Ha llegado la hora. El momento de mi final está frente a mis ojos. Solo espero que mi familia no llore mi partida y puedan seguir adelante. Mientras mis ojos se van cerrando, mis memorias llegan a mí por última vez antes de partir de este mundo.

Después de que el Presidente me entregó mis documentos y las escrituras de la isla, Washington, Duke of York y yo regresamos a casa, y al llegar les dí la buena noticia a las chicas, a lo cual se alegraron mucho. Ahora la isla es mía y podré pasar el resto de mi vida junto a mi familia. El Presidente aceptó que me quede en Hawaii, a cambio de que, si alguna vez nos necesitaba para una guerra, estaríamos dispuestos a luchar. Pero primero, tuvimos que asistir a la ceremonia de rendición de Japón y Sakura Empire, el día 2 de septiembre de 1945. Después de la ceremonia, y poco antes de volver a la base, me enteré de que los altos mandos de Sakura Empire tratarán de deshacerse de los dos Shimakaze, ya que se quedaron sin presupuesto para seguirlos manteniendo, así que para evitar eso, me acerqué a ellos y les pedí que si podía comprarlos para ayudar un poco a Sakura Empire, y rápidamente aceptaron. Quizás no sirvan para la batalla, pero pueden ser un buen soporte para llevar y traer suministros a la base.

Poco tiempo después, 5 días después de mi cumpleaños, me ascendieron a Almirante. Después de eso, todo volvió a la normalidad, y mientras tanto, podríamos disfrutar del descanso en un mundo pacífico y tranquilo. Sin embargo, Estados Unidos estaba pasando por una fuerte crisis económica debido a las secuelas de la guerra y la falta de empleos por las mismas razones, y solicitaron mi apoyo, llamándome que vaya de emergencia a la Casa Blanca, y la razón era para vender a algunas de las chicas como chatarra.

Al principio me negué rotundamente, ya que yo considero a las 250 chicas barco que tengo, incluidas mis hijas, como mi familia, y la familia no se vende. Entonces, el Presidente me amenazó con sacarme de la isla y llevarse a las chicas a la fuerza, y me dió 24 horas para decidir a quién iba a vender, y mientras pensaba en eso, el Presidente me cedió una de las habitaciones de la Casa Blanca para que pueda pasar la noche y decidir a quién iba a vender. Estaba desesperado, y no sabía qué hacer, hasta que Enterprise se acercó y dijo.

- Mi amor, si quieres, yo ofrezco mis piezas para que las vendan como chatarra para que así el país pueda recuperarse un poco. -

- ¡No! - contesté rápidamente. - ¡Tú eres la primera esposa con la que me casé y la portaaviones más poderosa de toda la flota! ¡Has pasado por muchas cosas como para que termines en un depósito de chatarra, así que no voy a venderte! -

Enterprise se acerca para acariciar mi mejilla con suavidad, diciendo.

- Mi amor, yo ya cumplí con mi deber en este mundo. Tú y yo hemos traído la paz y logramos vencer a las Sirenas, así que eso es suficiente para mí. También, me alegra mucho haberte conocido y te agradezco mucho por hacerme muy feliz siendo madre, así que no estarás del todo solo, porque mi legado siempre estará contigo. -

- ¡Pero no es lo mismo, Enterprise! ¡Tú eres mi esposa y te amo! ¡Yo no quiero perderte así, ni siquiera en batalla podría tolerar que te hagan daño! -

Enterprise me mira fijamente a los ojos y responde.

- Ouryuu... Hornet me está esperando, así que déjame ir con ella, por favor. Yo también te amo, pero el país nos necesita, y debemos librar esta batalla. -

- En ese caso, yo también venderé mis piezas. Después de todo, yo también quiero reunirme con Hornet. - dice Yorktown mientras se acerca a nosotros.

- ¡¿Tú también, Yorktown?! ¡Por favor, no me hagan ésto! - decía mientras las lágrimas no dejaban de salir.

- No llores, cariño. - dice Yorktown mientras me acaricia la cabeza. - el país nos necesita y debemos ayudarlo a levantarse de la crisis por la que están pasando. No te preocupes por nosotras, las tres siempre te estaremos cuidando y nunca te dejaremos solo. -

Enterprise y Yorktown se acercaron para abrazarme, mientras yo no dejaba de llorar. En eso, alguien se acercaba por detrás de nosotros y dijo.

- Disculpen por la interrupción pero, no podía tolerar una escena así, por lo que puedo darles una sugerencia. -

- ¿Y quién es usted? - pregunta Yorktown.

- Mi nombre es Wernher Von Braun y soy ingeniero naval. Supuse que el Almirante no se iba a deshacer de ninguna de las chicas barco que construyó o rescató, así que he desarrollado una forma de retirar sus piezas mecánicas sin dolor. -

- ¿Ah sí? - pregunta Enterprise.

- Sí. Pero el problema es que la parte humanoide de las chicas barco a las que se les retira su parte mecánica durará temporalmente, debido a que el Wisdom Cube de la parte humanoide de las chicas solo duraría poco tiempo, y cuando su energía se haya agotado, la chica vuelve a ser un cubo vacío y sin energía, lo que podríamos decir que estaría muerta. -

Al escuchar eso, traté de dejar de llorar y calmarme para preguntarle al ingeniero.

- Y dime, ¿Cuántos años más podrían durar? -

- No lo sé, pero haré todo lo posible para que puedan durar varios años. Después de todo, puedo entender que no quiere perder a su familia, pero el país necesita recuperarse de la crisis económica por la que está pasando. -

Entonces, Enterprise se acerca y me dijo.

- Ouryuu, es mejor que tomemos esa opción. Aunque dure un poco más de tiempo, pero al menos mis piezas servirán de algo, así que deja que venda mis piezas, por favor. -

No podía tolerar que las chicas que tanto amaba con todo mi corazón, pero si no hago lo que el Presidente me pidió, entonces hará que se lleven a todas las chicas a la fuerza, así que con todo el dolor de mi corazón, contesté.

- Está bien... Pero haz todo lo posible para que duren por mucho más tiempo. -

El ingeniero naval se acercó, me tocó el hombro y dijo.

- Sé y entiendo que debe ser doloroso que vaya a perder a su familia después de todo lo que pasaron, y a nombre del Presidente y de todo Estados Unidos le ofrezco disculpas por ésto. Pero aún así, las chicas que tanto amó estarán con usted por unos cuantos años más.-

- ¡Así es! - dice Enterprise. - Además, no estarás solo, porque nuestro legado siempre estará contigo. -

- De acuerdo. - respondí. - Entonces procede con el desmantelamiento de Enterprise y Yorktown. - decía mientras bajaba la cabeza y apretaba los puños con fuerza.

- Muy bien. - contesta el ingeniero. - Y no se preocupe, almirante. Yo haré todo lo posible para que todas las chicas que vendan sus piezas reciban la Medalla de Honor de sus respectivos países. -

Quizás, la Medalla de Honor sea la máxima condecoración que puede recibir un militar o marino, pero... ¿De qué sirve una medalla, si mi familia tiene que sacrificarse para recibirla? Solo es una pieza de metal que tarde o temprano se oxidará, pero la familia es irremplazable, y aunque no sea mi familia de sangre, me duele perderlas porque he formado un vínculo especial con todas ellas. En fin, cuando volvimos a casa, Enterprise y Yorktown fueron con el ingeniero a que separen sus partes mecánicas. Mientras tanto, tenía que esperar en la oficina, donde Shimakaze me estaba esperando, ya que era mi secretaria en ese momento. Después de tres horas aproximadamente, recibí una llamada telefónica, y era el ingeniero Braun que me dijo que la operación fue un éxito y que las chicas estaban fuera de peligro.

- Afortunadamente, logramos extraer toda la energía de los Wisdom Cube de las partes mecánicas de ambas chicas, la logramos implantar en sus partes humanas correspondientes, y el proceso salió bien y sin incidentes. - dijo Braun.

- Entiendo. - contesté. - ¿Y cuanto tiempo durarán, exactamente? -

- No lo sé con certeza, pero le aseguro que pueden durar de 8 a 10 años. Eso sí, mientras menos actividades hagan, menos energía gastan y más tiempo durarían. Ellas ya saben de eso, y por eso aceptaron quedarse en silla de ruedas. -

- Ya veo. Entonces voy a hacer que no hagan casi nada para que duren más tiempo. -

- Tampoco hay que llegar a esos extremos. Las chicas pueden tener una vida normal, aunque ya no serán capaces de ir al campo de batalla, obviamente, pero al menos podrán pasar más tiempo con sus hijas. -

- Eso sí, y sobre todo Enterprise, que estaba más tiempo con las misiones que con su hija. ¿Y cuando podré ir por ellas? -

- Ambas ya fueron dadas de alta, así que puede ir por ellas cuando quiera. -

- De acuerdo. -

Antes de ir al hospital por las chicas, fui a la guardería por Enterprise Lily y Yorktown Lily para que me ayuden ya que sus madres saldrían en silla de ruedas. Al llegar, hablé con mis hijas diciendo lo siguiente.

- Escuchen. Mamá Enterprise y mamá Yorktown tuvieron que entregar sus piezas de barco a Estados Unidos ya que el país estaba teniendo problemas de dinero, así que el Presidente Truman me pidió que vendiera a algunas de las chicas pero yo no quise ya que las considero a todas por igual como mi familia, pero sus madres ofrecieron sus piezas mecánicas para ayudar un poco para que el país se recupere económicamente, y aunque el ingeniero que separó las partes mecánicas de sus madres garantizó que durarían unos cuantos años más, tarde o temprano ya no estarán con nosotros. ¿Entienden? -

- Yo sí lo entendí, papá. - dice Yorktown Lily. - Y aunque mi mamá ya no esté conmigo en unos años, por lo menos me alegró muchísimo que pueda estar unos cuantos años más. -

- Yo también entendí la situación, papá. - responde Enterprise Lily. - Quizás vaya a extrañar a mi mamá cuando ya no esté, pero trataré de salir adelante, siempre y cuando tú estés conmigo. -

Le dí un fuerte abrazo a mis hijas, porque aceptaron con facilidad el hecho de que tarde o temprano perderían a sus madres, y tuvieron la madurez suficiente para aceptar que ambas morirían en unos años. Al salir de la guardería, fuimos al hospital por las chicas y las niñas llevaron a sus madres en silla de ruedas hasta sus habitaciones correspondientes, y yo les ayudé a subir las escaleras hasta sus habitaciones. Sin embargo, Enterprise y Yorktown no fueron las únicas que vendieron sus partes mecánicas, sino que también, Arizona, Oklahoma, Langley, Lexington, Wasp, St. Louis, Astoria, Chicago, Houston, Northampton, Atlanta, Juneau, Hamman, Sims y Spence se ofrecieron para vender sus piezas ya que no era suficiente con lo que Enterprise y Yorktown vendieron de sus partes mecánicas, así que tuve que aceptar que el ingeniero Braun las opere. Pero Estados Unidos todavía no se recuperaba de su crisis económica, así que Laffey, Indianápolis y Helena se acercaron para pedirme autorización para que separen sus piezas de barco, y me negué rápidamente diciendo.

- ¡Ustedes no pueden vender sus partes mecánicas! ¡Las tres son muy valiosas para mí, y no puedo aceptar que vendan sus piezas después de todo el trabajo y esfuerzo que han hecho! -

- Nosotras ya cumplimos con nuestro deber, almirante. - dice Helena. - Ahora nosotras podemos descansar en paz, sabiendo que el mundo está sin guerras. -

- Y si aún quiere conservar algo de lo que hemos dejado atrás, ¿Por qué no se casa con nosotras? - dice Laffey.

- Quizás mi hermana se moleste por mi decisión de vender mis piezas, pero estoy segura de que mi futura hija pueda ayudar a superar esa pérdida. - dice Indianápolis.

Después de pensarlo por un momento, decidí aceptar, y aunque pierda a unas unidades tan valiosas, estoy seguro de que su legado continuará lo que dejaron pendiente. Después de un par de días, nacieron Laffey Lily, Indianápolis Lily y Helena Lily. Cuando Portland se enteró de que era tía, me contaron que su sangre salió a chorros de su nariz y se desmayó. Lo único que no quise vender fueron los radares de Helena y los instalé en mi hija, para que así pueda tener una herencia digna de su madre. Ese es el único componente antiguo que quedó de las chicas. En el caso del resto de mis hijas, se modernizaron con sistemas de intercepción de misiles y con cañones menos grandes pero con una gran precisión entre la década de los 90 y principios de la década del 2000.

No solo Estados Unidos sufría una crisis económica post guerra, sino que Inglaterra, Japón y Alemania también tenían problemas económicos, así que solicitaron que vendiera a algunas de las chicas para poder recuperar su economía, y en el caso de Inglaterra, se ofrecieron Dorsetshire, Exter, Hermes, Prince of Wales, Repulse y Hood. Aún recuerdo la manera en que lo hicieron.

Era de noche, y estaba organizando papeles en sus respectivas carpetas con ayuda de Shimakaze, cuando entran Dorsetshire, Exter, Hermes, Prince of Wales, Repulse y Hood para decirme que se ofrecieron para vender sus partes mecánicas para recuperar la economía de Inglaterra, por una fuerte subida en el precio del mantenimiento y por las refacciones de los barcos de guerra que sobrevivieron.

- Almirante. - dice Prince of Wales con voz firme. - Fue un honor haber peleado a su lado y restaurar la paz en los océanos. Ahora, nos corresponde una última misión, la cuál es salvar la economía de Inglaterra, y nosotras decidimos sacrificarnos para dicha tarea. Si vender nuestras partes mecánicas significa morir, entonces que sea una muerte digna. Y no se preocupe por mí, no es necesario tener un legado que pueda suplantar mi ausencia. -

- Nosotras también opinamos lo mismo. - Dicen Dorsetshire, Exter y Hermes. La única que se quedó callada fue Hood.

No sabía qué hacer. Mi corazón no podía soportar tantas pérdidas de unidades tan valiosas. En eso, Hood se acerca para abrazarme, diciendo.

- Mi señor, entiendo que nuestra pérdida sea muy dolorosa para usted, porque sé que nos aprecia mucho, y para compensar ese afecto, me gustaría casarme con usted para devolver ese amor que nos está dando, aunque sea por unos cuantos años más. -

- ¿Estás segura, Hood? - Pregunta Prince of Wales.

- Sí. Y además, yo quisiera dejar una herencia de lo que alguna vez fui. Mis superiores me creían indestructible, imparable, incomparable... Hasta que Bismarck demostró lo contrario al hundirme. Yo quiero que mi legado continúe siendo el orgullo de la Royal Navy, así que por eso me casaré con el almirante. -

Repulse también se acercó para abrazarme, diciendo.

- Al principio quedé impresionada cuando me propusiste matrimonio, pero ahora me siento muy feliz al haber tenido una hija y poder convivir con ella junto a mi hermana Renown. Por eso, no llores, cariño, porque aunque ya no esté contigo físicamente, siempre permaneceré a tu lado hasta el final, así que sonríe como lo hago yo. -

Después de eso, acepté que las chicas sean desmanteladas, aunque antes de eso me casé con Hood y tuvimos una hija pocos días después. Pero, nuestra hija tenía un comportamiento muy diferente a comparación de su madre. Para empezar, era grosera, mal hablada y vulgar. Todo lo contrario a Hood. En eso, mi esposa se acerca y con vergüenza me dice.

- Me disculpo que nuestra hija haya salido así. Yo era así cuando iniciaba en la Marina Británica, ya que me construyeron y ensamblaron en Escocia, y se me quedó el acento, la actitud y las costumbres de los obreros e ingenieros que me crearon. Por eso yo hablaba así y también tenía la costumbre de tomar cerveza y hacer escándalo cuando me emborrachaba. Pero cuando me enlisté en la Marina Británica, Queen Elizabeth se encargó de corregirme para ser una dama de la alta sociedad, al punto de que incluso me cambió el uniforme. -

- Ya veo. -

- Además, la razón verdadera por la que Bismarck me hundió fue porque me estaba siguiendo y eso me hizo enfurecer al punto de que empecé a insultarla. -

- ¿Ah sí? -

- Sí... - contesta avergonzada.

- Bueno, pero al menos tu hija heredó algo de tí, ¿No es así? -

- ¡Pero no quería que herede ESO! -

Además de que Inglaterra y Estados Unidos pasaban por problemas económicos, Alemania y Japón resultaron peor de afectados, al punto de que, en una ocasión, recibí una llamada por parte de la base principal de Iron Blood para solicitarme que venda unas cuantas unidades para recuperar su economía. Además de que quedó dividida entre las potencias aliadas, sus suministros se cortaron cuando tomaron las regiones de Renania y Amrum. Y aunque me duela en el alma volver a perder unidades tan valiosas, tenía que soportar sus pérdidas. Cuando las chicas se enteraron de la situación por la que estaba pasando Alemania, Tirpitz, Scharnhorst, Gneisenau, Graf Spee, Köingsberg, Köln, Z1 y Z2 se ofrecieron para vender sus piezas para compensar lo que la Alemania Nazi hizo en la guerra.

- Entiendo que puede ser dolorosa nuestra pérdida para usted, Lord Admiral. - dice Tirpitz. - Pero no se preocupe. Si tiene este recuerdo en su memoria, siempre estaré con usted. -

Tirpitz se acercó a mí, y nos besamos apasionadamente. Las demás chicas quedaron impresionadas por lo que Tirpitz hizo, y después de varios segundos nos separamos.

- Con eso es suficiente. - dice Tirpitz. - Ésto servirá para que pueda tener un recuerdo de mi presencia aquí. No es necesario tener descendencia, porque no me gustaría que mi legado herede los pecados de mi pasado. -

- No digas eso, Tirpitz. - contesté. - Hay chicas que tuvieron un pasado similar o peor al tuyo, y aún así encontraron la felicidad al formar una familia conmigo. Hood, Enterprise, Yorktown, Taihou y Jun'you son claros ejemplos de eso. -

- Eso lo sé, pero ésta es mi última decisión, así que no puedo decir nada más. -

Con lágrimas en los ojos, acepté que las chicas sean desmanteladas.

- Vaya... Eso fue... Intenso. - dice Graf Spee. - Bueno, lo que yo iba a decir, era que cuide mucho a mi ältere Schwester en mi lugar. Quizás se ponga triste cuando ya no esté en unos años, pero por eso quisiera que esté con ella en ese momento. -

- De acuerdo, Graf Spee. - contesté. - Yo me encargaré de cuidar a Deutschland en tu lugar. -

Y así, las chicas fueron con el ingeniero Braun para que separen sus partes mecánicas. Pero lo que más recuerdo, y aún me duele en el alma, fue cuando la Marina Japonesa me pidió que vendiera a algunas de las chicas para poder recuperar la economía de Japón después de los ataques con las bombas atómicas. En eso, Ise, Taihou, Furutaka, Kako, Aoba, Kisaragi y Atago se ofrecieron para vender sus piezas, en compensación por todo lo que pasó en la guerra. Al principio me negué rápidamente, porque no quería perder a una unidad tan valiosa como Taihou, ni tampoco quería perder a mi querida hermana Atago, a lo que ésta última me respondió.

- Yo tampoco quería perderte, pequeño hermanito, pero el país nos necesita y debemos cumplir con nuestro deber. Además, debemos honrar la memoria de Yamato y seguir su ejemplo, cumpliendo con nuestro código samurai. -

Atago se acerca para darme un abrazo, diciendo.

- Sé que te vas a negar por lo que voy a decir, pero quisiera casarme contigo para que nuestro legado continúe con lo que dejé en la Tierra. Quiero que nuestra hija vaya a llenar el vacío que voy a dejar al ausentarme en unos años, para que Takao y tú no se sientan solos cuando yo ya no esté. No somos hermanos de sangre, por lo que no debe de haber problema si me caso contigo. Sé y agradezco mucho que me consideres como tu hermana, pero quiero que aceptes mi propuesta, por favor. -

Aunque por dentro estaba destrozado por la inminente pérdida de mi hermana Atago, acepté casarme con ella y también acepté que sean desmanteladas. Taihou también se acercó para pedirle a Atago que deje que la abrace por un momento, y aceptó. Taihou puso mi cabeza entre sus grandes y suaves pechos para abrazarme con fuerza, para intentar consolarme. Yo también la abracé, rompiendo en llanto. Taihou acariciaba suavemente mi cabeza, diciendo que todo estará bien, y que debería seguir adelante, a pesar de que en unos años no estará.

Han pasado dos semanas desde que Atago y las demás fueron desmanteladas, y debido a eso me sentía cada vez más triste, al punto de que empecé a descuidar un poco mis labores y mi propia salud. Me quedaba más tiempo encerrado en la oficina y estaba acumulando trabajo de manera constante, hasta que, en una noche, alguien llamaba a la puerta. No quería atender, pero la voz que estaba al otro lado me hizo reaccionar. Era Illustrious y dijo.

- Señor almirante... por favor, déjeme pasar. Quisiera hablar con usted de algo muy importante. -

No sé por qué, pero la presencia de Illustrious era una señal de algo, así que la dejé pasar. Cuando entró, rápidamente se abalanzó para abrazarme, diciendo.

- Yo entiendo la situación por la que está pasando, almirante. Y es comprensible porque, en unos años perdería a unas unidades tan valiosas que las consideraba como su familia. Puedo ver a través de sus ojos que su corazón está rodeado de una profunda oscuridad. Después de todo, puedo entender cómo se siente. Yo estaría igual si perdiera a Unicorn. -

Illustrious toma mi cabeza, y mirándome a los ojos me dice de manera poética.

- Almirante, yo quiero ser la luz que guíe su corazón para liberarlo de la oscuridad que lo rodea. La Santa Luz que puedo emanar hará que su corazón pueda sentir la calidez que lo caracteriza una vez más. Por favor, mi señor, permíteme casarme con usted. -

Las palabras de Illustrious hicieron un impacto en mi corazón tal, que sentía que la pesada carga que estaba sobre mí se iba desvanecido. Llorando, le dije a Illustrious que sí, y de inmediato nos besamos con tanto amor que no pensaba que me sentiría así desde que me casé con Enterprise. Pocos días después, nació nuestra hija, e Illustrious mencionó.

- Este pequeño rayo de luz iluminará nuestra vida de ahora en adelante, y juntos la cuidaremos con mucho amor. -

Cuando Unicorn se enteró de que era tía, quedó impactada y se emocionó tanto que rápidamente fueron a jugar a la orilla de la playa, mientras nosotros las cuidabamos. Más tarde, en la noche, estaba terminando de guardar los papeles que tenía pendientes debido a mi descuido tiempo atrás, cuando Unicorn llama a la puerta, diciendo.

- Hermano... ¿Estás ahí?... -

- Aquí estoy, Unicorn. Enseguida salgo. -

Tras guardar la carpeta que tenía sosteniendo en su lugar, salí a recibir a Unicorn, diciendo.

- ¿Qué pasó, Unicorn? ¿Tu sobrina está bien? -

- Ella está bien, y está durmiendo en mi habitación junto conmigo, pero no venía a eso... -

- ¿Entonces? ¿De qué te gustaría hablar? -

Unicorn no dijo nada y solo entró a la oficina, cabizbaja. Una vez dentro, cerró la puerta con llave, y dijo.

- Hermano... Escuché de Illustrious-neechan que se casó contigo porque estabas pasando por un momento muy difícil, y para ayudarte a vencer esa depresión, decidió casarse contigo... -

- Bueno... Eso es verdad. -

De pronto, Unicorn se abalanza sobre mí para tumbarme al suelo, y se sentó encima de mí, diciendo.

- ¡En ese caso, yo también quiero casarme contigo! ¡Quiero sentir la misma felicidad que siente mi hermana por tener una hija! ¡Por favor, Ouryuu! ¡Cásate conmigo! -

Me quedé impresionado. No solo por la manera en que lo dijo, sino porque no podía casarme con mi hermana, y mucho menos por ser una niña.

- ¡No podemos casarnos, Unicorn! ¡Después de todo, eres mi hermana pequeña, y además se vería mal si me caso con una niña! -

- Recuerda que no soy una humana, Ouryuu. Y además, la edad es solo un número, ¡Y lo que realmente importa es que nos amemos de verdad! ¡Yo te amo, Ouryuu, y quiero casarme contigo! -

Seguido de eso, Unicorn me besa, y su lengua recorría la mía constantemente. En eso, Unicorn comienza a desvestirse y dijo.

- ¡Por favor, Ouryuu! ¡Hazme tuya! -

A pesar de que mi mente no quería hacerlo, mi cuerpo decía todo lo contrario. Unicorn tomó la iniciativa y empezamos a tener sexo en la oficina. Quizás tenga razón en lo que dice, y no debería de verla como una niña, sino que su cuerpo se asemeja al de una, y al verla con más detalle, puedo notar que su aspecto sería el de una mujer en desarrollo, así que seguimos haciendo el amor hasta quedar cansados. Al terminar, Unicorn decía que le dolía la cintura, pero se sintió tan bien que no sentía dolor. Después de eso, nos casamos y días más tarde nació nuestra hija. Lo que me sorprendió fue que, al cabo de unas cuantas semanas, el cuerpo de Unicorn se desarrolló y creció hasta casi parecerse a Illustrious. ¿Será acaso que el cuerpo de Unicorn logró desarrollarse por haber tenido sexo con ella y porque nació nuestra hija?... No podía creerlo.

Así como Atago y Unicorn se casaron conmigo a pesar de que las consideraba como mis hermanas, seguramente Belfast quiera hacer lo mismo, y efectivamente, a los pocos días fue a la oficina, y dijo.

- Ouryuu, ¿Puedo hablar contigo? -

- Creo suponer a qué vienes, y creo que no puedo verte como una esposa, ya que, después de todo, aún te considero como mi madre. -

- Eso ya lo sé, y me alegra mucho que me consideres así, pero pienso que yo puedo darte el amor que necesitas. Después de todo, vas a sentir un gran vacío cuando tus esposas desaparezcan, ¿Verdad? Y a pesar de que ahora tienes a la señorita Illustrious y a Unicorn, creo que te hará falta algo de amor maternal, y yo soy la única que puede dártelo, así que pienso que sería una buena idea si nos casamos, ¿No crees? -

Quizás Belfast tenga razón. Ella siempre estaba ahí cuando más la necesitaba. Además, dentro de unos años perdería a Enterprise y Yorktown, así que necesitaría a alguien que me ayude a superar esas pérdidas, así que acepté casarme con ella. Y a pesar de que no puedo considerarla como mi madre, en ocasiones la seguía llamando mamá, y a ella no le molestaba.

No solo recuerdo buenos momentos. Aún recuerdo con mucho dolor cuando las chicas que vendieron sus partes mecánicas desaparecieron para siempre. Las primeras en irse fueron Ise, Furutaka, Kako, Aoba, Kisaragi, Hermes, Köingsberg, Köln, Scharnhorst, Gneisenau, Z1, Z2, Dorsetshire, Exter, Oklahoma, Langley, Laffey, Lexington, Wasp, St. Louis, Astoria, Chicago, Houston, Northampton, Atlanta, Juneau, Hamman, Sims y Spence. Las chicas alcanzaron a despedirse de mi mí por última vez, y una por una fueron desapareciendo hasta que en su lugar se quedaron cubos vacíos y sin energía. Para ésto, ya habían pasado 5 años desde que fueron desmanteladas. El año siguiente fue muy difícil para mí, ya que en ese año se fueron Arizona, Helena Indianápolis, Atago, Tirpitz, Graf Spee y Prince of Wales. La primera en irse fue Arizona, que estaba sentada a la orilla del muelle, y al ver que su cuerpo empezó a brillar, dijo.

- Me alegra mucho que haya venido a presenciar mi partida. Eso significa mucho para mí. Y ahora... Puedo irme en paz... Sabiendo que el almirante... Se preocupó por mí... Hasta el final... -

Tras decir eso, el cuerpo de Arizona desapareció por completo. Y como ella dijo, no debo de estar triste por su ausencia, pero aún así me siento mal por ella. Al día siguiente, Helena fue a mi oficina para despedirse de mí adecuadamente.

- Almirante. - dice Helena. - Quisiera agradecerle por haberme dado la oportunidad de concebir a una hermosa hija, y que encima heredó un componente mío para que pueda continuar con lo que dejaré pendiente. Nunca pensé que encontraría tanta utilidad en una unidad tan débil como yo. -

- No digas eso, Helena. No solo fuiste útil por tu radar único, sino que, al igual que las demás, yo te considero como parte de mi familia, y perderte así me duele. Y por favor, no digas que eres débil, porque no es así. Para mí, todas son iguales, sin importar las habilidades o componentes únicos que tengan, todas son de gran utilidad para mí. -

- Vaya... Entonces, me siento muy feliz por haber conocido a una persona tan amable como usted... -

Poco a poco, el cuerpo de Helena empezó a desaparecer, y sus últimas palabras fueron.

- Muchas gracias... Por confiar en mí, y por haberme... Hecho muy feliz... -

Pocos días más tarde, siguió Prince of Wales, la cuál organizó una ceremonia de despedida, al ver que su muerte estaba cerca. En eso, los cuerpos de Hood y Repulse también empezaron a brillar, así que aprovecharon la ocasión para despedirse adecuadamente de todos nosotros.

- Amigas mías de la Alianza. - dice Prince of Wales. - Ha sido un honor haber peleado a su lado, y les agradezco a todas por haber trabajado juntas la paz a este mundo. Más ahora es tiempo de irme, y les pido que no lloren mi ausencia. Quiero que se mantengan firmes y sigan adelante una vez que deje este mundo. Que Dios y la Reina las bendigan a todas. -

Al terminar su discurso, Prince of Wales desapareció, y ahora era el turno de Repulse para hablar.

- Quizás yo no pueda decir un discurso así como el de Prince of Wales, pero las pocas palabras que puedo decir vienen de mi corazón. Quiero agradecer a mi familia por haberme hecho tan feliz, y a mis amigas porque juntas logramos traer la paz al mundo. Ahora puedo irme tranquila, sabiendo que mi hermana Renown y mi hija pueden vivir en un mundo sin guerras. Lo único que puedo decir, es que las amo a todas. -

Cuando Repulse desapareció, Renown empezó a llorar, y Repulse Lily se acercó para consolar a su tía, diciendo.

- No llores, tía. Mamá ya está en un lugar mejor. Debemos seguir adelante sin ella. -

La última en hablar fue Hood, y sus últimas palabras fueron.

- Quisiera agradecer al almirante por haberme rescatado del abismo marino cuando Bismarck me hundió, y ese hecho nunca lo olvidaré. Ahora, ha llegado el momento de partir para reunirme con mis ancestros y con mis creadores. Por favor, les pido que no lloren mi ausencia, y sigan adelante en sus vidas. También quiero agradecer al almirante por haber dejado un legado que continuará siendo el orgullo de la Royal Navy. Lo último que puedo decir, es que me dió gusto estar en la Alianza, y ahora puedo irme tranquila sabiendo que el mundo está en paz. -

Tras decir eso, Hood desapareció, y Hood Lily se levantó de su silla, sacó la gaita de su madre y comenzó a tocar Amazing Grace, mientras las lágrimas salían de su rostro. Al terminar, dijo.

- En una ocasión, mi má' me dijo, que cuando ella o mi pá' estiren la pata, yo tenía que tocar esta rola para honrar su memoria. Ahora entiendo que tenía razón. Ya me siento más tranquila, y perdón por haberlo hecho si les molestó. -

- Para nada, hija. - contesté. - Está bien que lo hayas hecho, para que así tu madre pueda descansar en paz. -

Más tarde, esa noche, estaba en la oficina reflexionando sobre que debería superar las pérdidas de las chicas a pesar de que aún duele mucho el hecho de que se hayan ido, cuando de pronto llaman a la puerta. En eso, entran Tirpitz y Graf Spee, cuyos cuerpos estaban brillando, y detrás de ellas venía Deutschland que tenía una expresión de tristeza, al ver que su hermana está por desaparecer.

- Lord Admiral. - dice Tirpitz con voz firme. - Ha llegado el momento. Fue un honor haber sido parte de la Alianza a pesar de las atrocidades que nuestra nación le hizo al mundo. Solo espero, que la siguiente generación de la Keiegsmarine alemana no cometa los mismos errores del pasado, y solo espero que ellas serán la diferencia para evitar otra guerra. -

Tirpitz dió unos pasos hacia atrás para hacer el saludo que hacían los nazis, diciendo con una sonrisa.

- ¡Hail Ouryuu! -

El cuerpo de Tirpitz empezó a desaparecer, y lo último que pude ver de ella son unas lágrimas de felicidad. Ahora ella y Bismarck podrán estar juntas por la eternidad. Mientras tanto, Graf Spee y Deutschland se estaban despidiendo, y lo último que pude escuchar de Graf Spee fue lo siguiente.

- Por favor, ältere Schwester... No llores por mí. Yo hice ésto por voluntad propia, porque quiero que tú salgas adelante y seas alguien mejor en la vida. Y por favor, deja de maltratar y molestar al almirante como acostumbras. Él es una buena persona, y no merece que lo trates así después de todo por lo que ha pasado. -

- Está bien, Spee... Lo haré por tí. - responde Deutschland entre sollozos.

- Qué bueno... Eso hace... Que pueda irme tranquila... - luego de eso, Graf Spee se dirigió a mí, diciendo mientras su cuerpo se desvanecía. - Almirante... Le encargo mucho a mi ältere Schwester, por favor. Dele todo el amor que le hará falta ahora que ya no esté. Cuídense mucho y gracias por todo. -

Tras decir eso, su cuerpo desapareció, dejando en su lugar un cubo sin energía y sus enormes garras que tenía. Deutschland empezó a llorar y me acerqué a ella para intentar consolarla, pero repentinamente me abraza, rompiendo en llanto. Después de todo, puedo comprender cómo se siente, ya que es muy difícil perder a una hermana. Y hablando de hermanas, aún recuerdo el día en que Atago nos dejó.

6 meses después de la desaparición de Graf Spee y Tirpitz, el cuerpo de Taihou estaba llegando a su límite, por lo que era hora de la despedida. Taihou me pidió que si fuéramos a la vez playa, y acepté sin dudarlo. Al llegar, nos acercamos a la orilla, y una vez ahí, me decía mientras me entregaba su adorno que tenía en la cabeza.

- Ouryuu... Quisiera darte las gracias por haberme rescatado junto con Jun'you ese día, y por habernos aceptado en la Alianza, a pesar del daño que causamos en aquella batalla. Y ahora que formé una familia contigo, me siento muy feliz. Quizás nuestra hija llore mi ausencia ahora que ya no voy a estar, pero confío en tí para que la ayudes a superar mi pérdida. -

Taihou voltea hacia el atardecer, y dijo.

- Vaya... Nunca pensé poder ver una puesta de sol así de hermosa... - seguido de eso, Taihou me mira a los ojos y me dice. - Mi amor, mi momento ha llegado. Mientras desaparezco, quiero que me beses, por favor. -

De inmediato, Taihou y yo nos besamos con tanto amor y pasión, hasta que el cuerpo de Taihou desapareció por completo, dejando en su lugar un Wisdom Cube sin energía.

Al día siguiente, Takao fue a mi oficina y me dijo que Atago estaba por desaparecer, y quería despedirse de mí, así que fuimos a verla. Takao me llevó a una zona en donde habían árboles de cerezo, y Atago estaba sentada debajo de uno de ellos, y su cuerpo estaba brillando cada vez más, y al verme pronunció sus últimas palabras antes de desaparecer.

- Estoy muy feliz... No solo porque cumplí con mi deber en la guerra, sino que cumplí con mi deber como hermana. Ahora puedo descansar en paz... Sabiendo que mi familia... Estará bien... -

Tras decir eso, Atago desapareció, y Takao cayó de rodillas al suelo, llorando, mientras yo me acercaba para intentar consolarla. Hasta las personas más fuertes tienen sus momentos de debilidad, y Takao es un claro ejemplo de eso.

8 meses después, recibí una carta por parte de Indianápolis, y decía que no quería despedirse como el resto, para no preocupar a Portland y evitar que salga afectada. De la única persona que se despidió fue de su hija. En la carta, me agradeció por haberla cuidado a ella y a su hermana, y me pidió que la cuide de ahora en adelante. Y a pesar de que traté de mantener en secreto la muerte de Indianápolis, parece ser que Portland ya lo descubrió, y ahora su comportamiento es inestable, y las chicas que la han visto afirman que ven en ella un severo caso de delirio, ya que afirmaba que Indianápolis seguía viva y que siempre estaba a su lado.

De todas las despedidas que he presenciado, las que aún me siguen doliendo en el fondo de mi corazón son cuando Enterprise y Yorktown desaparecieron para siempre.

4 años después de la desaparición de Atago, Yorktown Lily vino a la oficina en la noche mientras que yo estaba archivando los reportes de las comisiones más recientes, y al entrar me dió una noticia que no pensaba que llegaría, pero era inevitable.

- ¡Papá! ¡Mi mamá está muriendo, pero quiere que vayas a la playa para despedirse de tí! -

Sin pensarlo dos veces, dejé de inmediato los papeles en el escritorio y salí rápidamente de la oficina junto con mi hija para buscar a Yorktown en la playa. Al llegar, ella estaba contemplando el océano bajo la luz de las estrellas, y al acercarme, dijo.

- Puedo sentir la calma del océano. Puedo ver la claridad del agua. Ahora sé que todo el esfuerzo que hicimos mis hermanas y yo valió la pena, y ahora puedo irme en paz sabiendo que el mundo es un lugar seguro y pacífico. ¿No es así, Ouryuu?... -

- Así es, Yorktown. - contesté. - Todos cooperamos para que tengamos un mundo pacífico y libre de las Sirenas. - y tras decir eso, me acerqué y ambos nos abrazamos.

- Ouryuu... - dice Yorktown. - Muchas gracias por todo. Por haberme rescatado del fondo del mar, por haber cuidado a mi hermana Enterprise en su tratamiento y por haber rescatado a Hornet cuando estaba hundida. Gracias por confiar en nosotras para librar todas esas batallas a pesar de todo, y por habernos aceptado como tus esposas. -

- Yo también quiero darte las gracias, Yorktown, por hacerme muy feliz al haberme casado contigo y con tus hermanas y por haber ganado juntos la guerra en el Océano Pacífico contra la Red Axis y contra las Sirenas. -

Yorktown y yo comenzamos a besarnos, y al notar que su cuerpo estaba empezando a desaparecer, Yorktown dió unos pasos hacia atrás, llamó a su águila calva americana y subo últimas palabras fueron.

- Querida hija mía. Te hago entrega de esta águila que representa una prueba de mi existencia de este mundo. Y ahora que mi legado continuará con lo que dejaré pendiente, podré irme tranquila sabiendo que mi hija vivirá en un mundo mejor. Ouryuu... Hija mía... Los amo. -

Yorktown deja ir al águila, y cuando se posa sobre el brazo de nuestra hija, Yorktown había desaparecido, dejándonos solos y con el corazón hecho trizas, provocando que ambos rompieramos en llanto.

- Mamá... Nunca te olvidaré. - dice Yorktown Lily. - Yo voy a procurar continuar con tu legado, siendo el máximo orgullo de la nueva generación de barcos de la clase Yorktown. - seguido de eso, continúa llorando.

- Mi amor... Muchas gracias por todo. - dije. - Yo tampoco te olvidaré, y voy a cuidar a nuestra hija hasta el final. Puedes estar tranquila sabiendo que cumpliré con mi palabra. -

De todas las chicas barco que separaron sus piezas mecánicas para recuperar las economías de sus respectivos países, solo faltaba Enterprise, y aún hoy en día es la despedida que más me duele recordar

Pasaron dos años desde la desaparición de Yorktown, y estaba haciendo mis labores de siempre en la oficina temprano en la mañana, cuando alguien llamaba a la puerta.

- ¿Ouryuu? ¿Puedo pasar? - decía Enterprise.

Al entrar a la oficina, se me hacía extraño ver qué no estaba en su silla de ruedas, además de que no traía puesto su gabardina ni su gorro, y tras preguntarle, me respondió que sus prendas se las había dado a nuestra hija ayer como recuerdo, y que por hoy quería caminar como una persona normal, así que por eso dejó la silla de ruedas.

- Verás... - dice Enterprise. - La razón por la que vine es para saber si puedo trabajar contigo como secretaria por el día de hoy. Desde que nos conocimos, no he tenido la oportunidad de ser tu asistente personal, así que, al menos por hoy, déjame ser tu secretaria, por favor. -

Sin pensarlo dos veces, acepté su propuesta y alegremente empezó a trabajar. Estuvimos así por unas horas, y afortunadamente logramos terminar temprano, poco después del mediodía.

- Vaya... ¿Ya terminamos el trabajo tan pronto? - dice Enterprise.

- Bueno... - contesté. - Casi no había mucho trabajo, debido a que las misiones y las comisiones cambiaron mucho después de la guerra, así que por eso casi no hay nada que hacer. -

- Ya veo. Entonces, si aún tenemos tiempo libre, ¿Te gustaría pasar el resto de la tarde conmigo? Quisiera por lo menos pasar un día contigo como una persona normal, y no como un entrenamiento o por trabajo, sino que me gustaría hacer cosas normales, como pasear, ir a comer algo, ir juntos a las aguas termales, entre otras cosas. Así que, ¿Te gustaría ir a una cita conmigo? -

Yo tenía un extraño presentimiento de que algo pasaría con Enterprise, así que acepté pasar el tiempo con ella. Y así, Enterprise y yo salimos en lo que sería nuestra primera cita. Ambos la estábamos pasando muy bien. Visitamos una cafetería de estilo británico en donde tomamos un café capuchino con un pan, de ahí pasamos por el jardín de cerezos que fue plantado por las chicas de Sakura Empire para tener un recuerdo de su país, más tarde pasamos por un restaurante en donde servían comida estilo alemana. Al terminar de comer, mientras íbamos rumbo al muelle a contemplar la puesta de sol, Enterprise me dijo.

- Nunca pensé que podría tener una cita contigo así... Me siento muy afortunada porque separaron mi parte mecánica para así tener una cita contigo. -

- Bueno... Entonces debemos aprovechar este momento al máximo. Pero no digas que por solo no tener tus piezas de barco lograste tener una cita conmigo, porque aunque las tuvieras, haría lo posible para estar contigo más tiempo. -

- Tienes razón. Deberíamos divertirnos ahora que tenemos esta oportunidad, que quizás sea la única. Y además, no solo he logrado tener una cita contigo, sino que he pasado más tiempo con nuestra hija y he tenido más tiempo para jugar con ella. -

- Eso me alegra mucho. - le dije sonriendo.

Y así, Enterprise y yo seguimos recorriendo la isla mientras íbamos rumbo al muelle. Y cuando estaba empezando a atardecer, Enterprise y yo fuimos al muelle a contemplar la puesta del sol, y una vez ahí, me dijo.

- Ouryuu... Muchas gracias por haber pasado este tiempo contigo. Me hizo muy feliz estar contigo, tanto en el trabajo como en nuestra cita. -

- A mí también me dió mucho gusto pasar el tiempo contigo. Después de todo, lo merecías porque siempre te veía más centrada en ganar la guerra que en tener una vida normal como el resto de las chicas. -

- Ahora entiendo el por qué Prinz Eugen insistió en que nos casemos contigo, porque tú eres la única persona que nos pudo hacer felices de alguna manera, a pesar de que no somos humanas. Y por eso estoy muy agradecida con ella por haberme abierto los ojos y por haber encontrado la verdadera felicidad, a tu lado. -

- Yo también estoy agradecido con ella por haberme hecho tan feliz, al haber tenido una gran mujer como tú, y por lograr tener una enorme familia que consiguió llenar el vacío en mi corazón. -

- A mí también me alegra saber que pude llenar ese vacío, y lograr que consigas la paz interior, y eso me hace sentir mejor, al punto de que ya puedo irme tranquila, sabiendo que mi amado esposo ya es feliz. -

Quedé impactado ante sus palabras a lo que dije.

- Enterprise... ¿No me digas que...? -

- Así es, mi amor. Mi momento ha llegado. Es hora de reunirme con Hornet y Yorktown. -

Enterprise y yo nos abrazamos, y ambos empezamos a llorar.

- Yo sabía que este día llegaría... - dije entre sollozos. - Pero aún así, me duele en el alma que te vayas. Si te vas, me volveré a sentir solo, y no sé si mi corazón pueda soportarlo. -

- Yo sé que puedes salir adelante, y además no estarás solo, porque tienes que velar por el fruto de nuestro amor. -

El cuerpo de Enterprise empezó a brillar, mientras nos seguíamos abrazando fuertemente. En eso, mi esposa me pide que la bese, e inmediatamente lo hice. Así estuvimos por unos cuantos minutos hasta que el cuerpo de Enterprise brillaba cada vez más. Lentamente, empezó a desaparecer, y sus últimas palabras fueron.

- Muchas gracias, mi amor, por todo. Gracias por haberme cuidado cuando estaba en el hospital, gracias por ayudarme a reunirme con Hornet y Yorktown al rescatarlas del mar, gracias por haber depositado tu confianza en mí para ganar la guerra, gracias por haberme sacado del trance cuando estaba en mi forma Alter, gracias por casarte conmigo y por haber concebido a una hermana hija, gracias por dejarme ser tu secretaria, gracias por haber salido conmigo en nuestra primera y última cita, y sobre todo, gracias por haberme hecho muy feliz y por amarme. Todos estos recuerdos los llevaré por siempre en mi corazón. Te amo, Rubén, y nunca te olvidaré. -

Tras decir eso, su cuerpo desapareció por completo, dejando en su lugar un Wisdom Cube, cuya energía se fue apagando poco a poco, y cuando se apagó por completo, caí de rodillas al suelo, y hubo un momento de silencio hasta que...

- ¡¡¡¡ENTERPRISEEEEEEEEEEE!!!! -

En ese momento, rompí en llanto, y mis gritos de dolor se escucharon por toda la base. No sé cuánto tiempo estuve así, hasta que unos pequeños brazos me rodearon.

- Padre... - decía Enterprise Lily. - Madre ya está en el Cielo junto con mis tías Yorktown, Hornet y las demás. No hay que sentirnos tristes por ella, porque ahora será una estrella más del firmamento que nos estará cuidando hasta el final. -

Al voltear, ví que Enterprise Lily tenía puesto el gorro y la gabardina de su madre, y ambos nos abrazamos fuertemente, y al cabo de unos cuantos minutos, logré calmarme, y mi hija y yo regresamos a la base, no sin antes ver que tres aviones, un F2A Buffalo, F6F Hellcat y un F4F Wilcat volaban juntos y pasaron cerca de la base y volaron hasta perderse en el horizonte. Quizás, esa sea una señal en la que las tres hermanas de la clase Yorktown por fin están juntas, y ahora ocupan un lugar entre las estrellas.

También puedo recordar las batallas que he librado, mientras mi alma se separa lentamente de mi cuerpo. Solo puedo recordar con tristeza las batallas, fechas y unidades que quedaron dañadas o incapacitadas, ya que mi memoria está empezando a desvanecerse.

En la Guerra de Corea, de 1950 a 1953, San Diego quedó incapacitada por minas,

Nagato tuvo daños críticos por artillería costera, Mutsu quedó incapacitada por ataque aéreo con cohetes, y Giulio Cesare tuvo daños críticos por artillería costera. En la Guerra de Vietnam, de 1955 a 1975, Zara quedó incapacitada por ataque aéreo por cohetes, Admiral Hipper sufrió daños críticos por minas, Karlsruhe sufrió daños críticos por artillería costera, y Jean Bart quedó incapacitada por artillería costera. En la Guerra de los 6 días, del 5 al 10 de junio de 1967, Black Prince quedó con daños críticos por ataque aéreo con cohetes, Yat Sen quedó incapacitada por torpederos Egipcios, An Shan resultó incapacitada por artillería costera siria, y Cygnet quedó con daños críticos por destructores jordanos. La Guerra del Yom Kippur que duró del 6 al 25 de octubre de 1973, Cooper quedó con daños críticos por artillería costera siria, Princeton resultó incapacitada por minas acuaticas egipcias, Foxhound quedó con Daños Críticos por ataque aéreo sirio, y además de que perdió su sentido del olfato y su capacidad de rastreo, Bearn quedó incapacitada por destructores egipcios, y en la Guerra del Golfo, de 1990 a 1991, Hiyou quedó con Daños críticos por misiles, Isokaze quedó Inapacitada por jets irakíes, Carabinere, resultó Incapacitada por minas irakíes y Phoenix quedó con Daños críticos por artillería costera irakí. Quizás, la pérdida de mis esposas hizo que las chicas paguen el precio de los errores y descuidos, quedando gravemente dañadas o incapacitadas, por lo que me gustaría pedirle perdón a cada una de ellas, pero en mis condiciones actuales se me hace imposible.

Lo único que me queda es esperar mi inminente fin, mientras que Illustrious, Unicorn, Prinz Eugen, Ark Royal, Takao, Belfast, Renown, Mikasa, Warspite, Washington y Queen Elizabeth me seguían acompañando, mientras que las demás esperaban afuera. Mis párpados se hacen cada vez más pesados, y poco a poco estoy perdiendo de vista a mi familia. Solo me resta decir, que a pesar de todo lo malo que les he provocado, aún las seguiré amando con todo mi corazón. Muchas gracias a todas por hacerme feliz. Cuídense mucho. Adiós.

* A PARTIR DE ÉSTE PUNTO, EL AUTOR CUENTA EL RESTO DEL EPÍLOGO *

Y así, la vida del almirante Ouryuu llegó a su fin. Murió el 31 de octubre de 2020 a los 99 años por causas naturales, acostado en su cama, y en compañía de su familia. En la base, las banderas fueron bajadas a medio mástil y su familia organizó una ceremonia sencilla para honrar su memoria. Belfast pidió que sus restos sean sepultados en México, y que su tumba sea una especie de mausoleo, en donde colocarían los cubos sin energía alrededor, junto con las siguientes ofrendas que las chicas dejaron: la Raijinto de Yamato, el gorro de Enterprise, el sombrero y sostén de Hornet, la águila calva americana disecada de Yorktown, la gaita de Hood, la espada de Warspite, la corona de Queen Elizabeth, el adorno para la cabeza de Taihou, los guantes de Roon, el mandil de Belfast, entre otras ofrendas que las chicas dejaron en el mausoleo del almirante. Además, las potencias aliadas de Azur Lane le otorgaron las máximas condecoraciones. Por parte de la Unión Soviética recibió el título de Héroe de la Federación Rusa, de Francia recibió la Medalla de la legión de Honor por Charles de Gaulle, también recibió la Medalla de la Marina de Italia, también la Medalla de Héroe de la República Popular China, de Estados Unidos recibió la Medalla de Honor, el corazón púrpura y medalla de la Libertad, de Inglaterra recibió la Medalla Horatio Nelson de la Royal Navy, de Alemania recibió la Cruz de hierro de la Bundesmarine, y de Japón obtuvo la Medalla de la orden del Sol Naciente, la medalla del servicio naval en Okinawa, y la Orden Imperial de la Marina. La única cosa que fue heredada a uno de los descendientes de Ouryuu, fue el revólver que le dió el general Patton, y éste fue heredado por el hijo de Ouryuu III, Ouryuu IV, y años después, cuando Ouryuu IV empezó a trabajar para una compañía militar llamada Griffin Krueger, el revólver de su tatarabuelo fue modificado para convertirse en una Tactical Doll, o T-Doll.

Y así, termina la primera parte de esta saga. La continuación de esta historia es el Fanfic de Fire Emblem Heroes, llamado "La Leyenda del Invocador y los Héroes"