Capítulo 21

Moverse… Pero en que Dirección?

Sesshoumaru abrió los ojos sin poder dormir en toda la noche, Rin estaba sentada a su lado.

-No dormiste nada…

-Tú tampoco…

-Sé que es muy temprano… pero necesito darme un baño…

Sesshoumaru asintió y se levantó. La ayudó a bañarse, la vistió y le cambió las sábanas a la cama.

-Quiero hacer una prueba…

-Qué cosa?

-Cómo te dijeron que viviría Sophie si hubiese sobrevivido?

-Un vegetal… no vería, no oiría, no hablaría, no se movería por voluntad propia… la hubiésemos tenido que alimentar por una sonda permanentemente… hubiese sido como una gran muñeca…

-No me lo logro imaginar…

-Es algo cruel, mi amor…

Rin se limpió las lágrimas. Sesshoumaru estaba sentado frente a ella.

-Durante todo el día de hoy… seré como un vegetal… quiero saber la vida que hubiese tenido mi hija…

Sesshoumaru asintió. La acomodó en la cama. Durante todo el día, las niñas lloraron porque Rin no les respondía, no las abrazaba ni las besaba, pero veían sus lágrimas salir de sus ojos cerrados. Ya para la tarde, ni siquiera Sesshoumaru lo soportaba.

-Rin… Rin, onegai, yamete!

Rin abrió los ojos. Las niñas la abrazaron con fuerza.

-Mama!!!

-Mama, despertó!!!

-Maya, mi amor…

Rin la llenó de besos y le pidió perdón, lo mismo con Sakura. Las pequeñas se quedaron con su madre, negadas a separarse de ella.

-Las amo, mis amores...

El doctor de Rin estaba especialmente preocupado por su estado de ánimo, sabía muy bien que su recuperación dependía de ello en la gran parte.

-Rin...

-No me vuelva a hablar del ánimo, ni de energías... de acuerdo? Sólo necesito un calmante para las noches que hace frío.

-No puedo dártelo... no puedo medicarte más de lo que lo he hecho y dicho sea de paso, a partir de hoy te quito todos los medicamentos.

-Doctor...

-Sólo quiero que sigas tomando el estimulante de la hematopoyesis y como calmante, nada más fuerte que una aspirina.

-Está bien.

Rin llegó a la casa y pagó al taxista. No había nadie y en parte lo agradeció, necesitaba dedicarse unos minutos a ella misma. Se dio un baño disfrutando de la libertad del pesado yeso que había tenido que cargar durante los últimos meses. A partir de ese momento usaría un bastón para apoyarse. Durante el baño, se examinó la herida detenidamente, podía sentir como si aún tuviera los clavos saliendo de su piel.

Después de bañarse, comió algo y subió a la que hubiese sido la habitación de Sophie. Sesshoumaru llegó a la casa y por casualidad se asomó en la habitación, donde se encontró con Rin dormida, abrazada al peluche que Sesshoumaru le había comprado.

Flashback. –

Rin se había quedado dormida viendo el televisor, despertó al sentir una suave cosquilla en el vientre, sonrió al ver a Sesshoumaru con un conejito de felpa color verde.

-Mi amor…

-Hola, preciosa…

Sesshoumaru la besó con ternura.

-Mi amor… y eso?

-Es para ti… te gusta?

Rin tomó el peluche y lo abrazó.

-Es precioso, mi amor… pero yo ya tengo un peluche para abrazar mientras duermo.

-Sí?

-Sí…

-Me voy a poner celoso…

Rin rió y lo abrazó para luego acomodarse en su pecho.

-Eres tú…

Rin suspiró.

-Qué pasa, mi amor?

-Me gustaría volver a dibujar… pero el doctor me dijo que no puedo estar en esas posiciones mucho tiempo. Y a decir verdad… el banco es bastante incómodo…

Rin se acarició el vientre.

-Vamos a hacer de este peluche, el primer regalo de nuestro bebé…

Sesshoumaru sonrió.

-Excelente idea…

La besó en el vientre con una increíble ternura.

-Te amo, preciosa…

-Y yo a ti, mi amor…

Fin del Flashback.-

Sesshoumaru se arrodilló a su lado en el sillón y la besó con ternura.

-Preciosa…

-Sessh…

-Cómo te sientes?

Rin asintió y se abrazó a él con el muñeco aún en manos.

-Voy a ir al cementerio… quieres venir conmigo?

-Sí…

Sesshoumaru le sonrió y la besó con ternura.

-Te quitaron el yeso…

-Sí… y todos los medicamentos… sólo me dejaron uno para la estimular la producción de sangre…

Ya en el cementerio. Rin se quedó viendo la pequeña tumba con el ángel tallado. Tomó la mano de Sesshoumaru y la apretó con fuerza.

-No puedo creerlo… ya han pasado 6 meses desde que se nos fue…

-Preciosa…

Rin lo besó en la mejilla.

-Me siento… en paz…

-Eso es bueno…

-No hay nada que podía hacer para ayudarla…

-Hicimos todo lo que pudimos…

-Tengo que velar por la salud de mis hijas…

-Todo esto no fue más que una terrible prueba…

Rin lo abrazó con fuerza. Sesshoumaru la besó en la cabeza.

-Te amo, Sesshoumaru… gracias por estar siempre a mi lado… aunque sintieras el mismo dolor…

-Lo mismo digo, mi amor…

Durante los días próximos, Sesshoumaru notó el cambio en el ánimo de Rin, pasaba más tiempo con las niñas y jugaba con ellas. Progresó increíblemente en su terapia, al punto de no necesitar más el bastón. Sesshoumaru llegó a la casa y la encontró jugando con las niñas. Sonrió y la besó con ternura.

-Te amo, preciosa…

-Hm! Mi amor, dame otro…

Sesshoumaru volvió a besarla, se fueron acostando en el césped y las niñas corrían alrededor de ellos riendo. Se separaron sonriendo. Las niñas se acomodaron sobre ellos, las abrazaron y las besaron en la cabeza.

Esa noche, salieron a cenar. Al volver a la casa, Rin les cambió la ropa por sus pijamas y las besó con ternura.

-Hasta mañana, mis amores…

……………………………

Kagome se dirigió a su habitación luego de acostar a Jusuke y Kira, se quedó apoyada del marco de la puerta al ver a Inuyasha jugando con Koishi. La pequeña se aferraba a sus dedos e intentaba mantener el equilibrio sobre la cama, pero al final, se caía.

-Papa!!!

Inuyasha la abrazó. Kagome entró en la habitación.

-No crees que es un poco tarde para ella?

-No tiene sueño…

-Ah, no? En ese caso, me daré un baño en lo que le da sueño…

Inuyasha sonrió y la vio entrar al baño. Para cuando Kagome salió, apenas se sentó en la cama y la pequeña gateó hasta ella. Kagome sonrió.

-Ya se tomó su leche?

-Sí… y le cepillé el diente…

Kagome rió.

-No seas cruel… mi princesita es bella, aunque le salgan los dientecitos uno a uno…

Inuyasha rió y se acomodó a su lado, Koishi levantó las manos y acarició el rostro de su padre.

-Papa…

-Sí, mi amor… pero ahora es la hora de dormir con mamá…

Inuyasha besó a Kagome en la mejilla, la pequeña se quedó tranquila, atenta a la voz de su madre que la acunaba. La besó con ternura a la vez que bostezaba y cerraba sus ojitos. Kagome la llevó a su cuna y al volver, Inuyasha se extrañó al verla con lágrimas en sus mejillas.

-Mi amor… qué pasó?

Kagome lo abrazó con fuerza y sonriendo.

-Cariño…

-Me llamó mamá…

Inuyasha se relajó, la continuó abrazando, pero más tranquilo.

-Mi amor, me asustaste…

-Kami, Inu… estaba dormida… pero fue lo más hermoso… dijo… ma…ma… y se abrazó a mí antes de que la acostara…

Inuyasha sonrió y la besó con ternura.

-Me gusta verte así, mi amor… siempre feliz…

Kagome sonrió y lo besó con ternura.

-Inu…

-Hm?

-Sé que aún estoy gorda, pero…

-Eres perfecta, mi amor…

-Inu…

Inuyasha la besó apasionadamente a la vez que deslizaba sus manos debajo de su blusa para acariciar su pecho.

-Inu…

-Eres hermosa, mi amor…

-Pero…

-Sin peros…

Inuyasha continuó con sus besos y dibujando un camino hacia su pecho, se deshizo de su blusa y la acomodó en la cama, sonrió al verla completamente sonrojada.

-Eres toda mía…

-Inu…

Inuyasha la besó apasionadamente mientras sus manos recorrían su piel y se encargaban de brindarle dulces placeres.

-Ah, mi amor… Inu…

Inuyasha continuó hasta la unión de sus piernas, donde la contempló unos segundos.

-No me mires así… Inu…

-Eres hermosa, mi amor… hermosa y deliciosa…

Inuyasha la besó haciéndola estallar y ahogarse en el mar de placer que la inundaba, sintió su propio cuerpo reclamarle atención y sonrió para sí mismo al ver que Kagome lo había desnudado, se colocó entre sus piernas, con sus sexos rozando en un juego tortuosamente sensual, como un pequeño avance de lo que se acercaba. Deslizó sus manos debajo de sus rodillas y levantó sus piernas a la altura de sus codos, descendió sobre ella mientras sus labios acallaban aquél primer gemido que solía dejar escapar al sentirlo dentro. Moviéndose apenas milímetros, pero los suficientes para hacerla suspirar, sonrió.

-Te amo, Kagome…

-Inu…

-Ahora y por siempre… eres la única para mí…

Inuyasha la sintió estremecerse. Había sido sincero con ella, y sentía una entrega diferente luego de pronunciar tales palabras, aquella noche prometía ser la mejor en mucho tiempo.

…………………………

Como muchas otras noches, Rin no conciliaba sueño. Sin embargo fingía dormir profundamente para no preocupar a Sesshoumaru, que había adelgazado en exceso por mantenerse despierto pendiente a todo menos a él mismo. Lo vio dormido, la luz de la luna se colaba por la ventana y acariciaba su rostro, haciéndolo brillar. Se sentó en la cama y se quedó recostada del espaldar, viéndolo dormir apaciblemente, suspiró en silencio.

-Extraño tanto tus brazos, mi amor…

-Estoy tan cerca que no tienes excusas…

-Sesshoumaru! Te desperté?

-No… estaba esperando que te durmieras.

-Lo siento…

Sesshoumaru se sentó a su lado, la rodeó con sus brazos y la besó con ternura.

-Recuerdas cuando te besé por primera vez?

-Cómo no recordarlo?

-Recuerdas que en ese entonces me lo decías todo? Hazlo, mi amor… dímelo todo…

-Sesshoumaru… no es algo para discutirse en la cama…

-Entonces vamos a dormir y mañana me cuentas… sí?

-Sí…

Rin pensó que eso no pasaría, ya que Sesshoumaru tendría alguna reunión a la que no podría faltar. Se sorprendió al despertar sola, por la hora y el silencio que había en la casa, no había nadie allí. Intentó calmarse pero las lágrimas corrieron por sus mejillas.

-Preciosa!

-Sessh!

Sesshoumaru la abrazó con fuerza. Rin se refugió en su pecho, notó que no estaba vestido para oficina.

-Rin, mi amor… qué pasó?

Rin se secó las lágrimas y movió la cabeza negativamente.

-No lo sé…

-Mi amor, nadie llora sin saber por qué…

-No lo sé, Sesshoumaru…

Sesshoumaru la besó en la sien.

-Qué quieres hacer?

-Tú no tienes que trabajar?

-Me tomé el día… con las niñas en clases, puedo dedicarte todo el tiempo que necesites.

Rin le dijo que se daría un baño, Sesshoumaru la dejó, la vio ducharse mientras preparaba la tina. Rin notó que veía insistentemente la marca de los clavos. Se acercó a él.

-Sessh…

-Debió dolerte…

-Nunca pensé en ello…

-Puedo?

Rin asintió. Sesshoumaru acarició las marcas.

-Hubiese dado lo que fuera con tal que de no sufrieras tanto… daría mi vida por echar el tiempo atrás y haber dejado de ser tan egoísta al quererte sólo a mi lado y dejarte ser feliz con cualquiera otro…

-Sesshoumaru…

Rin se arrodilló frente a él para estar a su altura, acarició sus mejillas y lo vio cerrar los ojos rojos, contiendo las lágrimas que rodaron por sus mejillas.

-He sido feliz… muy feliz… fuimos tan felices que era algo contagioso…

-Y qué pasó entonces?! Qué pasó que hizo que esa maravillosa vida se esfumara?!

-Dejamos que las cosas nos afectaran…

-Rin…

Rin lo besó en la mejilla y entró en la tina, él la siguió, se sentó frente a él, sintió sus brazos rodear su cintura.

-Mi amor…

-Dímelo, Rin. Dime qué nos pasó?

-El mismo amor…

-Rin…

-Nos amamos tanto que nos volvimos egoístas… cuando enfermaste, vivía en una pelea constante con Kami porque me negaba a dejarte ir… tú decidiste no tratarte y darme lo mejor de aquellos años y yo me negué a disfrutarlos pensando en que te perdería… fui tan egoísta que ni siquiera pensé en Maya y arriesgué mi salud embarazándome por segunda vez… y luego vivía asustada pensando en qué sería de Maya si algo nos pasaba a ambos… no pude llevar el embarazo a término y Sakura nació prematura… no les he dado más que dolor y sufrimiento a mis hijas… cómo piensas que puedo ser feliz? Ni siquiera te dejaba ser feliz a ti… cada vez que mostrabas una mente positiva, yo te enfermaba más diciéndote cobarde cuando menos…

-Ya nada de eso importa, mi amor…

Sesshoumaru la abrazó con fuerza.

-Las niñas te adoran y son felices… y sé que las amas de la misma forma…

-Sessh…

-No hay que ser un genio para eso, Rin… esas niñas apenas hacen verte y se les iluminan las caritas… el sólo pensar que van a estar contigo las hace temblar… y lo sabes… sabes que te aman y que harían cualquier cosa por ver a su mamá feliz…

Rin sonrió entre lágrimas.

-Sakura se metió debajo de mi blusa, ayer… se abrazó a mí, con su carita contra mi vientre… cuando le pregunté qué hacía, me dijo que quería volver a ser chiquita para que yo fuera feliz…

-Necesitas más pruebas de su amor?

-No… yo la abracé con fuerza y la sentí temblar…

-Ves, mi amor? Es exactamente lo que te digo… pero estabas llorando cuando llegué… porqué?

-Soledad…

-Preciosa…

-Me siento tan sola, Sesshoumaru… me siento tan sola… que no te lo puedes ni comenzar a imaginar… ya no puedo fingirlo más… pero me siento sola… ya no puedo dibujar… no he tenido una buena idea en meses… y en el único momento en que me siento tranquila es cuando estamos los 4 juntos…

Sesshoumaru la besó con ternura.

-Nunca te ha gustado quedarte sola…

-Pero eso cambia cuando estás conmigo…

Sesshoumaru le dedicó todo el día a Rin, cuando las niñas volvieron del colegio, se pasaron la tarde jugando con ellas. Rin salió al jardín y sonrió al ver a Sesshoumaru dormido con las niñas recostadas de su regazo. Fue por su libreta se sentó frente a ellos. Cuando Sesshoumaru despertó sonrió al verla dibujando. Rin lo había dibujado con las ropas de la era feudal, como un youkai. Las niñas tenían la marca de la luna en mejillas contrarias. Sesshoumaru sonrió y la besó con ternura.

-Es precioso, mi amor… esas no son las marcas que le dibujaste a Maru el cachorrito?

-Sí, cariño… pero me gusta tanto…

-Wow, mama!

Rin sonrió viendo a Maya que contemplaba el dibujo.

-Esa soy yo?

-Sí, cariño…

-Es muy bonito, mama…

-Gracias, mi amor…

Rin sonrió nuevamente, Maya la besó en la mejilla.

-Mama… lee el cuento de Maru el cachorrito…

-Mi amor, no te cansas de oírlo?

-No… porque yo sé que Maru es papi… y su casa es tu corazón…

-Mi amor, Maru el cachorrito estaba perdido… no sabía cuál era su casa…

-…Y a quien sea que le preguntaba, nadie le contestaba…

Sesshoumaru sonrió, Maya se sabía la historia de cabo a rabo. La pequeña se pasó a sus brazos y sentada de frente a Rin escuchó la historia otra vez. Al terminar, Sakura estaba entre los brazos de Rin.

-Mama…

-Dime, mi amor…

-Tengo hambre…

Rin sonrió y la besó en la cabeza.

-Qué tal si te quedas con tu papi y yo hago la cena?

-Mama…

Sakura pasó sus deditos sobre sus labios curvados en una sonrisa.

-Mama está feliz… papa, mira, mama está feliz!

Rin volvió a sonreírle y la llenó de besos.

-Sakura, mi amor…

-Ai shiteru, mama…

-Yo también te amo, mi amor… con todo mi corazón…

Rin notó que la pequeña reaccionaba tal y como Sesshoumaru le había descrito, ambas niñas se estremecieron al sentirla abrazarlas y no conocía besos más cálidos como los que le daban en las mejillas.

-Sabes qué? Yo hago la cena, preciosa…

Rin sonrió y aceptó feliz. A la hora de dormir, las pequeñas le pidieron una historia. Rin aceptó. Se sentó en la cama de Maya y las pequeñas se abrazaron a ella.

-Mama…

-HM?

-Vamos a ser así siempre?

-Cómo?

-Como hoy…

-Eso espero, mi amor…

Rin la besó con ternura. Les contó una historia nueva y sonrió al pensar que podría escribirla. Al terminar las pequeñas continuaban despiertas.

-Ya es hora de dormir. Buenas noches, mi amor…

Rin besó a Maya y la acomodó entre las sábanas. Llevó a Sakura a su habitación. Al entrar en la suya, Sesshoumaru preparaba la tina.

-Mi amor…

Sesshoumaru la vio de pronto y volvió a verla. Rin estaba desnuda frente a él.

-R-rin…

-Ya fui madre… ahora me toca ser esposa…

-R-Rin, si aún…

-Deja de pensar en los demás por un minuto y piensa en ti, mi amor…

Rin lo besó apasionadamente. Sesshoumaru la aprisionó entre sus brazos sonriendo.

……………………

Sesshoumaru despertó y sonrió, Rin estaba pegada a él como lapa. La besó con ternura y cubrió su cuerpo con las sábanas.

-Hm… mi amor…

-Despierta, preciosa…

-No… déjame dormir…

-Cariño, es el cumpleaños de Maya…

-Es sábado! No seas cruel, déjala dormir…

Sesshoumaru rió y decidió obedecer, Rin lo besó en la mejilla.

-Le haré un rico pastel, ya verás…

……………………

-Maya… mi amor…

-Mama…

-Feliz cumpleaños, cariño…

Maya despertó y sonrió al ver a Rin y Sesshoumaru sonriéndole.

-Feliz cumpleaños, princesa…

-Papa!!!

Maya brincó a sus brazos y lo abrazó con fuerza, Rin los vio sonriendo. Besó a Maya en la cabeza y a Sesshoumaru en la mejilla.

-Te quedas con papi, amor? Es que aún tengo sueño…

-Hai!

Rin se fue a la habitación. Sesshoumaru vio a Maya.

-Maya… dejaste a tu mamá con los brazos abiertos…

-Papa…

-Rin también quería abrazarte y desearte un feliz cumpleaños…

-Pero…

-Qué quieres hacer, mi amor?

-Dormir con papa…

Sesshoumaru entró a la habitación y vio a Rin acostada con Sakura sentada sobre su vientre y jugando con ella.

-Papa!!!

Apenas Sesshoumaru se sentó, Sakura dejó el juego y se fue junto a él. Rin sonrió y vio a las niñas jugar con su padre. Quiso sentir celos, pero se controló. No tenía derecho, ella misma había alejado a sus hijas. Se quedó viéndolos reír y jugar y poco a poco se quedó dormida, sintiéndose ignorada.

-"Si no estuviera… me extrañarían?"

Sesshoumaru sintió que el corazón se le rompía al ver una lágrima correr y perderse entre las sábanas. Poco después, Rin despertó sintiendo un tierno y cálido beso en los labios. Sesshoumaru estaba sentado a su lado.

-Sessh…

-El desayuno está listo, mi amor…

-Gracias, cariño… pero no tengo hambre…

-Rin…

-Es en serio, mi amor…

Sesshoumaru acarició sus mejillas.

-Qué pasa, cariño? Estabas bien esta mañana… Pero te vi llorar… y eso me dolió…

-Creo… creo que soy muy dañina para las niñas… creo que estarían mejor sin mí…

-Cómo puedes pensar eso? Cómo puedes pesar en dejar a tus hijas sin madre?

-Lo cierto es que no me extrañarían…

-Rin!

-Qué? Tu papá tenía razón… alejé a las niñas de mí… es mi culpa, de nadie más… pero me duele como no te imaginas.

-Porque las sigues alejando?

-Sesshoumaru… si las niñas son felices contigo, no me voy a interponer…

-Rin… que fue todo lo que hablamos e hicimos ayer? Comprobaste que tus hijas te aman.

-No digo que me amen o me odien…

-Rin… no has pensado que esta actitud tuya es la es la que las aleja?

-Sesshoumaru, no es como lo ves… yo las acostumbré a ello. Hice que siempre estuvieran contigo… ahora que quiero estar con ellas, ellas están acostumbradas a estar con su papá y que mamá sea transparente…

Sesshoumaru la besó con ternura.

-Te torturas sin necesidad, Rin… sin ninguna necesidad… y eso me hace daño a mí…

-Sessh…

-No me gusta verte de esta manera… no te pido que lo disimules… quiero que seas feliz… mi amor… quiero que seas feliz conmigo o sin mí…

Rin acarició su rostro, sus mejillas coloradas y húmedas, se incorporó y lo besó apasionadamente. Era la segunda vez que Sesshoumaru lloraba al contemplar la idea de separarse.

-Nunca me voy a separar de ti, mi amor… nunca…

Sesshoumaru la abrazó con fuerza.

-Me alegra… porque sólo tú le das sentido a mi vida…

……………………………

Rin le hizo un pastel de cumpleaños a Maya y pasaron la tarde festejando con los tíos y primos, pero como era de esperarse, Rin era transparente, Maya se pasó la tarde jugando con Sesshoumaru y los demás, Rin sólo los veía con una sonrisa en los labios, les tomaba fotografías y se aseguraba de que no se acabaran los bocadillos, a la hora de dormir, Sesshoumaru la llevó a su cama. Sin embargo, Maya se levantó y fue a la habitación, donde Rin estaba sentada en la cama.

-Maya…

La pequeña se subió a la cama y abrazó a Rin con fuerza.

-Te quiero mucho, mama… gracias por mi cumpleaños…

Rin sonrió y la besó con ternura.

-No es nada, mi amor… lo importante es que lo disfrutaste…

-Mama…

-Sí?

-Me puedo quedar contigo? Hasta que me duerma?

-Sí, mi amor…

Maya se acomodó entre sus brazos.

-Dime cómo yo nací, mama…

…………………………

N/A: Hola!!! Aquí Mizuho en un pequeño descanso, acabo de llegar del hospital donde estoy dando servicios y tengo un ratito. Como les había dicho, aunque tengo más tiempo, este es virtual, ya que siempre tengo algo pendiente. Espero que les haya gustado el cap. Besitos

Mizuho