Capítulo 24
Lejanía
Sesshoumaru llegó a la casa con varios paquetes y sus maletas, ni Rin ni las niñas estaban en la casa. Apenas se vestía después de un baño cuando escuchó a las niñas gritar.
-Papa llegó!!!
-Papa!!!
Las pequeñas corrieron escaleras arriba, al ver a Sesshoumaru, se abrazaron a él con fuerza.
-Hola, mis princesitas!!!
Sesshoumaru se sentó y las subió a sus piernas, ambas se aferraron a su cuello.
-Cómo están mis amores?
-Papa…
-Las extrañé mucho… todas las noches me dormía pensando en mis princesitas y su mamá…
Sesshoumaru sonrió al ver a Rin parada junto a la puerta de la habitación. Besó a las pequeñas en sus cabezas y continuó abrazándolas.
-No me van a dejar abrazar a mamá?
-No…
-No?
Sesshoumaru rió, continuó abrazando a las niñas y dándoles tiernos besitos. Estuvieron así un largo rato, Sakura se soltó primero y se fue con Rin. Sesshoumaru abrazó a Maya.
-Mi amor… Maya, cariño…
Sesshoumaru la sintió temblar y llorar.
-Mi amor, qué pasó? Cariño…
-Es verdad que te vas a volver a ir?
Sesshoumaru suspiró.
-Lo siento cariño… pero sí… dentro de unos días me vuelvo a ir…
-Porqué, papa, ya no nos quieres?
-Claro que sí! Mi amor, ustedes son lo que más quiero!
-Demo…
-Te amo, cariño… tengo que hacerlo, es mi trabajo, pero no quiere decir que no te quiero…
Sesshoumaru se quedó abrazándola un largo rato.
-Yo también te extrañé mucho… y llovía mucho y me preguntaba si aquí también estaba lloviendo… pensando en mi princesita y si estaría escondida de los truenos…
-Demo…
-Te quieres quedar así?
-Sí…
-Quédate, mi amor… todo lo que quieras…
-Demo, mama…
-Mamá sabe que las bebitas preciosas van primero…
Sesshoumaru la besó con ternura. Maya también lo besó. Después de un buen rato, la pequeña se fue a su habitación. Sesshoumaru fue por Rin que estaba dibujando, la hizo darse vuelta en el banco y la besó apasionadamente. Se separaron cuando necesitaban oxígeno desesperadamente.
-Kami!
Sesshoumaru sonrió.
-Te extrañé, mi amor…
-Kami, se nota…
Volvió a sonreír. La cargó y la volvió a besar. Rió cuando Rin se abrazó a él rodeándolo con brazos y piernas.
-Aún eres mi pequeña preciosa…
Rin sonrió y lo llenó de besos.
-Hm… pesas menos…
-Sí?
-Sí…
Rin sonrió nuevamente.
-Estuve haciendo dieta…
-Estás hermosa…
Rin se mordió el labio inferior, Sesshoumaru sonrió.
-Te hiciste reflejos!!!
Rin sonrió, finalmente se había dado cuenta.
-Te gustan? Sé sincero…
-No me gustan para nada, pero…
-Sessh!!!
-Bueno, quieres que sea sincero o no?
-Pero no taaan sincero… porqué no te gusta?
-Porque yo… adoro… tu larga… sedosa… y negra melena…
Le dijo esto entre besos, Rin sonrió.
-Y te quitaste los rizos!
-Sólo hasta que me de un poco de brisa…
-Menos mal…
-Sessh!!!
-Qué es lo que te he dicho todo el tiempo que tenemos casados?
-…-
-Que me encanta como te ves al natural… sin maquillaje… sin tacones, me gustas chiquita…
-Sessh…
Sesshoumaru volvió a besarla y sonrió.
-Eres la mujer más hermosa que he conocido…
Rin le sonrió y lo llenó de besos. Las niñas estaban viéndolos y rieron. Rin se quedó recostada de su hombro.
-Ya lo tuvieron mucho tiempo, ahora me toca a mí…
-No se vale! Tu duermes con papa!
-Pero dormidos no se hace nada.
Rin sonrió y lo besó nuevamente.
-Ve con tus hijas antes de que les de un ataque de celos.
-Pero…
-Ve cariño… te extrañaron mucho…
Sesshoumaru la soltó, Rin lo besó nuevamente y se acomodó en su banco.
-Preciosa, ven… les traje regalos a todas.
-Sí?
-Sí…
Rin fue con las niñas a la habitación, las pequeñas se subieron a la cama. Sesshoumaru les dio una muñeca a cada una, vestidas con su color favorito para que no discutieran. Las niñas lo abrazaron y le dieron un beso en la mejilla.
-Y para mi reina…
-No es una muñeca, verdad?
-No… no es una muñeca…
Sesshoumaru la haló por la cintura y la besó apasionadamente.
-Te parece a ti que es una muñeca?
-No…
-Pero sí es para tu muñeca…
Sesshoumaru sacó de su caja un finísimo reloj.
-Sessh!!!
-Lo mejor de París, para ti, mi amor…
-Es bellísimo!!!
Rin lo abrazó con fuerza, Sesshoumaru sonrió.
-Para que cuentes los segundos que faltan para volver a ti…
Rin sonrió.
-Gracias, mi amor… me gusta mucho…
-Eso espero, con lo que costó…
-Sessh!!!
-Es broma, mi amor…
Rin sonrió y lo besó apasionadamente. Rin se ofreció a hacer la cena, mientras esperaba, Sesshoumaru llamó a Inutaisho y le habló de los detalles del negocio.
-La cena está lista, mi amor…
Rin lo besó en la mejilla.
-Ya voy… papá, hablamos después…
-Irás mañana?
-No… sólo estaré tres días aquí, los pasaré con Rin y las niñas.
-Está bien.
-Adiós.
Después de cenar, Sesshoumaru estuvo un rato con las niñas y las llevó a sus camas. Cuando fue a la habitación, se encontró con Rin escribiendo en la laptop.
-Desde cuándo traemos el trabajo a la cama?
-Desde que me pagan un millón por libro…
-Hm! Lo olvidaba… mi esposa es millonaria…
Rin rió a carcajadas.
-Sabes que si nos divorciamos me tienes que dar la mitad?
-Te la doy feliz… y tú me tienes que dar la mitad de todo lo demás…
-Sigo perdiendo…
-En grande… no creo inventarme 500 historias de la noche a la mañana…
Sesshoumaru se acomodó a su lado y la besó con ternura. Tomó el cuaderno de dibujos.
-Y estos?
-Ese es David…
-David?
-Sí… es una historia nueva… las niñas me inspiraron…
-Me la cuentas?
-Trata de un pequeño que todas las noches desde su cama, mira al cielo en espera de una estrella fugaz… y se queda dormido pensando, "Mañana pasará…"…
-Suena triste…
-El pequeño espera la estrella para pedirle que le devuelva a su papá… él trabaja mucho y nunca está en la casa y viaja mucho más…
-Preciosa… acabo de llegar de 21 días, me tengo que ir por 21 días más… me estás torturando…
-Lo siento, mi amor… la verdad es que te extrañé mucho…
-Qué tal si nos ponemos al día?
Rin rió haciendo la computadora a un lado junto con sus anteojos.
-Y esos? Has cambiado mucho en tres semanas…
-Se me perdieron los de contacto… Me están haciendo unos nuevos…
-Te ves más sexy así…
-Sí? No me suma 5 años como a ti?
-Oye!
-Pero tú eres sexy a cualquier edad…
Sesshoumaru sonrió y la haló debajo de él, Rin rió y rodeó su cuello con sus brazos, se besaron apasionadamente.
-Ya verás lo que pueden hacerle 21 días solos a este viejo…
…………………………
Rin lo abrazó desde atrás aún sin poder controlar su respiración. Sesshoumaru sonrió y tomó su mano para besarla.
-Ah! Kami! Las niñas siguen dormidas…
Se dio la vuelta y la recibió entre sus brazos.
-Quieres más?
-Más?! Kami, no te habrás tomado una cosa de esas o sí?
Sesshoumaru rió a carcajadas.
-Esto es puro jarabe de viejo!
-Yo no dije que estabas viejo… pero Kami, cómo resultó… te volviste todo un semental!
Sesshoumaru rió, acarició sus mejillas y la besó con ternura.
-De verdad te extrañé, mi amor… París nunca será igual sin ti…
-Tengo una idea…
-Cuál?
-Cuando termines, quédate unos días más… y nos encontraremos en París…
-Y las niñas?
-Estarán felices de pasarse unos días con sus abuelos…
Sesshoumaru sonrió.
………………………………
Al día siguiente, se reunieron a la hora del almuerzo, Sesshoumaru también había comprado regalos para sus sobrinos. La pasaron riendo y los niños jugando. Sesshoumaru veía a Rin jugar con Jusuke y las niñas.
-Sesshoumaru…
-Ah?
-Que si estás de acuerdo?
-Lo siento, qué cosa?
Un rato después, Sesshoumaru se quedó apartado, viendo a Rin con los niños, Izayoi se le acercó.
-Estás bien?
-Sí…
-Porqué la miras tan insistentemente?
-No es así… es que… mañana es nuestro último día juntos… y la veo tan feliz… divirtiéndose con ellos…
-Pero eso no debe ser motivo de tristeza.
-No le gusta estar sola…además… mañana es el aniversario de Sophie…
-Oh, Kami, es cierto!
-Quisiera aplazar la salida unos días… para asegurarme de que estará bien…
-Hazlo, Sesshoumaru… por encima de tu papá y de todos… La muerte de Sophie la afectó mucho.
Sesshoumaru asintió. Cuando todos se marcharon, Rin recogía los restos de comida y vasos y platos.
-Mama…
-Me imagino que no tienen hambre.
-No…
-Me ayudan? Traigan todos los vasos y platos desechables a la bolsa de basura.
-Hai!
Las pequeñas corrían por todas partes haciendo carreras de quién recogía más, mientras tanto, Rin se metió en la cocina para lavar lo demás. Sesshoumaru la abrazó desde atrás y tomó sus manos inmovilizándolas.
-Sessh…
-Deja eso… yo lo hago…
-Mi amor…
Sesshoumaru la hizo darse vuelta y la besó apasionadamente.
-Yo lo hago.
Rin sonrió sin saber qué mosca le picó y salió de la cocina antes de que se arrepintiera.
-Mama! Ya!
-Vaya! Qué bien! Muchas gracias, mis amores!
-Y mi premio?
-Premio?
-Yo gané!
-Hm… les daré un premio a las dos por haberme ayudado.
-Sí?
-Sí. Vengan conmigo.
Rin las llevó a la habitación y después de acomodarlas una al lado de la otra en la cama, se las comió a besos. Las pequeñas reían a carcajadas.
-Mama!!! Ahora a ti!
Cuando Sesshoumaru subió, las encontró sobre Rin, haciéndole cosquillas y riendo con ella. Se quedó viéndolas, con una sonrisa dibujada en los labios. Rin lo vio y le sonrió.
-Ya… ya… mamá está cansada… ahora vayan con papá!!!
Poco después veían una película, las niñas dormidas entre ellos, Rin las vio y sonrió, cargó a Sakura.
-La llevaré a su cama…
Sesshoumaru hizo lo mismo con Maya, se encontraron en la habitación. Rin lo invitó a disfrutar de un baño con ella. Reían jugando con la espuma, pero poco a poco las caricias se fueron volviendo más sensuales y los besos más apasionados, Rin suspiraba al sentir las manos de Sesshoumaru acariciarla bajo el agua, bajó las propias y lo acarició disfrutando de aquella deliciosa erección que estaba segura aprovecharía al máximo.
-Hm… Preciosa…
-Te amo…
Sesshoumaru sonrió, Rin se acomodó sobre él, dejando escapar un gemido a la vez que lo engullía en su interior.
-Ah, mi amor…
-Parece que no estabas lista…
-Estoy bien…
Rin disfrutó de hacerle el amor y ver sus ojos brillar, así como ella misma gozaba del placer que le brindaba moverse sobre él.
…………………………………
Sesshoumaru despertó y estaba solo, se puso la yukata y fue a la habitación de las niñas, aún estaban dormidas, siguiendo el aroma a incienso, salió al jardín, donde Rin oraba en silencio, siguiendo la tradición. Se arrodilló a su lado, encendió varias varas y la acompañó. Al terminar, la vio sin decir ni hacer nada, ella suspiró.
-No lo puedo creer… dos años desde que perdí a mi bebé…
Sesshoumaru no consideraba de lo que fuese que quisiera decir como algo de valor. Rin se levantó.
-Muchas veces… muchas veces me consuelo a mí mismo pensando en que gracias a que donamos sus órganos… hay familias felices… sus hijos están con ellos… otras… otras veces estoy furioso y quiero ser egoísta… quiero a mi niña conmigo! Pero no era algo que podíamos remediar, Rin… se hizo todo lo científicamente posible… todo lo humanamente posible… pero su cuerpecito no estaba listo…
Rin se sentó a su lado, tomó sus manos.
-Eso lo sé… yo sólo quería un día más con mi hija… Sesshoumaru…
Estuvieron abrazados un largo rato. Sesshoumaru la besó en la cabeza y se puso de pie.
-Vamos al cementerio?
-Sí…
Se pasaron el resto del día juntos, disfrutando de estar con las niñas. 3 días después, Sesshoumaru se tenía que ir nuevamente, la despedida fue candente y apasionada, Rin lo llevó al aeropuerto con la sensación a flor de piel de tenerlo dentro y sobre ella haciéndole el amor.
…………………………………
-Demo, porqué mama se va también?
Rin dejó su maleta a un lado y se sentó en la cama, las niñas la abrazaron con los ojos llenos de lágrimas y las caritas rojas.
-No lloren, mis amores…
-Demo, papa se fue y ahora tú?
-Volveremos los dos juntos en unos días…
-Iie!!
-Sakura, cariño…
-No te vallas…
Rin sintió un nudo en la garganta, las niñas le rogaban entre lágrimas que no las dejara, se mantenían abrazadas a ella.
-Pero mis amores, van a estar con sus abuelitos Inutaisho e Izayoi…
-Yo quiero estar con papa y mama…
El gran problema de todo aquello no era que querían estar solos. Era que las niñas no tenían pasaportes ni visas y aunque la familia Kazami tenía contactos, no tenía los suficientes como para emitirlos de la noche a la mañana.
-Maya, Sakura… perdónenme… no quiero verlas tan tristes… ya no me iré…
-De verdad?!
-De verdad… vayan a lavarse, voy a llamar a su papá…
Rin llamó a Sesshoumaru.
-Preciosa… ya tengo todo listo… a qué hora voy por ti al aeropuerto?
-Sessh…
-Rin… no…
-Sessh, lo siento pero no puedo ir…
-Qué pasó?
-Las niñas no dejan de llorar y rogarme que no las deje solas.
-Por Kami, Rin! Sólo es una semana!
-Para ellas es mucho! Son muy pequeñas!
-Rin, papá se tomó vacaciones para estar con ellas, ya compraste el boleto por el amor de Kami!
-Pero no puedo dejarlas así! Sesshoumaru, no quieren que me vaya. Te extrañan mucho y creen que me tardaré tanto como tú.
-Rin, eso es absurdo!
-No lo es! Tienen 3 y 4 años y extrañan a su papá!
-Y qué pretendes entonces?
-Me quedaré…
-Es que nunca piensas en ti! Ese es tu problema! Nunca haces algo para ti!
-Eso no es un problema! Ser madre es lo mejor que me ha pasado en la vida y una madre piensa primero en sus hijos!
-Ahora yo soy el egoísta, verdad?! Siempre me tienes que saltar con lecciones de cómo ser padre!
-Sesshoumaru, por Kami, actúas como un niño! Y ya para estas alturas del juego deberías saberlo!
-Sabes qué? Haz lo que te dé la gana!
Sesshoumaru cerró la llamada.
-Sesshoumaru… estúpido!!!
Rin cerró el celular y lo lanzó sobre la cama. Como las niñas estaban en la casa, se apresuró a lavarse la cara antes de que la vieran, pero fue muy tarde.
-Mama…
-No es nada…
-Mama llora…
-Estoy bien.
Rin se metió al baño, las niñas la esperaron sentadas en la cama.
-Mama…
Rin cargó a Sakura y la besó con ternura, se inclinó sobre Maya y la besó igual.
-Mama, qué pasó?
-Nada, cariño… qué tal si salimos a comer helado?
-Mama no se va?
-No, Sakura, no me voy…
Rin llevó a las niñas a un centro de diversiones y luego a una heladería. Tenía a Maya sentada al frente y a Sakura a su lado.
-Hm! Que rico!
-Y el mío también está rico, mama…
-Sí?
El celular de Rin timbró, vio el número de Sesshoumaru en la pantalla.
-Sesshoumaru…
-Preciosa… amor, perdóname… me sobrepasé… e-es que te extraño y de verdad esperaba que nos encontráramos aquí…
-Sesshoumaru… no iré de todas formas…
-Eso lo sé... sólo quería disculparme... me perdonas?
-Sí…
-Te amo cariño…
-Y yo a ti…
-Estás con las niñas?
-Sí…
Rin le pasó el teléfono a Maya.
-Papa!
-Hola, princesita!!!
-Papa, cuándo vienes a casa?
-Pronto, cariño…
-Papa…
-Dime…
-Papa… pero ven rápido… mama está triste…
-Triste?
-Sí… llora…
-Ahora está llorando?
-No… me dice que no te lo diga…
Sesshoumaru sonrió. Después de un buen rato, Maya le pasó el celular a Sakura y la pequeña a Rin nuevamente. Al terminar la llamada, Maya la veía sonriendo, pero su sonrisa se esfumó al verla con el ceño fruncido.
-Mama…
-Maya, porqué le dijiste esas cosas a tu papá?
-Demo…
-No tenías que decírselo.
-Demo, si él viene no lloras más…
-Ese no es el punto, Maya.
Rin suspiró.
-Cómete tu helado… quiero comprarme unos zapatos antes de volver a la casa.
-Hai…
Al salir de la heladería, Rin pasó por la tienda, pero ya estaban cerrando, decidió volver a la casa. Mientras las niñas veían una película, comenzó a desarmar la maleta. Maya se acercó a ella.
-Mama…
-Qué pasa, Maya?
-Gomen, mama… yo no quería que te pusieras brava…
-Maya…
-Estás brava porque no queremos que te vayas?
Rin se detuvo. Vio a la pequeña con los ojos rojos. Se sentó y la subió a sus piernas, la besó en la sien.
-Maya, mi amor… no estoy molesta contigo ni con Sakura…
-Demo…
-Sí quería ir a París con tu papá, pero no puedo dejarlas si no quieren…
-Y no podemos ir?
-No cariño… son muy pequeñas y no pueden ir…
Rin la besó nuevamente y le sonrió.
-Te amo, cariño… te amo mucho…
La pequeña la abrazó y la besó en la mejilla igual. Al día siguiente, Rin decidió salir con las niñas todo el día. Ya en la tarde, su celular timbró.
-Sessh…
-Dónde están?
-En un parque cerca de casa, hay unos malabaristas…
-Cuándo llegarán a la casa?
-Pronto, ya están acabando. Y las niñas están agotadas.
-Preciosa… ayer…
-No me tienes que explicar nada… yo también quisiera estar contigo.
-Te amo…
-Te amo, cariño…
Al llegar a la casa, las niñas gritaron de alegría al ver a Sesshoumaru.
-PAPA!!! PAPA!!!
Sesshoumaru las recibió con los brazos abiertos, llenándolas de besos. Tomó un enorme ramo de rosas y se las entregó a Rin.
-Lamento mucho haberte lastimado… tienes toda la razón… no hay nada como el hogar…
Rin sonrió con lágrimas en los ojos y brincó a sus brazos, besándolo apasionadamente y abrazándolo con fuerza.
-Te amo!
-Preciosa!
Sesshoumaru la apretó en su abrazo y volvió a besarla. Se apartaron porque las niñas clamaban su atención.
-Vengan aquí, mis angelitos…
-Papa…
-Papa, ya no te vas?
-No en mucho tiempo…
Sesshoumaru, que ya estaba de rodillas, cayó acostado en el piso, con sus hijas sobre él llenándolo de besos, sólo reía y las besaba de vuelta.
N/A: Mizuho pide clemencia de rodillas!!!
Lo siento, sé que me tardé demasiado, intentaré que no vuelva a pasar. Pero es que la uni me tiene loca.
Espero que les haya gustado el cap. No sé muy bien, pero creo que este es otro de los que se acaba.
Besitos
Mizuho
