Capítulo 22

Encontrando la Vía

Rin había vuelto al trabajo, llegó a la casa más tarde que Sesshoumaru, las niñas la saludaron y volvieron a sus juegos.

-Hola, mi amor…

-Hola, cariño…

Rin lo besó con ternura.

-Preciosa, te llegó esto…

Rin abrió el paquete.

-Es de una conferencia… actualización del publicista en el mercado…

-Suena interesante…

-Lo es… modifica el currículum…

-Irás?

-Es en Estados Unidos…

-Entonces?

-Estás de acuerdo?

-Claro que sí, mi amor… es parte de tu trabajo…

-Está bien, entonces… mañana hago las reservaciones.

Sesshoumaru la haló a su regazo y la besó en la mejilla, acariciaba su trasero descaradamente, subió una mano y acarició su pecho.

-Sessh… las niñas…

Sesshoumaru sonrió.

-Te amo, preciosa…

-Y yo a ti, mi amor…

Rin suspiró y se quedó recostada del pecho de Sesshoumaru.

-Qué pasa, preciosa?

-Estoy tan cansada… y hay que hacer la cena… y tú quieres…

-Hey, mi amor… nadie te pide nada… ve a refrescarte y descansa, yo compraré cena.

-Te llevas a las niñas?

-No sé… Maya, Sakura, quieren salir conmigo?

-Sí!!!

-Sí!

Rin lo besó con ternura y se levantó, subió las escaleras.

-Mama no va?

-No, mi amor, mamá se va a bañar.

-Yo me quedo con mama…

-Yo también…

Rin se lavó en la ducha mientras la tina se llenaba.

-Mama!!! Itai!!!

-Sakura!!!

Rin salió de la ducha y corrió a la pequeña que se sostenía una manita mientras lloraba a todo pulmón.

-Kami, mi amor, qué pasó?

-Quema!!!

Rin tocó el grifo de la tina, estaba ardiendo. Cargó a la pequeña y le metió la mano bajo el chorro de agua fría.

-Mama!!! Itai!!! IIE!!!

-Tranquila, mi amor… Sesshoumaru!

-Papa no está aquí…

Rin vio a Maya. Llevó a Sakura a la cama y se vistió con la yukata.

-Mi amor… cálmate, ya…

-Itai!!!

Rin le puso una crema para las quemadas y llamó al doctor.

-Está lastimada, tiene la mano roja…

-Ponle compresas frías…

El doctor le indicó unos medicamentos y le dijo que la llevara al día siguiente al consultorio.

-Mama…

-Ya, cálmate… ya pasó, mi amor…

-Gomen, mama…

-Porqué, mi amor?

-Te hice llorar…

Rin se pasó las manos por las mejillas mojadas y la abrazó con fuerza.

-No te preocupes, mi amor… lo importante es que estás bien…

Rin la besó con ternura.

-Por qué, mama?

-Me asusté, mi amor… me asusté tanto…

-Mama…

Rin la volvió a besar. Vio a Maya y abrió sus brazos para recibirla también.

-Estás bien, mi amor?

-Sí, mama…

Rin se calmó. Llamó a Sesshoumaru y le pidió las cremas que le indicaran. Al llegar a la casa, Sesshoumaru dejó todo y fue con Rin.

-Rin! Sakura! Kami, princesita…

-Papa… papa, itai…

-Mi amor…

Sesshoumaru la quiso cargar, pero Sakura no se separó de su madre.

-Qué pasó?

-Tocó el grifo… al parecer olvidé abrir el agua fría y el grifo se calentó mucho, sólo salía agua caliente.

-Y las ibas a meter ahí?

-Yo? Yo ni sabía que estaban aquí, ella se metió al baño y tocó el grifo.

Sesshoumaru se calmó.

-Aquí está lo que me pediste…

Rin abrió la crema.

-Mi amor… vamos a ponerte esta cremita…

-No, mama, itai…

-Esto es para curarte, cariño…

-No…

Rin tomó su mano y la pequeña comenzó a llorar, al cabo de un rato notó que no sentía nada. Vio a Rin.

-Mama…

-Casi termino, mi amor…

Rin terminó y la besó con ternura.

-Descansa, mi amor…

Rin la besó con ternura y se quedó con ella hasta que se durmió. La acomodó en la cama y se dispuso a ponerse ropa. Viendo la hora, optó por ponerse un pijama.

-Mama…

-Maya, mi amor…

Maya estaba parada en la cama y al Rin darse vuelta, la abrazó con fuerza.

-Cariño…

-Mama, doushite?

-Qué cosa, mi amor?

-Porqué no me quieres igual que a Sakura?

-Claro que te quiero, mi amor… te amo tanto como a Sakura…

Rin se sentó y la abrazó acunándola como lo había hecho con Sakura.

-Tu hermanita se lastimó, mi amor… y tenía que cuidarla… así como te cuidé cuando te enfermaste.

Sesshoumaru entró en la habitación.

-Preciosa, no quieres nada de comer?

-Puedes hacerme un sándwich?

-Claro, mi amor… y tú, princesa? Quieres un sándwich como el de mamá?

-Hai…

-Vamos…

Rin fue con Maya y Sesshoumaru a la cocina. Decidió preparar algunas frutas como postre.

-Hm! Mi amor! Prueba esto está delicioso!

Sesshoumaru tomó el trozo de melón y lo probó, besó a Rin en la mejilla.

-HM! Qué dulce! O será porque lo cortaste tú?

Rin sonrió y lo besó con ternura. Después de comerse el emparedado, Rin preparó los tazones con frutas. Maya estaba viendo caricaturas y Rin y Sesshoumaru compartían trozos de jugosa fruta y jugaban a robarse besos.

-Mama…

Sakura se subió a sus piernas. Rin sonrió y la besó con ternura.

-Tienes hambre, mi amor?

-Iie…

-Vamos, cariño, no quiero que te duermas con la barriguita vacía… mira, come un poco de fruta.

-Iie, mama…

-Quieres leche? Te preparo un vaso de leche?

-Mama?

Sakura señaló su pecho y el televisor, donde en un anuncio una mujer amamantaba a su bebé. Rin rió a carcajadas.

-Yo no tengo leche, mi amor…

A la hora de dormir, Rin llevó a las niñas a sus camas, pero le rogaron dormir con ella.

-Maya, Sakura. Y dónde van a dejar a papá?

-Contigo, mama…

-Hai, mama…

Rin vio a Sesshoumaru, él asintió sonriendo.

-Vamos, es hora de dormir…

Sesshoumaru cargó a Maya y la llevó a la habitación. Las niñas esperaron a que Rin se acomodara y luego ellas comenzaron a pelear por quien se quedaba junto a ella.

-Hey! Hey! No peleen!

-Demo, mama…

Rin limpió las lágrimas del rostro de Sakura.

-Si pelean se irán a sus camas, de acuerdo?

-Vamos, todas están en la misma cama.

Sakura se subió a las piernas de Rin.

-Mama…

-Maya, mi amor… el que no duermas pegada a mí, no significa nada. Además, Sakura está enfermita…

-Hai…

Rin la besó con ternura, acarició sus mejillas.

-Te amo, cariño…

-Te amo, mama…

Las pequeñas se quedaron dormidas. Rin vio a Sesshoumaru, quien le sonrió.

-Aún dudas que te amen?

-Jamás, mi amor…

Rin tomó la mano de Sesshoumaru y entrelazó sus dedos.

……………………………

Sesshoumaru fue con las niñas a llevar a Rin al aeropuerto, se despidieron de ella entre besos y lágrimas.

-No lloren, mis amores… volveré dentro de poco…

-No te vayas mama… deja que vaya papa…

Rin sonrió.

-Papá no puede ir… pórtense bien con su papi, sí?

-Hai…

Rin la besó con ternura y abrazó a Sesshoumaru con fuerza.

-Te amo…

-Yo también, preciosa… cuídate…

Sesshoumaru la besó apasionadamente.

-Mama…

Sakura la vio caminar en el andén con lágrimas en los ojos.

-Mama!!!

Sesshoumaru volvió a la casa con las niñas. Rin estaba en el avión, vio la fotografía de las niñas. Era la primera que se separaba de ellas sabiendo que no las vería al día siguiente.

Sesshoumaru tomó el teléfono.

-Bueno?

-Cómo están las niñas?

-Rin, estás en el avión?

-Sí…

-Rin, esas llamadas son carísimas!

-Entonces no pierdas el tiempo y ponme a mis hijas.

Sesshoumaru rió a carcajadas y llamó a Maya.

-Es tu mamá, mi amor…

-Mama!!!

Rin habló con las niñas, después de un rato, le pasaron el teléfono a Sesshoumaru.

-Preciosa…

-A Maya le gusta la leche con chocolate, a Sakura con vainilla… léeles un cuento, no las dejes ver películas de terror…

Sesshoumaru rió.

-Preciosa, creo que puedo cuidar de mis hijas…

-Sessh… es la primera vez que me separo de mis hijas…

-Lo sé, cariño… me sentía igual cuando viajaba por primera vez después de que nacían… pero no te preocupes, mi amor… todo estará bien.

-Te llamaré cuando llegue.

-Está bien.

-Te amo.

-Yo también.

-Dales un beso de mi parte…

-Lo haré, cariño…

Rin cerró la llamada y se quedó pensando en las niñas. Cerró los ojos con el retrato en las manos. El pasajero a su lado le habló en inglés.

-Añoranzas?

Rin sonrió aún con los ojos cerrados y vio a su lado, un hombre alto y fornido.

-Es la primera vez que me separo de mis hijas por tanto tiempo.

-4 horas?

Rin rió.

-No… es decir que sé que no las veré al día siguiente… estaré fuera por 21 días.

-Ah, ya veo… usted es japonesa?

-Sí…

-Habla muy bien el inglés…

-Gracias…

-Puedo verla…

El hombre le señaló la fotografía de las niñas. Rin sonrió y se la mostró. Las pequeñas se abrazaban mutuamente y Rin y Sesshoumaru estaban abrazados y sentados detrás de ellos, pero al momento de la fotografía, ellos se veían a los ojos, a punto de besarse.

-Ella es la mayor, Maya y la pequeña es Sakura. Atrás estamos mi esposo y yo.

-Tienes una familia encantadora.

-Gracias…

Apenas había pasado una semana y Sesshoumaru extrañaba a Rin al punto de querer ir tras ella. Maya ya no quería comer, Sakura se la pasaba llorando y buscándola. Sesshoumaru las llevó a sus camas y se fue a su habitación. Al salir del baño, vio a las niñas sentadas en su cama. Se quitó la toalla del cuello y se sentó en la cama.

-Papa…

-Qué pasa?

-No podemos dormir contigo?

-Cómo Sakura se salió de la cuna?

-Papa…

Sakura lo abrazó. Sesshoumaru suspiró y asintió.

-Está bien…

Las pequeñas se acomodaron a su lado, él las besó y se acomodó. Timbró el teléfono.

-Bueno?

-Te extraño…

-Preciosa…

-Te extraño, mi amor… y a las niñas, Kami, cuánto las extraño…

-También te extrañamos, mi amor…

-Cómo están?

-Las niñas están bien… están aquí conmigo… No sé como, pero Sakura se salió de su cuna, me pidieron dormir conmigo…

-Y tú?

-Estoy bien, preciosa… pero te extraño…

Al terminar la llamada, Sesshoumaru abrazó a las niñas.

Rin No pensó soportar aquellos 21 días. Al llegar a Japón nuevamente, Sesshoumaru la cargó y la llenó de besos.

-Mi amor!!!

-Preciosa!!!

Rin rió y lo besó con ternura. Al llegar a la casa, las pequeñas corrieron hacia su madre, quien se arrodilló para recibirlas entre sus brazos.

-Mis amores!!! Las amo tanto!!! Las amo!!!

Maya la vio con el maquillaje corrido por las lágrimas.

-Mama… no llores…

-Las extrañé tanto, mis amores… Kami, te amo…

Rin la llenó de besos, a Sakura por igual.

-Rin…

-Mama…

Rin se aferró a Sesshoumaru y él la sintió llorar contra su pecho.

-Preciosa…

-De verdad los extrañé…

Sesshoumaru sonrió y la besó con ternura.

-Nosotros también te extrañamos, mucho, mi amor…

Después de un delicioso baño, Rin se abrazó a sus hijas y Sesshoumaru sólo sonreía al verlas.

-Mi amor, abre mi maleta… Saca una bolsa de tela.

Sesshoumaru lo hizo así. Rin tomó la bolsa.

-Maya, mi amor… esto es para ti…

Rin le entregó un regalo a cada una y una cajita a Sesshoumaru.

-Preciosa…

-Siempre me traes algo de tus viajes…

Sesshoumaru abrió la cajita y sonrió, eran unos gemelos.

-Gracias, preciosa… me hacían falta…

Rin sonrió con las niñas aún abrazadas a ellas. Después de cenar, las llevaron a sus camas, donde Rin las llenó de besos.

-Te amo, te amo, te amo!

-Yo también, mama…

Rin sonrió.

-Dulces sueños, mi amor…

Rin entró en la habitación, pasándose las manos por los ojos.

-Preciosa…

-Mi amor…

-Qué pasa, preciosa?

-Sessh… yo sé que suena extraño… pero… qué tanto me amas?

-Te amo… Rin, el amor no se cuantifica.

-Olvídalo… son sandeces…

Sesshoumaru se quedó extrañado. Rin se metió al baño y se lavó la cara, Sesshoumaru la abrazó.

-Qué pasa, preciosa? Mi amor…

-No te preocupes…

Rin acarició sus mejillas.

-Eres hermoso, mi amor… lo sabías?

Rin sonrió al verlo sonrojarse.

-Qué lindo, mi amor! Eres todo un adonis, y sobre todo súper tierno…

-A qué viene todo esto?

-Lo que no eres es nada romántico… siempre estás atento a mí…

-Pues entonces déjame atenderte…

Rin sonrió y se abrazó a él besándolo apasionadamente. Sesshoumaru la cargó y la llevó a la cama.

…………………………

Rin entró en la oficina de Sesshoumaru, al levantar la vista, se encontró con Inuyasha e Inutaisho.

-Lo siento…

Rin volvió a salir. Sesshoumaru vio a su padre.

-A Rin también…

-Pero…

-Rin no me pide dinero. Ella se desenvuelve hasta donde le da su salario.

-Pero eso tú… dale una tarjeta de cuenta conjunta…

-La tiene y no la usa. Si acaso para la gasolina…

-Ni cheques?

-Será lo que estilas, Inuyasha. Yo no. Rin tiene el salario de un publicista común y prácticamente la hemos estafado.

-Cómo?!

-Cuándo has firmado un cheque para pagarle comisión?

-Qué no se le han pagado?!

-Que yo sepa no.

Inutaisho mandó a buscar a Rin.

-Disculpen…

-Rin, te han pagado comisión por ventas?

Rin se sonrojó hasta las orejas.

-Rin, sin vergüenza, dinos la verdad.

-No…

Inutaisho se puso rojo de la rabia.

-CÓMO SE ATREVEN?! De inmediato le calculan las comisiones pendientes y le pagan! Ya! Qué es lo que están viendo par de energúmenos!

-Inutaisho-sama… por favor… cálmese…

-Rin, cómo es posible que te dejes coger de mojiganga de éstos dos?!

-No se preocupe… no es que vaya a renunciar mañana ni a divorciarme…

-Aún así!

-Cálmese, por favor…

Inutaisho se tragó a Inuyasha y Sesshoumaru diciéndole cuando menos incompetentes, Rin salió de la oficina, Sesshoumaru la siguió.

-Rin!

En la oficina de Rin, Sesshoumaru entró, la vio pasarse una servilleta por los ojos.

-Preciosa…

-Kami, Sesshoumaru, se va a enfermar!

-Tiene razón para molestarse… es como si te estafáramos… no llores, preciosa, no hay razón…

-Mejor le hubiera mentido…

-Cálmate, mi amor…

Sesshoumaru la besó con ternura.

-Vamos a almorzar juntos… Izayoi y Kagome también vendrán…

Durante el almuerzo, Inutaisho le pidió disculpas a Rin por su comportamiento en la oficina.

-Y dinos… cuándo nos sorprenderás con otra de tus historias?

-Pues a decir verdad, tengo una nueva… estoy esperando tener un poco de tiempo para escribirla…

-Y no se te olvida?

-Las niñas no me dejan! Sólo se las cuento una vez y la próxima me van diciendo que no olvide lo que continúa…


N/A: Hola!!! Aquí Mizuho escribiendo con los ojos cerrados, les juro, que pronto romperé el record.

Espero que les haya gustado y nos veremos en el próximo capítulo.Besitos

Mizuho