Capítulo 18
Un Respiro
Por un par de días aparentó que todo estaba bien, pero para Rin las cosas se pondrían bien difíciles.
Rin llevaba a Maya todos los días al centro antirrábico para que le tomaran una muestra de sangre y vacunarla. Mientras esperaba para que la vacunaran, una doctora se acercó a ella.
-Señora Kazami…
-Sí?
-Soy la doctora Ellen Knight… directora del centro…
-Mucho gusto… un momento…
-Necesito hablar con usted…
-Mi… mi hija va a estar bien, verdad?
-Es extremadamente raro… pero en los resultados de la muestra de ayer, apareció en un conteo muy bajo, anticuerpos para leptospira…
-Leptospira? Eso… eso no es de la orina de…
-Sí…
-Pero…
-No se puede determinar lo que pasó… ahora mismo estamos analizando la muestra tomada hoy con alta prioridad… si da positivo, la trataremos de inmediato con los antibióticos…
-Doctora… mi hija está bien…
-Por el momento…
Una enfermera se acercó con unos papeles, la doctora los firmó. La enfermera se alejó.
-Esa era la prueba de Maya… es positivo…
Rin se llevó las manos a la boca.
-Llamaré a su pediatra de inmediato, debemos tratarla.
En cuestión de minutos, el doctor de Maya estaba en el lugar, llevaron a Rin a un consultorio, el doctor examinó a Maya.
-Por el momento parece que todo está bien… Rin, si le da fiebre, por mínima que sea, llévala de inmediato al centro médico, si vomita o si dice que le duele moverse…
-Sí…
El doctor vio a Rin.
-Cuánto tiempo tienes de embarazo?
-4… 5 meses…
Ambos doctores se cruzaron miradas.
-Qué pasa?
-Tu esposo y Sakura deben hacerse las pruebas… y tú también…
-Pero yo no la toqué…
-La leptospirosis es contagiosa. Y no te voy a creer que vas a dejar tu casa… es muy delicado dar medicamentos en embarazadas… así que… vamos a ver cómo va todo…
Rin asintió y aceptó todo lo que los doctores le indicaron. Al llegar a la casa, le pidió que descansara.
-Mama, no podemos jugar?
-Tengo que hacer la comida, mi amor…
-Mama…
Rin bajó a su altura y la besó con ternura.
-Deberías descansar, mi amor… estás enfermita y no quiero que te enfermes más…
-Está bien…
Rin la vio subir las escaleras lentamente y cabizbaja. Apretó los labios y llamó a Sesshoumaru.
-Podrías traer comida?
-Sí, claro…
-Y Sakura, cómo está?
-Está bien… papá está aquí y están jugando.
-Está bien…
-Cómo está Maya?
-Se siente bien… pero está enferma…
-No comprendo…
-Cuando llegues te explico. Te amo, mi amor… cuídate…
-Tú también…
Rin cerró la llamada y le dedicó la mañana a su hija. Cuando Sesshoumaru y Sakura llegaron, la pequeña corrió hacia su madre, la abrazó con fuerza y la besó en la mejilla.
-Mama!
-Hola, mi amor…
Rin bajó las escaleras con las niñas, Maya saludó a su padre, Rin se acercó sonriendo y lo besó en la mejilla.
-Qué pasó, preciosa? Qué tiene Maya?
-Leptospirosis…
-Qué?!
-Sí… no sé…le comenzaron el tratamiento hoy, todos debemos hacerlo. Mañana nos harán pruebas a ti, a Sakura y a mí…
-Maya, princesa, te sientes bien?
-Ya no quiero más inyecciones, papa… me duelen mucho…
-Pero mi princesita, son para curarte… yo no quiero que te enfermes más, mi amor…
-No quiero más…
Maya se estrujó los ojitos y lo abrazó.
-Maya, princesa…
Sesshoumaru la abrazó y acarició su cabeza.
Después de la comida, Sesshoumaru se despidió de Sakura y Rin.
-Dónde está Maya?
-No lo sé… Maya…
-Maya, ya me voy…
-No…
Maya corrió a él y se abrazó a sus piernas.
-No te vayas, papa…
-Tengo que trabajar, princesita…
-Onegai…
-Lo siento, mi amor… pero no puedo dejar de ir…
Sesshoumaru la cargó y la besó con ternura.
-Te amo, mi chiquita…
-No te vayas, papa…
-Tengo que hacerlo, aunque no quiero… quiero quedarme a cuidarte…
-Papa…
-No llores, mi amor, que eso me hace triste…
-No te vayas…
En contra de su voluntad y con el corazón hecho añicos, dejó a Maya llorando y se marchó. La vio salir de la casa y correr tras el auto, Rin la siguió y la abrazó.
-Vamos adentro, mi amor…
-Papa no me quiere!!!
-Tu papá te ama, no digas esas cosas, mi amor…
Rin entró con Maya, la pequeña se quedó dormida llorando y Rin le daba toda la razón. Sesshoumaru estaba trabajando demasiado y llegaba muy cansado para hacer lo que fuera con las niñas. Sakura se acercó a ella con su felpudo favorito en las manos.
-Mama…
-Sakura, mi amor… es la hora de tu siesta…
-Odmid…
-Sí, cariño… ven con mamá…
Rin acunó a Sakura entre sus brazos mientras velaba el sueño de Maya. Acarició su cabeza y sintió una calentura.
-Maya…
Buscó un termómetro y se sorprendió al ver lo rápido que le subía la temperatura, con ambas niñas, condujo hacia el hospital. Cuando entraba con Maya, se encontró con el doctor.
-Rin! Por Kami, no deberías cargarla!
-No despierta, le subió la temperatura de repente y no me responde.
Apenas la acostaron en una camilla y Maya comenzó a temblar.
-Maya!!!
-Está convulsionando!
El doctor gritó un código, de inmediato había enfermeras y doctores rodeándola.
-Va a vomitar, pónganla de lado!
Rin vio todo desde la puerta de la sala, finalmente lograron controlarla.
-Doctor, mi bebé…
-Fue por la fiebre…
-Va a estar bien?
-Eso espero… Rin, es muy grave… nunca había visto a alguien evolucionar en tan poco tiempo…
-La vas a ingresar?
-Me temo que sí… dónde está Sesshoumaru?
-No contesta el celular…
Rin se quedó junto a Maya mientras buscaban una habitación para ella. Logró hablar con Sesshoumaru, estaba con unos socios en su oficina, le dio al manos libres por error.
-Rin, de verdad que no puedo ir a la casa hoy…
-Sesshoumaru, es Maya…
-Maya estará bien por unas horas…
-Maya convulsionó… estoy en el hospital con ella, la van a ingresar…
Sesshoumaru dejó caer el auricular.
-Dónde estás?!
Sesshoumaru llegó tan rápido que Rin se asustó al pensar la velocidad a la que debió ir.
-Dónde está mi hija?!
Rin la señaló. Acostada en la camilla de emergencias, con una mascarilla de oxígeno sobre su rostro y con cables conectados a su pecho.
-Qué pasó?! Rin, qué le pasó?!
-Le subió la temperatura y no la pude despertar, apenas llegué aquí comenzó a convulsionar…
-Rin…
Rin cerró los ojos, las lágrimas corrieron por sus mejillas.
-Perdió el control de su cuerpo… vomitó, se orinó… fue horrible, Sesshoumaru… mi bebé está sufriendo y yo no puedo hacer nada por ella…
-Te tardaste demasiado…
-Qué?!
-Te tardaste demasiado en traerla…
-No es cierto! Apenas me di cuenta de la fiebre la traje!
Suspendieron lo que sería la discusión del siglo al ver al doctor acercarse.
-Rin, Sesshoumaru…
El doctor tomó el historial de Maya.
-Llegaron los resultados, bien…
Estuvo unos segundos leyendo el papel, levantó la vista y se fijó en Rin.
-Lo hiciste bien…
-Cómo?
-No sufrió daños mayores… la trajiste tan rápido que no tendrá secuelas de esto…
Rin dejó escapar el aire de sus pulmones.
-Pero…
-Está delicada, no te mentiré… la mantendremos interna hasta que desaparezca la infección.
Rin asintió, entró a la sala y se detuvo junto a la cama, la pequeña abrió sus ojitos.
-Mama…
-Tranquila, mi amor… todo va a estar bien…
-No llores mama…
-No puedo…
-Por qué?
-Estoy triste, mi amor… porque estás enfermita…
-Mama me quiere…
-Claro que te amo, mi amor…
Rin la besó en la frente.
-Descansa…
Rin sintió las manos de Sesshoumaru en sus hombros, vio a Maya sonreír.
-Papa…
-Hola, princesita… será mejor que descanses…
Maya cerró los ojos. Rin se quitó las manos de Sesshoumaru de encima.
-Rin…
-No te atrevas…
-Lo siento…
Rin lo vio a los ojos.
-Perdóname… no debí acusarte como lo hice… estaba muy preocupado y me excedí…
-No… no te voy a perdonar, eres un idiota! Cada vez que pasa algo, culpas a todos excepto a ti mismo! Si te hubieras quedado con ella, como te lo rogó, nos habríamos dado cuenta antes! Estaba inconsciente! Y yo creí que estaba dormida! La tenía al lado mío! Y es tú culpa porque se durmió llorando!
Sesshoumaru sonrió tristemente.
-No tienes que recordarme que no he podido dedicarles al menos una hora a mis hijas.
-No te hagas la víctima!
-No me hago víctima de nada. Pero no creas que no me duele estar lejos de mis hijas todo el día. No creas que no me dolió dejarla llorando…
-Vete de aquí.
-Rin…
-Vete de aquí, es obvio que no quieres estar aquí. Vete. Yo me quedaré cuidando de mis hijas.
-Rin, estás loca? No me moveré de este lugar!
-Mama…
Sakura se paró frente a ella, Rin la cargó y la besó en la cabeza. La pequeña acarició su rostro, alcanzó a Sesshoumaru y los acercó. Rin comprendió y suspiró.
-Soy una estúpida…
-Rin…
-Quédate con las niñas… necesito aire fresco…
Rin salió del hospital, volvió a los pocos minutos, Sesshoumaru la vio.
-Rin…
-Quita esa cara de cordero degollado, no te voy a dejar…
-Cómo supiste lo que pensaba?
-Eres un idiota. Cualquiera lo sabe y sólo un idiota me acusa de no saber cuidar a mis hijas.
-Tienes razón.
Durante tres días y tres noches, Rin no le volvió a hablar a Sesshoumaru, aquello lo carcomía por dentro. Al cuarto día, llegó a la habitación y Maya aún dormía.
-Rin, puedo hablar contigo?
-…-
-De verdad lo siento, mi amor… lo lamento… jamás debí poner en duda tu amor por tus hijas… te lo juro, Rin, me salí de control, el que me dijeras que Maya se puso tan mal y yo no estuve a su lado… creí que la perdería… creí que perdería a mi hija… perdóname…
Rin acarició sus mejillas, mojadas.
-Lo importante es que nuestra hija está bien… se está recuperando…
-Kami, te amo tanto, Rin!
-Ese es mi problema… te amo…
-Rin…
-No puedo ni comenzar a describir todo lo que me heriste…
-De verdad lo siento… fue un error, preciosa…
Maya despertó.
-Papa!
-Hola, mi princesita!
Sesshoumaru se acercó a ella y la besó en la frente.
-Cómo te sientes, mi amor?
-Ya no me duele…
-Me alegro mucho, mi vida…
Maya vio a Rin.
-Papa…
-Dime, mi amor…
-Papa, mama está triste…
Sesshoumaru vio hacia atrás, pero Rin no estaba ahí.
-Ella te lo dijo?
-No… pero lloró mucho… dijo que tú la tratas como si la dejaste de querer de un día para otro… eso es verdad, papi?
-No, mi amor… lo que pasó fue… cuando te vi, me asusté mucho y me enfadé conmigo mismo… pero cometí un error y culpé a tu mamá… por eso ella está triste… le dije que era su culpa que estuvieras tan enferma…
Sesshoumaru acarició su cabeza.
-Yo amo a tu mami con todo mi corazón… pero a veces soy muy tonto y le hago daño…
-Papi…
-Hm?
Sesshoumaru se dio vuelta, Rin estaba frente a él, se rascó la nuca nervioso y no se esperó que ella se apresurara a sus brazos. Lo abrazó tanto como su vientre se lo permitió, él la rodeó con los suyos y la besó en la cabeza. Como ella usaba zapatos bajitos, quedaba a nivel de su pecho, el refugio perfecto.
-Te amo, preciosa…
-Yo también te amo, Sessh… no peleemos por cosas tan estúpidas…
-Lo siento, mi amor…
-Tengo tanto miedo, Sesshoumaru, tengo tanto miedo!
-Miedo a qué?
-Creo que sí hice algo mal…
-No has hecho nada mal, mi amor…
-Desde que cargué a Maya… desde que cargué a Maya no he vuelto a sentir al bebé moverse…
-Rin…
-Tengo miedo…
-Ya le dijiste al doctor? Rin, le dijiste al doctor?
Rin asintió, Sesshoumaru secó sus mejillas.
-Qué te dijo?
-Me dijo que estoy muy estresada… y encima de eso, como discutimos, es posible que por eso no se mueva… pero yo tengo miedo… tengo miedo de haberle hecho daño…
-No, mi amor… no le hiciste daño…
Sesshoumaru la abrazó con fuerza y la besó en la cabeza.
-Lo que necesitas es descansar…
Sesshoumaru la acomodó en el sillón.
-Descansa, mi amor… voy a convencer al doctor para que te haga un ultrasonido…
Rin vio sus ojos, opacos, la tristeza se reflejaba en ellos.
-Sessh…
-Descansa… yo me voy a quedar…
Sesshoumaru estuvo a su lado, acarició su cabeza hasta que se durmió. Vio a Maya.
-Papi…
-Mami está muy cansada… vamos a dejarla dormir todo lo que quiera…
-Hai…
Sesshoumaru la besó en la mejilla. Horas más tarde, Rin despertó, Sesshoumaru se acercó a ella.
-Cómo te sientes, preciosa?
-Mejor…
-Hablé con el doctor… te harán un ultrasonido…
Rin asintió. Sesshoumaru acarició su vientre y la besó en la frente.
-Todo va a estar bien, mi amor…
-Ya sólo quiero que todo esto termine…
Kagome llegó a la habitación, llevaba un peluche en las manos.
-Hola…
-Hola, Kagome…
-Tía…
-Hola, cariño… mira, es para ti…
-Gracias, tía…
Kagome sonrió y acarició su cabeza. Aprovechando su presencia, Rin y Sesshoumaru fueron con el doctor. Él la examinó completamente y terminó por encender la máquina. Rin tomó la mano de Sesshoumaru.
-Sessh…
-Tranquila, mi amor…
El doctor comenzó a mover el aparato y presiono un botón.
-Lo oyes?
-Su corazón…
-Sí… no hay nada de qué preocuparse… quieren saber qué será?
-Sí…
-No.
-Sessh…
-Es más emocionante en el parto…
-Pero mi amor, con Maya y Sakura lo sabíamos…
-Anda, mi amor…
-Está bien, no… pero nos dice si todo está bien.
-Por supuesto…
Sesshoumaru no despegó la vista de la pantalla. Besó a Rin en la frente.
-Es hermoso, mi amor…
-Sí…
Volvieron a la habitación tomados de la mano.
-Mama, papa! Ya se quieren!
-Cómo está todo?
-Está bien… no se mueve porque estoy muy estresada…
-Me alegra… Inuyasha viene con Sakura.
Rin sonrió, se acercó a Maya, la pequeña la abrazó y la besó en el vientre, Rin acarició su cabeza.
-Intenta descansar, mi amor…
-Mama…
Rin la besó en la cabeza.
……………………………
Maya ya estaba completamente recuperada y volvió al colegio, Rin se tomó muy en serio las órdenes del doctor de reposo total, tenían una niñera que cuidaba de Sakura, aunque más que todo atendía los quehaceres, porque Sakura iba a jugar con sus muñecas o a pintar a la cama de Rin.
Sesshoumaru llegó a la casa con Maya, no pudo evitar reír a carcajadas al ver a Rin con la cara pintarrajeada. Se sentó al lado de Rin y la besó con ternura.
-Sessh… mi amor…
-Hola, cariño… cómo dormiste?
-Hm! Rico!
-Se nota, que no sentiste nada…
-De qué hablas?
Rin se sentó en la cama y se vio al espejo.
-Sakura!
-Mama, bonita…
Rin rió y la abrazó llenándola de besos y cosquillas, la pequeña reía.
-Vienes a comer con nosotros?
-Sí… primero me voy a lavar la cara.
-Mama…
-Hola, mi amor…
Rin abrazó a Maya y la besó en la cabeza.
-Cómo fue tu día en el colegio?
-Bien! Hicimos flores…
-En serio?
-Sí…
Rin sonrió, después de comer, Sesshoumaru se despidió de las niñas y de Rin con un tierno beso y volvió a la oficina. Rin se pasó la tarde con las niñas. En un momento, Maya dejó su muñeca a un lado y se sentó junto a Rin.
-Mama…
-Dime, mi amor…
-Porqué tu no me querías?
-Cómo que no te quería? Si yo te amo tanto!
-Una vez, cuando yo estaba adentro de ti, dijiste que no podías tener ese bebé…
Rin lo recordó, fue en una discusión con Sesshoumaru. Sorprendida, vio a Maya.
-Cómo sabes eso?
-No lo sé…
-Mi amor… no era que no te quería… yo pensé en ese momento, que ibas a sufrir mucho y que yo no podía tener un bebé que viviera tan triste… pero yo hago algo como si no te quisiera?
-No…
-Entonces?
-…-
Maya bajó la cabeza. Rin le levantó la carita y notó sus ojos inundados en lágrimas.
-Maya, mi amor…
-Gomen, mama…
Maya la abrazó con fuerza, comenzó a llorar aferrada a su pecho. Rin acarició su cabeza y la besó con ternura.
-Cálmate, mi amor…
-Gomen!
-Maya, cariño…
Rin limpió sus mejillas y la besó en la frente.
-No has hecho nada mal…
-Mama, Maya tdizte?
-Sí, mi amor…
Maya se quedó abrazada a Rin hasta calmarse. Rin la llenó de besos.
-Sabes qué, cariño?
-Dime, mama…
-Cuando supe que iba a tener un bebé, me puse tan feliz… abracé a tu papá y no lo solté hasta el día siguiente, llenándolo de besos y dándole gracias por mi bebé… Cuando naciste, eras la bebé más hermosa de todo el hospital… y yo te tenía entre mis brazos y todos los doctores decían que querían llevarte a sus casas…
-Mama… de verdad?
-Sí… estaba tan feliz que lloraba de la felicidad… y tu papi creía que estaba triste…
-Porqué, mami?
-Tu papi estaba muy enfermo… y yo creía que lo iba a perder… pero… no fue a sí… tenemos dos bebés, preciosas… y pronto vamos a tener otro bebé…
Sesshoumaru llegó tarde en la noche. Vio a las niñas dormidas, las besó con ternura y fue a su habitación.
-Llegar tarde, significa llegar tarde el mismo día…
-Lo siento, preciosa…
-No es conmigo… mañana tú te vas a disculpar con tus hijas…
-Pero…
-Pero… es mi última palabra.
-Rin, eso no es justo.
-Tampoco lo es tener que dormirlas llorando…
Rin dejó su libro de lado.
-Sesshoumaru, hemos tenido la misma discusión durante 4 años… ya te sabes todas las líneas, así que…
-Rin…
-Buenas noches, Sesshoumaru…
Rin se acomodó en la cama, de espaldas a Sesshoumaru. Él la tomó por los hombros y le hizo darle el frente.
-Qué piensas hacer?
-Rin, comprende que tengo que trabajar, es mi trabajo lo que nos mantiene en una casa como esta, con todos los lujos que tanto te gustan…
-Curioso, últimamente se ha convertido en un lujo el estar con mi esposo… y eso que me eres fiel… sino, no te vería ni la sombra…
Sesshoumaru la soltó y se apartó.
-Si estás tan harta… qué haces aquí?
-Te amo tanto… que realmente sigo pensando que algún día cambiarás…
………………………………
N/A: Hola!!! Uff, estoy mareada, qué calor!!!! Bueno, espero que les haya gustado el cap. Me siento muy feliz porque aunque pienso que tengo mucho que mejorar, ustedes me apoyan y siempre están conmigo, estos fics son dedicados a ustedes, por eso decidí publicarlos. Los saqué de los cuadernos y cambiando los nombres por los de los personajes de Inuyasha, logré publicarlos. Pero es todo por ustedes, mis lindas/os lectoras/es…
Un gran abrazo
Mizuho
