Capítulo 23
Madre en mi Alma
Kagome fue por Kira y Jusuke al colegio. Al llegar a la casa, el pequeño hizo sus deberes, Kagome los ayudaba a ambos. Koishi despertó.
-Ya vengo…
Kagome fue a la habitación de la pequeña, quien sonrió al verla.
-Ome!
-Hola, mi amor! Venga con mamá…
Kagome fue con la pequeña al comedor, al terminar, Kagome les preparó merienda a todos, se quedó con Koishi sentada en sus piernas y le daba las galletas de a trocitos.
-Ome!
-Mamá…
-Ome!
Koishi tocaba sus mejillas.
-Mamá…
-Mama…
-Sí! Mi amor!
Kagome la llenó de besos.
-Ome…
Inuyasha llegó a la casa, Kira y Jusuke corrieron a él.
-Hola, princesa!
Inuyasha la besó en la cabeza.
-Jusuke…
-Papá…
Jusuke lo haló de una mano.
-Papá… Kagome se va a enfermar otra vez.
-Cómo?!
-Koishi le dice ome…
-Kami…
Inuyasha fue con Kagome, quien lo recibió con un beso.
-Papa!!!
-Hola, mi amor… estás jugando con mamá?
-Ome!
-Mamá!
……………………………
Sesshoumaru llegó a la casa y las pequeñas corrieron a él.
-Papa!!!
-Papa!!!
Las recibió entre sus brazos y las besó con ternura.
-Cómo están? Y mamá?
-Trabajando.
-Y ya hizo cena?
-No… papi compra pizza!
-Vamos a ver qué dice tu mamá…
Sesshoumaru fue hasta el estudio. Rin estaba dibujando.
-Preciosa…
-Hola, mi amor.
-Las niñas quieren que compre pizza…
-Hm! Suena delicioso!
-La voy a comprar… con mucha salsa y mucho queso…
Rin sonrió y lo besó con ternura, acariciando sus mejillas.
-Te amo, preciosa.
-Sesshoumaru…
-Hm?
Rin lo besó apasionadamente, se apartaron con las respiraciones agitadas, Rin jugueteaba con sus labios, volvió a besarlo.
-Hm! Preciosa!
Rin sonrió, acarició las mejillas sonrojadas de su esposo.
-Me encanta ésta nueva mezcla de ti?
-Sí? Qué mezcla es esa?
-Tan apasionada como siempre pero a la vez, con ese toque de ternura que sólo tiene una madre…
Volvieron a besarse. Sesshoumaru fue por la pizza. Después de cenar, iban a ver una película, pero Sesshoumaru se apareció con los abrigos de todos.
-Vamos a pasear…
-Sessh…
-Hay una exhibición en el centro… una fuente con espectáculo de luces, vamos a verlo.
Rin iba con la pequeña Sakura en brazos y Sesshoumaru llevaba a Maya tomada de la mano. Llegaron a la fuente, las niñas estaban maravilladas con el espectáculo de luces, los chorros de agua cambiaban de forma al ritmo de la música, las luces por igual. Rin vio a Sesshoumaru sonriendo, él la vio y le sonrió, vieron a las niñas. Maya haló sus manos diciendo que no podía ver. Sesshoumaru la cargó, Rin se recostó de su pecho, él bajó la mirada y ella levantó la suya, sus labios quedaron a escasos milímetros, Sesshoumaru terminó el recorrido y se unieron en un dulce beso. Se separaron y sonrieron. Al llegar a la casa, llevaron a las pequeñas a sus camas. Se encontraron en la habitación, donde Rin se aferró al pecho de su esposo.
-Preciosa…
-Te amo, Sesshoumaru…
-Yo también, cariño…
Sesshoumaru sintió los besos de su esposa en su cuello y pecho a medida que ella abría la camisa y acariciaba la musculosa complexión de su marido.
-Preciosa…
-Te he dicho lo mucho que me fascina tu cuerpo? Me encanta como te ves, así bien fuerte…
Sesshoumaru sonrió, la hizo quedar bajo él en el colchón.
-Kami, de haber sabido antes lo delicioso que es hacer el amor…
Sesshoumaru rió a carcajadas.
-Me gustas más así… disfrutaba mucho viéndote temblar…
Rin sonrió y rodeó el cuello de su marido haciéndolo quedar más cerca de sus labios. Él la besó apasionadamente y comenzó a desvestirla lentamente, mientras saboreaba su piel. Se movía sobre y dentro de ella como una bestia en celo, acallando sus gritos y gemidos con apasionados e interminables besos. Rin se aferraba a su espalda sintiendo que si se soltaba moriría y al hacerlo experimentó un poco de aquella muerte, sintiendo todo su cuerpo involuntario a ella, estremeciéndose y temblando, gozando del más delicioso de los placeres. Descansaban abrazados, compartiendo dulces caricias y tiernos besitos. Rin acarició el rostro de su esposo.
-Te prometo que cambiaré, mi amor… voy a luchar por nosotros… por las niñas…
-Nunca has dejado de hacerlo, preciosa…
-Pero…
-Confío en ti, Rin…
Sesshoumaru la besó con ternura.
-Te amo, mi pequeña preciosa…
Rin sonrió y se refugió en su pecho, sintió un beso en la cabeza.
-Sabes que te amo con todo mi corazón?
-Lo sé, preciosa… lo sé…
……………………………
1 año después.-
Kagome llega a la casa, las niñas corren a ella.
-Mama!!! Mama!!!
-Mama Ome!
Kagome sonrió y se bajó a su altura, las abrazó y las besó con ternura.
-Hola, mis amores, cómo están?
-Bien!
-Bem…
Kagome acarició las mejillas de Koishi y sonrió.
-Vamos arriba, les traje regalos.
-Sí!!!
Las niñas la siguieron escaleras arriba, en la habitación, Inuyasha estaba viendo una película.
-Kagome!
-Hola, mi amor…
-Debiste llamarme, habría ido por ti!
-No te preocupes…
Kagome lo besó.
-Y Jusuke?
-Jugando en su habitación.
-Ve por él, mi amor…
Kagome subió la maleta a la cama, Jusuke entró en la habitación, ella abrió los brazos y lo recibió con un fuerte abrazo.
-Cómo estás, cariño?
-Bien…
-Me alegro… se portaron bien con papá?
-Sí!!!
Kagome sonrió y abrió la maleta. A cada niña les entregó una muñeca y a Jusuke le dio un modelo de robot de su serie favorita.
-Gracias!!!
-De nada, mi amor…
Los pequeños se fueron a jugar con sus regalos. Kagome se dio vuelta sonriendo y vio a Inuyasha.
-Qué pasa, mi amor?
-Luces hermosa…
Inuyasha la haló hacia él y la besó apasionadamente. La vio sonrojarse y sonrió mientras acariciaba su trasero.
-Mama Ome!
-Mamá…
-Déjala, Inu… qué pasa, mi amor?
Koishi se acercó a ella, Kagome la sentó en sus piernas.
-Kagome…
-Sabes algo? Aprendí que realmente no importa cómo me digan… en sabiendo que los amo con todo mi corazón y que me quieren, no importa lo que pase…
Inuyasha acarició las mejillas de la pequeña.
-Estás segura?
-Sí…
Kagome besó a la pequeña en la mejilla, Koishi la vio y sonrió.
-Mama Ome…
-Te amo, chiquita…
Inuyasha se quedó viéndolas y sonrió. Kagome lo besó con ternura.
-Cómo fue el curso?
-Genial! Es un sistema increíble, terminaré 3 veces más rápido y tendré más tiempo para mis bebés…
Kagome le hizo cosquillas a la pequeña que reía a carcajadas.
……………………………
Sesshoumaru llegó a la casa, Rin estaba reunida con el equipo de una editora. Sonrió al verlo.
-Hola, mi amor…
-Preciosa…
-Ya casi terminamos.
Sesshoumaru saludó a los demás y fue a la habitación, las niñas estaban sobre la cama viendo una película, tenían palomitas y refrescos.
-Papi!!!
-Papa!!!
Sesshoumaru se sentó en la cama y recibió a sus pequeñas que lo llenaron de besos.
-Hola, mis princesitas…
Sesshoumaru se quedó con las pequeñas. Poco después, Rin entró en la habitación y brincó a sus brazos, besándolo apasionadamente.
-Preciosa…
-Un millón de dólares!!!
-Cómo?
-Me van a pagar un millón de dólares por la historia, más comisiones de venta!
Sesshoumaru sonrió. La cargó llenándola de besos.
-Felicidades, mi amor!
Rin lo abrazó con fuerza.
-HM! Qué rico! Vamos a salir a cenar.
-Sí, a dónde quieres ir?
-Hm… hay un restaurante nuevo, de pasta… pero me dijeron que hacen una langosta… para chuparse los dedos…
-Delicioso, me doy un baño y nos vamos.
-Quisiera acompañarte…
-Ven…
-Te olvidas de las enanas…
-Yo no soy enana! Mama, no puedo bañarme contigo también?
-Ustedes ya están bañadas. Vamos, mi amor, deja que papi y yo nos bañemos.
Maya se quedó sentada en la cama. Rin le levantó la carita.
-Mi amor, no te pongas así… yo me bañé con ustedes esta tarde.
-Pero yo quiero estar con mama…
Rin suspiró, acarició las mejillas de la pequeña.
-Ven…
Ya durante el baño, Rin le lavó la cara.
-Maya, mi amor… así como estoy con ustedes, yo también tengo que dedicarle un tiempo a papá…
-Demo…
-Yo sé que quieres estar conmigo… pero a veces los papás y las mamás necesitamos unos minutos sólo nosotros dos.
-Para besarse?
-Bueno… también… pero en ese tiempo hablamos… y sí, nos besamos y nos acariciamos…
-Pero no puedo estar con ustedes?
-Mi amor, a veces es muy incómodo cuando sabemos que nos están viendo...
-Demo mama…
-Qué pasa, mi amor?
-Gomen…
Rin la besó en la punta de la nariz.
-No has hecho nada mal, mi amor… a mí me encanta que seas independiente… me gusta verte hacer cosas nuevas y aprender mucho como siempre…
-Soy una niña buena?
-Eres una niña maravillosa, mi amor… Siempre lo has sido…
La pequeña la abrazó con fuerza. Rin sonrió y la abrazó, la sintió llorar.
-Maya, mi amor… no llores…
-Gomen…
-Tranquila, cariño, no has hecho nada mal…
Con una yukata puesta, Rin preparó a las niñas. Sesshoumaru estaba ya poniéndose los zapatos cuando Rin entró en la habitación para vestirse ella.
-Te tardaste mucho…
-Estaba hablando con Maya… estaré lista en unos minutos…
-Está bien…
Se besaron con ternura. Sesshoumaru salió de la habitación. Varios minutos después, Rin estaba lista.
-Vaya, luces…
Rin sonrió, era difícil dejar a su marido sin palabras. Se acercó a él y lo besó.
-Nos vamos?
-S-sí… me siento como en una cita…
Fueron al restaurante donde disfrutaron de la cena en familia. Las niñas reían cada vez que se besaban.
-Qué les da tanta risa?
-Se ven lindos…
Sesshoumaru sonrió. Al llegar a la casa, la verdadera celebración comenzó cuando Sesshoumaru cerró la puerta de la habitación.
……………………
Varios meses después. –
Era el fin del año fiscal y Kagome tenía mucho más trabajo que de costumbre, las niñas y Jusuke solían quedarse viendo televisión, cuando Inuyasha llegaba, hacia la cena, y Kagome se iba a dormir a la media noche.
-Kagome…
-Hm…
-Kagome, te estás excediendo…
-Te prometo acabar antes…
Inuyasha la dejó, estaba agotada. Con el paso de los días, Kagome comenzó a darse cuenta que aunque estuviera en la casa, extrañaba a sus hijos. Hizo una pausa dejándolo todo a un lado y salió de la oficina.
-Jusuke, Kira, Koishi…
-Mama…
-Qué les parece si vamos por un helado?
Las pequeñas sonrieron ampliamente, Jusuke asintió y se fueron a una heladería cercana. Kagome los veía disfrutar de los juegos, llamó a Inuyasha.
-Inu, mi amor… ven a la heladería que está cerca de la casa…
-Pasó algo?
-Te extraño…
Inuyasha llegó a la heladería, las niñas corrieron a él.
-Papi!!!
Inuyasha las abrazó y las besó, fue con Kagome.
-Hola amor…
-Hola, mi vida…
Disfrutaron de pasar la tarde juntos, entre risas y juegos, al volver a la casa, los niños se fueron a jugar, Inuyasha abrazó a Kagome desde atrás.
-Te extraño tanto, mi amor…
-Inu…
-Cuándo te tomarás un tiempo libre?
-Cuando termine todo esto de la declaración de impuestos…
-Hm… nos iremos de vacaciones entonces…
-Inu…
-Pa…
Jusuke se sonrojó al verlos besarse tan apasionadamente, no se podía mover, sentía curiosidad al presenciar tal beso. Cuando finalmente se separaron y notaron al muy impresionado Jusuke, Kagome se refugió en el pecho de Inuyasha, colorada hasta las orejas, Inuyasha rió. Abrazándola aún más, vio a Jusuke.
-Pasa algo?
-No…
Jusuke se fue a su habitación. Kagome besó a Inuyasha en la mejilla.
-Ve con él…
-Pero cariño, casi no he estado contigo…
-Ve con él, mi amor… te prometo que esta noche nos ponemos al día…
Inuyasha no la quiso soltar, la besó nuevamente.
-Ve, amor… él quería decirte algo…
-Está bien…
Inuyasha fue a la habitación de Jusuke, el pequeño veía sus pies, sentado en la cama.
-Jusuke…
-Eso es sexo oral?
-QUÉ?!
-Lo que hacían Kagome y tú…
Inuyasha logró calmarse.
-No, Jusuke sólo nos besábamos.
-Pero… era diferente…
-Hay muchas clases de besos… me querías decir algo?
-Papa… onegai… déjame decirle mamá a Kagome…
-No, Jusuke, no eres su hijo...
-Lo sé, papá… pero… ella me quiere y me trata como si fuera su hijo… porque no puedo quererla igual? Además…
Jusuke bajó la mirada.
-Koishi está aprendiendo a decir Kagome… y ella se pone triste cuando la oye… y es mi culpa, papa… es mi culpa porque yo le digo Kagome…
-Eso no es verdad…
-Yo no quiero que se enferme otra vez, papa… no quiero que se vaya nunca…
El pequeño lo abrazó llorando. Inuyasha acarició su cabeza.
-Además yo la quiero mucho…
-Eso lo sé, hijo…
Inuyasha recordó las palabras de Kikyou, besó al pequeño en la cabeza.
-Jusuke… qué sabes de tu mamá y yo?
-Que no los querían juntos…
-Sabes cómo es el amor?
-No sé…
-Está el amor de familia… es el amor que hay entre nosotros y Kira y Koishi… está el amor romántico, es el que hay entre Kagome y yo… y hay algo… muy parecido al amor, que se vive cuando se es más joven que yo… eso era lo que había entre tu mamá y yo… éramos muy jóvenes, nos queríamos, creíamos que era amor… pero como sabes, a tu mamá se la llevaron a China y aquello dejó de existir…
-Tú no amabas a mi mamá?
-Sí… pero eso cambia… después sólo sentía un gran afecto por ella, la quería mucho, pero no de la misma manera…
-No te entiendo…
-A donde quiero llegar es… que no sabes distinguir entre Kagome y tu mamá… tal vez se parezcan físicamente, pero no son la misma persona… y el que llames a Kagome mamá, no va a traer de vuelta a Kikyou…
Jusuke bajó la mirada.
-Yo sé que cuando una persona muere no vuelve más… no es por eso…
-Y entonces?
-Papa…
Inuyasha vio a Koishi, la pequeña se acercó a Jusuke.
-Uzuke tdizte…
-Ven aquí, chiquita…
Inuyasha la sentó en su regazo, la besó en la sien.
-Y mamá?
-Tdabago…
Inuyasha pasó su mano por la cabeza de Jusuke.
-Si ella se siente cómoda, puedes decirle mamá…
Jusuke lo abrazó con fuerza, Inuyasha sonrió. Kagome se detuvo cerca de la media noche, fue a la habitación de las niñas y las besó de buenas noches, fue a la de Jusuke, lo besó igual.
-Mamá…
Kagome sonrió, supuso que estaba soñando con ella, acarició sus mejillas.
-Dulces sueños, mi amor…
Entró a su habitación y sonrió al verla con velas encendidas e Inuyasha dormido, se sentó junto a él y lo besó apasionadamente, él despertó y ni lento, ni perezoso, la pegó a él profundizando el beso.
-Inu!
-Vas a tener que cumplir tu promesa… me has dejado solo ya muchos días…
Kagome sonrió.
-Entonces déjame mimarte…
-Hm!!! Así me gusta…
Inuyasha acariciaba el pecho y las caderas de su mujer, mientras ella se movía enérgicamente sobre él, haciéndolo disfrutar al máximo de todo aquello.
-Ah!!! Sí!!! Sólo tú sabes, cariño!
Inuyasha se sorprendió cuando el clímax le sobrevino y Kagome, contrario a veces anteriores, no se cansó antes. Estando en su punto más sensible, la sintió contraerse, apresándolo en lo que podía catalogarse como una tortura.
-AAH!!! Kagome!!!
Kagome sucumbió sobre él, quedando sobre su pecho, sus respiraciones sin ritmo, en una carrera por conseguir oxígeno en cada bocanada. Inuyasha le levantó el rostro y apartando el cabello que lo cubría, le sonrió y la besó apasionadamente. Acomodándose a su lado, Kagome se refugió en su pecho.
-Te amo, Kagome…
-Inu…
-Sí?
-Yo también te amo, mi amor…
Inuyasha la besó apasionadamente. De repente y sintiendo un frío recorrer su espalda, Inuyasha recordó algo, notó la mirada de Kagome y le sonrió.
-Inu… pasa algo?
-No, cariño… todo está bien… (Maldición!!! Olvidé el preservativo!!!)
-Inu…
-Dime…
-Me gusta más cuando no usas preservativo…
-Kagome…
-No lo vuelvas a usar, onegai…
-Está bien, cariño… como quieras…
-Inu…
-Hm?
-Uso un diafragma, no te preocupes, no quedaré embarazada…
-No pensé en eso…
Kagome levantó la mirada, Inuyasha acarició sus mejillas.
-Eso no te hace daño, verdad?
-No, amor… ya tengo dos hijas y pronto voy a cumplir 27, así que me podré cortar las trompas, esto es sólo para esperar…
Inuyasha continuaba acariciando sus mejillas, ella lo besó con ternura.
-Estoy agotada, dulces sueños, mi amor…
-Descansa, cariño…
Kagome se quedó dormida recostada del pecho de su marido que acariciaba y dibujaba con sus dedos en su espalda, Se quedó viéndola gran parte de la noche antes de sucumbir al cansancio del día.
…………………………………
N/A: Hola!!! Qué tal? Espero que estén bien. Bueno, aquí con otro cap de esta historia, espero que les haya gustado y creo que va en camino de complacer a muchas que están locas porque Jusuke le diga mamá a Kagome.
Besitos
Mizuho
