Capítulo 26

El Corazón de Inuyasha

Inuyasha llegó a su casa, desde la puerta, vio a Kagome y Jusuke sentados a la mesa del comedor.

-Wow! Dibujas muy bonito!

-Gracias… aquí tienes… recórtalo con cuidado…

-Gracias!

Inuyasha sonrió. Jusuke dejó el dibujo a un lado.

-Kagome…

-Sí?

-Puedo… puedo decirte mamá?

Kagome dejó lo que estaba haciendo, vio a Jusuke.

-Jusuke…

-Yo quiero…

-Pero tu papá no quiere.

-Sí, él me dijo que sí puedo.

Kagome se acercó a él, se puso en cuclillas para estar a su altura, él se lanzó a sus brazos haciéndola perder el equilibrio y cayeron hacia atrás, Kagome se golpeó la cabeza con la pared.

-Kagome!!!

-Papá!!!

Jusuke se puso pálido, con los ojos abiertos al punto que parecían salírseles de las cuencas. Inuyasha se arrodilló junto a Kagome.

-Kagome… Kagome, estás bien? Kagome, respóndeme!

-No grites! Ah, cha! Qué duro me di!

Kagome se incorporó pasándose la mano en el golpe.

-Ouch! De seguro me sale un chichón!

-Un qué?

-No te preocupes… Jusuke…

El pequeño temblaba con lágrimas en su rostro, viendo la escena.

-Jusuke…

-Go-gomen…

Jusuke salió corriendo hacia la calle, Kagome lo siguió.

-JUSUKE!!!!

Un auto lo golpeó enviándolo varios metros lejos del mismo. Kagome corrió a su lado.

-JUSUKE!!! INUYASHA!!! LLAMA UNA AMBULANCIA!!!

Todo pasó de prisa, como un torbellino. Jusuke despertó, no podía hablar, tenía un tubo en la nariz y lo sentía en su garganta, sentía mucho dolor en todo el cuerpo. Abrió los ojos, vio a su lado a Kagome sonreírle con lágrimas en los ojos.

-Hola, mi amor… te sientes bien?

Jusuke levantó una mano y acarició su rostro. La vio cerrar los ojos ante la tierna caricia.

-Tu papá viene dentro de poco, lo llamaré…

Jusuke movió la cabeza negativamente. Kagome sonrió y lo besó en la frente.

-Inuyasha no está molesto contigo… mi amor, estábamos muy preocupados.

Inuyasha llegó al momento en que le sacaban el tubo de la nariz. Al poderse mover, lo primero que hizo fue abrazar a Kagome.

-Por qué no me morí?!!!

-Jusuke, mi amor, no hables así!

-No! Te hice daño!

-No me hiciste daño… me haces más daño hablando así!

El pequeño palideció al ver a Inuyasha.

-Pa-pá…

-Kami, hijo, estás bien!

Inuyasha lo abrazó con fuerza.

-Papá, no me odias?

-Jusuke, cómo voy a odiar a mi hijo?

Jusuke lo abrazó con fuerza. Inuyasha lo convenció de dejarse examinar por los doctores.

-Está muy bien… sólo vomitó lo que había comido, así que no tiene más lesiones.

-Es increíble que no se haya roto ni un solo hueso.

-No… pero ya se le comienzan a marcar los moretes… tuvo mucha suerte…

Inuyasha sonrió y lo besó en la cabeza.

-Lo dejaremos esta noche en observación y mañana le damos el alta.

-Bien…

Una vez solos.

-Gomen…

-Cálmate, mi amor… descansa…

-Mamá…

-Sí?

-Eras tú quien gritaba?

-Sí, mi amor… intentaba mantenerte despierto…

El pequeño vio la mano de Kagome sobre su pecho.

-Está tibia…

Kagome sonrió.

-Descansa, cariño…

Poco después el pequeño se durmió, Kagome abrazó Inuyasha, quien la besó en la cabeza.

-Estás bien?

-Sí…

Sesshoumaru y Rin fueron a verlo con las niñas, las pequeñas se abrazaron a su tío.

-Hola!

-Tío, Jusuke está enfermito?

-Tuvo un accidente, cariño.

Kagome estaba sentada con sus hijas en sus piernas.

-Mami, cuándo vienen a casa?

-Yo me quedaré esta noche con Jusuke… ustedes se irán a casa con papá…

Koishi se abrazó a ella aún más, Kagome la besó con ternura.

-Cálmate, mi amor…

-Mama ome…

-Tranquila, mi amor…

Kira fue con Inuyasha, Kagome abrazó a Koishi, le llenó la cabeza de tiernos besitos, la pequeña se quedó entre los brazos de su madre. Después de un buen rato, Sesshoumaru y Rin se despidieron y se marcharon.

Sesshoumaru acompañó a Rin hasta la habitación. Se sentó a su lado y acarició sus mejillas.

-Necesitas algo?

-Qué vas a hacer de cena?

-Qué te parece si te preparo una deliciosa ensalada césar… con aderezo y panecitos hechos en casa?

-Hm! Rico!

-Y después unos canelones rellenos de carne…

Rin sonrió.

-Tengo tanta hambre que me los comería.

Sesshoumaru sonrió, la besó con ternura.

-Te avisaré cuando esté listo…

Rin asintió, Sesshoumaru la volvió a besar y la besó en la punta de la nariz, haciéndola sonreír.

-Te amo, preciosa…

-Yo también te amo, mi amor…

Se besaron nuevamente, vieron a las niñas que los veían sonriendo.

-Qué pasa?

-Papa y mama se quieren mucho…

-Sí, así es… papá ama mucho a mamá… quién me ayuda a hacer la cena?

-Yo!!!!

-Yo, yo!!!

-Y quien cuida a mami?

Sakura vio a Rin y a Sesshoumaru. Maya dijo que quería hacer la cena.

-Vayan con papá a hacer la cena…

Las pequeñas se fueron con su padre. Sesshoumaru les daba para hacer cosas sencillas como lavar las lechugas y los vegetales.

-Maya, ve a poner la mesa, cariño…

-Sí, papa…

La pequeña fue de inmediato. Cuando la cena estuvo lista, las pequeñas fueron por Rin, al bajar las escaleras, sonrió al ver la mesa con velas y muy bien arreglada.

-Vaya, mi amor!

-Maya puso la mesa…

-En serio?!

Rin la besó en la frente.

-Te quedó perfecta, mi amor!

La pequeña sonrió. Se sentaron a la mesa, Rin sonrió cuando Sesshoumaru le sirvió refresco con soda. Las niñas sonreían al ver a Rin disfrutar de la comida y agradecérsela a Sesshoumaru con tiernos besitos en la mejilla, al terminar, Sesshoumaru y Rin salieron al jardín. Rin se recostó del pecho de su marido y acarició los fuertes brazos que la rodeaban.

-La cena te quedó deliciosa, mi amor…

-Aprendí de la mejor…

Rin sonrió, sintió tiernos besitos en su hombro.

-Estás preocupada por algo…

-Me conoces demasiado bien…

Sesshoumaru la besó en la mejilla.

-En qué piensas, mi amor?

-No lo dañemos con mis pensamientos…

Sesshoumaru la hizo darle el frente, la besó con ternura.

-Ahora sí me intrigaste… anda, preciosa… cuéntamelo todo…

Rin suspiró y se apoyó en su pecho, lo sintió rodearla con sus brazos y besarla con ternura en la cabeza.

-No me sueltes, Sesshoumaru…

-Nunca, mi pequeña preciosa…

Rin se aferró al abrazo de su marido, sintió nuevamente tiernos besitos en su cabeza.

-Sessh…

-Hm?

-Te amo… sólo por si necesitabas oírlo…

Sesshoumaru tomó su rostro entre sus dedos por su barbilla, la hizo levantarla.

-Y esas lágrimas?

-No lo sé…

-Tal vez piensas… que no soy el señor expresiones… recuerdo que una vez me dijiste que era frío como un témpano… pero preciosa… cada vez que te digo que te amo, no lo dudes en que te lo digo de corazón, amor…

-Yo lo sé, mi amor…

Sesshoumaru la besó con una increíble ternura y acarició sus mejillas sonriendo.

-Eres la misma chiquilla consentida de la que me enamoré…

Rin sonrió y volvió a abrazarlo.

-Vamos a estar juntos, verdad?

-Pase lo que pase…

-Te amo, Sessh… te amo tanto…

Sesshoumaru sonrió nuevamente, la besó en la frente mientras ella cerraba los ojos.

-Eres increíblemente dulce y no lo olvides, eres un esposo maravilloso…

-Tú también eres una esposa maravillosa, mi amor…

……………………………

Inuyasha estaba sentado en la sala, acababa de hablar con Kagome por teléfono. Escuchó a Kira gritar y casi de inmediato un golpe seco.

-PAPI!!! PAPI!!!

Inuyasha corrió a la habitación, vio a Koishi en el piso, llorando a todo pulmón, la pequeña se levantó y se abrazó a sus piernas.

-Papa!!!

Inuyasha la cargó y la besó con ternura.

-Tranquila… qué pasó?

-Se cayó…

-Cómo se cayó?

Kira bajó la mirada.

-Cómo se cayó, Kira?

-Estábamos brincando…

-Y qué les he dicho de brincar en la cama?

-Gomen…

-Eso no sirve, Kira! Tu hermana se pudo hacer daño!

-Gomen, papa…

Inuyasha cerró los ojos.

-Vete a tu cama…

-Papa…

-Es hora de dormir, vete a tu cama…

La pequeña se fue cabizbaja y con lágrimas en los ojos. Desde su cama, vio a su padre acomodar a Koishi en su cama y besarla de buenas noches. Se quedó esperando a que fuera, pero nunca llegó.

Inuyasha despertó exaltado al sentir movimiento, encendió la luz con la pistola en la mano. Kira estaba lívida con el frío cañón contra su frente.

-KIRA!

Inuyasha guardó el arma y abrazó a la niña.

-Kami, Kira!

-Gomen, papa, gomen, no salgo más de mi habitación…

Inuyasha se tranquilizó.

-Lo siento, mi amor… creí que era alguien malo…

Inuyasha la abrazó con fuerza.

-Cálmate, cariño…

-Gomen…

-Cálmate, mi amor…

La pequeña se quedó tranquila entre los brazos de su padre, quién le llenó la cabeza de dulces y tiernos besitos.

-Ya pasó… ya pasó…

-Papa…

-Hm?

-Es verdad que yo no soy tuya y de mami?

-No te entiendo… Kira, qué quieres decir con que no eres mía y de tu mamá?

La pequeña bajó la mirada, Inuyasha la hizo verlo.

-Kira…

-…-

-Kira, hemos hecho algo que te haga sentir que no te queremos?

La pequeña lo abrazó con fuerza, aferrándose a su cuello.

-Tú no me quieres… por qué?

-No digas eso… cariño… yo te amo…

-No… tú no me quieres! Tú me dejaste sola y después me asustaste!

-Kira, cariño… Kira, cuándo te dejé sola?

-Hoy! No me diste mi beso ni mi bendición…

Inuyasha suspiró.

-Lo siento, Kira… me perdonas? Tu papá es un tonto y a veces se olvida que sus hijas son bebitas que necesitan mucho amor… Kira, de verdad lo siento… no quise que te sintieras menos… sólo me asusté porque Koishi se golpeó muy duro…

Inuyasha secó sus lagrimitas y la besó con ternura.

-Ven, te llevaré a tu cama…

Inuyasha la acomodó y la besó con ternura.

-Nunca olvides que pase lo que pase, tu mamá y yo los amamos mucho… a Jusuke… a Koishi… y a ti… siempre van a ser nuestros bebés…

-Te quiero, papi…

-Yo también te quiero… dulces sueños cariño…

Inuyasha se quedó con la pequeña hasta que se durmió, la besó con ternura nuevamente.

-Lo siento tanto, mi amor… no sé ser un buen padre para ti… para nadie…

……………………………

Kagome recibió a sus hijas en un fuerte abrazo y las llenó de besos sin perder ni un segundo de la expresión de Inuyasha. Jusuke sonrió al verlo.

-Papá!

-Hola, campeón, cómo te sientes?

-Inu… podemos hablar?

Salieron de la habitación.

-Pasa algo?

-En realidad…

-Kagome…

-En el examen que le hicieron esta mañana descubrieron que tiene una vértebra fisurada.

-Cómo?!

-Es… es como si se hubiese comenzado a romper, pero sin terminar… En la radiografía no sale muy claro y sólo se supo cuando se le pasó todo el efecto del calmante, no puede estar sin anestesia.

-Kami… y… qué van a hacer?

-Te iba a llamar. Necesitan que firmes un consentimiento para cirugía… quieren ponerle una especie de cemento que selle la fisura y hablaron de tal vez ponerle una placa.

Inuyasha bajó la cabeza, quedando sobre el hombro de Kagome. Poco después sintió su hombro húmedo.

-Inu…

Inuyasha la abrazó con fuerza y la apretó contra su pecho, ella le respondió el abrazo.

-Inu, mi amor… Inuyasha…

Kagome lo hizo verla.

-Kami, no estás bien…

-Qué se supone que haga?!

-Inuy…

-Sabes bien qué significa una operación en la columna!

-No, amor… no es así… no existe ese riesgo… amor, mientras la vértebra no se rompa por completo, no hay peligro en la médula, los doctores me lo explicaron. Jusuke no tiene ese riesgo… esto sólo lo ayudará a sanar más rápido…

Kagome logró calmarlo. Volvieron a entrar en la habitación.

-Mama, comida!

Kagome sonrió.

-Qué tal si van con papi y compran algo de comer y me traen?

Inuyasha habló con los doctores y luego de firmar el consentimiento, llevó a las niñas a la casa de Inutaisho.

-Abuelito!!!

-Hola, mis princesitas!!! Con maletas?

Inutaisho vio a su hijo.

-Van a operar a Jusuke, me voy a quedar con Kagome…

-Qué pasó? No habían dicho que no tenía daños graves?

-Se fisuró una vértebra… así que lo operarán para prevenir que se fracture.

-Ya veo…

Inuyasha habló con su madre antes de volver a la clínica. Vio a su hijo sonreírle al verlo entrar en la habitación.

-Papá…

-Hola, campeón…

Kagome los besó en la mejilla a cada uno antes de salir de la habitación y dejarles un momento a solas.

-Papá… tengo miedo…

-No lo tengas, hijo… ya verás que pronto vuelves a casa…

-Puedo pedirte algo?

-Claro… Lo que sea…

El pequeño cerró los ojos.

-Yo quiero un hermanito… para poder jugar con él…

-Jusuke…

-Mamá me dijo que no te lo pidiera…

-Kagome?

Jusuke asintió.

-Dijo que ya no tendrán más bebés…

Inuyasha acarició la cabeza de su hijo.

-Hijo… Jusuke… te amo…

Jusuke sonrió, dos enfermeras entraron por él, Inuyasha los siguió hasta donde pudo, al volver vio a Kagome, quien lo abrazó con fuerza, buscando refugio en su pecho.

-Kagome…

-Tengamos fe, amor…

Inuyasha asintió y la besó en la cabeza. Estuvieron esperando por horas, en silencio, abrazados. Inuyasha notó los dedos magullados de su mujer.

-Qué pasó?

-Inu…

-Kagome, qué te pasó en las manos?

-No es nada, están bien…

-Kagome…

-El sofá cama de la habitación me atrapó los dedos esta mañana...

-Kami, amor, estás segura, que estás bien?

-Sí… me tomaron radiografías.

Inuyasha la besó con ternura.

-Le dijiste a Jusuke que no tendremos más hijos…

-Me preguntó cómo eras de niño… luego me dijo que quería un hermanito menor… le dije que ya tiene dos hermanitas menores…

…………………………

Jusuke había superado la cirugía, luego de un tiempo de recuperación en el hospital, lo enviaron a la casa. Kagome canceló todos sus contratos.

-…Lo siento mucho… cuando pueda volver le avisaré… No es cualquier cosa, mi hijo está postrado en una cama!

Inuyasha la vio cambiarle el rostro de colores hasta un intenso escarlata.

-TAMPOCO NECESITO SUS LIMOSNAS, MISERABLE INFELIZ!

Kagome cerró la llamada, vio a Inuyasha frente a ella.

-Qué?!

-Creo que… mejor te dejo sola…

Inuyasha se dirigió a la habitación de Jusuke, Kagome se llevó las manos a la cabeza, fue a la habitación, vio a Inuyasha acomodarle las almohadas al pequeño.

-Ahí, estás más cómodo?

-Sí, papá… gracias…

-Inu…

-Estaré afuera un rato… descansa…

Inuyasha salió con Kagome.

-Lo siento… no debí gritarte…

-Cálmate, no importa… pero qué te dijo que hasta le dijiste infeliz?

-Me dijo que ni siquiera era mi hijo para estarme preocupando por él más que por mi salario.

Inuyasha alzó ambas cejas.

-Ya lo mandé a donde debía mandarlo hace mucho. Me querías decir algo?

-Sí…

-Qué era?

Inuyasha la besó con ternura y luego en la frente.

-Quiero que descanses y que te vayas a dormir. Yo me tomaré unos días para ayudarte…

-Gracias, pero no es necesario…

-Sí lo es… quiero que descanses, Kagome, no has dormido en tres semanas, no es sano.

Kagome lo vio a los ojos, notó su preocupación.

-Está bien…

Inuyasha sonrió.

-Hacen falta unas cuantas cosas, iré al supermercado por ellas, papá no tarda en venir con las niñas.

-Trae algo para brindarles, aquí no hay nada…

-Lo haré, mientras, descansa, por favor…

-Te lo prometo… me daré un rico y baño y dormiré hasta que vuelvas.

Inuyasha suspiró.

-Algo es algo. Bien, me iré…

La besó con ternura y se marchó. Kagome se dio un largo y merecido baño, mimando su piel con todas las delicias de las que se vio privada en la clínica al tener que bañarse con un antiséptico por la seguridad de Jusuke.

………………………………

Inuyasha llegó y la vio dormida, la dejó igual y desempacó toda la compra. Al terminar, fue a la habitación, se sentó a su lado y acarició sus mejillas.

-Hm!

-Qué te parece si le digo a papá que traiga a las niñas mañana?

-No… quiero ver a mis hijas…

Kagome se acomodó boca arriba y lo vio, la besó en la frente.

-Bien…

-Inu… viste a Jusuke?

-Sí… está viendo televisión…

-No necesita nada?

-Él está bien… vuelve a dormir…

-No me das un beso?

Inuyasha sonrió, se inclinó para besarla, comenzó con un suave roce de sus labios acompañado de una caricia en su hombro y se fue intensificando al más apasionado y candente de los besos.

-Inu…

-Te amo…


N/A: Hola!!! Espero que les haya gustado y que lo hayan disfrutado. Y por supuesto, espero sus reviews.

Besitos

Mizuho