Capítulo 17

Tiempo a Solas

El doctor se alarmó al ver los niveles de la presión sanguínea de Kagome y le recomendó tomarse unas vacaciones de los niños. Por terrible que le pareciera la idea, Izayoi la secundó y le recomendó un par de semanas lejos de todos, donde se podría relajar y volver calmada y llena de energía. Kagome se iría a pasar un mes en un balneario, donde se vería con un terapista y practicaría yoga para embarazadas. Todo lo necesario para calmarla.

La noche antes, Inuyasha se esforzó en darle la mejor noche de su vida y creyó haberlo logrado, hasta que Kira despertó gritando "Kagome". Sus ojos se apagaron nuevamente y fue por la pequeña. Inuyasha la comprendía a la perfección. Hizo una prueba con Jusuke y a los 3 días se desesperó y se cansó de que lo llamara Inuyasha. Así que sabía que 3 años que Kagome había soportado, eran más que suficientes.

Inuyasha acarició sus mejillas y la besó con ternura en la punta de la nariz.

-Todo va a mejorar, mi amor…

-Los voy a extrañar tanto…

Inuyasha la rodeó con sus brazos. Al día siguiente, Inuyasha la llevó al balneario, donde después de mostrarle su habitación, se despidieron emotivamente. Estuvieron abrazados un largo rato, un mes era mucho tiempo sin verse.

-Te amo, cariño, no lo olvides…

-Yo también te amo…

Luego de varios besitos, se apartaron un poco, Jusuke la abrazó con el rostro rojo, Kagome sonrió y se sentó en la cama, el pequeño rodeó su cuello con sus bracitos.

-Te vas a portar bien con tu papi?

-Hai…

-Él también es bueno, Jusuke… pero no tiene tanta paciencia como yo…

Kagome vio sus mejillas húmedas.

-Hey, no quiero lágrimas… si lloras, yo también lloraré…

-Gomen…

Kagome sonrió y lo besó en la mejilla. Vio a Kira y abrió los brazos, la pequeña se subió a sus piernas y la abrazó.

-Kira, pórtate bien con tu papi, si?

-Hai… a donde vaz?

-Ya estoy aquí… me voy a quedar aquí y ustedes vuelven a casa.

Kira se quedó viéndola. Kagome le sonrió y la abrazó llenándola de tiernos besitos.

-Te amo, mi chiquita… quiero que sepas que mamá te ama…

Kira acarició las mejillas de Kagome, interrumpiendo el cauce de sus lágrimas.

-Podqué llodaz?

-Porque estoy triste, mi amor… voy a estar lejos de ustedes…

-Aizhitedu…

-Yo también te amo, mi amor…

Kagome la besó con ternura. Inuyasha volvió a abrazarla, y finalmente se marcharon.

-Tienes una familia hermosa…

-Lo sé…

-Hana Murasaki… mucho gusto…

-Kagome Kazami…

-Lo sé… soy tu terapista…

Kagome sonrió y se limpió el rostro.

-Ya los extraño…

-Los primeros días son los peores… pero ya verás cómo mejora todo…

Durante las sesiones, Hana comprendió que Kagome, al trabajar en la casa siempre estaba con los niños y que estaba muy apegada a ellos. Pasada una semana, Hana le prometió a Kagome una sorpresa. En medio de la sesión, levantó el teléfono y pidió que dejaran pasar a alguien. Al ver a Inuyasha, Kagome se olvidó de todo y brincó a sus brazos.

-Mi amor!

-Cariño… cómo estás?

Se saludaron con un tierno beso, Inuyasha acarició su vientre.

-Cómo van las cosas sin Kagome?

Inuyasha se rascó la cabeza nervioso.

-Ya le pediste ayuda a tu mamá.

-Er… sí… no soy muy dado a esto de quedarme solo con los niños…

Hana sonrió.

-Cómo están Jusuke y mi bebé?

-Jusuke está bien, a veces me dice que quiere que llegues pronto… Kira… no sé… me pregunta por ti y me pregunta por mamá.

-Izayoi?

-No, Mamá…

Kagome suspiró.

-Nunca lo ha hecho.

-Bien… aquí llegamos a donde quiero. Qué es lo que pasa con Kira?

-No lo podemos explicar…

-Inténtenlo…

-Kira aprendió a decir mamá, no a llamarme mamá… tan pronto aprendió a decir Kagome, no ha vuelto a llamarme de otra manera… y parece que ella me ha dividido… separó Kagome de Mamá y no sabemos qué imagen es la que tiene de mamá…

-Esto es un poco complejo…

-Mi madre es psicóloga infantil, ella dice que tendremos que esperar a que pueda razonar para comprender que las dos son una.

-Lo más probable…

-Pero… yo ya no lo soporto… por eso estoy aquí… primero que todo, creí que no tendría hijos, tengo a Kira y ya tiene 3 años y lo que… tal vez sea un capricho mío… pero me duele que no me reconozca como su madre…

-Y Jusuke? Lo han dejado fuera…

-Jusuke no es mi hijo… no lo puedo obligar a nada. Además, tenemos una buena relación.

-Así que básicamente todo se resume a que no le enseñaron que Kagome es mamá.

-Yo lo intentaba… pero era sólo yo…

-Y a ti, Inuyasha? Te llama por tu nombre?

-No… yo le enseñé que él es papá…

Hana asintió, guardó silencio un segundo.

-Kagome, no te puedo garantizar nada… pero sí te puedo ayudar a sobrellevar esa frustración… vamos a dejarlo hasta aquí, así pueden tener un momento a solas.

-Gracias…

Paseaban por los jardines tomados de las manos. Llegaron a un banco, donde Inuyasha se sentó a su lado.

-Luces hermosa, mi amor…

-Gracias, cariño…

-Te extraño mucho, mi amor… me da frío de noche…

Kagome sonrió.

-Por favor, quítate ese bigote, pareces un loco…

Inuyasha sonrió, acarició sus mejillas y sus labios.

-Me alegra verte sonreír otra vez…

-He logrado calmarme, la presión está estable…

-Alguna vez me perdonarás?

-Inu…

-Alguna vez me perdonarás todo el daño que te he hecho?

Kagome tomó su mano y la besó, la puso contra su vientre para que sintiera al bebé moverse.

-Una vez te dije que me has hecho mucho más feliz…

-Aún así…

Kagome lo besó con ternura, se recostó entre sus brazos.

-Sólo unos minutos…

-Todo el tiempo que quieras, mi amor…

………………………………

Sin embargo, cuando Kira comenzó a extrañarla de verdad, se pasaba todo el día recorriendo la casa, llorando y llamando a Kagome. Muchas veces, la mucama le decía a Inuyasha que Kira se negaba a salir del estudio o a bajarse de la cama. Inuyasha llamó a Hana y arreglaron un encuentro.

-Kagome… has progresado mucho aquí… yo quiero ver la realidad…

Se abrió la puerta y la pequeña entró corriendo hacia Kagome.

-Kira!!!

-Kagome!

La pequeña la abrazó, Kagome la llenó de besos.

-Cómo estás, mi amor?

-Tiztde…

-Triste? Por qué?

-Ven a caza… omegai…

-Aún no puedo, mi amor…

Kira se refugió en su pecho. Luego de varios minutos en los que se negó a separarse de Kagome, Hana le habló a Kagome.

-Siempre es así?

-No. Kira es muy cariñosa, pero muy independiente.

-Kira, puedes decirme quién es ella?

-Kagome.

-Así se llama… pero qué otra cosa?

Kira guardó silencio. Levantó la mirada y vio nuevamente a Kagome triste.

-Quién es mamá?

Kira no contestó, vio a Kagome.

-Soy yo… Kira, yo soy mamá…

Hana comprendió entonces que Kira o se negaba a comprender o simplemente no lo asociaba. Dieron la sesión por terminada, al salir, Kagome saludó a Inuyasha y caminaron juntos hasta el parqueo.

-En apenas unos minutos retrocediste días…

-No, Inu… estoy bien… estoy feliz de tener a mi bebé…

Kagome la llenó de besos.

-Es hora de irnos…

-Iie…

-Vamos, Kira… te amo… cuídala mucho, mi amor…

-Sabes que lo haré…

Inuyasha la cargó, Kira comenzó a llorar.

-Mejor me voy ahora…

Kagome se comenzó a alejar, sentía que se le desgarraba el alma al escuchar los gritos de la pequeña.

-MAMA!!! MAMA!!! MAMA!!!!

Kagome se dio vuelta, Kira corrió a ella y se abrazó a sus piernas.

-No me dejez mama! Omegai! Mama! Ven a caza!

-Kira…

Kagome se arrodilló para estar a su altura.

-Kira, cariño…

-Aizhiteduze, mama…

Kagome la abrazó con fuerza y la llenó de besos. Kira lloraba ya ronca de tanto gritar, Kagome la continuó abrazando. Fueron con Hana.

-Quiero irme a casa…

-Aún no estás lista…

-Hana, mis hijos me necesitan…

-Te puedes ir si quieres, esto no es una prisión… pero yo te recomiendo que te quedes… aún no estás lista…

Kagome vio a Kira entre sus brazos.

-Kira me llamó mamá…

-Es algo momentáneo.

Kagome besó a su pequeña en la cabeza.

-Está bien, me quedaré…

-Mama, no… mama ven a caza…

-En unos días más, mi amor…

Kagome la llevó al auto con Inuyasha, la pequeña se soltó. Kagome la acomodó en su asiento para bebés.

-Te prometo que pronto iré a casa.

-Mama…

-Sí, mi amor… soy mamá…

Kagome la besó con ternura.

-Adiós, mi amor…

Se despidió de Inuyasha y los vio salir.

-Lo hiciste bien, Kagome…

-Tres años, Hana… tres largos años…

-Una semana más… y estarás en casa con tus hijos.

Kagome asintió. Pero aquellos días fueron los más duros para Inuyasha. Estaba en la casa de Sesshoumaru, los niños jugaban.

-Y cuando vuelve Kagome?

-Mañana, gracias a Kami!

Rin sonrió.

-Debe ser algo difícil quedarte solo con ellos.

-Ni te lo imaginas. Pero lo importante es que Kagome logró calmarse y ya todo estará bien.

-No todo, Inuyasha… hay que buscar la manera de que Kira comprenda…

-Creo que ya lo hace… la última vez que vio a Kagome, la llamó mamá…

Rin sonrió.

-Entonces me alegro mucho.

Sesshoumaru rió.

-Debí haber ido con más frecuencia a tu casa para verte hacer lo imposible.

-No te burles, Sesshoumaru! Qué tal si yo hubiese colapsado también? O te olvidas que Maya también me rechazó?

-No es lo mismo…

-No, lo mío era peor. Maya no quería nada que ver conmigo.

Sesshoumaru la besó en la mejilla.

-Está bien, no he dicho nada.

Después de la cena, Inuyasha se marchó. Sesshoumaru preparó a las niñas para dormir, pero en lugar de irse a sus camas, fueron con Rin.

-Mama, un cuento…

-Un cuento?

-Madu cacdodito…

Rin sonrió y cargó a Sakura, la llenó de besos.

-Tú también quieres el de Maru, mi amor?

-Sí!

-Está bien… Erase una vez…

Sesshoumaru sonrió. Las niñas habían oído ese cuento un millón de veces y seguían pidiéndole que lo contara. Pero la historia terminó y no querían dormir.

-Otro cuento, mama…

-Canta!

Rin rió.

-Qué cante? Pero si yo no sé cantar.

-Mama canta bonito…

Sesshoumaru se sentó en la cama y abrazó a Maya como Rin tenía a Sakura.

-Voy a cantar… si papá canta conmigo.

-Yo? Preciosa…

-Vamos, mi amor… recuerdas la que cantaste cuando estaba embarazada de Maya?

-Cuando estabas embarazada de Maya?

-Sí, mi amor. Cuando discutimos…

-Ah! Le pido a Dios que me alcance la vida, Y me de tiempo para regresar, Aunque sea tan solo un poco, De lo mucho que me das. Le pido a Dios que me alcance la vida… Para decirte todo lo que siento gracias a tu amor.

Las niñas le aplaudieron. Rin sonrió y lo besó con ternura.

-Pudiste haber sido cantante…

-No, gracias…

Sesshoumaru llenó a Maya de besos, ambas niñas reían a carcajadas. Sakura bostezó.

-Ves? Ya es la hora de dormir para las niñas bonitas…

-Te quedo mama…

-Y yo a ti, mi amor…

Rin la besó con ternura y la dejó dormirse entre sus brazos. Sesshoumaru hizo lo mismo con Maya, la llevó primero y luego volvió por Sakura. Al volver a la habitación, sonrió al ver a Rin cerrándose la yukata.

-Preciosa…

-Mi amor…

Sesshoumaru cerró la puerta y se aseguró de ponerle el seguro, Rin rió.

-Sessh…

-Hm?

-Duremos toda la noche… sí?

-O moriremos en el intento…

Sesshoumaru la besó apasionadamente. Rin sonrió y rodeó su cuello con sus brazos.

-Extraño hacer el amor donde quisiéramos en la casa…

Sesshoumaru sonrió a la vez que abría su yukata, se sorprendió al saberla desnuda.

-Planeabas algo?

-Te ves tan sexy cuando te pones cariñoso con las niñas…

-Hm… debo tener cuidado, parece que te gustan mucho los papás…

-Nah… sólo el de mis hijas…

Sesshoumaru se estremeció al sentir las manos de Rin dentro de su pantalón.

-Tienes las manos frías!

-Ya las calentarás…

-Rin…

La noche se mostraba en su punto más oscuro y ellos aún continuaban amándose, unidos como uno, compartiendo eternos besos y candentes caricias. Se entregaron al placer nuevamente y sonriendo, aún abrazados y esta vez entre tiernos besitos, cerraron los ojos y se quedaron dormidos.

Rin despertó sonriendo al sentir el posesivo abrazo de su esposo, pero con una mano tiernamente colocada sobre su vientre, escuchó que tocaban la puerta.

-Sessh…

-Hm…

-Sessh, ponte los pantalones, es Maya…

Rin esperó a que se vistiera y abrió la puerta.

-Maya, mi amor…

-Mama…

Maya estaba llorando, Rin notó los deditos de una mano que le sangraban.

-Qué pasó, mi amor?

-Me mordió…

-Qué te mordió? SESSHOUMARU!!!!!

Sesshoumaru despertó dando un brinco y se cayó de la cama.

-Qué pasa?!

-UNA RATA! VA A LA HABITACIÓN DE SAKURA!

Sesshoumaru tomó un viejo bate que mantenía en el armario y buscó el animal, lo vio tratando de escalar la cuna y le dio un golpe certero que lo mató.

-No sé cómo entró… Rin, qué pasa?

-Mordió a Maya…

-Llévatelas… llévatelas al hospital, yo veré cómo entró.

Rin se fue con las niñas. Sesshoumaru se quedó viendo los alrededores de la casa, descubrió un gran basurero a pocos metros y al volver, descubrió con más terror que él mismo le había facilitado la entrada al roedor.

En emergencias, atendieron a ambas niñas, Sakura no tenía nada, pero Maya necesitaba cuidados. Luego de limpiarle la herida y darle la primera vacuna, le indicaron a Rin donde llevarla para las demás. Al volver a la casa, Maya buscó a Sesshoumaru.

-Papa! Papa!

Lo encontró sentado en el piso de su habitación, lo abrazó.

-Papa…

-Perdóname…

-Qué pasa, papa?

Sesshoumaru la abrazó con fuerza y las lágrimas escaparon de sus ojos.

-Lo siento tanto, mi amor! Perdóname!

-Papa…

-Sessh…

-Yo dejé ese cable ahí… por ahí subió…

-Kami, mi amor…

-Es mi culpa!

Maya acarició las mejillas de su padre y lo besó en la misma.

-No llores, papi… yo no te voy a dejar de querer…

Sesshoumaru la abrazó con fuerza y la besó en la cabeza. Rin se arrodilló a su lado.

-Va a estar bien, mi amor… los doctores me dijeron que todo se ve bien… sólo debemos seguir el plan de las vacunas…

-Perdóname… las puse en peligro…

-Cálmate, mi amor… fue un error que cualquiera comete. Tal vez la olvidaste allí… hace mucho que no reparas nada… sabrá Kami cuánto tiempo tiene…

-Perdón…

-Te perdono, mi amor…

Rin lo besó en la cabeza. Sakura haló su cabello.

-Papa…

……………………………

Kagome despertó y sonrió, era el día en que volvería a casa. Apenas terminó de desayunar y escuchó a Kira llamarla y correr a ella.

-Mama!!!

Kagome sonrió y la recibió con los brazos abiertos, la llenó de besos.

-Hola, mi amor!

-Ya zi vienez a caza?

-Sí, mi amor…

Kagome vio a Jusuke junto a Inuyasha, le sonrió y abrió sus brazos un poco más, Jusuke se le acercó, ella lo abrazó y lo besó en la cabeza.

-Te extrañé mucho, mi amor…

-Kagome…

-Ve con papi, Kira…

Kira obedeció y Kagome le pudo dar un fuerte abrazo a Jusuke, lo besó en la sien.

-Te extrañé tanto…

-De verdad?

-Claro que sí, mi cielo!

Jusuke la abrazó con fuerza, Kagome sonrió, luego de despedirse de Hana, se fueron a la casa, al llegar, Inuyasha la tomó en brazos y la besó apasionadamente. Se quedaron abrazados un largo rato.

-No te imaginas lo mucho que extrañé a mi familia…

-También nos hiciste falta, mi amor…

Kagome estaba sacando la ropa de su maleta. Jusuke se acercó a ella.

-Kagome…

-Sí?

El pequeño le ofreció una rosa, Kagome la aceptó sonriendo, pero notó sus bracitos arañados.

-Jusuke, mi amor… de dónde sacaste esa rosa?

-De afuera…

-Pero te heriste!

Kagome le lavó los brazos con cuidado, aún así se quejó de que el jabón le picaba.

-Ya, ya pasó…

Kagome le secó los bracitos y los besó en los rasguños.

-Gracias por la rosa, cariño… pero ten más cuidado cuando tomes una flor…

Jusuke la abrazó con fuerza.

-Jusuke, quieres decirme algo?

-Te quiero mucho…

-Yo también, cariño…

-Kagome…

-Sí?

-Yo sé que mi mamá está en el cielo… pero tú eres muy buena conmigo y me tratas igual que a Kira… yo también puedo decirte mamá?

Kagome acarició sus mejillas y lo besó en la frente.

-Puedes decirme como quieras, lo importante es que tú quieras, pero… tal vez deberías preguntarle a tu papá primero. No sé lo que él sienta.

Jusuke fue con Inuyasha que jugaba con Kira.

-Papá…

-Sí?

Inuyasha lo vio serio y un poco nervioso, besó a Kira en la cabeza y la dejó ir con Kagome.

-Papá… yo…

-Ven aquí…

Jusuke se sentó a su lado, Inuyasha pasó su mano por su cabeza.

-Papá… yo sé que mi mamá está en el cielo… pero…

-La extrañas mucho?

-A veces… pero cuando me siento de verdad triste, Kagome me vuelve a hacer feliz…

-Hijo, no sabes cómo me gustaría que tuvieras a tu mamá contigo… que todo hubiese resultado de otra manera…

-Papá… Kagome perdió un bebé?

-No.

-Y porqué ella me quiere de verdad? Igual que a Kira?

-Porque eres mi hijo… porque eres nuestro hijo… aunque tu mamá sea Kikyo…

-Papá… puedo decirle mamá a Kagome?

Inuyasha frunció el ceño.

-NO.

-Pero papá, ella es buena, y cariñosa, como una mamá… y yo la quiero…

-No puedes. No debes!

Jusuke bajó la mirada, se bajó del sillón.

-Está bien…

Cuando Kagome terminó de organizar todo, salió de la habitación y vio a Jusuke en su cama.

-Jusuke, estás bien?

-Sí…

-Llorando? Qué pasó?

Kagome se acercó a él, se sentó junto a él en la cama.

-Qué pasó?

Jusuke la abrazó.

-Papá dijo que no puedo…

-Jusuke… yo pienso que deberías intentar recordar a tu mamá en lugar de querer reemplazarla…

-Pero tío dijo que se pueden tener dos mamás… él me dijo que su mamá se fue al cielo cuando él era como yo! Más pequeño, como Kira!

-Mejor olvidamos todo eso… no importa que me digas mamá o no… nada va a cambiar…

-Pero yo de verdad te quiero…

-Yo también te amo, Jusuke…

Kagome lo besó en la cabeza y acarició sus mejillas.

-Vamos, deja esas lagrimitas… sabes que me pongo triste cuando mis bebés lloran…

Jusuke sonrió, Kagome lo abrazó.

………………………………

N/A: Hola!!! Bueno, qué les digo? Con la soga al cuello. Espero que hayan disfrutado del cap aunque me tomó un poquito mas de tiempo.

Besitos

Mizuho