Aquí dejo otro capitulo, he decidido actualizar más a menudo, actualizaré cada tres días.


Capitulo 4: Una fiesta improvisada

Booth y Bones decidieron ir junto con Hodgins, Ángela, Cam y Sweets al Diner a hacer una especie de merienda improvisada para que Ángela se relajara un poco después del ataque de ira de Sully. Booth no podía evitar mirar a Brennan, sabía que Sully no se rendiría, él había ganado esta pequeña batalla, pero Sully no era tan tonto como todos creían.

Ángela seguía intimidada en una de las esquinas de la mesa, sin hablar con nadie, solamente dando vueltas a la sopa de su plato.

-Vamos Angie, no es para tanto.-Le decía Hodgins mientras acariciaba cariñosamente el hombro de su compañera.-Ese capullo no volverá a hablarte así. Nosotros nos encargamos.-Dijo de nuevo echándole una pequeña mirada a Booth que él recibió al instante.

-¡Claro, no te preocupes!-Dijo este mientras no apartaba la mirada de Sweets que no paraba de mirarle a él.- ¿Pasa algo?

-No, solo pensaba…que no creo que el agente Sullivan vuelva a reaccionar de esa manera, creo que los hechos le superaron.-Dijo él mientras tomaba un sorbo de café con una sonrisa que nadie entendió dado el tema del cual estaban hablando.

-Pues yo no estoy tan segura ¡Tenía cara de psicópata!- Dijo Ángela.- Como lo vuelva a ver por el Jeffersonian llamo a la policía.-Dijo de nuevo la artista mirando a su mejor amiga.

-Tranquila Ángela, en mi opinión creo que lo que necesitas es desconectar un poco de este tema, no sé, salir de fiesta, tomar algo…-Dijo Sweets.

-No es mala idea. Desde la fiesta tan aburrida del Jeffersonian y el FBI hace tres meses no hemos salido juntos, que os parece salir esta noche y tomar algo…bailar…-Dijo el agente Booth a sus compañeros.

-No sé Booth, creo que lo que Ángela necesita son unas pocas horas de sueño.-Dijo la antropóloga.

-No, estoy de acuerdo con Booth, nos vamos de juerga esta noche.-Dijo ella mientras que por fin un atisbo de alegría se veía en su rostro.-¿A que hora?-Hodgins miro su reloj, y calculando que eran las siete de la tarde y que las chicas necesitaban por lo menos tres horas para ponerse guapas y demás dijo.

-Creo que a las diez y media u once.

-Creo que serás mejor a las once.-Dijo Booth.-Con lo que tarda Brennan en elegir que ponerse para un día de diario imaginaros lo que tardara para una noche de juerga.-Todos rieron con el comentario de Booth, incluso la doctora Brennan.

-Pues…espero que se lo pasen bien.-Dijo Sweets mientras se levantaba para irse del local.

-No, no Sweets.-Dijo Ángela volviéndolo a sentar en su sitio.- Tú también te vienes.

-Bueno, eso si tienes la edad necesaria.-Dijo Booth haciendo que tanto Hodgins como él se rieran.

-Que gracia agente Booth, bueno, no creo que sea buena idea…mañana trabajamos y no sé. Si llegamos todos en malas condiciones el trabajo ira mas despacio…-Dijo Sweets mientras intentaba buscar alguna excusa.

-Nada de excusas, tú te vienes esta noche, no hay ningún caso y mañana viernes si viene alguno no podremos hacer gran cosa hasta el lunes, así que no te preocupes chaval, pásatelo bien por una vez en tu vida.-El psicólogo no dijo nada más, simplemente se sentó en su sitio aceptando que no podría hacer nada para no ir a esa pequeña fiesta improvisada.

Mientras que comían en el Diner decidieron donde irían y como irían. Decidieron acercarse a un nuevo púb que habían abierto por el centro de la ciudad. Cam, Brennan y Ángela se cambiarían en la casa de la antropóloga, mientras cada chico se cambiaba en su casa, después Booth recogería a cada uno y juntos irían a casa de Brennan para ver si ya estaban listas y partir a la fiesta.

Horas después, rondando las nueve y media de la noche, las tres chicas tenían unos grandes acertijos sobre que vestidos ponerse.

-¿Qué te parece este?-Le decía la artista a sus amigas mientras salía de la habitación de la antropóloga con un flamante vestido corto azul. Dando una vuelta y mostrando todo su esplendor Ángela miro a las chicas que no habían abierto la boca.-Decirme algo.

-No sé, tiene algo que…no sé-Dijo Cam.-Quizás es el color.-Dijo mientras se acercaba a las artista y daba unas cuantas vueltas a su alrededor.-Esta claro que este no Ángela, otro.-La artista suspiró metiéndose de nuevo en la habitación de su amiga, era el tercer vestido después de dos blancos y uno naranja. Cam se acerco a la antropóloga, que cansada de ver como Ángela salía y entraba una y otra vez de su habitación había optado por la opción de mirar por la ventana.-¿Pasa algo Brennan?

-No, nada.-Dijo ella girándose y ocultando algo en su espalda.

-¿Ocultas algo?-Dijo Cam con una sonrisa pícara.

-No, no oculto nada. ¡Que voy a ocultar!-Decía Brennan mientras giraba alrededor de Cam en dirección a su habitación intentado que esta no viera lo que llevaba en las manos.

-Si ocultas algo, venga, enséñamelo.-La antropóloga no dijo nada. Salió corriendo en dirección a su habitación, pero no había visto a Ángela y empotrándose con ella cayó al suelo arrastrando a sus amigas. Victoriosa Cam alzo algo en el aire.

-Sabia que ocultabas algo-Dijo mientras se levantaba y miraba lo que tenia en su mano. Una pequeña cadena sujetaba una insignia de un santo, el santo de los viajeros.-Creía que no eras religiosa Brennan.-Decía Cam mientras miraba detenidamente la insignia.-No se porque me suena de algo.-Dijo mientras una sonrisita salía de su boca.-Será porque es idéntica a la de Booth, supongo.-Dijo mientras hacía que Ángela entendiera todo lo que pasaba.

-¡Trae!-Dijo Brennan arrebatándosela a su jefa y sentándose en el sofá como si nada hubiera pasado. Ángela se levanto del suelo y sacudió el nuevo vestido, este era rojo y muy, muy ajustado.- ¡Oh! Ángela ese es perfecto.-Cam miró a la artista y la asintió, dado el visto bueno al traje.

-Bueno, y ahora que ya tengo traje para esta noche, me dirás… ¿qué haces con una medalla igualita a la de Booth?-Dijo Ángela con una sonrisita de satisfacción al haber encontrado por fin un traje.

-Pues…bueno no es una igualita a la de Booth, es la de Booth. Me la dejo al despertar del coma, cuando le dije que me iba a Guatemala.-Sus dos compañeras la miraban con una sonrisita a la cual no podía encontrar un significado.

-¿Y que haces aun con ella? Bueno, hace bastante que volviste.-Dijo Cam.

-No lo sé, aun no ha salido el tema y como él no me la ha pedido se me pasó.-Dijo Brennan levantándose del sofá.-Bueno, creo que ahora me toca a mí elegir traje.

A Cam y a Brennan les costó mucho menos encontrar el traje indicado para esa noche, Brennan con un bonito y corto vestido negro y Cam con un vestido palabra de honor blanco.

Cam y Ángela estaban terminando de pintarse cuando llamaron al timbre.

-¡Ya voy yo! ¡No os preocupéis!-Dijo Brennan la cual había terminado hace rato de arreglarse. Al abrir la puerta no pudo evitar ponerse algo nerviosa. Ahí estaba él, llevaba unos pantalones vaqueros bastante oscuros, casi negros con una camisa de manga larga negra la cual tenia los botones de arriba desabrochados dejando ver su perfecta clavícula. En la mano llevaba una chaqueta negra, la cual utilizaría para combatir el frío si era necesario en el transcurso de la noche.-Hola.-Consiguió decir solamente la antropóloga sin poder ni un momento separar la mirada de los ojos de su compañero.

-Guau Bones, estas genial.-Dijo Booth al ver a su compañera con ese flamante vestido negro, parecía que se habían puesto de acuerdo para ir a juego. Los tres hombres estaban parados en la puerta, Brennan permanecía parada en el umbral con sus ojos clavados en los de su compañero al igual que él.

-Ya estamos.-Dijo Cam apareciendo en el umbral de la puerta junto a Ángela.-Cuando queráis podemos irnos.


Espero os haya gustado, por favor, dejarme comentarios. Son mi inspiración.

Hasta la próxima actualización.

Kaksa