiero verte, vete de aquí.
-No me iré a ninguna parte.
-Te juro por Kami que si me sube la presión y algo le pasa al bebé, te voy a matar!
-Así que esa es tu excusa ahora.
-Sesshoumaru…
-Ahora te escondes tras tu embarazo para hacerte la víctima?
-Eres un IMBÉCIL!!!
Rin se fue de la habitación. Sesshoumaru bajó la mirada, bajó las escaleras y la buscó por toda la casa, la encontró en un rincón del jardín llorando con las manos tapándole el rostro.
-Rin…
-Déjame sola!
-Preciosa, lo siento… me porté como un completo idiota.
-Déjame, sola, Sesshoumaru!
-No, mi amor… perdóname…
-Yo sólo te dije lo que sentía, no estoy celosa de nada!
-Por eso te pido perdón…
Sesshoumaru se sentó a su lado y la rodeó con sus brazos.
-Perdóname, mi amor…
-Qué es lo que nos pasa, Sesshoumaru? Sólo discutimos… es… es como si ya no nos quisiéramos…
-No! Rin! No es así! Rin, mírame a los ojos…
Sesshoumaru logró que Rin lo viera.
-Dime si es verdad que no me amas…
-Claro que te amo, tonto!
-Entonces? Cariño… yo también te amo… te amo…
Sesshoumaru la besó apasionadamente, ahogando los suspiros de su llanto, al separarse, juntaron sus frentes. Sesshoumaru acarició sus mejillas.
-Te amo, preciosa… perdóname…
-Te amo, Sessh…
……………………
Maya los buscó por toda la casa y los encontró en el jardín, abrazados, con los ojos cerrados. Rin abrió los ojos.
-Maya, mi amor…
-Mama, tengo hambre…
Rin sonrió y la abrazó.
-Parece que papi se durmió… vamos a despertarlo…
Lo besaron en la mejilla, Sesshoumaru sonrió y las abrazó.
-Vamos a salir a comer, mi amor…
-Está bien…
Rin sonrió. Sesshoumaru fue por Sakura, comieron en un restaurante y luego fueron al zoológico, las niñas disfrutaron el paseo en grande. Sakura señalaba a los animales e imitaba sus sonidos, llegaron a la casa después de la cena, donde Rin apenas tuvo tiempo para bañarlas antes de que se durmieran paradas. Con ayuda de Sesshoumaru las acostó, veía a Sakura dormir en su cuna.
-Es increíble lo rápido que crecen…
-Yo no puedo creer que tengo dos hijas tan hermosas como su madre…
-Son preciosas…
-Viste a Maya, mi amor? Su color de ojos le está cambiando… yo digo que serán dorados como los de su papi…
Sesshoumaru sonrió. Salieron de la habitación tomados de las manos.
………………………………………
Inuyasha despertó sintiendo que todo el cuerpo le ardía, dejó escapar un gemido y levantó las sábanas para descubrir a su mujer dándole placer con sus labios, ella sonrió, él la haló por las manos y se colocó sobre ella.
-Feliz cumpleaños, mi amor…
-Feliz cumpleaños, Inu…
Inuyasha la acarició y supo que estaba lista.
-Intenta no despertar a los niños…
Antes de que Kagome pudiera decir algo, Inuyasha la penetró y comenzó a moverse sobre ella, la sabía a punto de gritar, así que la besó apasionadamente y la sentía morderle los labios y la lengua. Deslizando sus manos por sus muslos, levantó sus piernas contra su pecho, logrando penetrarla aún más y verla poner los ojos en blanco.
-Ih-nuh… Inu…
Inuyasha sonreía, la sentía al borde del orgasmo.
-Inu… Inu, voy a gritar… Kami, no me puedo controlar!
Inuyasha intensificó sus movimientos, realmente disfrutaba de verla intentando no despertar a los niños, la sintió apretarlo en su interior y soltar un grito mudo. Se dejó llevar esparciendo su esencia en su interior. La besó apasionadamente a la vez que la llenaba de suaves y tiernas caricias.
-Te amo, Kagome…
-Inuh…
Inyasha sonrió y abrazados, compartiendo besos y caricias, cerraron los ojos y se quedaron dormidos.
-Papa...
Inuyasha despertó exaltado, se calmó al ver a Jusuke frente a él.
-Qué pasó?
-Papa, hoy no hay clases?
-Sí…
Inuyasha vio que eran las 8 de la mañana.
-No, Jusuke, hoy no irás al colegio.
-Mi amor…
Kagome lo abrazó desde atrás, Jusuke notó que no tenía camisa.
-Gomen, papa…
-Jusuke…
El pequeño se apresuró a salir de la habitación.
……………………
Kagome se levantó con la esperanza de que tal vez, Kira la llamara mamá, dejó a Inuyasha a medio vestir y fue por la pequeña que llamaba a Inuyasha.
-Hola, mi amor…
-Kagome!
Kagome sonrió.
-Soy mamá, Kira.
-Kagome mama…
Kagome suspiró y la besó con ternura.
-Cómo durmió mi princesa? Ve con papá y le das un gran beso, hoy es su cumpleaños.
Kagome vio a la pequeña felicitar a Inuyasha y sonrió. Fue a la habitación de Jusuke.
-Jusuke…
-Hola…
-Hola, cómo dormiste?
-Bien…
Kagome sonrió.
-Me alegro. Recuerdas que hoy es el cumpleaños de tu papá?
-Sí?
-Ya está despierto, ve a felicitarlo…
Jusuke buscó el regalo que Kagome le había dejado elegir, iba a salir de la habitación y se detuvo.
-Hoy es tu cumpleaños también…
Kagome asintió sonriendo, Jusuke se devolvió y la abrazó con fuerza.
-Feliz cumpleaños, Kagome…
-Gracias, mi amor…
Jusuke la besó en la mejilla, Kagome sonrió ampliamente. Vio desde el pasillo a Inuyasha reír con sus hijos abrazándolo y besándolo. Bajó las escaleras en silencio y hasta la cocina. Mientras preparaba el desayuno sintió un abrazo desde atrás.
-Mi amor…
-Inu…
-Kagome, es tu cumpleaños, no quiero verte así…
-Lo siento, cariño… pero no puedo hacer nada…
-Sonríe, mi amor…
-Eso quisiera, Inu… pero es otro día más…
Inuyasha sabía que aquello solía desaparecer a medida que avanzaba la mañana. Pero esta no fue así.
-Kagome, por Kami, intenta sonreír…
-No puedo, Inuyasha! Y tampoco quiero discutir hoy…
Kagome se fue al estudio. Salió al escuchar a Kira llorando.
-Qué pasó?
-Qué es lo que le pasa a esta niña? Porqué rayos no entiende que eres su madre?!
-Qué le hiciste?!
Kagome la cargó, la pequeña se aferró a su cuello aún llorando.
-Qué le hiciste, Inuyasha?
-Nada…
-Nada? Mírala!
-No le hice nada! Qué piensas, que la golpeé?
-No te atreverías…
-Claro que no!
Kagome logró calmarla.
-Simplemente insistí demasiado…
-Ya déjenla en paz! No pueden pretender arreglar en un día lo que hicieron en 2 años!
-Kagome…
-A la última a la que puedes culpar es a Kira! Tú le enseñaste que no hay mamá, sólo Kagome! Siempre que me la pasabas sólo decías ve con Kagome, Kagome esto, Kagome lo otro. Tú hiciste que se olvidara de mamá y ahora lo quieres arreglar en un día?!
-Yo…
-Nada! Déjala tranquila! Ya lo discutí con Izayoi un millón de veces, Kira no me dirá mamá hasta que razone! Tal vez nunca se sienta cómoda, tal vez nunca lo diga! Así que déjala en paz!
-Entonces se supone que estarás lloriqueando toda tu vida?
-Yo estoy pagando el precio.
-Qué precio? De qué hablas?
-Estoy pagando las consecuencias de haberte convencido de tener hijos cuando habías dejado bien claro que no querías.
-Kagome…
-Esas cursilerías de bebés que yo hacía y tú no querías hacer, son las que le enseñaron que Inuyasha es papá… pero nunca aprendió que Kagome es mamá.
Kagome vio a Kira en el sillón viéndola. Se acercó a Inuyasha y le presionó el pecho con un dedo.
-Déjala en paz…
Jusuke vio todo, Kagome lo vio a él también.
-Tú también, no más pellizcos. Déjenla tranquila.
Aunque Kagome intentaba parecer firme, se estaba desmoronando por dentro y Jusuke e Inuyasha lo sabían. Ella volvió al estudio, ambos cruzaron miradas.
-No está feliz, papa…
-Lo sé… pero no puedo hacer nada…
Inuyasha se sentó en el sillón junto con Kira.
-Vaya cumpleaños… y yo que pensaba hacerla disfrutarlo por completo…
-Kagome me asusta cuando se enoja…
-A mí también… pero ella tiene razón. Es mi culpa… yo no cumplí con mi parte…
-Pero porqué no aprende ahora?
-Es muy pequeña… habrá que esperar a que tenga 4 ó 5 años…
-Pero papa, Kagome se va a enfermar de la tristeza!
-Kami no lo permita!
Kagome bajó la cabeza y cerró la puerta del estudio, con la cabeza apoyada entre las manos, lloró toda la mañana. Inuyasha se sintió como una rata cuando lo notó al encontrarla dormida sobre el escritorio.
-Kagome…
-Kami, mi cabeza…
-Kagome, te sientes bien?
-La cabeza me va a estallar…
-Te has pasado la mañana llorando… Ven…
Inuyasha la tomó en brazos y la llevó a la cama.
-Descansa, yo llevaré a los niños a comer y te traigo comida…
-Gracias…
-Kagome… lo siento mucho… tienes toda la razón… es mi culpa…
-Yo fui muy dura contigo…
-Pero tienes la razón… lo siento tanto, mi amor…
-Yo también…
Kagome se llevó las manos a la cabeza.
-Kami, me juré que nunca metería a los niños en el medio! Y terminé hasta gritándole a Jusuke!
-No, Kagome, no llores más…
-Soy horrible! Tal vez por eso Kira no me reconoce! Soy terrible como madre!
-Eso no es verdad! Mi amor! Eso no es verdad!
-Jusuke me tiene miedo!
-Kagome…
Jusuke se paró a su lado.
-No llores más… yo también tengo la culpa… porque no soy tu hijo, Kira cree que tampoco ella…
-Tú no tienes la culpa de nada, Jusuke…
-Pero tú eres buena! Muy buena!
Kagome cerró los ojos y sintió un beso en su mejilla.
-Te quiero mucho…
-Descansa, mi amor… lo necesitas…
Inuyasha iba a salir con Jusuke.
-Inu…
-Sí?
-Ven…
Inuyasha se sentó a su lado. Kagome lo abrazo y se refugió en su pecho.
-Te dije cosas horribles… pero te amo, mi amor…
-Lo sé, cariño…
Inuyasha la besó con ternura antes de irse con los niños.
…………………………………
N/A: Hola!!! Para los fans de Inu/Kag, ahí tienen casi todo el cap de ellos.
Espero que les haya gustado, besitos.
Mizuho
P.D: Te confesaste?
