Capítulo 19

Corazón de Juguete

Sesshoumaru se tomó muy en serio las palabras de Rin y decidió demostrarle que él tenía la razón al trabajar tanto. Así que todos los días llegaba temprano a la casa, con la condición de que se tenían que acatar a los nuevos límites.

Rin llegó de ver al doctor, con un fólder en las manos y acariciando su enorme vientre. Las niñas corrieron a ella, quien le dio un caramelo a cada una.

-Sessh… creí que estabas en una reunión!

-No, se la dejé a Inuyasha… dónde estabas tú?

-Fui al doctor… me dijo que todo va muy bien…

-Me alegro… Rin… ven aquí… tenemos que hablar…

-Dime…

-Tenemos… 100 dólares… para toda la semana…

-Toda la semana?

-Sí, hasta el próximo lunes…

Rin guardó silencio unos minutos.

-Está bien… pero… hay unos medicamentos que tengo que tomarme… y me temo que terminarán costando más de 100 dólares…

-Medicamentos, estás bien?

-Sí… es sólo calcio, vitaminas y un refuerzo de ácido fólico, el doctor encontró los niveles en sangre un poco bajos…

-N-no te preocupes por eso, lo compraré de inmediato, eso no está incluido, nada que sea de salud ni de medicinas…

Poco después, las niñas le pidieron helado y ella les dijo que no podían.

-Porqué no van a disfrutar que su papá está aquí?

Durante toda la semana, el que notó que estaba errado fue Sesshoumaru, al darse cuenta que las niñas ni siquiera hacían caso del televisor al tener a su papá cerca. Rin se limitó a los gastos de los 100 dólares y aún así la comida era siempre exquisita. Al finalizar la semana, vio a sus hijas felices. Rin llevó a Maya a su cama.

-Dulces sueños, mi amor…

-Mama, somos pobres?

-Parece que papi tuvo una semana muy difícil… pero ya todo volvió a ser como antes…

-Yo no quiero…

-Cariño…

-No fuimos al cine contigo… no fuimos a comer helado, ni al parque… pero papa estuvo aquí… yo quiero que papa esté aquí…

-Cariño, tu papá no puede estar aquí siempre… tiene que trabajar…

-Demo, mama…

-Descansa…

Sesshoumaru se fue a la habitación antes de que Rin lo viera. Cuando ella entró en la habitación, Sesshoumaru estaba sentado en la cama.

-Cariño…

-Hm?

-Me podrías dar un masaje? La espalda me está matando…

Sesshoumaru se dio la vuelta, Rin se acomodó y él comenzó a masajearla.

-Ah! Mi amor, así!

-Rin, no hables así…

Rin intentaba callarse los gemidos sin éxito alguno. Sesshoumaru le terminó el masaje.

-Te sientes mejor?

-Sí, gracias…

-Preciosa…

-Hm?

-Crees que sea un buen padre?

-Creo que eres maravilloso, mi amor…

-Pero…

-Pero, debes encontrar un mejor equilibrio entre el trabajo y las niñas…

-Trabajo y niñas… y qué hay de ti? Cuándo fue la última vez que salimos juntos? Cuándo fue la última vez que hice algo romántico para ti?

Rin sonrió.

-No lo tomes, a mal, mi amor… pero no eres tan romántico.

-Qué?!

Rin lo besó con ternura.

-Hace años que dejaste de ser romántico conmigo… pero está bien… con el paso de los años, todo es diferente…

-No! Rin, no es así!

-Es así, Sessh… no intentes negarlo…

-Pero… yo te amo!

-Lo sé, mi amor… yo también te amo…

Rin lo besó y se acomodó en la cama. Sesshoumaru la vio.

-Rin, no puede ser así…

-Sessh, cálmate, ven a dormir…

Sesshoumaru se acostó, Rin se recostó de su pecho. Sintieron al bebé moverse, ambos sonrieron.

-No es por nada… pero ya quiero que salga de ahí, me está volviendo loca!

Sesshoumaru rió.

-Rin…

-Hm?

-Puedo pedirte algo?

-Lo que sea…

-Podrías hacer menos cosas en la casa?

-Casi no hago nada…

-Por favor… deja a la mucama atenderlo todo…

-Pero por qué?

-Tengo miedo, Rin… no quiero que nada les pase ni a ti, ni al bebé…

-Nada nos va a pasar, mi amor…

Sesshoumaru tomó su rostro entre sus manos y la besó apasionadamente.

-Te amo tanto, mi preciosa!

…………………………………

-Mama, mama!

Kagome abrió los ojos y vio hacia la puerta, Kira entró y corrió a la cama.

-Hola, mi amor!

-Mama, y el bebé?

-Ya nació… es una bebita, preciosa como su hermanita…

Inuyasha entró con Jusuke, la besó en la frente.

-Cómo te sientes, mi amor?

-Bien… cansada, pero bien… Jusuke, no te quedes tan lejos… ven y dame un abrazo…

Jusuke la abrazó con fuerza.

-Gomen!

-Tranquilo, mi amor… todo está bien…

-Fue mi culpa…

-No, cariño, fue un accidente…

Kagome lo hizo levantar la carita y lo besó con ternura.

-No llores, mi amor… Jusuke…

Kagome logró calmarlo, una enfermera entró con la cunita. Inuyasha sonrió al verla.

-Kami, es preciosa…

Inuyasha tomó a la pequeña y la besó con una inmensa ternura.

-Como se llama mi hermanita, papa?

-Koishi…

Kagome sonrió. Inuyasha dejó que los niños la vieran, la pequeña sería rubia y sus ojitos permanecían cerrados.

-Le viste los ojos?

-Sí… se ven grises… pero yo creo que va a tener tu color de ojos…

-Sí?

-Es rubia…

Inuyasha sonrió. Todos fueron a verla.

……………………

Días después, Kagome ya está en la casa. Se sorprendió al ver a Rin.

-Hola, Kagome…

-Rin, cómo estás? Y Sesshoumaru?

-Está en la oficina…

-Estás conduciendo tú?

-Sí… aún alcanzo…

Rin sonrió, pero Kagome se preocupó.

-Estoy bien, Kagome…

-Si tú lo dices…

Rin se sentó frente a Kagome.

-Kagome… es… es muy posible que me separe de Sesshoumaru…

-Qué?! Pero…

-Lo sé… y sí lo amo! Lo amo con locura… pero él no quiere comprender que lo necesito en la casa y no para dormir…

-Desde cuándo viene esto?

-Como desde que Sakura tiene 6 meses… trabaja como demente… llega de madrugada, viaja los fines de semana… las niñas lo extrañan demasiado!

-Rin, no les harías más daño separándote?

-Si… si nos separamos… es posible que él me quite la custodia…

Kagome se sorprendió demasiado.

-Rin… no sé qué decirte… él… intenta hablar con él…

-En qué idioma?

………………………

Rin estaba en la casa, sentada en un sillón, las niñas jugaban cerca.

-Mama…

-Sí?

-Mama, quiero leche…

Rin se puso de pie y así mismo se volvió a sentar.

-Mama!

-Maya…

-Mama?

Rin perdió el conocimiento. Sesshoumaru estaba en una junta cuando su celular sonó.

-Rin, estoy en una junta…

-Papa…

-Maya?

-Papa, mama está enferma…

-Maya, qué pasó?

-No despierta… papa, tengo miedo…

Sesshoumaru escuchaba a las niñas llorando. Canceló todo y se dirigió a la casa. Al llegar, había unos paramédicos con ella.

-Rin! Preciosa…

-Señor, salí unos minutos al mercado y cuando llegué estaba desmayada…

-Estoy bien…

-Sería mejor llevarla al hospital…

La mucama se quedó con las niñas. Sesshoumaru fue detrás de la ambulancia. Luego de que la examinaran y le dieran la alta, volvieron a la casa. Sesshoumaru la ayudó a acomodarse en la cama.

-Necesitas algo?

-No, estoy bien…

-Rin…

-Estoy bien, maldita sea! Estoy bien!

-Qué rayos te pasa?

-Qué rayos me pasa? Quieres saber qué rayos me pasa? Es que acaso es requisito enfermarse para tener tu atención?! Qué rayos te pasa a ti?!

-Rin… cálmate…

-Estoy calmada, carajo! Pero estoy harta… estoy harta de ti! Me he pasado todo el día mareada! Todo el día! Y tú en una maldita reunión que no termina! Qué rayos te pasa?!

-Mama…

Rin vio a las niñas. Maya con el rostro rojo. Las pequeñas corrieron a ella y la abrazaron. Maya comenzó a llorar.

-Maya, mi amor… qué pasa?

-Mama no me contestaba…

-Cariño…

-Tenía mucho miedo… yo no quiero quedarme sin mama…

-Cálmate, mi amor… mamá está aquí…

Sesshoumaru iba a salir.

-No te vayas…

-Barres el piso conmigo y esperas que me quede?

-Te necesito… Sesshoumaru, te necesitamos… tu esposa y tus hijas… te necesitamos…

Sesshoumaru bajó la mirada. Se sentó junto a los pies de Rin. Sakura fue con él y se acomodó entre sus brazos.

-No es fácil ser el presidente de una empresa multinacional… y tener familia a la vez…

Sesshoumaru besó a Sakura en la cabeza.

-He visto a tantos hombres en mi posición… morir solos… consumirse en la soledad… no es lo que quiero, Rin… no es lo que quiero… yo te amo y lo sabes… te amo y aunque discutamos te lo digo… yo sé que hace meses que no te dedico ni un minuto… sé que estás harta de esperarme… que quieres que se lo deje a Inuyasha… pero no puedo… Inuyasha es muy joven… es muy inexperto… y tiene sus propios demonios… yo haré lo que me pidas, excepto dejarte ir…

Rin lo vio cabizbajo.

-Quédate con mamá, Sakura…

Sesshoumaru salió de la habitación.

-Mama… papa y tú ya no se quieren?

-Claro que sí, mi amor…

Las niñas se quedaron dormidas. Rin se levantó, Sesshoumaru estaba en la sala, hablaba por teléfono.

-…Estoy arruinando mi matrimonio, papá… no, Rin no es impaciente… pero está cansada… no sé qué voy a hacer, se me acabaron las ideas…

Sesshoumaru vio a Rin.

-Te llamo después…

Al cerrar la llamada, Rin se acercó a él.

-Sessh…

Sesshoumaru acarició su vientre y lo besó.

-Desde cuando escuchaste?

-Sólo el final…

Rin enredó sus dedos entre su cabello.

-Perdóname, Sesshoumaru…

-Preciosa…

-Me comporté como una loca… fui completamente irracional y egoísta… realmente no puedo pedir más de ti… el día sólo tiene 24 horas y tú no puedes hacer nada en contra de eso…

-Rin…

-Tal vez… quise hacerte responsable de algo que no te corresponde…

-No, Rin tienes razón…

Rin se sentó a su lado.

-Sólo dos horas, Sesshoumaru, no puedes venir a las 6 en vez de a las 8?

-Rin… dos horas no son suficiente…

-Son dos horas que podrás estar con las niñas… dos horas que ellas atesorarán…

-Pero… y qué hay de ti?

-A mí me altera más y me duele y molesta… tener que acostarlas llorando porque no llegaste, a acostarme yo esperándote…

Sesshoumaru tomó sus manos y las besó.

-Dame un poco de tiempo, Rin… sólo un poco… buscaré la solución…

Rin se recostó de su regazo.

-La verdad es que te extraño como no te lo imaginas… me haces tanta falta… no sabes todo lo que disfrutaba de sentarme a dibujar mientras me abrazabas y me dabas besitos en el cuello… me fascinaba que te durmieras con tu cabeza sobre mis piernas…

Sesshoumaru secó sus lágrimas.

-Te extraño, Sesshoumaru… ya no parece ni que vivimos juntos… a veces hasta olvido cómo estás vestido porque casi no te vi… y… y estoy demasiado gorda y pienso que tal vez es que ya no te atraigo…

-Preciosa, no tiene nada que ver…

-Me dices preciosa porque ya te acostumbraste… pero cuándo fue la última vez que realmente te parecí bonita?

-Ahora mismo…

-Sesshoumaru…

Sesshoumaru la besó apasionadamente.

-Recuerdas que te había dicho que te amaba más sin maquillaje ni tacones? Sigue siendo así…

Rin lo rodeó por la cintura con sus brazos y lloró con el rostro contra su abdomen. Sesshoumaru acarició su cabeza.

-Kami, Rin, no te pongas así…

-Es que…

-Shhh… tranquila, cariño…

Rin logró calmarse. Sesshoumaru acariciaba su vientre, sonrió al sentir una patada.

-Esa fue fuerte…

-Sessh…

-Estoy tan orgulloso de ti, mi amor… creí que no lo lograríamos… y ya estamos a 3 semanas de que el bebé pueda respirar…

-Tú…

-No fue que no llegué… llegué tarde… y hable con el doctor… sé que las inyecciones te alteran… te dan náuseas… que el desmayo de hoy fue por eso… por eso dijiste que estabas bien…

-Tú intentabas decirme algo…

Sesshoumaru asintió.

-Qué era?

Él acarició sus mejillas y la besó con ternura.

-Lamento tanto no estar para ti en el justo momento en que me necesitas… y me duele mucho más de lo que te imaginas… durante cuatro años te necesité y durante cuatro años estuviste a mi lado, dándome todo lo le que te pedía… y aún lo haces… y es una vergüenza que yo no haga lo mismo por ti… te amo, preciosa… y para mí no eres bonita… eres hermosa… lo sabes bien… me fascinaste desde el primer momento en que te vi…

-Sessh…

Sesshoumaru llevó a las niñas a sus camas. Pasada la media noche, despertaron. Maya estaba frente a ellos.

-Maya, mi amor…

-Tengo mucha hambre, mami…

-Mama!!!

Rin se levantó y fue por Sakura. Bajaron a la cocina donde les preparó unos sándwiches ligeros.

-Preciosa…

-Quieres comer? Las niñas tenían hambre…

Sesshoumaru sonrió y se acercó, abrazó a Rin desde atrás y acarició su vientre. Rin le ofreció una mordida por encima de su hombro.

-Hm! Delicioso!

Después de comer, volvieron a acostar a las niñas. Rin se acomodó entre los brazos de su esposo, lo besó en el pecho.

-Mi amor…

-Descansa, cariño…

-Te amo, preciosa…

-Hm! Qué rico! Dame un beso…

………………………

Kagome escuchó a la bebé llorar. Se levantó y se acercó a la cuna.

-Calma, mi amor…

Vio a la cama y notó que estaba sola. Eran las 4 de la mañana e Inuyasha no había llegado.

-Dónde estará tu papá?

Después de dormir a Koishi, Kagome tomó el teléfono y llamó a Inuyasha. Escuchó el aparato timbrar en la sala. Salió al pasillo y vio a Inuyasha hacer el esfuerzo por subir las escaleras con una pierna enyesada.

-INUYASHA!!!

-Shhh… los niños…

Kagome lo ayudó a subir, vio su rostro lleno de raspones y cortadas.

-Qué te pasó?

-Me chocaron…

-Kami, Inu, porqué no me llamaste?!

-No quería preocuparte… estoy bien…

-Tener un pie enyesado no es estar bien.

Inuyasha se sentó en la cama, vio a Kagome dar vueltas preocupada, la haló de una mano.

-Ven acá…

-Inuyasha…

-Ven, amor, acércate…

Kagome se sentó en la cama, Inuyasha acarició sus mejillas.

-Kagome, mi amor… salí de la oficina a las 8 de la noche, una camioneta se pasó la luz en rojo y me golpeó de lado. No está roto, tengo un tendón desgarrado y las cortadas de la cara es porque la ventana se rompió. Estoy bien…

-Debiste llamarme…

-Para qué? Para que te preocuparas, llamaras a Sesshoumaru y a mi mamá? No cariño… ya estoy aquí y estoy bien…

Kagome lo abrazó con fuerza.

-Eres un tonto…

-Sí, lo soy… cómo están los niños?

-Están bien… Koishi despertó y la dormí antes de llamarte…

Inuyasha la besó en la mejilla.

-Vamos a descansar, mi amor…

Kagome se acomodó a su lado, Inuyasha acarició su rostro y la besó con ternura.

-Te amo…

Kagome se recostó de su pecho.

………………………………

Apenas dos horas después, Kagome despertó con el llanto de Koshi, se levantó y le dio de comer nuevamente, le cambió el pañal. La pequeña la veía con los ojos abiertos como faroles.

-Vuelve a dormir, mi amor…

-Dámela…

-Inuyasha…

-Dámela…

Kagome la acomodó sobre su pecho, la pequeña pegó su oído del pecho de su padre y cerró los ojos, Inuyasha sonrió.

-Así dormía a Kira…

Kagome sonrió, acaricio la espalda de su pequeña.

-Es preciosa…

Más tarde, Kagome se levantó para llevar a Jusuke y Kira al colegio.

-Mami…

-Vamos, Kira, mi amor…

-Tengo sueño, mami…

-Ven, mi amor… tienes que ir al colegio…

-No…

-Te dejaré un rato más…

Kagome la besó y fue por Jusuke, luego de bañarlo y dejarlo desayunando, fue a levantar a Kira nuevamente. Cuando finalmente la sentó a desayunar, escuchó el llanto de Koishi. Fue a la habitación.

-Kami, mi amor. Deberías descansar…

-Estoy bien… cómo te sientes? Uf… ahora que te veo a la luz del día... estás horrible…

-Gracias, cariño…

-Lo siento, mi amor…

Kagome calmó a la pequeña que se volvió a dormir.

-Kami cuánto duerme!

-Igualita a ti, sólo despierta para comer… además… apenas tiene un mes…

Los niños entraron en la habitación y se petrificaron al ver a Inuyasha. A Kira se le salieron las lágrimas y corrió a él.

-Papa!!!

-Cálmate, mi amor…

-Papá, qué te pasó?

-Tuve un accidente anoche… pero estoy bien… Kira… papá está bien…

-Papa…

Inuyasha la abrazó con fuerza.

-Cálmate, mi amor…

-Inu… se les va a hacer tarde…

-Jusuke, Kira… vayan con mamá al colegio…

-Iie! Papa!

-Kira, mi amor…

Inuyasha limpió su rostro.

-Voy a dormir todo el día…ve al colegio y cuando vuelvas, te puedes acostar conmigo…

-Te quiero papa…

-Yo también te quiero, mi amor…

…………………………

N/A: Hola!!! Sí, sé que ha pasado mucho tiempo… gomen… pero aquí está un nuevo cap.

Espero que lo disfruten, besitos

Mizuho